lunes, 21 de mayo de 2012

Emilio Botín: Hombres como él para un Pacto de Estado


En España hemos de contar con aquellos hombres que han generado riqueza y la han expandido en beneficio generalizado para el crecimiento económico. Personajes que han demostrado capacidad de gestión con resueltas fórmulas de éxito en otrora tiempos de arraigo financiero y mercantil que fueron ejemplares para la Europa de un hoy exigente en tiempos de crisis. Una crisis que no es coyuntura ajena a ciertos puntales de la sociedad que en otras ocasiones han esquivado situaciones generalizadamente delicadas. Nadie se libra de la quema. No hay que restar méritos a quien los acumula.
Cuando hablamos de crisis ahora, es extensible al método y nada es previsible en el desarrollo de los conocimientos y las experiencias anteriormente adquiridos. La situación es cambiante pero no así los protagonistas de un resurgir económico que en su momento fue considerado el milagro español, por la descollante capacidad de  gestión que mostró un ímpetu arrollador ejemplarizante para nuestros socios comunitarios.

Por mucho que se haya modificado nefastamente el momento económico, seguimos contando con prohombres, como Emilio Botín, cuya valía competitiva no ha mermado un ápice y que puede ser sustancialmente práctica para afrontar la problemática económica que nos aqueja.

Personajes de gran talla del panorama socio-económico español se han visto influidos por ese vórtice desintegrador que provoca víctimas propiciatorias mediante un colectivo encadenamiento de vicisitudes inevitablemente adversas. Yendo cada uno por libre es muy probable que los daños se acrecienten y terminemos por competir contra la propia esperanza de no sucumbir en el encarnizado combate de un “sálvese quien pueda” desmoralizante y del que nadie saldrá indemne. Así pues ¿Por qué no unir talento y fuerzas ante la adversidad?

Banca y Empresa deberían ser aliadas frente a la situación crítica, con un reparto responsable y equitativo de responsabilidades. Hoy por hoy existe una contraposición de intereses que ha devenido en una quita generalizada de las posibilidades dinámicas de la gestión empresarial, a manos de una banca que ha recortado radicalmente el crédito. Si la empresa declina es lógico que el riesgo  aumente y los bancos valoren ese riesgo hasta el punto de negar el crédito. Si un particular no puede pagar una hipoteca se le embarga.  Es una consecuencia lógica, pero el tiempo ha demostrado que nada funcional y prácticamente arriesgada. Todos pierden.

¿Qué ha conseguido la banca protegiendo sus intereses con el embargo del mercado inmobiliario? Una inmensa problemática de activos tóxicos inamovible y radicalmente inservible. Quizá todo tiene su momento y ese momento, el ahora, también implique una reestructuración de objetivos después de comprobar que las medidas de choque primeras, a consecuencia de la sorpresiva crisis, han dañado vitalmente el conjunto de la economía.

 Estas medidas defensivas, intentando proteger el capital bancario,  sólo condujeron a un hostigamiento severo de la coyuntura crítica y a una asfixia lenta de unos y de otros. Como consecuencia de esta falta de coordinación, el sistema bancario está colapsado poseyendo activos tóxicos que han paralizado el importante mercado inmobiliario, sin recursos para reactivarse con la empresa en quiebra y los bancos paralizados intentando recomponer sus viáticos seriamente amenazados.

Lo cierto es que la banca dispone de un muerto imposible de reanimar que son los activos tóxicos causantes de un colapso inmovilista cuya incertidumbre incluso hace temer una caída del sistema bancario. Así que ¿Por qué no reconsiderar la situación desde una perspectiva más constructiva y de consenso, intentado rehabilitar las funciones propias de la Banca y de la Empresa?
Existen factores que pueden considerarse  y que han pasado inadvertidos. Tanto nos fijamos en los problemas y el alarmismo que provocan que se nos escapan soluciones que podrían surgir previo consenso de elementos imprescindibles para una regeneración económica a gran escala.  Una conjunción de intereses buscando el beneficio común es muy posible en el momento que no haya fijación por defender lo propio sin contar con lo ajeno. Sólo buscando beneficios comunes se pueden satisfacer también los que a cada uno atañen.

Sin duda que los activos tóxicos en propiedad de los bancos, sólo están acrecentando la gravedad que supone no posibilitar que la empresa pueda reactivar un mercado esencial para nuestra economía. Ante situaciones de tamaña gravedad ¿No es factible un Pacto de Estado que coordine las funciones de la Banca y de la Empresa con el objetivo de impulsar medidas de reactivación con opciones de consenso y colaboración?

Desgraciadamente, cada vez se comprueba de manera fehaciente que salvar la situación mediante recortes para cumplir requisitos de solvencia macroeconómica, no garantiza la resolución de ese conflicto de intereses de la banca y de la empresa que ha generado daños ingentes en una economía acometida de incertidumbre, por mucho que se vayan cumpliendo esos propósitos de convergencia exigidos por la Unión Europea. La solución que se contempla pasa por un saneamiento de la banca mediante dinero público, sin una reactivación de la maquinaria empresarial que es la que crea verdaderamente empleo. Nos encontramos ante la tesitura de solventar el conjunto de una problemática que si no se acomete de manera diversificada, puede generar aún más fracasos con una situación social extremadamente delicada y soportada por una ciudadanía expectante no sin el hartazgo que conlleva la presión fiscal obligadamente ejercida.

Urgen soluciones porque la dilación nos aboca a un peligroso destino que pudiera conllevar un camino desnortado. Emilio Botín es uno de los paradigmáticos caballeros que ha posibilitado una cruzada de evolución y progreso en que España sostuvo sus bases constructivas desde la Transición. Con todo lo que de benefactor y meritorio conlleva, en su exclusiva capacidad de  gestión que ha condicionado el destino de un país que tanto le debe, él mismo está inmerso en ese marasmo de incertidumbre  propiciada por la acuciante y caótica situación ya tan generalizada.
No es extraño que las encarnizadas luchas generadas por conflictos de intereses acaben en los tribunales de Justicia. Seguro que existen modos menos drásticos de conseguir resultados y evitar un desgaste innecesario.

España ha de ser consciente de los resortes de beneficios latentes que abundan en personajes como Botín. En estos tiempos prima aunar intereses en torno al gigantismo de hombres con una valía sobrada para dirigir nuevas expectativas, a la altura de las circunstancias que nos obligan a la genialidad más allá de las conformistas medidas que no nos benefician en absoluto, como demuestra el poco resuelto panorama económico.

Necesitamos líderes capaces de afrontar estas batallas de tiempos inciertos, siendo Emilio Botín uno de los grandes paradigmas que tome consciencia de que aunando esfuerzos todo es posible en la misma línea de eficacia que ha protagonizado  durante la extensa Historia de la España democrática que le reconoce su excepcional labor. Contamos también con empresarios que con oportunidad de trabajo pueden volver a obrar aquellos prodigios mercantilistas que caracterizaron una gran labor nacional e internacional.
Con prohombres de la gran talla que Botín representa deberíamos creer en un gran Pacto de Estado conducente a planificar una estrategia conjunta-más allá de los dudosos remedios del recorte- y generar pronta riqueza. Convertir los activos tóxicos en potenciales beneficios en manos de hombres de empresa capaces de recrear un mercado que hay que vitalizar reconstruyendo una base eficaz de gestión. Seguro que existen muchas variantes para alcanzar acuerdos satisfactorios para todos; una especie de “espíritu de la Transición” en que basar una reconstrucción económica allende el fracaso de ese método obsoleto por el que hasta ahora se ha guiado la crisis, sin contar con los máximos exponentes que son los genios capaces de generar riqueza adaptándose a los tiempos. Basta darles la oportunidad de negociar para encontrar fórmulas novedosas en que asentar un trabajo de recuperación económica a todos los niveles.

Con personajes como Botín y una actitud constructiva con el arbitrio del Gobierno, podría darse la oportunidad para pactar soluciones ante estas circunstancias adversas e inciertas. España cuenta con los mejores hombres  y por ende las mejores soluciones.
No puede parecernos descabellado una admisión de propuestas por parte de la Empresa y de la Banca para intentar solucionar esta crisis, cuando un señor como Paul Krugman ofrece tan esperpénticas soluciones económicas que nos hacen dudar de la seriedad de los Nobel para conceder sus premios.

Llegados al punto sin retorno sólo cabe un nuevo punto de partida. Pactar compromisos con un sello de Estado debería unificar los mejor de la Empresa y de la Banca para canjear soluciones. Dar una oportunidad a quienes son capaces de aportar esas soluciones. Sólo hay que facilitar una mesa de negociaciones, concienciar de la importancia que conlleva ganar todos  y esperar más que previsibles resultados. España necesita una especie de segundo espíritu de la Transición; acumula una muy experimentada trayectoria y es sobradamente capaz de pactar una gran estrategia financiera y empresarial aportando nuevas ideas y renovadas directrices.
 

viernes, 18 de mayo de 2012

Bankia versus Nueva Rumasa: Patente de corso política


                

Resultan harto paradójicos los contrastes en la solución de la crisis de Bankia respecto de Nueva Rumasa cuando existen tantas similitudes en los orígenes de la problemática.

Principalmente similar es el aspecto de recesión generalizada en que desembocó todo el proceso por intentar salvar la hecatombe mercantil de Nueva Rumasa y financiera de Bankia, siendo abandonada una y rescatada la otra. Muchas son las características parejas,otras secundarias, como para obviarlas. La opinión pública no debe dejar pasar por alto tantas coincidencias. En lo único que parecen diferir  ambos casos es en la solución final, con miles de perjudicados entre inversores y trabajadores del Grupo de la Familia Ruiz Mateos y la de una Bankia cuyos responsables no asumen ninguna responsabilidad obteniendo los favores gubernativos que se negaron a Nueva Rumasa.

Con paritarias circunstancias, sin embargo el cauce de resolución es judicial en uno y de favor político en otro. La injusticia es en demasía descarada y el disimulo tan evidente que no pasa inadvertido el trampeamiento que condena a unos y premia por la ineficacia de gestión a otros.

No sería extraño que los vergonzantes antecedentes del ataque frontal a la vez que traiciones contra José María Ruiz-Mateos con la expropiación de Rumasa en 1983, sean un pretexto perfecto para ignorar el drama en que ha desembocado el cierre del grifo crediticio por parte de un Banco de Santander que acumula 100 sentencias en su contra como prolegómeno de una importante pérdida de credibilidad de la Familia Botín.

No llamaría a sorpresa que los enemigos de entonces fueran los de ahora. Que los vergonzosos personajes de la política, la economía, de la política, la banca y del ámbito judicial, fueran los mismos que asestaron el golpe contra Rumasa siendo responsables, por acción u omisión, del salvaje coste que supuso una expropiación con indefensión absoluta del afectado.

La contemplación de un pago de 18.000 millones de Euros pudo ser suficiente preocupación como para orquestar un plan de pérdida de credibilidad con víctimas propiciatorias, para denostar al hombre que la justificación de lo moral permitía contemplar una compensación económica a la altura de los daños perpetrados hace treinta años. Bastaba desfondar la base de crédito sobre la que se soportaba el entramado mercantil de Nueva Rumasa, para que de carambola José María Ruiz Mateos perdiera su credibilidad empresarial, quedando atrapadas en el laberinto miles de personas. Perdida la credibilidad también moral nadie se afanaría en defender los derechos de Ruiz-Mateos, zanjándose definitivamente una carroñera deuda que España lleva en su haber más sinvergüenza.

No es nuevo que los sinvergüenzas ocupen los puestos de honor en esta España del puro engaño que se edificó durante una transición con muchos trapos sucios escondidos; tampoco que los honrados pasen por estafadores y se les echen a los perros feroces de los medios arrimados a conveniencia junto al poder corrupto que prevalece más allá de la alternancia política.

La expropiación de Rumasa es esa violación solapada que, dada la perseverancia por defender lo que legítimamente pertenece a José María Ruiz Mateos, es conveniente acallar de manera definitiva ante los indignados ciudadanos, quienes observan la impune corrupción política que nos ha arruinado a todos, con ese descaro continuado de dar carpetazo a miles de corruptelas por estar enarboladas tras siglas políticas o sindicales. Entre ladrones anda el juego, los dueños del tablero que deciden destruir fichas ajenas para seguir protegiendo las propias no pueden disfrazar ya la verdadera intención que adolece de falta de honradez y justicia. Siendo los grandes tramposos quienes amañan las reglas con la conveniencia evidente que ahora Bankia exhibe para vergüenza de todo un país, se colige que nada es lo que parece ni tampoco nadie.

Nueva Rumasa como Grupo Empresarial cumplía todos los propósitos para recibir un incentivo una vez cercenado el vital aprovisionamiento de crédito. Era evidente una intervención no traumática dada la coyuntura de la economía española. Sin embargo, sucedió todo lo contrario y es porque había mayor interés en hundirla que en mantenerla. Seguro que en esta ocasión tampoco son pocos los invitados al banquete, sólo que esta vez se ha prescindido de las metralletas. Es más efectiva la estafa social apuntando con el dedo al inocente y convertirlo en enemigo número 1; la misma injusticia hoy como entonces.

jueves, 17 de mayo de 2012

La memoria sucia de España: La expropiación de Rumasa (1983).

XV. La memoria sucia de España: La expropiación de Rumasa (1983)
En España la memoria histórica es un curioso ejercicio nemotécnico que olvida a conveniencia. Los intereses partidistas son capaces de reinventar la Historia buscando el mejor bocado-entonces como ahora- de ese recuerdo de lo indeleble que puede generar inmensos beneficios sectarios. La Guerra Civil todavía es susceptible de ser explotada mientras que otros acontecimientos más recientes son un pozo seco del que no se puede extraer nada. Se lo llevaron todo, cierto. No se pudo exprimir más lo que los carroñeros perpetraron y que siempre deberíamos recordar para explicarnos el porqué de tantas penalidades posteriores.

 Al contrario, sobre la expropiación de Rumasa está todo aparentemente olvidado en esta España hipócrita que dice no olvidar,  porque no puede estrujarse más aquel brutal saqueo. Tantos fueron convidados, en mayor o menor medida, siendo exponentes de todo tipo de bajezas morales extensibles a todos los sectores de la sociedad. Políticos, jueces, periodistas, economistas, fiscales, abogados… una retahíla de endemoniados implicados que por acción u omisión fueron protagonistas de una violación brutal con la que han seguido sus vidas honorables, siendo muchos en realidad  criminales y delincuentes de baja estofa.

Nos asombraría saber quiénes y cuántos fueron los depredadores que facilitaron- con las más diversas actitudes de hipócrita condición generalista en una España sustancialmente pútrida que pretendía aparentar una dignidad inexistente-, una canallesca intervención contra un Holding que generaba grandes beneficios empresariales de manera honrada y técnicamente correcta, impulsando el empleo y la pujanza de España mediante la diversificación en las finanzas y el ámbito mercantil.

Es paradójico que en una España confrontada de siempre por la ideología de la derecha y la izquierda, unos y otros convinieran en ejecutar delictivamente la expropiación, para transigir en busca de intereses personales y especulativos regidos por una avaricia colectiva e inexcusablemente ruin.

Quien no mintió, calló; quien fue cabeza visible del expolio no disimuló lo que otros para arrancar un pedazo; quien dio la cara sólo fue una marioneta de los que dirigían desde las sombras el crimen contra Ruiz-Mateos. La criminal especulación, vendiendo los despojos de Rumasa por cuatro perras que luego se renegociaban con suculentos negocios multimillonarios, fue de una impunidad nauseabunda con jueces presionados y comprados para silenciar cualquier defensa o denuncia de irregularidades.

Rumasa era un limpio enemigo para una España que cuando quiere ser sucia lo es a conciencia  y sin ningún escrúpulo moral. Muchas mentiras se han vertido sobre lo que fue realmente el Holding. Los libros de cuentas fueron secuestrados con intervención armada. Los documentos pudieron ser falsificados porque jamás Ruiz-Mateos pudo usarlos en su defensa. El golpe fue perfecto con ese origen político de unos desalmados que se enriquecieron con un revanchismo propio de criminales escudados tras la corrupción del poder.

José María Ruiz-Mateos era contrario al monopolio, consciente de que el principal enemigo de la dinámica de producción y de la flexibilidad aconsejable en todo mercado de ámbito nacional e internacional es el yugo monopolista; sin embargo sus aptitudes y talentos sí le motivaban para competir en buena lid con el objetivo de ser el número uno en todos los sectores con los que trabajaba. En Estados Unidos una loable intención de competitividad tan afín a los grandes empresarios, hubiera sido digna de admiración y encomio considerando el bien social que supone el incremento de la riqueza con especial énfasis en la creación de empleo, pero en España la envidia siempre ha supuesto traición y en el caso de Rumasa muchos enemigos parasitarios observaban con recelo una dinámica empresarial inalcanzable.

Con 24 bancos en el haber de Rumasa, los banqueros sospecharon  que peligraban sus intereses con un empresario generador de banca. Para los políticos, los muertos de hambre del socialismo felipista que encontraron la panacea del enriquecimiento sin miramientos, era un potencial objetivo bajo cualquier pretexto inherente a la demagogia y el populismo. Otros enemigos ocultos también acechaban las 700 empresas.

Un 23 de Febrero de 1983, la hermosa Rumasa sufrió una violación múltiple. Unos ejecutaron la infamia y repetidamente; otros fueron testigos y disfrutaron la iniquidad; otros cerraron la puerta y la custodiaron para que ella no pudiera escapar. Al otro lado de esa puerta de salida, múltiples conchabados se aseguraron de que no pudiera pedir ayuda. Cegaron las ventanas, apagaron las luces, insonorizaron la habitación y corrieron la voz-con la autoridad moral que Satanás otorga a sus hijos- de que la violada era una puta. De este modo más de un vergonzante juez dejó impune el crimen argumentando que la violada era culpable de su propia desgracia por llevar minifalda; llamar la atención por belleza era todo un crimen que nadie desmintió, dejando que los criminales se salieran con la suya en tanto la víctima se recompuso, sin dejar de denunciar la atroz injusticia, para veinte años después volver a ser ultrajada.

El sistema abrió las fauces y engulló a su víctima vulnerando todos esos derechos y monsergas por los que nos dicen a los ciudadanos que  somos iguales ante la Ley… para seguir tragando el engaño.  

España es un país de violadores y visten traje y corbata como togas y hasta sotanas. Un país de mentira construido sobre fingidas dignidades donde muchos ocultan el crimen tras la apariencia de la honradez. Pocos son los que se libran de estas inicuas complacencias de la mentira aceptada y quien es honrado se le hace pasar por criminal, con todo el sistema falaz pugnando para falsificar las pruebas. Rumasa, de este modo lo sentencia la malvada maquinaria de una aparente España que asume las consecuencias de sus mentiras, se violó a sí misma. Así de panchos nos quedamos mientras los verdugos dirigen nuestros destinos. Somos idiotas.

España posee su memoria histórica y sucia con lo sucedido con Rumasa. Conviene olvidar la delictiva intervención porque muchos fueron los beneficiados directa e indirectamente de un crimen que además conllevó la indefensión de la víctima, porque así quedamos aún más desprotegidos todos los españoles y, lo que es imperdonable, hasta agradecidos. Un marzo de 2004 lo descubrimos de golpe y dejamos que nos arruinaran sin rechistar.

 Nada es casualidad si la impunidad es continua.  Tan voraz era la codicia de un sectarismo socialista que perpetró el crimen-sin ninguna sutil medida que no fueran las abruptas  metralletas y ese populismo rastrero que busca en la ignorancia del pueblo la justificación criminal- como la indiferencia por no recordar lo que a todos nos ha costado muy caro. Lo cierto es que Felipe González trincó, repartió, solapó y se aseguró futuro siendo un delicuescente fresco que España ensalzó a conveniencia, no obstante buitres de toda condición y color político se llevaron lo suyo y jugaron con la vida de miles de personas además de suponer un coste a los españoles de dos billones de pesetas.

 Si tuviéramos que pasar esa factura, no se libraban de pagar muchos de esos que aparentan ser prohombres de España. Pero mejor es no saber lo que se esconde tras esas dignas apariencias; todavía llevan las hienas los restos de Rumasa entre sus afilados colmillos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

José María Ruiz-Mateos, a pesar de los enemigos y los ignorantes

     José María Ruiz-Mateos.
La genialidad consiste en ir de A a D, sin pasar por B y C. Muchos son los que critican a un ingenio único, honrado y digno, cuando son incapaces de llegar a D aún pasando obligadamente por una preparación previa que nunca se llega a culminar con el genio de lo elegidos con un don exclusivo. Me gustaría ver a esos comentaristas económicos de pacotilla, practicar el genio creativo de las finanzas y lo mercantil como hizo José María Ruiz- Mateos repetidamente, con todo tipo de zancadillas y los intentos de acabar con su persona y su prodigiosa obra.
Al comentarista económico le pasa como al crítico literario; algunos son frustrados y mediocres cuando no ejercen la creatividad propia. Dan el pego porque le pegan mucho a la lengua pero en realidad las manos son un nudo chapucero incapaz de obrar beneficio real. De ahí la saña, cuando despachan a quien envidian por pura necedad de lo vulgar y lo impotente.
En el Boletín.com, un memo que firma con las siglas E.B. se mofa de Ruiz-Mateos; el hombre que seguramente no lo hubiese contratado ni para limpiar una de las cientos de instalaciones que forjó con talento y esfuerzo únicos para expoliarlo todo mediante una trampa conjunta de tantos arrimados e  incompetentes que le veían como una amenaza. Dice el tal E.B que “se atreve a dar consejos como si de un experto se tratara”. Hay que ser imbécil para mostrar esa necedad que sólo un frustrado y un mediocre es capaz de lucir con semejante ridículo personal.
José María Ruiz-Mateos es el pragmático entendido que demuestra con obras la eficacia de su alcance empresarial inalcanzable para el resto. Es el más autorizado para disponer de criterio demostrable y no es baladí el consejo acerca de la situación de España frente a la sumisión ante las exigencias de la Unión Europea.
E.B adolece de esa autosuficiencia bastarda de lo teórico, criticando la practicidad de la que él es incapaz; de ahí la altanería de lo idiota que ha dejado escrita para vergüenza propia.
En algo no se equivoca: José María Ruiz-Mateos es único.
Los enemigos y detractores José María Ruiz-Mateos deberían advertir la talla del oponente para evitar comparaciones y creer que pueden desafiarle en la misma altura. En realidad comprobarían que se rasan en la bajeza de no considerar los méritos de un contendiente que está a años luz de sus críticos, a modo de Supermán de lo financiero y mercantil cuyos enemigos se aglutinan en manada carroñera para hacerle frente y siempre a traición. El genio siempre es una amenaza para el grupúsculo multitudinario de la envidia. Que pregunten a los buitres que disfrutan aún del saqueo de Rumasa nutriéndose de la expropiación delictiva que incluía una indefensión orquestada por indignas como sucias togas.
Ruiz-Mateos se mueve por la inspiración de lo providencial pese a los tejemanejes de la confusión que se dirigen contra él y el tamaño de su entereza moral no es comparable a la mediocridad de quienes le dan por acabado. ¿Qué esperar de una sociedad de fingidos entendidos que se reparten el pastel de las influencias para coger apenas migajas, en comparación con la creación prodigiosa de riqueza y empleo recreadas  una y otra vez por el extraordinario empresario?
El golpe contra Nueva Rumasa fue todo lo sutil que se podía esperar de una gentuza de altos vuelos y bajos instintos. Ayer, Rumasa,  como hoy, Nueva Rumasa, ese mal oculto de la avaricia ajena persiste con una misma hipócrita condición contra Ruiz Mateos, inalterable con el paso del tiempo.
A muchos guiados por las estulticias del sectarismo, les gusta creer que José María Ruiz-Mateos está sentenciado, aunque no le lleguen a la suela del zapato para ejercer semejante idiocia recelosa y vengativa.
La apariencia engaña y nadie es quien parece en ese reparto consabido de buenos y bellacos que pretende practicar un juicio paralelo como el tan acostumbrado de la televisión basura.
Pese a la insistencia de la enemistad y de la traición, han de saber los vulgares contendientes de un genio de las finanzas irrepetible que la realidad es otra, cuanto más necio es el envidioso observador de tanta grandeza atacada en la diana de una derrota definitiva.
La inspiración no pertenece a esos lumbreras que se alaban unos a otros sin salir de esa estupidez barata con que se pagan los salarios de lo conformista en tertulias de tres al cuarto. Son nada, gallinas de corral cacareando. Nadie ha sido capaz de generar empresa, empleo y banca como Ruiz-Mateos y eso no lo perdona la inmundicia incompetente de lo influyente. Enterrar un gigante no es tarea fácil, otra cuestión es apuñalar, cuando no envenenar, el buen nombre de uno de los prohombres dignos que ha confrontado con la bazofia generalizada de ese submundo del engaño que es el aspecto político, económico, jurídico y social de una España tramposa donde los benefactores pasan por demonios y los demonios aparentan hombres de bien y de provecho social. Cada uno en su sitio, quizá algún día.
Siempre existirán necios como E.B. que cuanto más rebuznen más razón dará a la calidad personal de un empresario honrado que aún tiene mucho que decir y en defensa de los que confiaron en él. No se rindió entonces y no lo hará ahora… pese a quien pese.

lunes, 14 de mayo de 2012

COMUNICADO OFICIAL DE JOSÉ MARÍA RUIZ-MATEOS

Comunicado oficial de JOSÉ MARÍA RUIZ-MATEOS
Nota de introducción:
José María Ruiz-Mateos, Profesor mercantil, es la figura del Empresario generador de empleo por antonomasia. Expropiado un Holding como Rumasa hace treinta años, aún no ha sido juzgado en la globalidad para demostrarse la delictiva intervención el 23 de Febrero de 1983. Perseguido y abocado a la indefensión más canallesca por los saqueadores de Rumasa, es inquebrantable luchador por los derechos legítimos de su obra empresarial que se repartió delictivamente y con salvaje especulación por los protagonistas del expolio. Obteniendo numerosas sentencias favorables y en el punto de contemplarse una indemnización de 18.000 millones de euros, un nuevo golpe-más sutil- ha llegado a través de una traición bancaria que ha provocado la caída de Nueva Rumasa, generándose una inmensa problemática cuyos responsables han tirado la piedra y escondido la mano.

Con otro frente abierto de traiciones pretendiendo anatemizar su labor empresarial, José María Ruiz Mateos analiza la situación actual de España respecto a las exigencias de la Unión Europea a punto de producir un colapso social.



               La salvación a contracorriente y fuera de la U.E.
 
De todas las disposiciones que mi larga vida empresarial ha inspirado con denodados esfuerzos y no pocos sacrificios procurados por causas ajenas a mi desempeño profesional, la más clara ha sido la intuición, desgraciadamente acertada, que advertía sobre el peligro de alinearse en principio con el S.M.E. para lastrarnos con imposiciones de un mercado global europeo en el que entramos por la puerta de atrás; buscando la gloria del mérito político ante la opinión pública. Desde sus orígenes, el mal ya estaba hecho con el sacrificio del potencial empresarial español a merced de las conveniencias de un conjunto europeo que tarde o temprano debía pasar factura. Así ha sido con las consecuencias exponenciales del momento.
 
 Hoy se advierte con alarmismo el equívoco de supeditar nuestras posibilidades a las exigencias de un mercado común que ni entonces ni ahora nos ha facilitado los instrumentos legítimos, afines a nuestro potencial económico con derecho a la equidad de oportunidades.
 
Lo cierto es que ahora nos encontramos inmersos en una menguada dimensión de supervivencia, procurando cumplir con las exigencias europeístas al precio de nuestra estabilidad más vital, acaso desempeñando una función sumisa ante los países más fuertes de la U.E. que refuerzan su equilibrio, en tanto nos asfixiamos con medidas perentorias y ciertamente desesperadas con visos de agravarse a corto y medio plazo.  La cuestión es saber cuánto podemos aguantar en esta situación límite. La asfixia es absolutamente abrumadora y se percibe en los datos  macroeconómicos que marcan  la realidad de un país en permanencia de crisis y con  el sometimiento a las disciplinarias directrices de Europa.
 
El riesgo de seguir las pautas a la desesperada de las severas instrucciones para el salvamento español dictadas por la U.E., es que la incertidumbre cree peores perspectivas e intentando cumplir los requisitos para evitar un hundimiento, terminemos por satisfacer intereses ajenos al precio de los propios nuestros y para mucho tiempo.
 
De esta crisis solo puede salirse pensando en el beneficio sin asumir el papel de chivo expiatorio que se pretende imponer y que España puede permitirse el lujo de ignorar, driblando esa alternativa de lo sacrificado para tomar las propias riendas en rebeldía práctica contra la imposición que, si bien podría facilitar no seguir el camino de Grecia, sí puede suponernos la continuidad de una obediencia que debilitará el verdadero potencial económico que España es capaz de generar por sí misma.
 
De algún modo debía perjudicarnos lo que ya por el año 1992 argumentaba en un artículo del ABC intitulado: Mercado Común ¿Para qué? Nuestras condiciones de mercado ofrecían mayor potencialidad de manera independiente que la idea de un mercado único. Muy probablemente, de seguir los pasos de adaptación para cumplir con las expectativas impuestas, encontremos más problemas que solución a una crisis sin precedente que es más grave con la dependencia a los intereses conjuntos de Europa.
 
España es capaz de dirigir su propio destino con el arbitrio de las decisiones que implican un beneficio abierto en todos los sectores del mercado. Representa nuestro país un paradigma de potencialidad con una producción competitiva y sin lastres de acuerdos, para contemplar esa equidad inexistente que tanto ha dañado nuestra economía.
 
Otra vía es posible pero no aleccionada por la tibieza, sino por el coraje que implica apostar fuerte por la propia confianza aunque suponga perder la de quienes no velan por nuestros legítimos intereses. Solo así se puede marcar el sino que huye de las dependencias considerando la fortaleza que nos avala, sin barreras, como país.
 
Otro artículo que escribí en 1995 se titulaba: S.M.E. Salir antes de que nos echen. Ahora que pesa una amenaza de expulsión si no nos asfixiamos lo suficiente, quizá es el momento de pensar en oxigenarnos de esas contaminantes dependencias y alentar la posibilidad de crearnos un espacio en el que respirar. España no da para tanto con estos denodados esfuerzos en que los más perjudicados no solo han perdido el tren europeo sino que también han perdido el tren de sus vidas.
 
 España posee fuerza para orientar sus perspectivas hacia fines de reorganización. Mejor solos que mal acompañados. Reino Unido e Italia demostraron que todo es posible y España no puede ser menos con una calidad negociadora que necesita de, manera imperativa, posicionarse más allá de la sumisión actual.
 
Hará veinte años que avisaba sobre lo sucedido este tiempo. Puede ser beneficioso y vital  que vayamos considerando el mismo horizonte europeo desde otros caminos menos tortuosos. Una salvación, a contracorriente, decidida a tiempo.
 
José María Ruiz-Mateos

Botín: Depredador bancario por omisión de socorro.


Algo amoral conlleva la omisión de socorro en los más variados escenarios en que suele darse. Un accidente es la situación proclive a dejar en evidencia a desalmados que no solo son indiferentes al sufrimiento ajeno, sino que incluso aprovechan la tragedia para sacar un rédito. Existen ladrones que en la confusión despojan a sus víctimas de los objetos de valor siendo carroñeros sociales, sobrantes que se marchan disimuladamente dejando en el abandono más atroz a quien agoniza.

En la banca advertimos de diario esa práctica de la omisión de socorro en todos los niveles donde se presta a engaño la aparente función social de un banco. Primero la publicidad atractiva con el deseo de “ser su banco”; a continuación la dentellada sorpresiva como la que han recibido innumerables empresarios, también individuos sociales.  La disolución del tejido empresarial en España se debe a los intereses especulativos de los bancos que han creado un escenario de victimismo en que han de cobrarse, con intereses superlativos, las miserias de quien no puede cumplir con leoninos contratos hipotecarios. Quien tiene una hipoteca se arriesga a que se le secuestre toda una vida. La banca merece rescate, el ciudadano no; esa indefensión provoca mayores dentelladas depredadoras de quienes se enriquecen cuanto más se empobrece la población.

Si detestable es la brutal indiferencia de lo bancario con el ciudadano, repugnante es denegar socorro a la empresa cuando pretende salvar una actividad de la que dependen miles de trabajadores. Sucedió así con Nueva Rumasa, con un Botín merodeando el accidente para ver qué rédito se podía sacar de la tragedia ajena. No sólo omitió socorro sino que en consecuencia se lucró a base del destrozo generalizado de miles de personas trabajadoras. No obstante el Botín padre ya se llevó su parte de bocado al que fue invitado junto a  un conglomerado de bancos puntales que se encarnizaron con los restos  del sector bancario de Rumasa. Toda una orquestación secreta de rapiña que treinta años después sigue en secreto, estando a buen recaudo las verdaderas razones parasitarias de los causantes de una delictiva expropiación de la que se lucraron no pocos buitres políticos, económicos, sociales y alguno jurídico.

Por lo visto, la pragmática de negar auxilio engrandece las posibilidades de la especulación a destajo y parece que el Banco de Santander no solo asalta jubilados presionando cuando existen deficiencias para el cumplimiento de compromisos difícilmente soportables en estos tiempos de crisis, sino que también genera ganancias a la espera del hundimiento de sus clientes dejando que se desfonde la actividad empresarial. Así se denuncia ahora, cuando al banquero se le empiezan a acumular las recogidas de sus muchas irregulares siembras.


Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, denuncian el modus operandi de este buitreo a escala superlativa que ha destruido empleo y la posibilidad de remontar una situación cuya desatención ha provocado una quiebra social de brutales dimensiones.

El flujo monetario del banquero parece circular por las alcantarillas de lo amoral, máxime cuando además las víctimas son convertidas en culpables y servidas en bandeja a las iras de los perjudicados y el escarnio de la opinión pública. La indefensión del cliente está servida y acaso se contaba con ella cuando se firmaron multimillonarios contratos crediticios. La estrategia de  la asfixia da millonarios dividendos, sin duda.
Debe de brotar ya fuego de tanto frotarse las manos el reputado benefactor social.
 

Banco de Santander: El suma y sigue de la sospecha



En la carrera de la avaricia por atesorar riqueza mediante la especulación de la ruina de los ajenos, algunos banqueros son ya evidentes tramposos en la sabia y experimentada voz de la calle. La trampa conlleva en muchas ocasiones el descrédito popular y no siempre salen los poderosos con bien, por mucho que intenten pagar a golpe de talonario los tejemanejes, digamos delicados, sobre los que se sostienen sus aparentemente inalcanzables estatus. Torres muy altas han caído y habrán de caer.
Basta que se descubra lo que se esconde bajo las alfombras de la aparente honorabilidad para que un falso  filántropo de las finanzas se convierta en presunto sospechoso y quede al descubierto ante la opinión pública.
En Italia un reputado banquero parece ser objetivo de investigaciones judiciales donde su impoluta imagen es cuestionada. Aunque en España su gran influencia de poder le haga inalcanzable a la crítica de los muchos que le temen y que por arte de bilibirloque se le exculpe de imputaciones judiciales, los italianos lo han calado con operaciones fraudulentas y una forma de especulación denunciable que también se refleja en el escándalo de los “Valores Santander”. Tirando del hilo se deshilacha la manta de la imagen precursora de bien social y se descubre la intención al desnudo: salvajemente especulativa, realmente pútrida.
Los afectados de los “Valores Santander” han sido silenciados por el marasmo de intereses con los que se nutren los que se encargan de que no se oigan las protestas pero, al final, todo se acaba sabiendo. La prensa está comprada y los ciudadanos vendidos. Una y otra vez, a la vez que se exprimen los derechos y las resistencias de los espectadores y víctimas de tanto inescrupuloso Epulón, más Lázaros se rebelan. Hay que conocer la verdad. No es oro todo lo que reluce y ya son muchos los que no se fían de esos poderosos filántropos de la banca; más poderosos cuanto más se empobrecen sus generalizadas víctimas.
 La sociedad es de por sí cobarde dejando que la influencia monetaria borre los tufos que pudren los pilares de la legalidad. Sucede en el mundo político con asiduidad y se cuela lo delictivo como una normal gestión impune que se premia por estar protegida por la sigla política.
La manera lamentable de abandonar a Nueva Rumasa, respecto a lo sucedido con Bankia o las numerosas Cajas arruinadas por el saqueo sistemático de responsables premiados con suculentas jubilaciones e indemnizaciones, lo demuestra vergonzosamente. Además de cobardía, España adolece de una picardía delictuosa que permite a los estafadores seguir presentándose ante los estafados como  benefactores a los que se debe gratitud, con los intereses bancarios por delante pesando sobre cada uno de los colectivos y miembros individuales de la sociedad española chantajeada por los poderosos de la sopa boba; una sopa boba multimillonaria pero parasitaria, porque el sistema se alimenta de la existencia de los más pobres para dar más poder al rico y encima se agradece. Hipócrita condición humana tan evidente como  rastrera.

http://www.elconfidencial.com/espana/2011/09/07/botin-seguira-bajo-sospecha-fiscal-durante-anos-segun-los-inspectores-de-hacienda-83824/ 

Muchos banqueros son ídolos de oro y platino con pies de barro. La fortuna dineraria depende en mucha medida del tino y el constante pago de encubrimientos sobre operaciones no solo defectuosas en la forma sino también en el fondo. La actitud cuenta y de ella se deriva la intención. Son tantas las tropelías encubiertas que finalmente acaban por saberse y plantea la sospecha de que el balance de las gestiones muy probablemente evidencie irregularidades permanentes que cuestionen la lícita actitud en el desarrollo de la gestión de las finanzas.
Muchos frentes de perspectiva judicial se van abriendo como el Fondo Santander Inmobiliario , sus inversiones con Madoff, los pagos al juez Baltasar Garzón o el caso Banif, donde las pérdidas de los inversores han resultado más que cuantiosas. Quizá no es casualidad ese afán de protagonismo que gasta su Presidente, porque así estará clara la responsabilidad futurible de quien ha podido generar los problemas.
Por lo pronto, el Banco de Santander- el orquestador de un drama humano mayúsculo en Nueva Rumasa, propiciado por incumplimientos de contratos crediticios- suma y sigue en  esos pequeños escándalos que pueden dar la veraz medida de un fondo especulador en verdad insondable. Los próximos días puede que vaya aflorando lo que se esconde tras las silenciadas víctimas de un fraude ahora extensible en Italia que bien podría recalar en España, emergiendo esa realidad escondida en el submundo de las finanzas y que tan bien se disimula. Los ciudadanos están en un hartazgo visceral de tantas honorables injusticias.

viernes, 11 de mayo de 2012

Vamos a correr las comas de Eduardo Inda (En respuesta a su falaz noticia en El Mundo).


Desde la expropiación de Rumasa y con la traición bancaria contra Nueva Rumasa, es fácil creerse todo porque las intenciones de vilipendiar a José María Ruiz Mateos conllevan muchos intereses personales de tantos, tantos, con el fin de llenar los bolsillos con la moneda de la traición. Seguro que Eduardo Inda, vinculado al diario Marca y que disfrutó de la confianza de la Familia Ruiz-Mateos-a través de las actividades deportivas del Rayo Vallecano-, ha calibrado el beneficio de escribir sobre una noticia no contrastada, con ese aire sensacionalista que gasta en su artículo y sin molestarse en preguntar sobre la veracidad de la información lanzada como un ariete por Joaquín Yvancos. 

Aquí todo el mundo asoma a ver qué es lo que saca. Curiosamente, en primera fila los arrimados de cuando todo marchaba bien. Como la vida misma; surgen estos personajes de escenario parasitario a la sombra de lo traicionero en cuanto vislumbran la oportunidad. A Eduardo se le brindó a través de quien más estuvo unido y agradecido a la Familia Ruiz-Mateos: Joaquín Yvancos. 

A propósito de agradecido, o de lo contrario, de ser lo primero Eduardo Inda habría contactado con la Familia antes de escribir sobre una entelequia que ya acostumbra a esgrimir como arma arrojadiza el citado Yvancos; así sucedió con el intento de imputación contra Rocío Ruiz Mateos y su marido Luis Ojeda, acerca de supuestas sustracciones de obras de arte. La ofensiva del ex Responsable General de la Asesoría Jurídica y Fiscal de Nueva Rumasa, obedece a una búsqueda de intereses personales que lleva implícito hasta el esperpento con tal de sacar tajada de las consecuencias. Al precio que sea. No obstante el bocado es más que apetecible, propio de la avidez de un Gargantúa insaciable, declarado enemigo de los Ruiz-Mateos después de disfrutar las mieles de una opípara amistad.

Demasiados comensales están auto invitados a este banquete de la desintegración que se pretende, una vez más, contra José María Ruiz-Mateos. De este modo, no es de extrañar que el desvarío se tome en serio con ese argumento burdo de mover comas para desafiar a un cálculo de probabilidades sobre las inspecciones de los números que Hacienda examina en las contabilidades de la gran empresa.

No es serio el amaño continuado de la desinformación a cualquier precio y son traspasadas de continuo las veracidades de lo serio y lo digno de lo decente. Eduardo Inda demuestra poca profesionalidad al no cerciorarse de las intenciones tras una patraña de semejante calibre. No es extraño que el abogado porfíe enconadamente en sacar rédito de su antigua posición en Nueva Rumasa, donde era él implícito responsable de todos los compromisos jurídicos e incluso de compra-venta de activos, pero tampoco extraño es que se añadan otros para intentar recoger las migas que deje el amo. Yvancos lidera una guerra falaz contra José María Ruiz-Mateos y sus aliados son los ex directivos que penaban por el limbo de la estrechez pecuniaria a la que les ha abocado la caída provocada contra Nueva Rumasa. Uno sacude el árbol que pretende hacer de su propiedad mientras los otros recogen los frutos... todos los que puedan.

En todo caso, siendo Joaquín Yvancos quien era responsable de los asientos contables, es difícil imaginar una arana de este tipo sin ser conocedor de esas presuntas irregularidades fiscales. Por lo pronto habrá de explicarse ante los tribunales y responder de la mentira. A Eduardo Inda no se le han corrido las comas, no, se le ha pasado el punto principal que ha de poseer un periodista de buen tino informativo: la intención veraz. En definitiva, la credibilidad profesional y personal. Pero ya se sabe... "poderoso caballero...".

Lo que el sótano del Banco de Santander esconde.

 http://www.expansion.com/2012/03/09/empresas/banca/1331279865.html?a=3b0ec98442bd89b11495f60da8e9f5f2&t=1336810957
 Algo huele a podrido en el Banco de Santander. Un núcleo putrefacto y generador de miserias ajenas, tarde o temprano destila la pestilencia a modo de justicia que pone todo en su lugar.
Quien es capaz de incumplir un contrato crediticio abocando a un drama humano generalizado a miles de personas, no sólo hiede a codicia insana sino también a trampeamiento oculto; hasta que aflora a la superficie la realidad sumergida, la solapada, la que desmiente esa aparente dignidad del banquero benefactor, escondido tras la argucia para explotar a sus traicionados clientes.
En el caso de Botín padre no pasaba inadvertida la expropiación de Rumasa en 1983; muchos fueron invitados al banquete del saqueo político sectario de entonces. Los intereses ocultos de los que propiciaron el delictivo asalto a un Holding emblemático, contaron a su vez con los de quienes escondidamente se llevaron también su parte de bocado. ¿Ayer un padre y actualmente un hijo están cortados por el mismo patrón de una curiosa moral? Al margen de cuestiones genéticas, hoy el Banco de Santander no huele bien con una denuncia multitudinaria de afectados de los “Valores  Santander” que revela la incorrecta contabilización de los préstamos concedidos para la compra de esos Valores.
¿Será acaso que al Santander no le basta en tiempos de crisis con esquilmar a sus clientes, destrozando las bases que generan una dinámica empresarial como Nueva Rumasa? ¿Es acaso la punta del iceberg de una mala praxis bancaria que presumiblemente se ha ejercido sin importar la lealtad clientelar, ni los perjuicios causados con verdaderos malabares dignos de prestidigitadores con tendencia a la desaparición de compromisos adquiridos?
El Banco de Santander huele mal entre sus clientes que son chantajeados de continuo con devolución de recibos, forzando el canje de servicios adquiridos fuera, por productos del mismo banco a cambio de “facilitar la vida”. Pregunten, pregunten a los jubilados.  No hay más que escuchar las opiniones de ciudadanos que son presionados, coaccionados y agobiados con una constante política de acoso y derribo que se traduce en un endeudamiento por intereses de devolución constantemente practicados.
Quienes se enriquecen a costa de la destrucción del empleo arremetiendo contra empresas como Nueva Rumasa, son ya conocidos en sus malas famas cotidianas y no es sorpresivo que repentinamente aflore la basura que se guarda en los sótanos junto a los millones ganados con esas prácticas deleznables de causar ruinas ajenas. Lo que llevaría a preguntarse ¿por qué un banquero se guarda su dinero propio en cuentas foráneas, cuando miles de clientes confían su dinero a las cajas fuertes de su banco? Cuanto menos, curioso, como la moral, vaya.

Denunciado Emilio Botín ante el Banco de España, surge la sorpresa de que se ha informado que no se abrirá expediente informativo y  sancionador, lavándose las manos para pasar el asunto a la CNMV, eludiendo así la Responsabilidad Supervisora de las Entidades de Crédito.
Unos tanto, tanto sacrificio con absoluta indefensión orquestada política, económica y hasta judicialmente  y otros tan poco; quizá poca probidad como poca vergüenza.


La vida de inocentes en manos de un tiempo del Magistrado Pablo Ruz

X.


Si de algo puede presumir esta España de tantas carencias en una actualidad absorbida por la crisis y la incertidumbre, es de jueces de una talla personal y profesional como son la Magistrada Alaya y el Magistrado Pablo Ruz. Es encomiable el propósito de cumplir con las competencias judiciales, imbuidas de la sobriedad estricta del deber encomendado y la templanza en la acción judicial inmersa en un marasmo de exigencia e intereses político-sociales tan complejos como alarmantes.
Gran mérito existe en la profesionalidad de jueces como ellos que afirman la esperanza en una Justicia veraz y nada acomodaticia.
Al margen del protagonismo personal que otros jueces ejercieron de manera tan poco ejemplarizante, cuando no vergonzante, el Juez Pablo Ruz ha marcado la pauta con una audacia personal poco común en la judicatura española. Acometer judicialmente el caso Faisán habla de esa imparcialidad que durante estos últimos años fue puesta en duda por la influencia partidista sobre decisiones judiciales de marcado carácter político.
Actualmente el Magistrado Pablo Ruz dirige la investigación sobre los pagarés de Nueva Rumasa que ha de dirimirse tras  un arduo análisis, después de aplicar diligencias previas que han desembocado en un embargo patrimonial de la Familia Ruiz Mateos. La traición bancaria que cerró el grifo crediticio ocasionó un perjuicio catastrófico contra el Grupo empresarial, arrastrando a los inversores, trabajadores y miembros familiares a una situación crítica en un totum revolutum donde la mezcla de responsabilidades no está definida. Los hijos de Ruiz-Mateos se querellaron contra Emilio Botín por incumplimiento de contrato sobre los créditos que sustentaban la gestión empresarial de Nueva Rumasa.
Efectivamente, todo está por ver. Nada está, ni mucho menos, definido, pese a la tendencia simplista de tratar el problema con el desconocimiento de factores ajenos de la información no contrastada y tendente a generar un juicio paralelo.  De esa indefinición devienen múltiples dramas familiares convertidos en datos fríos que se amontonan a modo de documentación en el juzgado, en tanto la fatalidad contra las personas inocentes está servida.
Así es que una hija de José María Ruiz-Mateos sufre embargos preventivos sin estar imputada en la causa. Hace pocos días el Juez Pablo Ruz  exculpó de toda intención delictiva a Rocío Ruiz-Mateos y a su marido Luis Ojeda acerca de la sustracción de obras de arte por un importe de 750.000 euros. El intento de imputación por parte de Joaquín Yvancos, conllevó un perjuicio moral que busca el desgaste anímico a cualquier precio, incluso al de la pérdida de credibilidad en imputaciones sin fundamento.
Si ya supone una problemática vicisitud en la Familia un intento de imputación que con buen criterio desestima el Juez Ruz ¿Qué clase de perjuicio ocasiona en luna hija de Ruiz-Mateos el hecho de ser embargado su patrimonio de manera preventiva, cuando no existe ninguna clase de imputación sobre ella? Las diligencias previas fueron determinantes con un embargo patrimonial que pudiera responder por las deudas contraídas a través de los pagarés de Nueva Rumasa. Sin embargo el proceso se ha ralentizado con el lógico ritmo de trabajo que exige la complejidad de un caso con tantos damnificados. En tanto esta hija y su familia sufren los efectos de ese retardo, a modo de asfixia inquietante, cuyas consecuencias pueden ser absurdamente improductivas, incluso a los efectos judiciales de prevención que se buscó con dichos embargos.
Socorro es la mayor de las hijas de José María Ruiz Mateos y su caso es alarmante y contrario a los propósitos de Justicia que sería deseable en este proceso abierto, con tantos factores por desentrañar y con la dificultad añadida de una carrera a contrarreloj ante situaciones innecesariamente críticas.
Después de trabajar toda una vida y al margen de las gestiones de Nueva Rumasa, Socorro Ruiz Mateos y su marido Bernardo Landeta, han visto embargados sus bienes inmuebles como medida cautelar. Es previsible que se levante el embargo cuando el Juez Pablo Ruz compruebe que no existe ninguna relación con el caso de los pagarés; el problema es que, a expensas del tiempo en que se examine la particular circunstancia del matrimonio, no existe modo de pagar la hipoteca que pesa sobre las propiedades embargadas y ante esa falta de pago es más que presumible la ejecución bancaria.
   El cometido de garantizar el pago por perjuicio del caso de los pagarés, quedaría de inmediato anulado con un valor mínimo de producirse esas previsibles ejecuciones bancarias del todo evitables. Es sólo cuestión de tiempo.
Impartir Justicia es el cometido principal de toda acción judicial y en ese objetivo implícito debería de preponderar evitar el perjuicio innecesario que puede devenir del proceso de ralentización propio de cualquier investigación judicial. Es muy triste que, sólo por un factor de tiempo- el tiempo del que dispone el Magistrado para analizar la ingente información recabada- se pueda arruinar una familia por no tratarse tanta problemática personal, al margen de una decisión generalizada con carencia de imputaciones en la causa abierta.
La magnífica labor judicial del Magistrado Pablo Ruz es un paradigma de la imparcialidad que debería imperar en el seno de la Magistratura. Por ello, en la inmensa  responsabilidad que conlleva la disquisición de lo presunto culpable y de lo prácticamente inocente, el factor tiempo no debería suponer una espada de Damocles sobre los cuellos de personas que ven la amenaza de una innecesaria ruina, por una tramitación burocrática cuyo tiempo de atención es un hilo de fina conformación, frágil como la esperanza, de quienes lo ven como una amenaza mucho más real que un expediente archivado.
Sólo un factor de tiempo es lo que actúa amenazante ante esos embargos preventivos y generalizados que afectan a personas que no están imputadas, pero cuyas vidas dependen de un trámite que sólo requiere una atención adicional para evitar una catástrofe personal absolutamente innecesaria.
Sólo un tiempo prioritario es lo que se necesita para que el Juez Pablo Ruz advierta la innecesaria condena de personas inocentes. A tal efecto, Socorro Ruiz-Mateos y su marido se han dirigido al Juez expresando su inquietud y pidiendo el levantamiento del embargo que previsiblemente será efectivo con el paso del tiempo; un tiempo del que no disponen los familiares sin imputaciones  y que un Juez competente puede dedicar abreviando un proceso agónico. La ejecución bancaria es evitable, así como el retardo de las decisiones, si prima la defensa de los inocentes en una familia víctima de una traición bancaria en que todo aún ha de demostrarse.
Dios quiera que el tiempo no falte para evitar un desastre; el vital momento de una firma a tiempo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Nueva Rumasa abandonada y Bankia rescatada ¿Por qué?




El paralelismo entre lo sucedido con Nueva Rumasa y lo acontecido con Bankia es asombrosamente concomitante en las formas y vergonzantemente antitéticas en el fondo. 


Lo que realmente además de vergonzante es de un cinismo especulador digno de alarma social, es el rescate con dinero público de Bankia en tanto se ha dejado en la estacada un Grupo empresarial como Nueva Rumasa sin atender las necesidades críticas generadas con la misma coyuntura económica en que las dos se desenvolvían. ¿Cuál es la verdadera razón por la que Ruiz Mateos, ante la petición de rescate desfondado el crédito en que se soportaba la gestión empresarial, es denostado y tratado como un vil estafador , en tanto los responsables del desaguisado de Bankia sson exonerados de culpa e indemnizados? ¿Acaso deberíamos asociar la indefensión que ha supuesto la indiferencia ante la caída de un Grupo que generaba empleo, con la expropiación canallesca y la posterior indefensión judicial a la que se vio sometido José María Ruiz Mateos? 


Mucho es de temer ante el flagrante engaño de la especulación moral que trata de manera distinta a quienes muestran paralelismos circunstanciales muy evidentes, que el sectarismo es un factor inherente a esta hipócrita condición social que condena o exime de responsabilidad a quien viene en gana, acaso en función de intereses ocultos a la opinión pública. De ahí el engaño que conviene para denostar a personas como José María Ruiz Mateos, buscándole imputaciones en tanto otros responsables de la errática gestión de Bankia marchan con todos los honores y asegurados los viáticos por una responsabilidad fallida y de consecuencias económicas que termina pagando el ciudadano. 


Nada como el comentario de la cristalinidad sin otro interés que el conocimiento de la verdad para atender a la verdadera medida de justicia que ha de prevalecer siempre en la ciudadanía: como muestra un botón en las redes sociales:
Por mucho q lea no encuentro diferencias de bulto entre Bankia y Nueva Rumasa. Si a Ruiz Mateos le rescata el gobierno tb se salvan... 

Las acciones de Bankia decían que iban a dar un dividendo del 7% cuando estaba quebrada. Me recuerda a los pagarés de Nueva Rumasa al 8% 

Ruiz Mateos solicitó inversión estando en quiebra -> IMPUTADO 
Rodrigo Rato solicitó inversión estando en quiebra -> INDEMNIZADO#Bankia


Así, con la inexcusable razón de quien prescinde de los adornos para evidenciar la verdad, son los ciudadanos los que advierten esa visceral hipocresía que condenó al ostracismo a un empresario con muchos más méritos adquiridos cuanto mayor ha sido la bajeza de sus enemigos; incluidos aquellos que han pergeñado una traición bancaria que fue el desencadenante de la problemática actual de Nueva Rumasa. 

Que no nos engañen. No existen diferencias entre Nueva Rumasa y Bankia que no sea esa doble vara de medición con que se ha tratado la misma problemática aunque con un enconamiento visceral que lleva sufriendo José María Ruiz Mateos desde la expropiación de Rumasa y ahora ante la perspectiva de un pago multimillonario que le debe el estado español. 

Sale más barato encubrir grandes estafas bancarias que hacer Justicia con quien fue víctima primera de un latrocinio estatal. Tarde o temprano cada uno queda en su lugar y Rato no parece ocupar el mismo que José María Ruiz Mateos. Se ve el plumero, elemental.

domingo, 6 de mayo de 2012

En defensa, sin medias tintas, de José María Ruiz-Mateos.


 El mérito de la grandeza batalladora estriba en plantar cara a un enemigo poco osado pero arteramente traidor. Pocos son los que confrontan con el arma de la verdad y demasiados los que evitan mirar al enemigo de frente y en buena lid, al menos como dignos adversarios. En España hay mucha basura y hiede tras los estrados influyentes que terminan apestando el país. José María Ruiz-Mateos bien lo sabe; sabe quiénes se esconden tras la codicia y la ruindad para no callarlo. Eso no se perdona siendo ínfima la talla de sus mendaces contendientes.
 Por la espalda atacan las manadas carroñeras y proceden de sectores políticos, jurídicos y bancarios en esta España donde la honradez influyente paga cara la osadía. Ahí es nada, batallar contra la traición dando la cara que muchos esconden tras la apariencia de lo digno, siendo sólo viles rastreros sin otro valor que el botín de sus indecencias. Qué fácil es anatemizar a quien tiene derechos que le vulneraron siendo ofrecido en sacrificio al severo juicio popular, ése capaz de olvidar a conveniencia y reescribir la Historia bajo el dictado de sus propios verdugos.
La expropiación de Rumasa solo tiene de cierto el reparto de los restos a precio de saldo para que otros hicieran negocios multimillonarios con el tufo especulativo de lo parasitario. ¿Esa repugnancia en flagrante delito no se persigue? Sobre el enjuiciamiento del dueño del Holding sólo queda la rastrera evidencia jurídica de que jamás le han dado ocasión de defenderse ante un tribunal imparcial.
Ahora y sin considerar la primera traición contra Rumasa, cae una cuchilla del descrédito cuando se ha desfondado el viático crediticio que sostenía el Grupo Empresarial de Nueva Rumasa. Ahora el gran justiciero, cuyo trabajo levantado sobre la ruina de Rumasa ha sido aclamado durante treinta años después de la expropiación, ahora vuelve a golpearse de manera sutil su credibilidad de quien nada tenía que demostrar para garantizar su honorabilidad. Ahora el gran empresario al que se han arrimado amigos de todo color elogiando la defensa de sus intereses empresariales… ahora vuelve a sufrir el escarnio practicado con absoluta injusticia y esos “amigos” desaparecen por el mismo arte prestidigitador del engaño que supuso aquel 23 de Febrero de 1983.
Al pueblo le resulta fácil pedir que corten las cabezas sin advertir la cuchilla que pende sobre su propio cuello y vitoreando a los ejecutores de su miseria. ¡Qué mezquina ignorancia procurada por la envidia y el desconocimiento de la gratitud! José María Ruiz-Mateos traspasó las líneas de lo convenientemente mediocre y en el ingenio de su proceder empresarial topó con delincuentes justificados por las urnas.
José María Ruiz Mateos fue atacado vilmente, tras la excusa populista, para practicarle el saqueo de un Holding que se repartió canallescamente entre carroñeros invitados al banquete expropiador. El sistema arrasó con sus derechos y, lejos de arredrarse, él puso en solfa ese sistema regido por facinerosos tras siglas políticas y jueces prevaricadores que han ralentizado un juicio histórico de una canallada salvaje que fue la expropiación de Rumasa cuya responsabilidad delictiva de los que la propiciaron no ha sido juzgada.
Treinta años en una demora vergonzosa de un juicio histórico es la evidencia de que en España la Justicia viste togas como si fueran las túnicas de un aquelarre adorador de la mentira donde el justo no posee derecho a defensa. Porque otorgar la ocasión de la defensa a quien fue víctima de un latrocinio estatal, supondría dejar en evidencia la falacia de este sistema que devora a quien le viene en gana con el arbitrio de intereses ocultos a la opinión pública.
 Ir de frente contra los que buscan las espaldas no es un valor arraigado en esta sociedad española diezmada por complejos inconfesables que revestidos de sectarismo político disfrazan la poca dignidad que se pretende aparentar. El hecho de que muchos ladrones políticos sean respetados es una costumbre de ignorancia que el pueblo español ejerce sin vergüenza, confrontando con los verdaderos prohombres que buscan el beneficio común  ante la intolerancia de lo codicioso. Ahora la trampa se ha perpetrado de nuevo y el hombre digno que ya nada tenía que demostrar sobre los principios veraces de la dignidad, vuelve a estar en la picota. Nadie como él merece una defensa a ultranza de sus valores cuando vuelve a estar amenazado con apariencias falsarias y simplistas acusaciones sin considerar el origen del problema.
Es hora de confrontar con la falacia del mismo modo que él lo hizo. La apariencia engaña y es demostrable. Los amigos no abundan y los cantamañanas que asomaban ávidos de beneficios en la cercanía del empresario,  han desaparecido al ritmo del zapateado de la traición tan cobarde ella y que da aún más fuerza para defender un honor injustamente mancillado.
Todo está desafinado respecto de la realidad  y a muchos les conviene que no se entone un canto a la verdad. Así que es momento a propósito, para defender los derechos de un hombre cuyo interés primero es cumplir con los inversores y los trabajadores sin olvidar el vergonzoso expolio político con derecho a indemnización que el Estado no puede ignorar.
La dignidad de un hombre ante el voraz sensacionalismo y el trampeamiento sutil desde la traición bancaria, es la misma que siempre caracterizó a José María Ruiz-Mateos. Nada ha cambiado en quien ha sido admiración de cuantos ahora se esconden después de haber disfrutado las mieles de su amistad y el denodado trabajo para generar beneficios al país. No está solo ante el peligro que le procuran sus enemigos y en la defensa de su nombre, no.  Sin tibieza, hoy reivindico el hombre que siempre fue y miró por el mundo obrero en defensa de los mismos derechos que él ha visto vulnerados.
Ignacio Fernández Candela

viernes, 4 de mayo de 2012

Rocío Ruiz-Mateos y su marido exculpados por el juez Pablo Ruz.



A pesar del ataque masivo orquestado desde las sombras y aliado con toda clase de codiciosos elementos en busca del mejor bocado contra la Familia Ruiz-Mateos, el camino iniciado por la defensa de la honorabilidad de los gestores de Nueva Rumasa ya conlleva justas victorias.

Rocío Ruiz-Mateos y su marido Luis Ojeda estaban en el punto de mira al pedir que se les imputara por un presunto delito de sustracción de obras de arte pertenecientes a la Familia y el intento de venta a través de una casa de subastas.

Considerando los muchos intereses que poseen  tantos convidados al banquete de la destrucción de Nueva Rumasa, se hace evidente una suerte de obsesión colectiva que puede estar desvirtuando la realidad de lo que  en verdad ha sucedido con el Grupo empresarial.

Lo realmente cierto es que el corte de los fondos crediticios ha supuesto una mayor ganancia a los orquestadores de esta hecatombe que lo que hubiera sido la normal funcionalidad del cumplimiento de contratos acordados con la Familia Ruiz-Mateos.

Ningún paciente es sacado de una mesa de operaciones y exhibido fuera de quirófano con la intervención a medio realizar. Obviamente la espectacular visión de un enfermo con las vísceras abiertas es potencialmente propensa a la especulación, al morbo insano y al alarde de la lucubración sin conocimiento de causa pero con ambiciones efectistas. Baste recordar el ignominioso reportaje de "investigación" que Antena 3 lanzó con ese carácter de televisión basura que ya viene caracterizando hace tiempo en busca de la fácil audiencia.

El culpable de que el paciente esté exhibido visceralmente no es responsabilidad del administrador del Hospital ni de los cirujanos; tampoco del resto del personal. Los verdaderos causantes del destripamiento de Nueva Rumasa se esconden tras la trampa de una traición bancaria y no se sabe cuántos más sucios intereses de tantos arrimados como en su día lo pudieron ser los saqueadores impunes de Rumasa.

Ahora que muchos son los indignados apuntando a la culpabilidad de los miembros de la Familia de Ruiz-Mateos, pocos se preguntarán sobre la inminencia de tratar un pago de indemnizaciones por la expropiación delictiva en 1983 de Rumasa. Pocos atisbarán los muchos intereses especulativos que condicionan la caída de Nueva Rumasa ofreciendo su desmoronamiento a juicio público con miles de damnificados.

Muchos son los que pretenden ganar con la traición lo que jamás ganarían contando la verdad. Cuanta más confusión generada mejor. Ya lo dice el aforismo popular: "a río revuelto, ganancia de pescadores". A saber cuántos son los que verdaderamente empuñan las redes, bien guarecidos tras la traición, esperando el mejor momento para echarlas.

Por lo pronto ya se empieza a ver que no es oro indignado todo lo que reluce y justamente Rocío Ruiz-Mateos y su marido han sido exculpados. Quedan muchas batallas para demostrar la verdad: la verdad oculta de Nueva Rumasa que muchos interesados prefieren no considerar.