domingo, 30 de julio de 2023

Tiempo de Prodigios XIX-La Justicia da la razón al alma luchadora del genial Ruiz-Mateos

 


https://ntvespana.com/28/07/2023/la-justicia-da-la-razon-al-alma-luchadora-del-genial-ruiz-mateos-por-ignacio-fernandez-candela/

Amanecemos después de las décadas nocturnas, oscuras y espesas con la resurrección de una fe perdida,  cuando la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) da la razón a la familia de D. José María Ruiz-Mateos y obliga al Ministerio de Hacienda a realizar un nuevo cálculo teniendo en cuenta «la totalidad de las acciones y las participaciones sociales «. El valor del Holding Rumasa sobrepasaba 13.000 millones de euros en el momento del expolio, según afirma la familia. De aquellos horizontes nebulosos en la intemporalidad de la Justicia, se atisba una esperanza renacida años después de que marchase el genial empresario vilipendiado por la opinión pública engañada y por la ignorancia malintencionada. Pero él se fue susurrando» por muy duro que sea, si Dios lo quiere así, Amén». Las invectivas contra el loco más cuerdo de una España resentida sin justificación contra el inocente se convertirán en loas, si José María Ruiz-Mateos, con un giro de sorpresa judicial después de décadas de silencio y lejanía, consigue desde el limbo de los justos cumplir con el compromiso de pagar a sus Inversores.

La trampa del encubrimiento conllevó valorar en negativo el Holding, fijando el precio por acción en cero euros. 700 empresas, 23 bancos, un tanto por ciento importante del Producto Interior Bruto mangado a punta de metralleta. Corrupción y complicidad de perros esperando a que cayeran migas de la mesa del amo, daciones personalistas. Loewe, Galerías Preciados con un pelotazo de 30.000 millones para que goce de jubilación millonaria el orangután del Caribe que se pasea en yate, apurando los últimos días hacia la llamada de la Justicia personal en el exiguo espacio de una tumba.
Simultáneamente, el Juzgado Central de Instrucción N°005 acuerda apertura del juicio oral y reserva la sala de vistas para celebrar los juicios de Nueva Rumasa desde enero hasta abril del 2024. Dos sorpresivos prodigios de la Justicia en breve tiempo. Dios quiera que a pesar de que el Estado puede recurrir, el Tribunal Supremo asuma la conciencia de una responsabilidad moral, universal, pendiente para resolver las grandes injusticias padecidas por D. José María y que derivaron en complejos problemas e innúmeras tragedias. Sólo la finca de la Almoraima, cuyo valor es de 500 millones de euros, podría haber revertido el drama. Estoy seguro de que con la percepción compensatoria, sus hijos brindarían los pagos a los Inversores, limpiando la Memoria de su padre, él sonriendo allá donde los justos marchan.
¿Y si al final Dios depara una lección histórica de Justicia en España protagonizada por D. José María, cumpliendo su solemne promesa? Sería el destino de un Héroe eterno.

miércoles, 19 de julio de 2023

Juicios Nueva Rumasa XVIII- Sobre la envidia, la necedad y la cobardía

 


https://ntvespana.com/14/07/2023/juicios-nueva-rumasa-sobre-la-envidia-la-necedad-y-la-cobardia-por-ignacio-fernandez-candela/

En la España de la envidia es normal que aquel destacado que impulsa de modo espectacular las ideas propias sea zancadilleado, demonizado e ignorado. Tal y como sucedió con José María Ruiz-Mateos quien fue frenado en seco al motivar y crear un estilo de vida laboral inédito y triunfal. Luego de la injusticia, esa envidia se fue acumulando ante las sucesivas victorias judiciales, empresariales y personales hasta que la enfermedad lo convirtió en vulnerable ante el enemigo y los traidores.

En la España de la necedad es usual el recelo contra los que con buena voluntad y no poco sacrificio, aportan esfuerzo para paliar el sufrimiento de quienes rechazan ayuda y siguen quejándose como víctimas de sí mismos, obcecados en obtener el auxilio que jamás aceptarán. Son sembradores de sus cosechas de negación destinados a no salir nunca del hoyo que ellos mismos escarban aún más profundo.
En la España de la codicia se arma una maquinaria de corrupción que ensalza a los holgazanes que viven de la política para manejar al antojo sectario las arcas públicas; y si no es suficiente, se decreta una expropiación delictiva que múltiples cómplices se encargarán de encubrir incluso manchando las togas en el lodazal de la injusticia.
En la España de la estupidez colectiva se da por hecho el engaño, asumiendo que los ciudadanos son complacientes con el saqueo de lo ajeno y hasta el saqueo de lo propio; lo que redunda en la descripción de una España indiferente y estulta que no se conmueve ni cuando la roban a sí misma.
En la España de lo miserable cantan sus vergüenzas los medios de comunicación que dicen ser un servicio público sin ocultar la hipócrita sevicia de fingir ser funcionalmente social, carroñeros para sus beneficios y codicias,  importando poco el falaz desempeño que justifican con los más interesados discursos y editoriales. Suplican financiación privada como pordioseros indignos con ansias de codicia indisimulada. Salvo muy honrosas y escasas excepciones, sólo se importan a sí mismos para mantener el chiringuito televisivo, a menudo con descomunales deudas de decenas de millones de euros por la desastrosa administración que endosan durante décadas. No les pida solidaridad si no está dispuesto a comprarla por el pecunio de la vergüenza.
También hay miserables que se comprometen para luego dar el portazo a quienes confían en que todavía existe el compromiso y la dignidad y no dudan en pretextarse con la muerte de un padre para portarse como unos miserables. Hay que ser malnacidos.
Resta la España de la cobardía, la que carga los lastres sobre los inocentes y cuantos pudiendo ser ágiles para impartir justicia se duermen en los laureles de la derrota por lo honrado y honorable que poco les importa siquiera dar el pego con la apariencia.
Con este percal de tanta deficitaria humanidad aún queda la esperanza de que se celebren los juicios demorados más de una década y remontar las carencias humanitarias y tristemente acumuladas en esta España nuestra que habla grotescamente tanto de sí misma con la boca llena de libertad y democracia. Aún así, hay esperanza.

Juicios Nueva Rumasa XVII- La ruina moral de una Justicia ausente


https://ntvespana.com/06/07/2023/juicios-nueva-rumasa-la-ruina-moral-de-una-justicia-ausente-por-ignacio-fernandez-candela/

Es una percepción crítica como triste: la Justicia en España es deficitaria, demagógica, parcial, ausente y al servicio del ocultamiento siendo un apéndice del poder corrupto; cuanto más corrupto, más oscura, menos imparcial y más evidente. Este es un doloroso criterio que los ciudadanos no pueden evitar en sus argumentos de queja generalizada. Si a ello sumamos la incapacidad de gestionarse con dinamicidad y la indiferencia por mostrarse como paradigma de honestidad, de pragmática honradez y leal con las necesidades sociales que la invocan, describiremos con exactitud el poder judicial que creció a la sombra de la democracia entre conveniencias e intereses ocultos como los que facilitaron el expolio de Rumasa antigua en 1983, permitieron la gran injusticia de no celebrar un juicio una vez demostrada la inocencia de Ruiz-Mateos y años después aceleró la extinción pública de Nueva Rumasa importando un comino el supuesto interés por atender las demandas de los afectados por los pagarés.

El balance de la Administración de Justicia es deprimente y debería avergonzar a cuantos con el tiempo han colaborado con tibieza a la imagen pública y social de un servicio público invisible, mal dirigido y en defensa de la corrupción y del delincuente revestido de mayores derechos que el ciudadano honrado. Podría excusarse la desorganización o la insuficiencia de medios para evitar que millones de documentos se desparramen por los suelos a falta de una eficaz burocracia capaz de canalizar los casos que deben presentarse en un tribunal, pero no la cierta impresión social de que el estamento adolece de un propio orden moral pareciendo gregario y partidista dependiendo de la especulación política. ¿Es eso quizá lo que provoca la demora de la celebración de los juicios de Nueva Rumasa, intereses concretos para justificar la demora de unos juicios después de que haya transcurrido más de una década desde que explotó el escándalo de la emisión fallida de los pagarés, o es negligencia y falta de interés profesional?
Si hubiese conciencia y un ápice de reflexión sobre la responsabilidad por la función social, esta Justicia dirimiría cuanto antes las cuentas pendientes en los despachos y buscaría una compensación moral al sufrimiento, al menos complementando un trabajo jurídico que no admite más retrasos cuando la propia Audiencia Nacional ha pedido que se agilicen los trámites para encontrar un espacio idóneo convertido en tribunal.
Existe una ruina moral de la Justicia en proporción a las percepciones de su falibilidad y desinterés por cubrir las necesidades sociales en conjunto de una ciudadanía honrada, y también una insuficiencia estructural que no permite la normalidad funcional siendo la escandalosa demora en impartir justicia un multiplicador de las injusticias que padece la sociedad española; por una Justicia ausente.