Mostrando entradas con la etiqueta ignacio fernandez candela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ignacio fernandez candela. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de julio de 2023

Juicios Nueva Rumasa XVII- La ruina moral de una Justicia ausente


https://ntvespana.com/06/07/2023/juicios-nueva-rumasa-la-ruina-moral-de-una-justicia-ausente-por-ignacio-fernandez-candela/

Es una percepción crítica como triste: la Justicia en España es deficitaria, demagógica, parcial, ausente y al servicio del ocultamiento siendo un apéndice del poder corrupto; cuanto más corrupto, más oscura, menos imparcial y más evidente. Este es un doloroso criterio que los ciudadanos no pueden evitar en sus argumentos de queja generalizada. Si a ello sumamos la incapacidad de gestionarse con dinamicidad y la indiferencia por mostrarse como paradigma de honestidad, de pragmática honradez y leal con las necesidades sociales que la invocan, describiremos con exactitud el poder judicial que creció a la sombra de la democracia entre conveniencias e intereses ocultos como los que facilitaron el expolio de Rumasa antigua en 1983, permitieron la gran injusticia de no celebrar un juicio una vez demostrada la inocencia de Ruiz-Mateos y años después aceleró la extinción pública de Nueva Rumasa importando un comino el supuesto interés por atender las demandas de los afectados por los pagarés.

El balance de la Administración de Justicia es deprimente y debería avergonzar a cuantos con el tiempo han colaborado con tibieza a la imagen pública y social de un servicio público invisible, mal dirigido y en defensa de la corrupción y del delincuente revestido de mayores derechos que el ciudadano honrado. Podría excusarse la desorganización o la insuficiencia de medios para evitar que millones de documentos se desparramen por los suelos a falta de una eficaz burocracia capaz de canalizar los casos que deben presentarse en un tribunal, pero no la cierta impresión social de que el estamento adolece de un propio orden moral pareciendo gregario y partidista dependiendo de la especulación política. ¿Es eso quizá lo que provoca la demora de la celebración de los juicios de Nueva Rumasa, intereses concretos para justificar la demora de unos juicios después de que haya transcurrido más de una década desde que explotó el escándalo de la emisión fallida de los pagarés, o es negligencia y falta de interés profesional?
Si hubiese conciencia y un ápice de reflexión sobre la responsabilidad por la función social, esta Justicia dirimiría cuanto antes las cuentas pendientes en los despachos y buscaría una compensación moral al sufrimiento, al menos complementando un trabajo jurídico que no admite más retrasos cuando la propia Audiencia Nacional ha pedido que se agilicen los trámites para encontrar un espacio idóneo convertido en tribunal.
Existe una ruina moral de la Justicia en proporción a las percepciones de su falibilidad y desinterés por cubrir las necesidades sociales en conjunto de una ciudadanía honrada, y también una insuficiencia estructural que no permite la normalidad funcional siendo la escandalosa demora en impartir justicia un multiplicador de las injusticias que padece la sociedad española; por una Justicia ausente.

jueves, 29 de junio de 2023

JUICIOS NUEVA RUMASA XVI- La somera tristeza por Ana Roldán de Toro TV

 


ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/28/06/2023/juicios-nueva-rumasa-la-somera-tristeza-por-ana-roldan-de-toro-tv-por-ignacio-fernandez-candela/

La conciencia es un valor prescindible para muchos personajes que deberían usarla a diario como rectores de la conciencia colectiva. La autocrítica en España no es corriente porque hay un orgullo malintencionado propio de los pobres de espíritu que copan los espacios de mayor influencia social. Además de la envidia, nuestro país cultiva la codicia y la vanidad en proporción a la carencia de humildad. Sobre todo la falsedad es un denominador común que dificulta conocer las verdades sobre las que se sustenta la construcción social. La mentira se impone y se asimila sin menor conciencia de los perjuicios que causa. Un sector donde se aprecia esta falsedad es el periodístico con honrosas excepciones como representa por mérito adquirido ÑTV ESPAÑA. Los medios de comunicación prescinden de la conciencia para engrosar las cuentas, primer y único objetivo del escaparate de la ética dizque profesional. El problema es que ante las cámaras parecen dignos en su apariencia siendo la realidad fuera de ellas diametralmente opuesta a lo que aparentan ser. Aparentan honorabilidad y son interesados sin conciencia los que se erigen como directores morales de la sociedad. Un espejismo falaz cuando se les trata en persona.

A mí la mirada pasmada e insustancial de un Xavier frente a la cámara jamás me inspiró confianza, menos cuando me comentan su displicente trato con los damnificados de los pagarés de Nueva Rumasa. Piden dinero para sustentar el chiringuito periodístico y percibiendo las cuotas de asociados luego los dejan en la estacada con trato desabrido, soberbio y endiosado, según me comentan ex amigos de la cadena con pago de cuota mensual. Esos que se lucran de tragedia ajena importando un «horcajo» el servicio público que fingen prestar.

Se puede ser interesado y mostrar una cara amable o interesado y demostrarse como uno es en cuanto se pierde el interés y de paso la elemental educación. Antes el falso fingía cuando ahora no se molesta en ocultar la indecencia personal. Sin vergüenza ni afán por guardar las apariencias, me temo que la plandemia sólo sirvió para desenmascarar la hipocresía que antes se disimulaba por aquello de parecer honesto. Reconozco que se me engañó cuando al hablar con una responsable de comunicaciones en Toro TV, pretextó la muerte de su padre para justificar la incompetencia o el desprecio por los damnificados de los pagarés. Y me engañó porque me solidaricé con su dolor al perder a mi Padre el 29 de marzo del 2020 sin poder velarle y enterrado en soledad. Hablamos de tragedia y resignación así como de consuelo y de humanidad pensando yo que trataba con un ser de impecable trato social, puro espejismo de una realidad deformada. Se llama Ana Roldán y es todo lo informal que cabría esperar, quien se escuda tras la apariencia de formalidad para luego ejercer la más cruel indiferencia por el dolor ajeno.

Intentar comunicarse con alguna cadena que presume ser adalid de las buenas causas es una inmersión en un barrizal de despropósitos e inhumanidad, de intereses específica y unívocamente lucrativos importando muy poco la dignidad de una labor periodística que sólo importa si genera dinero. De hecho, pocos son los medios de comunicación que no se sirven de la fingida ética profesional para ganar dinero a cambio de la especulación informativa, pugnando con feroz competencia económica que se sirve de la tragedia noticiable para llenarse los bolsillos a costa de los ingenuos espectadores.

No debemos engañarnos: la tragedia de la plandemia que asesinó a nuestros padres y a decenas de miles de personas víctimas de la politización del dolor que preconizaba el impune Pablo Iglesias, responsable de la inepcia criminal, no ablandó los corazones de por sí duros ni reconcilió con la conciencia a cuantos parecen carecer de ella. Y no es cuestión de sesgo ideológico siendo característica común de la malicia, de la inquina extendida por la indiferencia del sufrimiento ajeno, la supervivencia de los depredadores que siguen actuando como tal con instintos básicos de codicia rutinaria, importando un bledo el supuesto servicio público con el que falsamente se ganan la vida. A derecha e izquierda pocos se libran de la vergüenza de hocicar en la mierda informativa si eso les ceba; no por interés social o motivación de servicio público, eso es lo de menos por mucho que se presuma de ello.

En realidad, los ciudadanos importan poco a no ser que sea para captarlos y crear audiencia. Salvo honradas excepciones, los que fingen interés por lo justo son mercenarios de la palabra vendida al mejor postor.

Allá por el 2012 observé en primera línea y con indignación contenida el hipócrita papel de los medios de comunicación al sumergirme en la vorágine de la actualidad noticiable que los periodistas olisqueaban rabiosamente, cuando Nueva Rumasa quebró entrampando a miles de Inversores con una emisión deficitaria de pagarés cuya responsabilidad todavía no se ha dirimido a expensas de una Justicia demorada durante más de una década. ¿Para qué tanta prisa?

¿A corto, medio y largo plazo importa de verdad a esos falsos e hipócritas adalides de la Justicia informativa el sufrimiento ajeno? No, usan a las víctimas para multiplicar los efectos de la divulgación careciendo de conciencia y humanidad, negando la reflexión sobre el padecimiento social de los más debilitados por las incontables adversidades de nuestro tiempo.

Siento somera e irónica tristeza por Ana Roldán de Toro TV, captadora de fondos para mantener eso que dicen periodismo independiente, quien se excusó tras la muerte de su padre con el fin taimado de encubrir una reiterada, absurda y vergonzosa informalidad. Para pedir dinero hay que ser mínimamente educado y elementalmente coherente, aunque cueste disimularlo.

JUICIOS NUEVA RUMASA XV: D. José María Ruiz-Mateos me manifestó su inocencia por la emisión de pagarés


ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/16/06/2023/juicios-nueva-rumasa-ruiz-mateos-me-manifesto-su-inocencia-por-la-emision-de-pagares-por-ignacio-fernandez-candela/

Aunque es cierto que el paso del tiempo ayuda a tener mayor perspectiva y comprensión sobre acontecimientos que en el momento que se producen dan lugar a confusiones, desde el principio de mi densa relación durante las problemáticas y los serios y profesionales intentos por resolverlas, no me queda ninguna duda tras mi convivencia con José María Ruiz-Mateos de que él no fue responsable de la deficitaria emisión de pagarés de Nueva Rumasa. Lo digo como amigo y en virtud del rol que desempeñé en su defensa y la de los Inversores y lo ratifica la UDEF que lo exculpó con expresa puntualización durante las investigaciones.

De tanto repetirlo hasta la saciedad debe quedar clara su desconexión con el Grupo cuando de pasar a ser autosuficiente en la gestión y decisión, a causa del diagnóstico de Parkinson en el 2004 se vio obligado a prevenir las previsibles consecuencias de la enfermedad delegando el grueso de las responsabilidades a terceras personas. Aquello significó seguir en posesión de capacidades respecto a la toma de decisiones pero en función de la confianza directiva que le relevó de su independencia, cuando hasta entonces había dependido de sí mismo con ayuda de sus leales colaboradores que fueron paulatinamente sustituidos. Desde ese momento, la marcha del Grupo se fue deteriorando con dependencia de un sustento crediticio en que se basaba la evolución de las empresas, con una dinámica creciente y continuada de generación de beneficios en la que entraba la financiación a través de emisiones de pagarés rentables y garantizadas. Esta filosofía de empresa eficaz sólo fue posible en tanto en cuanto Ruiz-Mateos controlaba con su ingenio y saber hacer el desarrollo mercantil a imagen y semejanza de la expoliada antigua Rumasa, la que saqueó sin justificación legal el Estado español por medio de la especulación delictiva del socialismo felipista.

El Ave Fenix levantó el vuelo y planeó alto hasta que se agotó la antaño fortaleza de sus alas y  otros fueron los que tomaron un rumbo equivocado en los inmensos cielos que el empresario y financiero dominaba a diferencia de los que se extraviaron en ellos por una determinante falta de experiencia, difusa y concluyente, que dificultó salir de la trampa del cierre de un vital grifo crediticio.

Quizá Emilio Botín que regía las voluntades del Banco de Santander evitó, más allá del alarmismo de la quiebra, la realización de una due diligence para asegurarse la respuesta de Nueva Rumasa ante la contingencia de los impagos y esa omisión derivó en la tremendista decisión de desfondar el sustento empresarial negando la financiación. Tal vez podría haber sido un empeño discrecional evaluar los riesgos respecto a la masa patrimonial de miles de millones de euros, pero quizá por conveniencias desconocidas o las esgrimidas para justificarlas el banco dio un sonoro y público portazo que como fichas de dominó cayó con otros créditos hasta obligar al concurso de acreedores. De este modo la dinámica y desarrollo de las operaciones mercantiles se pararon en seco ocasionando impagos como los del Hotel Eurocalas y Beverly entre otros, llevados a los tribunales, estrepitosa y alarmante como resulta, comparativamente, sacar a un paciente de un quirófano con la intervención sin acabar y las vísceras fuera; así de escandaloso resultó el freno bancario cuyos perjuicios se intentaron paliar hipotecando los bienes adquiridos a plazos, esperando mejores oportunidades y generación de capitales que pudieran sostener el conjunto de la actividad. No fue posible y la estrategia traspasó los límites fiscales de la ley.

En esa espiral de adversidades provocadas por la falta de financiación, se recurrió a una acostumbrada y comprometida emisión de pagarés que se recabaron con sentido de urgencia para salvar los restos de un naufragio cuyos daños no conocía D.José María quien, aun acometido por la sorpresa de la crisis, ignoraba la real dimensión de la tragedia corporativa. Pudo ser él quien decidiera, sí, pero en función de la desinformación y el solapamiento de la realidad.

Casi nueve años después de su fallecimiento y estando pendiente dirimir las responsabilidades de la emisión de pagarés fallida que abocó a la ruina generalizada de los Inversores, tomo su testigo después de manifestarme en vida el relato de lo sucedido y que él diligentemente asumió como responsabilidad moral aun no siendo culpable del drama. Cuestiones y factores que deberán considerarse cuando llegue el momento de juzgar las responsabilidades y compensar el suplicio padecido estos largos años de espera.

JUICIOS NUEVA RUMASA XIV- Justicia Terrena versus Justicia Divina

 


ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/08/06/2023/juicios-nueva-rumasa-justicia-terrena-versus-justicia-divina-por-ignacio-fernandez-candela/

Las deficiencias de la justicia terrena serán compensadas por la Divina, pero ¡ay de aquellos que obran injusticia en primera línea de responsabilidad por el cumplimiento de la ley! Peor delito que la prevaricación condenable es la ligereza en el propósito esencial de ser justo o indiferente ante el dolor del inocente. Hay juicio mayor que el terreno y de ese nadie se libra; tampoco los que aquí imparten justicia con inhumana mecanicidad desde los pedestales de una efímera vanidad.

Quizá pueda parecer que ante el hecho tangible de la ley humana, paradójicamente falaz e inconsistente en esa Justicia imperfecta de lo terreno, la Justicia Divina es eludible y perfectamente prescindible, pero lo cierto es que tarde o temprano cada cuál ha de enfrentarse con ese momento decisivo donde todos se llevan la cosecha de sus siembras. No es evitable el juicio de la conciencia ni la sentencia a muerte del último suspiro, siendo aconsejable irse lo más ligero posible dada la incertidumbre del finiquito ante el mundanal ruido que se acrecienta cuando se contempla un camposanto. Siendo la responsabilidad del juicio mayor responsabilidad para los deberes de la conciencia y sabedor de los despropósitos de la Justicia en España, siento un gran alivio al no haberme tirado al ruedo de tamaña responsabilidad al albur de una suerte que podría volverse en contra.  No me gustaría estar en la mente de los juzgadores que con insensata liviandad dirigen sus decisiones sin considerar el apremio del sufrimiento, la zozobra de la impotencia ante la dependencia de instituciones que no cumplen con su propósito elemental de servicio público. No hay Justicia más interesada y relativa que la impartida por los hombres y a la vez más inconsciente e irresponsable cuando además se encuentra desorganizada, sin talento ni voluntad de superarse. Es la Justicia en España parangón de estos supuestos de carencia, siendo la mayor carencia y corrupción generalizadas las de la desidia y la autocomplacencia cuando los ciudadanos están desasistidos en las más básicas necesidades con sus derechos impunemente conculcados.

Los juicios pendientes de Nueva Rumasa no son sólo un deber desatendido desde esta Justicia nuestra tan carente de conciencia social,  no es un haber escaso en los despachos donde están desparramados por los suelos miríadas de documentos y expedientes desorganizados,  sino también un debe por la deshumanización de esa Justicia cuyos protagonistas lastran individual y colectivamente el saco de pesadas obras, deudas pendientes por saldar, con las que habrá de cargarse humilde y obligadamente con el último suspiro. No puedo imaginarme la responsabilidad personal de aquellos que pudiendo hacer no hacen o cuyas decisiones por la demora prolongan el suplicio de miles de personas a la espera de un juicio que no llega. Me alivia no cargar con responsabilidades de tan holística competencia, sin saber lo que me depara una siembra de vida con tan mayúscula responsabilidad personal.

Jesús decía:» Ay de aquellos que conozcan los secretos del espíritu porque a esos se les exigirá más». Lo mismo con los responsables de paliar el padecimiento de los inocentes, porque pudiendo hacerlo no saben o no quisieron hacerlo. ¿Y qué decir de los medios de comunicación que callan y silencian, porque no les parece lucrativo, la demora de unos juicios tan importantes? Con el mismo juicio serán juzgados.

lunes, 22 de mayo de 2023

JUICIOS NUEVA RUMASA XII- El compromiso moral que se debe la Justicia


ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/20/05/2023/juicios-nueva-rumasa-el-compromiso-moral-que-se-debe-la-justicia-por-ignacio-fernandez-candela/

 Doce largos y angustiosos años a la espera de la celebración de los juicios de Nueva Rumasa… y hasta está normalizada la aberrante ralentización del proceso. La Justicia  no puede estar satisfecha de estos hitos reiterados de inepcia y mediocridad. Hablemos de teoría, de la expectativa ideal de esta Justicia inmersa en la justificación de la burocracia, la desorganización y la complacencia con lo ineficaz: aludamos al compromiso moral tan esquivo en la Justicia actual pero que repercute en cuantos protagonizan el teatro de los tribunales donde se escenifican tantos dramas. Esos protagonistas deberían esmerarse en ser merecedores de un destino exigente por el que rendirán cuentas personales. El compromiso moral con la exigencia por la Justicia debería ser consciente y no automatizado, diluido y olvidado por los funcionarios judiciales.

Con la democracia mal aprendida por la asignatura pendiente de la decencia política, en España se ha olvidado la responsabilidad moral del servicio público, el compromiso de la diligencia y el peso de la conciencia al obrar con una soberbia que se cree inherente al cargo en todas y cada una de las instituciones que se suponen al servicio de la ciudadanía. Pero no es así. Quizá la vanidad de quien se inviste de autoridad para mostrarse por encima del bien y el mal, incrementa el peso de la lápida del alma cuando haya que rendir cuentas definitivas. De ese llamado, aquí incierto pero procelosamente real desde la ignorancia de la experiencia terrena, nadie se escapa. ¿Por qué digo esto que parece más propio de un predicador que de un analista sociopolítico? Porque la decencia y la dignidad,  a quien tenga la suerte de comprender sus significados aplicados a la observancia de lo personal, son premisas que nos competen en la oportunidad de ayudar a quienes sufren las injusticias de esta existencia sufrida y compleja.  Compete más a quienes circunstancialmente están llamados a paliar la angustia de los inocentes siendo aún más responsables de la exigencia de los consejos del espíritu, precisamente por estar posicionados socialmente para abarcarlos y gestionarlos con sentido de justicia. Son más responsables del tiempo de reacción para paliar el dolor innecesario. Y llegados a este punto de la exposición no estará de más recordar las inadmisibles demoras en abordar los juicios de Nueva Rumasa cuando han transcurrido doce años desde la intervención judicial, previo cierre del grifo crediticio que precipitó el drama de la emisión fallida de pagarés.  Acostumbrados al ritmo frenético con que se suceden los años podría parecer un paliativo la demora en cumplimentar los deberes judiciales siendo en realidad una vergüenza y una prueba de que no puede haber un orgullo profesional en todos aquellos que no lo merecen. Doce años de insensibilidad, inacción, inepcia y conformismo en tanto miles de personas sufren los rigores de la ralentización de la Justicia. La misma Justicia que posee el deber moral,  en lo profesional y personal de cuantos personal y colectivamente están llamados a multiplicar los talentos que no a enterrarlos, parafraseando la parábola que es a propósito de esa responsabilidad añadida en la función moralizante y ejemplar de los propósitos judiciales.
Muchos damnificados han fallecido con la esperanza de que algún competente y humanizado gestor judicial advirtiese el escándalo de los retrasos. Cabe la pronta reacción cuando se toma consciencia de la dimensión de dolor que provoca la parsimonia de quienes, fijado el objetivo de trabajo, aún  retardan el compromiso ineludible de la Justicia para cumplir un deber elemental.
Seguro que encontrar un lugar para celebrar la causa es mucho más ágil y sencillo con el desempeño profesional de quienes han tomado consciencia de que no puede existir más demora para miles de personas que han sufrido pérdidas vitales y aún confían en la humanización de los tribunales. Seguro. Ya son doce años, doce.

jueves, 11 de mayo de 2023

JUICIOS NUEVA RUMASA. XI- Juicios de Nueva Rumasa: rimando con la vergüenza

 

Juicios de Nueva Rumasa: rimando con la vergüenza

ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/11/05/2023/juicios-de-nueva-rumasa-rimando-con-la-verguenza-por-ignacio-fernandez-candela/

Ejercieron de expropiantes enajenando bienes públicos y privados, mangantes con guante de terciopelo y expolio a punta de metralleta, por toda la delictiva jeta. No tardarán en revolverse en la tumba los que disfrutaron el gran atraco. Cuentan los viejos del lugar, porque los jóvenes no se enteran,  que hubo un 1983 antes que este 2023 cuando los socialistas perrean, gimen, gruñen y justifican sus muchas tropelías en nombre de la democracia, que unos cuantos amigachos con trajes de felpa, muertos de hambre que agarraban con el puño la rosa para comer las sobras, llegados al poder decidieron expropiar un Holding con un patrimonio de tres Billones de pesetas, y aunque algunos están muertos después del pelotazo, otros de puro cubano en mano aún disfrutan los dispendios de millonarios en Santo Domingo, los muy cabronazos. Que salieron bien las cuentas amordazando la Justicia para meterse entre pecho y espalda comilonas de padre y muy señor mío, los muy Gargantúas, a cuenta del expolio de Rumasa. Salió tan bien la estafa que al jefe del chiringuito lo llaman prócer de la patria, ya ven el que arruinó España siendo además la incógnita X del crimen de Estado y se aseguró amistades como los Cisneros que a cambio de los favores del expolio, Galerías Preciados junto a otros, le procuró renta vitalicia, el muy pedazo de socialista que tan creso durante la vida… se llevará harapos del alma hacia la tumba para que el juicio severo de las obras terrenas le sirvan la suerte del rico Epulón: jodido y arrepentido que toda en esta vida se paga después de vivirla a todo tren…descarrilado. Malandrín, felón, de la mayor no se escapa. Qué pena el González, timador que de su destino de muerte no se libra. Sudores fríos le entrarán aún con los calores del trópico, contemplando desde un yate el insondable océano de la sucia conciencia donde convertido en polvo será abismado. Porque aquí podrá engañar el terreno gorrino pero allá su San Martín espera al que revolcado en la porqueriza del abuso termina colgado del gancho de la Parca, ergo guadaña. José María Ruiz-Mateos es el inocente de la historia que disfruta los algodones del Cielo mientras a sus confiados verdugos de una estafa con finiquito existencial, ay qué pena, les aguardan las brasas del infierno. Hay que ser idiotas, disfrutar de los lujos de la deshonra para luego dar cumplida cuenta, tontos rematados de liviana conciencia al antojo, no se libran del hoyo. Ve calentando que sales, Felipe, poco te queda.

Y como todo lo corrupto se asocia a la izquierda del Pablo Iglesias, el otro que el de ahora es también un mamarracho, el partido no la enmienda y especializados en latrocinio ya no disimulan las putas y la coca, como el Roldán que en paz no descansa, ni falta que hace al sinvergüenza, ni acaso Rubalcaba con sus secretos del 11-M. Demos repaso de memoria verdadera al psoe socialista.
Con esos antecedentes de la Rumasa saqueada había que mantener la mala fama contra el inocente y surgió de la nada la emisión de pagarés después de que el Santander finiquitara los créditos ínfimos en comparación con los activos en garantía…olía a chamusquina y por si no había tenido suficiente, pusieron a Ruiz-Mateos en la picota para ver si le remataban. Que no es casualidad tanta jodienda, a ver qué piensan ustedes, la corrupción de antaño ahora presente con el tonto del Falcon.
Esta tierra nuestra de latifundio encadenado y en lontananza necesita un espacio adaptado para celebrar un juicio, siendo muy exigua la dimensión moral de la conciencia que permite la prolongación del drama después de que miles de personas hayan soportado más de una década de angustia, sin sentirse reconfortados por una Justicia ausente que ahora halla la oportunidad para resarcir la indiferencia de estos años pasados. En ello estamos.
Que se muevan los papeles y las togas se aireen sacándolas a que les dé el aire, si no la pasividad las apolilla. Retorne la profesión jurídica al papel que se espera, trabajando en los tribunales, descruzando de los brazos a los funcionarios, que tanta demora hastía tan injustamente después de muchas carencias y rogatorios a la lenta como sorda Justicia. Sean humanos, por Dios, humanos.
Curioso que de tan vasta superficie de nuestra amada España, quinientos cinco mil novecientos noventa kilómetros cuadrados, con todas las letras, después del tiempo pasado se lo tomen con calma los afanados, catorce años, la Audiencia Nacional y el Ministerio de Justicia ¿excusen no encontrar espacio para montar una macrocausa? Menos pamplinas, eso no se lo cree ni el Tato. Sirva cualquier lugar adecuado para los mítines de turno ahora que llega el momento del relevo electoral,  que para eso sí hay dineros y cara, pagados con nuestros impuestos, y póngase ganas en la decencia,  en el retraso de la ajena vergüenza, agilizando el deber sin más demoras antes de que la tragedia se multiplique. Sea la urgencia atendida con diligencia; la misma que se tiene para montar la fiesta y meter miles de personas en un mitin con bocata y bebida a nuestra cuenta. Encuentren el lugar para un juicio que más de una década es indecente. Que Dios les ilumine la conciencia.

miércoles, 14 de junio de 2017

Ruiz-Mateos detrás de la caída del Banco Popular- Entrevista



Ruiz-Mateos acusa a Luis Valls Taberner, presidente del Banco Popular. 1983.

http://ramblalibre.com/2017/06/14/10190/

Ignacio Fernández Candela: “Ruiz Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular”





Enrique de Diego


Todo lo que viene a continuación es inédito, revelaciones del más alto nivel realizadas por Ignacio Fernández Candela, portavoz de José María Ruiz Mateos en su última etapa, confidente y amigo. Dos luchadores unidos frente a las tribulaciones y los imponderables. Es sabido que José María Ruiz Mateos culpaba a Luis Valls Taberner de su desgracia, de la expropiación de Rumasa, de haber participado en la conspiración. El Banco Popular, que entonces figuraba como el mejor gestionado, hoy ha pasado a ser el despojo entregado al Banco Santander por un euro (y 7.000 millones de deuda). El relato que surge de la entrevista es apasionante:


– La venta del Banco Popular por un euro al Santander, ¿podría interpretarse como una venganza póstuma de D. José María Ruiz Mateos?


Seguro que sorprenderá esta pregunta que formula usted, D. Enrique.  ¿Qué tiene que ver el fallecido en el 2015 D. José María Ruiz-Mateos con la quiebra del Banco Popular ahora? Yo  respondo como testigo y, si me permite la expresión,  precursor de su justicia… que todo. Y paso a explicar aquellos años últimos de su vida, cuando cada día era una batalla de alto nivel por pagar a los inversores a espaldas del mundo que le daba por terminado.


Un día le pregunté por qué salió a atender a la Prensa sin tomar su medicación, cuando públicamente ofreció una imagen extrema de su enfermedad de Parkinson que era radicalmente  menos visible con el tratamiento periódico y en la relación cotidiana que manteníamos trabajando por las soluciones con un lobby patrimonial extranjero. Me respondió: “que se lo crean, Nacho”. Y tras esa cortina de la dolencia observaba el verdadero Ruiz-Mateos que fingía, hasta delante de la familia, cuando creían que su declive era inminente. El Parkinson entonces se manifestaba como el Guadiana: unas veces visible y otras no;  pero para constatarlo había que permanecer a su lado. No fue así unos años después, al ser ya el proceso irreversible.


Antes todavía estaba en pie aun luchando él y yo en las trincheras de lo público y privado. En la agenda tuvimos varias reuniones secretas que  facilité con presidencias de bancos. Ni sus hijos se enteraron. Una de ellas fue con la entidad dirigida entonces por Ángel Ron; en esta ocasión nos acompañó su hija Begoña, no así

en las sucesivas.






Luis Valls Taberner. /Foto: luisvallstaberner.com.

Nunca fue una persona vengativa pero sí poseía un sentido rígido, disciplinar y determinante de la Justicia que a él se le había negado toda la vida. En ese sentido sí es responsable de actuar en el momento preciso contra el Banco Popular cuando se jugaba su prestigio y solvencia. Ese momento preciso fue objeto de acciones decisivas en el 2012, cuyas consecuencias han llegado en el 2017. En efecto, Luis Valls Taberner debe de estar revolviéndose en la tumba, como vaticiné al entonces Director de Presidencia del Banco Popular, con esta quiebra de un banco fundado en 1926 y que fue uno de los grandes beneficiados que se repartieron las 23 entidades financieras de D. José María y sus 1.000 sucursales, además de sus lucrativas empresas.


Ruiz-Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular. Esa es la verdad oculta en esta ocasión. Poco se imagina nadie-ni profesionales de banca ni algunos medios de comunicación tan desinformados- cuál es el detonante de esta quiebra, por otro lado canallesca que ha sido llevada con alevoso oscurantismo hasta dar el hachazo de la ruina a sus 300.000 pequeños accionistas. Una estafa legal con rúbrica de organismos oficiales que han provocado un valor cero a la acción. Como dice el aforismo: “hecha la ley, hecha la trampa”.

  

Ampliación de capital. Una estrategia financiera  que requiriendo confianza encontró la amenaza de un escándalo que podría provocar dar publicidad a las cartas personales de Luis Valls Taberner; las que implicaban al Banco Popular en aquellos tiempos del expolio de Rumasa. Lo cierto es que si la corrupción jurídica sentenciaba valor cero al patrimonio, en esferas internacionales y con la  perspectiva de litigio en tribunales fuera de España  los derechos de cesión  estaban valorados en más de 8.000 millones de euros en justiprecio y 18.000 millones de euros en retasaciones. Una perspectiva poderosa de confrontación jurídica que constituía una inconveniencia para cualquier gran banco que fuera a relacionarse con el Popular en esa ampliación de capital in extremis.


Además, paradójicamente, varios de los principales bancos que pretendían cumplir con la ampliación de capital, estaban en contacto con nosotros por la realización de una Trading Count multimillonaria, con aval de los derechos de cesión por valor de 2.000 millones de euros. En consecuencia, se sabía en los círculos financieros internacionales del serio trabajo que se estaba realizando precisamente con esos bancos, incompatibles con el escándalo y la obligada discreción de una operación de ese calado. Aquello debió de producir un efecto dominó que obligó a acudir a pequeños accionistas, insuficientes para el ambicioso plan de regeneración y que ante el fracaso del plan han dejado en la más ruin estacada.


  Qué poco imagina nadie lo sucedido tras las paredes de Alondra, 2, en los últimos años de su vida donde permaneció firme  en su despacho en tanto su enfermedad degenerativa se lo permitió.


 
– ¿Cómo José María Ruiz Mateos trató de dificultar la ampliación de capitales del Banco Popular? ¿Nos lo puede contar?


 
 Nunca paraba de cavilar sobre posibles soluciones al pago de los inversores. Tanto es así que frecuentemente me llamaba de madrugada para que fuera a trabajar la idea con él. “Vente, vente , que te va gustar lo que he pensado”, exclamaba por el móvil.


  Una mañana temprana,  nada más ir a saludarle a su despacho, me dijo que había que buscar una posición negociadora con el Banco Popular, dado que estaba en una situación delicada intentando una ampliación de capital.  Él lo vio como una oportunidad de justicia para conseguir que un beneficiado de la expropiación facilitara una operación que permitiera pagar a los inversores. El intento de negociación fue infructuoso.


 ¿Cómo se sembró lo que ha constituido la caída del Banco Popular, D. Enrique? Fácil: D. José María se aseguró de que en el 2012 ningún gran banco acudiera a la ampliación de capital. Bastaron unas misivas enviadas a cada presidente de los bancos que se interesaban en esa ampliación de capital anunciada a bombo y platillo por el Banco Popular. Conocedor de que se trataba del banco de la institución religiosa que le había traicionado,  encontró la oportunidad de resolver el drama de los inversores a cargo de sus enemigos declarados; enemigos que siempre denunció públicamente. Era una vertiente más de trabajo junto a otros emprendidos con ese único fin que lo mantenía vivo y alerta.


  La ampliación iba a estar liderada por Deutsche Bank, Banco de Santander, Bofa Merril Lynch, JP Morgan y UBS Investment Bank, que actuarían como Coordinadores Globales y Joint Book runners. El sindicato de bancos aseguradores se completaba con Barclays, BNP, Paribas, HSBC, Morgan Stanley, Société Générale, y Mediobanca que actuarían como Joint Bookrunners y con BBVA, Crédit Mutuel (joint Lead Managers), KBW y JB Capital que actuarían como Co-managers. Todos fueron informados con entrega en mano de la intención de justicia pública que legítimamente reivindicaba el empresario. Un jarro de agua fría para el optimismo hasta entonces confiado de las entidades.


  Con cada carta se remitió un CD que contenía un libro inédito, datado en  1985,  de preguntas y respuestas donde se exponía en carne viva, con todo tipo de detalles y documentos, las implicaciones de cada cual en la expropiación demostradamente delictiva; pues, recordemos,  D. José María fue exculpado de toda imputación en 1996 y se dictaron sendos autos del Tribunal Supremo en 1999  que  instaban a la devolución de su patrimonio, a falta de una consolidación de balances que nunca se produjo, ni hubo intención de calcular.


  ¿Ampliación de capital de un Banco Popular con problemas que antes se había apropiado, como otros,  de su patrimonio financiero y empresarial? La venganza es un plato que se come frío, dice un proverbio, D. Enrique; en este caso D. José María solo vio una ocasión para responder por los tomadores de pagarés de Nueva Rumasa con el único empeño de abonarles lo adeudado. Una oportunidad para adoptar una posición negociadora, dado el importante cariz de la operación que se disponía a abordar el Popular.


– ¿Cómo surgió la oportunidad para reunirse D. José María y Usted con la cúpula directiva del Banco Popular?


  Un día salimos a pasear fuera de Alondra, 2 D. José María, Begoña y yo-pues temía que alguien hubiese puesto micrófonos por la casa-y se me comunicó que contactara con la Secretaria de Presidencia del banco para conseguir ser recibidos por D. Ángel Ron. Llevaba meses realizando un trabajo de documentación con cientos de cartas personales de D. José María y documentos que probaban la implicación de Valls Taberner en el engaño que le llevó traicioneramente a la expropiación; tal y como había denunciado siempre el empresario.


 Aquella reunión en la sede del Banco Popular la conseguí después de dirigirme a la adjunta a Secretaria de Presidencia y a la propia Secretaria como director de comunicaciones y portavoz de D. José María, e informarla  del minucioso y extenso trabajo de documentación realizado que comprometía al banco en un momento crucial,  como era una ampliación de capital.  Accedieron a reunirse si bien anuncié por sorpresa que iría acompañado de D. José María por interés de las dos partes.


– ¿Qué sucedió en aquellas reuniones de D. José María y Usted con la Presidencia del Banco Popular?

 

 Previamente Begoña y yo tuvimos una toma de contacto donde se nos informó que el banco ya había perdonado a la familia una cantidad millonaria en euros por ser quien  fue su padre. Por lo tanto cualquier condición de negociación pasaba por presentar un proyecto solvente y garantizado de crédito para pagar a los tomadores de pagarés. Puedo asegurar con rigor que D. José María vivió los últimos años con el desempeño esforzado de pagar las deudas adquiridas,  involuntariamente desinformado de la realidad con la emisión de pagarés.


 Afirmo, conocedor de que todo el mundo ignora lo sucedido en los últimos años de su vida, que el Sr. Ruiz-Mateos buscó Justicia y encontró la oportunidad después de entrevistarnos él, su hija Begoña y yo en calidad de portavoz y director de comunicaciones con D. Alberto Muñoz Fernández, director de presidencia del Banco Popular y mano derecha de D. Ángel Ron. Probablemente aquella reunión significó el principio del fin del Banco Popular,  aunque en apariencia no pasaba de ser un trance en el anecdotario de la Dirección.  Unas conversaciones muy tensas por cuanto el Director de Presidencia admitió que en un pasado el Banco Popular se lucró de las entidades financieras del Sr. Ruiz-Mateos, sí,  pero que aquellos tiempos de confusión jurídica e histórica no tuvieron consecuencias legales. En vista de lo cual y sin considerar el lucro irregular resultado del engaño que denunció siempre el empresario contra Valls Taberner, se instaba a presentar un plan de viabilidad con suficiente solvencia como para garantizar un préstamo dirigido al pago de los Inversores de Nueva Rumasa.


  Después de hablar el empresario me dirigí al Director de Presidencia y le inquirí sobre lo que había afirmado de ser conocedor de los entresijos sobre la expropiación y el lucrativo negocio que supuso el reparto de las 23 entidades financieras para el Banco Popular y las 1.000 sucursales. Al responderme que sí pero que estábamos tratando una cuestión ajena que era una operación de crédito para pagar a los Inversores de Nueva Rumasa, le respondí con severidad que dada la insensibilidad, la hipocresía y las consecuencias derivadas de esos asuntos turbios generados con el expolio del Sr. Ruiz-Mateos y siendo yo estudioso de aquellos acontecimientos clasificando documentos y cartas personales del empresario, me disponía a hacer pública toda esa documentación en un libro que desenmascararía, por añadidura,  la aparente integridad del banco;  y que siendo así de resolutiva y penosa la verdad hasta Valls Taberner se iba a revolver en la tumba.


  No esperándose esa declaración que repuse con indignación, el Director de Presidencia arguyó que entraba en un terreno pantanoso que podría interpretarse como un chantaje. Resueltamente golpeé la mesa y repuse: ¿Chantaje o Justicia?


  D. José María que estaba a mi izquierda, de inmediato apaciguó la situación tomando la palabra. Al salir de la reunión y una vez entrados los tres en el coche de Begoña para regresar, D. José María exclamó exultante que yo había estado genial, sensacional, inmejorable en la reivindicación de sus derechos ante el banco, uno de los siete grandes,  que lo expolió tal cual se repartieron los jirones de la túnica de Cristo.


  El Sr. Ruiz-Mateos no necesitaba un portavoz afable y condescendiente, sino un duro batallador por sus derechos contra la injusticia. Un papel que asumí pública y privadamente-muchos no me guardarán un recuerdo agradable-a mi pesar,  obligado por las circunstancias o el destino que nos unió, como así me decía él.


  La siguiente reunión acordada fue menos tensa pero les incomodaba a los directivos que sacara a relucir la doblez moral que se había mostrado. En consecuencia pidieron a Begoña que yo no acudiera más a las citas. Así nos planificamos otras D. José María y yo con presidencias en otros bancos que en el pasado aprovecharon la coyuntura de la expropiación; incluido un acercamiento a Emilio Botín intentando procurar una posición que le aviniera a negociar  después de cerrar el grifo crediticio del Banco de Santander al Grupo Nueva Rumasa.


  Todo acto tiene consecuencias y en el caso del Banco Popular estas se han manifestado tras la impronta histórica de una injusticia, cuya siembra ha generado la tempestad de la quiebra; sobre todo contra los desavisados y traicionados accionistas que han sido engañados con vileza tras la aparente cortina de la legalidad. La historia se repite.


(Continuará entrevista)

sábado, 16 de marzo de 2013

Rosa Villacastín y la mentira de carácter vitalicio

    
   Hoy hemos visto juntos las declaraciones de esta señora en el programa de Más Gente con Joaquin Yvancos presentando su libro. La indignación era patente en D. José María que conoce bien a Rosa Villacastín. Esta anciana, poco venerable,  no se ha quitado el collar que colgaron por su juvenil lealtad sectaria, cuando se robó impunemente el patrimonio del empresario.
   En España las mentiras son de muy larga duración. Están bien pagadas, como si fuera un rendimiento vitalicio para quien se encarga de mantenerlas, alimentarlas, pues las que las crean son los que se quedan el botín en tanto otros se conforman con las migas.

   Los ladrones del felipismo expropiaron delictivamente Rumasa. Robaron a punta de metralleta los balances y falsearon las cuentas para pretextar un peligro inminente contra la Economía española que había que atajar. Luis Valls Taberner ofició de traidor maestro de ceremonias facilitando, junto a Rafael Termes, los preparativos para la ejecución delictiva pero auspiciada por miserables solapados e  influyentes.


   Después de una larga lucha de intenso ingenio con un calvario brutal procurado por criminales de baja estofa de la política, la banca, la judicatura y algunos medios de comunicación sectarios, el empresario y financiero fue absuelto de toda imputación en 1997, dejando en evidencia el trasunto falsificado,  criminal, de los ricachones estafadores que dieron el golpe de mano expropiador.


   En este país hay arrimados que no obedecen a otra razón que a la manipulación de alto rendimiento. Arrimarse a Boyer y a la Preysler siempre es una maniobra que sale a cuenta, solo basta con adherirse a la causa del latrocinio y ser mendaz en la primera ocasión.




   Rosa Villacastín no entiende de dignidad sobre las verdades, las del barquero que habría que cantarle, a ver si por vergüenza ajena deja de sembrar insidias que están demostradamente injustificadas, pues José María Ruiz-Mateos pagaba a sus trabajadores la Seguridad Social y jamás hizo ningún malabarismo ilegal de sus finanzas que constatase un peligro para las cuentas españolas.


   La realidad es que el resultado del expolio recayó en amigachos de Felipe González y en los bolsillos de los parias que vieron con la llegada al poder la oportunidad de saquear politizando la Justicia.


   Rosa Villacastín es el sobrante de un vertedero consentido donde las inmundicias del país se convirtieron en estafadores de buen gusto, de recalcitrantes lujos a costa del robo universal-porque no hay en el mundo ejemplo mayor de repugnancia política que la protagonizada por el socialismo felipista-,de cuyos festines la señora Villacastín ha degustado tanta vomitiva alta clase recitando, con verborrea propia de cotilleo de portería, las falacias aprendidas del sectario carácter propio de los trepas y de las chepas… las chepas que deben de salir de tanto agacharse a recoger las migajas que el amo tira dstraidamente sabedor de que la lealtad, la mísera del esbirro, se paga.


   Que Villacastín siga mintiendo en cuanto tiene ocasión para defender a la clase rebozada del multimillonario latrocinio de Rumasa es algo tan normal como adivinar lo bien que le fue encontrando la panacea criminal de la que nutrirse toda una vida. El sectarismo es así de influyente y repulsivo. Da igual que haya exculpación; nunca importó. El dinero compra voluntades y también la indecencia.
 

    Es asombrosa la capacidad inteligente de una rémora de la estafa histórica de Rumasa, que resume un historial empresarial y financiero impecable con las aranas repetidas-miente que algo queda-, de que José María Ruiz-Mateos no pagaba la Seguridad Social (FALSO). Cuando se produjo el expolio había una deuda de 16.000 millones de pesetas por la adquisición de Galerías Preciados asumiendo Rumasa el montante de la deuda de 14.000 millones a la SS. La deuda provenía de los anteriores gestores y dueños. Se habían negociado los aplazamientos y todo estaba en orden. 

   Arguye la insigne aranera  que metía dinero que no debía de sus bancos en las empresas sin considerar los reglamentos de Banca (FALSO). Siempre D. José María se supeditaba a las instrucciones del Banco de España, mal aconsejado por Valls Taberner que preparó durante dos años la trampa. 

    Que, en definitiva, cometía locuras en sus empeños profesionales (FALSO). La seriedad de la obra financiera y empresarial era de un prestigio reconocido en el mundo entero durante 20 años.  No, Boyer no se volvió loco sino que, hoy bimillonario, se embolsó los resultados de una estafa gubernamental con la suerte de haber recibido un capón en la cabeza. Otros más mundanales se hubieran encargado de que recibiera contundencias más definitivas, junto a la jauría beneficiada de la delictiva acción criminal del gobierno socialista. 

    A Carmen Ro quizá se le pudiera explicar la dignidad que supone defender a un hombre que ha trabajado intensamente por el bien de sus semejantes, donando durante toda su vida miles de millones en obras benéficas y volcándose en crear empleo. Ella es joven y la información desvirtuada de estos años ha podido podido ser tomada como verdad, siendo una de la más canallescas tramas para enjuiciar malévolamente a un José María Ruiz-Mateos absolutamente desconocido.

   Con Villacastín no hay integridad personal ni profesional, solo los afectos del engaño y la miseria de la manipulación.

     Qué bien  explica las irregularidades de Rumasa  la docta e insigne  Villacastín con el etcétera, etcétera, etcétera, dando por hecho lo que solo los de su ralea manifiestan sin pruebas de ningún tipo.
   Cómo resume el simplismo la compleja y digna obra del ingenio empresarial y financiero. Paradigma de virtud, de valía acrisolada aunque apeste a falacia, Rosa Villacastín ha colado siendo insignificante pero bien pertrechada. El tufo le dura tres décadas. 
   
  Cuidadito, que igual todavía muchos se llevan una sorpresa histórica que valdría por 30 años de sacrificio. José María Ruiz-Mateos es mucha persona ante tanta cobardía. A saber qué haría enmudecer a tanto asno de juicio severo y desconocimiento visceral de los acontecimientos, los reales, denunciados toda una vida por el empresario.

   La trampa de la expropiación permitió que vulgares correveidiles se ensañaran con un hombre inocente y víctima de múltiples traiciones. Uno tanto y otra tan poco... Comparar una obra empresarial y financiera de D. José María Ruiz-Mateos con la improductiva verborrea de la Villacastín es una evidencia de inutilidad para la segunda.  ¡Cuánta vulgaridad respetada a cuenta de ridículos méritos del palique!


   Representa esta forzado cerebro-no da para mucho más tan regio intelecto-, la ignorancia inicua que tanta podredumbre ha creado en la sociedad española. 
  Si el Sr. Ruiz-Mateos hablara se echaría a temblar esta España doblegada por la maledicencia de quienes más deberían esconder; los que tan ufanos pasean su desvergüenza personal y siguen mintiendo con la estridencia de quien se sabe bien pagado y protegido por los estafadores sin punición. 
    Los rebuznos son muy sonoros, el criterio nulo. Así va España que se traga las monsergas de cualquiera; un país,  paraíso de los sinvergüenzas a costa de convertir a la victimas en villanos. La excusa perfecta para ladrar y mover el rabo a ver qué más cae de la mesa de los amos. 

Carta abierta a Rosa Villacastín.