viernes, 15 de junio de 2012

Afectados todos de Nueva Rumasa: Derecho a la supervivencia en un naufragio


El drama de Nueva Rumasa afecta a miles de inversores y a los trabajadores que han quedado naufragando con el despropósito especulativo del Banco de Santander que hundió el barco antes de llegar a puerto. Un naufragio que se podría haber evitado con la misma facilidad que el GRUPO PRISA se ha salvado con un rescate bancario y accionaral avalado por la Moncloa.

Resulta chocante la disposición de tantos bienintencionados rescatadores de la Banca y de Prisa, ante la indolencia por provocar una tragedia que afecta a miles de personas abandonadas a la suerte del infortunio y de la complejidad de las resoluciones judiciales con una batería de embargos que imposibilita solventar, en la medida de lo posible y de buena fe, toda la problemática generada de los pagarés y el abandono al que se han sometido a los empleados de Grupo empresarial.

Esta hecatombe aún necesita de tiempo para resolverse y las medidas preventivas de embargo, además de ser presiones de lógica formal en el ámbito jurídico, expone de manera innecesaria a mayores daños sobre las personas implicadas en el problema de ardua solución. Asfixiar sin control no es de Justicia coherente, sino una práctica de crueldad cuyas graves consecuencias no reflejan unos documentos que decretan trágicas actuaciones traducidas en perjuicios de grave calado contra seres humanos que no están hechos de papel.

Aún queda mucho por dirimir de este hundimiento provocado o naufragio debido a situaciones críticas naturales de los tiempos que vivimos. Todo está por ver. Pero lo que no se puede negar a quienes están a merced del oleaje circunstancial es proveerles de un simple salvavidas, un apoyo vital para no acabar de sucumbir en tanto se espera un rescate que, según los tiempos de lo judicial, aún ha de demorarse.

Los embargos han evitado negociaciones de buena fe con la Familia Ruiz-Mateos que en última instancia siempre habría mirado por los inversores y   sus trabajadores, en caso de no poder gobernar un barco en vías de hundimiento. Por el contrario, las medidas cautelares han magnificado la zozobra de tal modo que han convertido en inviable un plan de salvamento en situaciones adversas. Los pasivistas se ahogan como los trabajadores y la tripulación también se desenvuelve, en condiciones desesperantes, contra el embate de unas circunstancias que las medidas impuestas jurídicamente lo hace inhumanamente soportable.

Se puede convenir en que ante la evidencia de un naufragio hay que encontrar responsabilidades. Averiguar si fue provocado externa o internamente; si fue por negligencia o por intención avasalladora, como demuestra la querella interpuesta contra Emilio Botín por los Ruiz-Mateos, del mismo modo que ha hecho el empresario, afectado por la misma trampa, de Otaysa.

Urge investigar lo sucedido, sobre todo cuando otras empresas o entidades bancarias se han salvado de hundimientos similares por haber obtenido rescates que no desmerecía Nueva Rumasa generando 10.000 puestos de trabajo. Sobre todo considerando que Nueva Rumasa era en origen aquella Rumasa que delictivamente se expropió en el capítulo más vergonzante de saqueo generalizado aun no indemnizado. Urge investigar y colegir de lo sucedido cuantas responsabilidades atañen a los culpables aún por dilucidar.

Urge todo ello por el drama mayúsculo de indefensión que supone la espera para miles de personas, pero no se puede dejar que los supervivientes del naufragio no puedan asirse a un salvavidas o a cualquier flotabilidad que permita no ahogarse en un medio hostíl de por sí como es una quiebra.

La Familia Ruiz-Mateos, en tanto se investiga judicialmente, ha sido embargada en continuidad hasta el punto de dejarla sin salvavidas ni posiblidad de subsistir, en este marasmo trágico en que siquiera la dejan afrontar responsabilidad ante quienes hubieran intentado responder de cualquier modo.

No es humana una Justicia que deja en documentos pendientes la supervivencia vital de personas que todavían no han sido juzgadas. Humano sería dejar salvavidas a quienes se les mantiene sin asidero de supervivencia en el agua para que desfallezcan de puro agotamiento. Inhumano es embargar sin medida hasta el aire que puede respirarse a sabiendas de que los pulmones revientan si no se oxigenan.

Ante una tragedia de este calado, las diligencias deberían ser ágilmente tratadas y las medidas cautelares humanamente tratadas. No pueden seguirse los consejos de un Joaquin Yvancos, que tiene peso específico en estas zozobras, cuya porfía legal estriba en una visceral venganza que pretende la destrucción de una familia.

Levantar algún embargo, con el fin de la subsistencia, sería una medida que facilitaría la colaboración con la Justicia por parte de la Familia Ruiz-Mateos. Podría solventar circunstancias de emergencia que provocan innecesariamente órdenes judiciales que abaten seres humanos que figuran como nombres en papeles y detrás de los cuales hay personas que sufren visceralmente decisiones radical e insufriblemente innecesarias.

Una firma podría suponer la diferencia entre la supervicencia y la tragedia diaria que puede conllevar unas mayores. Es por ello que hago una petición pública a los Jueces para rogar que reflexionen sobre el drama implícitamente asfixiante que supone no poder vender alguna de las propiedades embargadas que dieran un respiro a familiares que sobreviven con una exposición visceral a condiciones inhumanas. Que unas de  esas ventas-obras de arte, verbigracia- permitieran asumir situaciones de emergencia propias de este naufragio, cubriendo necesidades vitalicias que hoy por hoy en sus carencias conducen a una tragedia de magnitud incalibrable.

Cuando pienso en lo poco que cuesta la firma de levantamiento de un bien embargado, en comparación con el dolor que causan esas asfixias, comprendo que la verdadera Justicia es la que mira por el ser humano y flexibiliza las condiciones jurídicas.Aún creo que hay buena Justicia pese a todo ¿Por qué entonces no tomar medidas cautelares también para evitar que la tragedia sea de mayor magnitud?

Hay muchas maneras de afrontar un mismo problema y seguro que mirar por el innecesario acontecer de lo dramático es un modo de soltar el nudo que ahorca conjuntamente a una familia que quiere afrontar con responsabilidad estas situaciones. Pero para ello hay que respirar y una firma es sinónimo de supervivencia vital. ¿Qué menos esperar del Juez que desea administrar Justicia verdadera? No creo que nos hayamos vuelto inhumanos siguiendo el pie de una letra que se puede escribir torcida. Una firma a tiempo equivale a muchas vidas y así lo comuniqué en un texto dirigido al Ilustrísimo Sr. Juez D. Pablo Ruz, acerca de la situación al límite de Socorro Ruiz-Mateos quien vio embargados sus bienes sin estar imputada en ninguna causa.

http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2012/05/la-vida-de-inocentes-en-manos-de-un.html

Dios quiera que el criterio de la piedad sea también premisa de los que juzgan a seres de carne y hueso cuya identidad va más allá de un nombre en un papel.

miércoles, 13 de junio de 2012

Unión Europea y la valentía que nos falta


Después de producirse ese rescate bancario revestido de benignidad, de favor y amabilidad, faltaría más,   y que no afecta al Estado sobre futuras exigencias de insoslayable panorama de servidumbre ante la Unión Europea, se va descubriendo que el gesto del endeudamiento de España no es lo suficientemente válido para frenar la debacle económica.

http://www.elconfidencial.com/espana/2012/06/13/carta-de-rajoy-a-la-ue-tres-dias-antes-del-rescate-la-situacion-es-insostenible-99968/
 http://www.expansion.com/2012/06/14/empresas/banca/1339661342.html
Los cantos de sirena no solo fueron escuchados sino que Rajoy exigió una coral para no resistirse a la tentación de un rescate de la Banca que ni con 100.000 millones de Euros logra estabilizar la coyuntura de la que depende el futuro de la Unión Europea. El Gobierno español ha corrido desaforado hasta su compromiso de crédito que nos lastrará mucho tiempo, con el encomiable objetivo de tomar las riendas de Europa, desde una posición de podredumbre, para salvar la unión fiscal y bancaria con el fin de evitar la ruptura del Euro.

Es encomiable el sacrificio de Mariano Rajoy para con Europa, quien generosamente cede todo el peso del riesgo en España, subyugando al sufrido españolito que soporta lo que le echen, para que los socios comunitarios se salven de una debacle y en ese salvamento sean firmes acreedores del desarrollo económico español. O la jugada es maestra o es que aquí nos sobran tontos como consejeros para ganarnos imagen ante Europa a costa de que nos expriman hasta el tuétano.


José María Ruiz-Mateos, siendo empresario descollante y ejemplar del proceso de evolución empresarial en España, podría haber recuperado la efectividad de la gestión de Nueva Rumasa de haberse sostenido el contrato de crédito firmado con el Banco de Santander. Decenas de miles de empleos se hubieran mantenido y un drama humano propio de tiempos de crisis galopante se habría  evitado. Rajoy pedía clemencia a Europa diciendo que la situación era insostenible. Ruiz-Mateos solo hubiera necesitado de las condiciones pactadas para virar rumbo y evitar la escollera. Sin embargo, Emilio Botín, después de proveer de viáticos al barco de la gran singladura de Nueva Rumasa, decidió hundirlo en mitad del océano.


Sabidas son las concomitancias con el caso de Bankia y Nueva Rumasa para intentar evitar ambas zozobras, como también coincidentes son los casos de Otaysa y Nueva Rumasa, abandonadas a una suerte trágica, por la mano del Consumer Santander y Banco de Santander respectivamente, que incumplieron sendos contratos sin asumir las previsibles consecuencias de una traición especulativa. Esas consecuencias las tragaron los empresarios sorprendidos por la traicionera sorpresa que dio al traste con los proyectos empresariales en plena navegación.

Otaysa, sin galernas a la vista, fue torpedeada a la línea de flotación sin previo aviso y en pleno crecimiento, en tanto Nueva Rumasa fue desarbolada en medio de la galerna de crisis que Botín no dejó que se sorteara. Nueva Rumasa y Otaysa son los ejemplos exponenciales de cómo la Banca ha desintegrado el tejido empresarial de España, traicionando a los empresarios de las PYMES y terminando por avasallar a la gran empresa. Acaso todo orquestado desde un plan político sobre el que se basó la destructiva gestión del nefasto gobierno de Zapatero. No es de extrañar que la codicia bancaria haya colapsado todo con la posesión de activos tóxicos, empobreciendo todo un país y rompiendo el equilibrio mercantil y financiero. Encima los rescatan, cuando deberían estar siendo mostrados en plazas públicas para escarnio del pueblo que los soporta.


Mariano Rajoy no es político de agallas tan necesarias para estos tiempos que demandan coraje, previsión, liderazgo, capacidad de reacción y autonomía de reacción frente a los imprevistos o las problemáticas previsibles. En realidad, Rajoy es una especie de don nadie, no por su identidad personal que creo del todo válida, sino por la brutal herencia destructiva que le dejó el partido socialista, el verdadero culpable de las tragedias humanas e institucionales que padecemos. Pero ya sabemos que la bonhomía de Mariano le llevó a condecorar y a ensalzar a nuestros verdugos cuando se produjo el relevo político. Mal hecho.


Ahora nos encontramos en la tesitura de asumir responsabilidades y solo encontramos el modo a través de hipotecar nuestro futuro a costa de la salvación europea; una Europa de la que podríamos habernos servido sin pasar por el aro de la sumisión acreedora y que tanto nos va a lastrar.


El muy injustamente anatemizado José María Ruiz-Mateos, ya advertía de la problemática que traería ese gran mercado de intereses conflictivos en el que España no podía consentir un papel de obediencia poseyendo un potencial empresarial que superaba la media de los socios comunitarios. Emitió un comunicado, hará unas semanas,  sobre la conveniencia de analizar una salida de la moneda única, revirtiendo nuestra posición negociadora y abriendo nuevos cauces lejos del anquilosamiento que supone subordinarse a las exigencias de quienes ganan con nuestros problemas.


Nadie mejor que los prácticos hombres que generan riqueza y empleo y que son capaces además de que confluya la fuerza de la finanza bancaria en apoyo del emprendimiento mercantil. Ruiz-Mateos lo demostró en un país en que la envídia y el recelo agrupan  a mediocres contendientes que se benefician rastreramente  hundiendo el talento que no pueden igualar.


José María Ruiz-Mateos no estaba equivocado cuando condicionaba las esperanzas de lo español a la unión de nuestras fuerzas propias a través de prohombres capaces de practicidad allá donde lo teórico de lo político choca contra el muro de la ineficacia. Rajoy eligió el camino más fácil para complicarnos la vida y, a este renqueante paso, se nos romperá un día la expectativa de autonomía convirtiendo nuestro país en una alfombra para que nos pisen a placer y estando agradecidos de que nos dejen la huella de Europa como a un servil felpudo.

Desgraciadamente, en España se tiende a defenestrar justo a los ingenios que son capaces de regenerarla. Nada  inteligente es no aprovechar el talento cuando más necesitamos de él.

No vamos a dejar otra huella que la de la humillación y se lo debemos a un Zapatero- hay quien dice que inexplicablemente impune cuando debería estar en busca y captura- y a otro Rajoy, el hombre de Estado menos aconsejable para España en estos tiempos en que se necesitan, literalmente, cojones, con perdón.


martes, 12 de junio de 2012

Justicia de mierda, Vox Populi



En la calle lo oigo mucho y es mal síntoma para una sociedad que necesita creer en la Justicia verdadera. La experiencia de la tragedia se suma día a día sobre millones de personas.
En toda profesión es necesario adquirir el aval de la experimentación, para resolver de manera legítima la responsabilidad que conlleva el tratamiento serio del trabajo y un conocimiento esencial para llevarlo a cabo.
 
Con la cuestión de la Justicia es de temer que algunos de los que dictan sentencias estén muy lejos de adquirir ese tipo de experiencia inherente a la dignidad, para ser verdaderamente justos como puntales de una sociedad que necesita creer en la profesionalidad de los jueces.
 
Sin embargo es vergonzoso comprobar que, salvo honrosas y no escasas excepciones, la indignidad judicial de otros muchos no es del agrado de la calle ni de los ciudadanos que en demasiados casos la soportan. Vestir toga es de una ligereza que en el caso de algunos individuos debería someterse al dictamen del pueblo. Muy seguramente serían condenadas gentuzas inmerecidas de tal honor con el sano fin de frenar los abusos de auténticos canallas que detentan cargos de responsabilidad, victimando a la misma Justicia y siendo vergonzantes miembros de la judicatura que apestan a iniquidad, prepotencia moral y abuso prevaricador.
 
Algunos de esos jueces deberían pasar por la experiencia de que les asesinaran a un hijo; de que el banco les hiciera una trampa que propiciara acabar ante la justicia para ser injustamente desahuciados. Deberían de ser violados anal y vaginalmente por un grupúsculo de bestias y ser quemados vivos y atropellados hasta la muerte. Luego resucitar a ver si dictaban las mismas repugnantes sentencias dejando en indefensión a las víctimas.
 
Algunos jueces deberían sentir la matanza de sus familias, la amputación de sus miembros por negligencias; deberían ser contagiados de enfermedades dolorosas o ser víctimas de un error policial, apuntados por múltiples pistolas, encerrados en la cárcel para solapar el dislate e imputados con delitos falsos.
 
Algunos hijos de Satanás deberían sufrir el escarnio y la humillación de que un nauseabundo juez se ría de una dolencia de oído que sufre un encausado injustamente imputado. Deberían vivir en carne viva el estallido brutal de sus seres queridos en trenes reventados y sufrir la indolencia de los jueces para esclarecer la matanza. Deberían ser expropiados hasta las entrañas y ser humillados con todo un sistema en contra y conchabado para solapar el delito salvaje disfrazado de justicia. Ser saqueados, vilipendiados, asolados en el trabajo de toda una vida empresarial y anatemizados como si el Diablo tomara las riendas de lo político, económico, social y judicial, mostrando la verdadera cara de la manipulación rastrera tras la que se esconden aparentes honorabilidades que engañan a todo un país.
 
Algunos jueces deberían sufrir las vejaciones que imponen con sentencias que convierten este mundo en un revoltijo de intereses prevaricadores, con decisiones en manos de torticeros defensores de Satanás sobre la Tierra. Hipócritas y raza de víboras deberían morir en vida para volver a nacer con agonías insufribles, gracias a que auténticos psicópatas ejercen de corruptos, enfermos mentales, caraduras de catadura moral asqueante y que son respetados por llevar toga, siendo solo inmundicia sobre este orbe vil que hace que mucha gente se gane el cielo a pulso por cada una de las decisiones que ha de aguantar.
 
La experiencia es un grado y sería necesaria para que esos sonados sobrantes del mundo judicial, fueran tamizados y convertidos en desechos residuales de esta sociedad que ha de soportar tamaña malignidad. Así escupirlos y enterrarles con la cólera del pueblo que advierte esas ponzoñas legales.
 
Afortunadamente hay jueces que distan mucho de ser parte de este hedor que percibe la ciudadanía, harta de ser diezmada con inexplicables sentencias. Con suerte, alguna de esas basuras-que hay que detectar y separar de la gran profesionalidad de verdaderos jueces-un día puede pasar por esas tragedias que juzgan importándoles un bledo el dolor de los inocentes, entonces como víctimas de sus propias justicias se les enterraría para ganar imparcialidad en el criterio social.

Seguro que hay jueces que parecen una de esas diosas indias de múltiples manos de tanto que reciben para dictar sentencias amañadas.
Si se les pilla en la pútrida mezquindad de la prevaricación, de justicia verdadera sería cortarlas todas y aun así seríamos livianos en el castigo. En otras latitudes hasta se les corta la cabeza, como a una maligna Hydra.

¿Qué tiene El Corte Inglés de Isidoro Álvarez que no tuviera Galerías Preciados de José María Ruiz-Mateos?

Unos rescatados por ser Banca, otros ampliados los plazos de pago crediticio por ser obedientes, como Isidoro Álvarez y otros condenados al ostracismo por ser genuinos; lo genuino es lo único que puede inquietar tanta falsedad de este país consumido por tanto ladrón con fama de santidad.

Así de entrada y sin miramientos se podría decir que Isidoro Álvarez carece de la decencia que a José María Ruiz-Mateos le ha sobrado toda una vida.


http://www.elconfidencial.com/economia/2012/06/12/el-corte-ingles-negocia-con-santander-y-bbva-refinanciar-deuda-por-valor-de-3600-millones--99683/

Indecente es seguir creciendo empresarialmente con la retirada de los competidores por medio de un hachazo expropiador. El Corte Inglés es una misérrima concepción empresarial de caligrafía cuidada pero simplona. Lo difícil era escribir fuera de la cartilla empresarial común, para dedicar el talento a escribir enciclopedias del saber financiero y mercantil de Ruiz-Mateos. El suyo distaba mucho del conocimiento supeditado a lo vulgar que desarrolló un previsible cartel de mediocridad directiva avalado por la sincronía con lo político, económico, social y jurídico de este país de la mentira histórica que es España. El Corte Inglés siempre ha cumplido con las expectativas de la sumisión que se puede esperar de cualquier empresa obediente al sistema que permite subsistir a sus aborregados siervos.


Isidoro Álvarez es el directivo típico que sigue la inercia de la herencia que recibe, incluso adecuándose el sistema a la estafa multitudinaria para que la especulación salvaje se convierta en trámite legal.


Nadie debería olvidar aquellas mistéricas sombras durante la noche del incendio del Edificio Windsor, pasto de las llamas en pleno centro financiero de Madrid. Recuerdo aquella noche del sábado en que iba a la oficina para últimar un trabajo del viernes. Por el Paseo de la  Castellana vi, desde el coche, un piso incendiado y probablemente fui uno de los primeros ciudadanos que llamó a Emergencias. Aparcado el coche en el garaje, me asomé cinco minutos después para comprobar que sorpresivamente el fuego ya arrasaba con cinco plantas más. Al cabo de los años solo se sabe que se levanta un edificio de El Corte Inglés, que se robaron documentos en los juzgados que podrían destapar un escándalo de especulación brutal provocando un incendio en el centro de Madrid y de rositas se escapan estos detalles de estafa a gran escala con justicias bien pagadas que archivan la causa. Cuando se es obediente todo es posible. No hay mérito en la gestión de El Corte Inglés, pero seguramente sí una dosis indecente de engaños multitudinarios donde se oculta la verdadera base empresarial que sostiene un marasmo de influencias inconfesables.


A diferencia de la vulgaridad de las obediencias al poder corrupto disfrazado de legalidades, José María Ruiz-Mateos en 1983 constituía la emblemática singularidad del portento descollante, el genio sin parangón ante competidores de muy bajo perfil incapaces de la diversificación, cuidando de que la letra no se saliera de los renglones de las básicas nociones de lo previsible. Ruiz-Mateos escribía con elegancia siendo aventajado que no necesitaba referencias elementales para profundizar en el beneficio empresarial y financiero.


Rumasa en 20 años era , allá en el 1981, un Holding de proyección imparable, tanto como para despertar el recelo de los adversarios incapaces en conjunto de igualar el ingenio de un banquero y empresario de proyección internacional. Los datos de Rumasa por entonces eran abracadabrantes con:


CAPITAL Y RESERVAS DEL HOLDING: 51.400 millones de Pts.

CAPITAL Y RESERVAS DEL GRUPO: 200.000 millones de Pts.
NÚMERO DE EMPLEADOS:40.000.
SOCIEDADES NACIONALES Y EXTRANJERAS: 350.
NÚMERO DE OFICINAS BANCARIAS: 1000.
RECURSOS TOTALES DE BANCOS: 650.000 millones de Pts.
VOLUMEN DE FACTURACIÓN DEL GRUPO EN 1980: 180.000 millones de Pts.

Si a estas cifras añadimos que en origen el genial empresario se inició con un capital de un millón de pesetas, mediante una pequeña bodega y siete leales empleados, esas cifras cobran aun más valor que solo se puede traducir en un don de negociación puramente Providencial, como así ha sido fiel a a Dios el artífice de tanta maravilla como ejemplo en una España donde lo vulgar abunda y se arma de la envidia para destrozar lo que se considera una amenaza.


La Banca estaba acostumbrada a crear Empresa, pero no a ver a la Empresa crear Banca. La envidia es el primer resorte que justifica el ataque contra una fingida amenaza.


Así llegó la expropiación de Rumasa por parte de majaderos que dejaron a España con un 10% del PIB saqueado con las bases asentadas para que majaderos de mayor calado inmoral todavía destrozaran las vidas de los españoles a los que dejaron al borde de un abismo en el 2011.


La decencia de José María Ruiz-Mateos consiguió que un Sistema falso, hipócrita, traidor y codicioso, le saqueara de la noche a la mañana el trabajo de toda una vida de esfuerzo y sacrificio desde las máximas premisas de lo empresarial y financiero que siempre desarrolló con el fin de crear riqueza y empleo, como así generaba con mayúsculas proporciones.


La decencia de Ruiz-Mateos hizo que hombres santos se quitaran sus máscaras de demonios mostrando la visceral hipocresía de una inmundicia latente que se mueve por dinero arrasando las vidas ajenas. Que políticos muertos de hambre llegaran al poder para destrozar el trabajo ajeno y abocar a la tragedia a decenas de miles de personas que durante 20 años solo habían trabajado duramente el día a día.


Con la demagogia populista del "Todo para el pueblo", mamarrachos, majaderos, delincuentes escudados tras el poder, ladrones de poca monta encumbrados a la honorable influencia de la estafa gubernamental y consentida, asestaron un golpe carroñero contra un hombre y el trabajo de toda una existencia al servicio de los demás.


La decencia de Ruiz-Mateos, le obligó a pasar por criminal cuando fueron muchos los criminales verdaderos que por acción y omisión obraron sus codiciosas vergüenzas arrancando cada uno la parte correspondida del festín de akelarre, alumbrados por la hoguera de la avaricia que aun refulge como huella de vergüenza de un país pleno de indecentes favorecidos.


La decencia de Ruiz-Mateos le obligó a luchar con ingenio sin límite burlándose de la justicia , de la política, de las alimañas que la gente desconoce y por la que se deja guiar siendo solo cicerones nauseabundos con apariencia sacrosanta. Se mofó de la dignidad de simples hienas, serpientes, buitres y alimañas encumbradas que la gente adora sin percibir la pútrida esencia que les da identidad de basura.

http://es.wikipedia.org/wiki/Galer%C3%ADas_Preciados

La especulación con solo la venta de Galería Preciados fue escandalosa pero solapada por los parásitos afines al felipismo.Cisneros y Slim prometieron retiro de magnate a un sinvergüenza y el tiempo después corroboró que el de la nariz respingona tenía tan afilado verbo como la intención navajera de su gestión gubernamental. En España tenemos costumbre de endiosar sinvergüenzas y procurarles retiros de oro y martirizar al inocente propiciándole juicio severo y condena perpetua sin saber que nos ajusticiamos a nosotros mismos.

Luego llegan ineptos supervisores de nubes y pasa lo que pasa. Por no escarmentar y cuidar de las bestias que nos devoran obtendremos el futuro al que nos abocan los mismos que destrozaron nuestros presentes.
Pediremos a gritos justicia sin saber que clamamos a nuestros verdugos. La historia, la misma ignorante historia de siempre, se nos repetirá.

No. El Corte inglés no huele a decencia sino a chamusquina pero ya se sabe que en España esa indecencia siempre tendrá premio. Por cierto que si Isidoro Álvarez tiene lo que era antes de José María Ruiz-Mateos, es Galerías Preciados que curiosamente terminó su especulativo periplo en manos de El Corte Inglés. Así cualquiera.

domingo, 10 de junio de 2012

El modus operandi de Emilio Botín contra el empresario


Emilio Botín está por encima del Bien y del Mal. En realidad él es quien decide lo que es bueno y es malo. Muy seguramente compra las togas con las que algunos de sus esbirros se disfrazan de juez para dar el pego ése de la Justicia. Esa Justicia de la que sospecha todo el mundo con estos tiempos de crisis en que los poderosos arrollan a los inocentes explotados por una situación límite y generalizada.

El trabajo de juez, con el mal ejemplo de algunos sinvergüenzas, deja la Justicia con una credibilidad bajo mínimos ante el ciudadano. Eso es algo muy peligroso. Si dejáramos de creer en la Justicia quedarían justificados los asaltos contra los Tribunales. No habría orden público que pudiera contener las iras populares tomando con violentas algaradas los juzgados para imponer la ley de la desesperación y el hartazgo visceral. Más de un juez sería linchado, encontrándose en la misma indefensión a la que abocan con sentencias encadenadas a una mayoría de la población ante el peligroso destino del no tener nada que perder. El odio crece porque la máscara ha caído. Vivimos en una sociedad falsa donde nada es lo que parece.

José María Ruiz-Mateos no cree en la Justicia y es su convicción de hombre honrado que vio como un sistema criminal abrió sus fauces para engullirlo y lo dejó en absoluta indefensión, con un conchabamiento generalizado para disimular el crimen y continuar como si nada pasara. Pero sí pasó. La víctima advirtió el gran engaño y no quiso callarse. Sabe bien de los demonios escondidos tras las instituciones aparentemente democráticas. La Justicia de Dios existe, la de los hombres es una patraña. Bien lo sabe.

Hoy en día no solo Ruiz-Mateos posee esa certeza. Millones de ciudadanos miran con recelo a los que dictan sentencias. No sucedería nada si se descubriera esa falsedad y todavía pudiéramos disimular dejando que el sistema funcione aún conociendo sus carencias morales. El problema es que la desintegración social es un hecho y sabe dónde apuntar con el dedo a sus responsables.

Nos encontramos ante una espiral de despropósitos que podría dar al traste con la paz social. Los políticos y los sindicatos han destrozado la estructura económica de un país afectando, en última instancia, a la Banca.
Antes los bancos han exprimido a los ciudadanos, a los empresarios y los asalariados; han arrasado con los viáticos de toda una vida de trabajo familiar; han embargado viviendas, especulado con la existencia de millones de personas arrojadas a la ruina y han comprado almas con productos de estafa como los Valores Santander o las participaciones preferentes. Cuando los depredadores bancarios han sometido a la pobreza generalizada al país estando los activos tóxicos-fruto de la codicia inenarrable de gentuzas exprimidoras de toda la población- colapsando el mercado inmobiliario; cuando no hay futuro con la expectativa de quiebra de todo el sistema financiero, entonces se acude a un rescate de 100.000 millones de Euros que hipoteca el futuro de todos los españoles que ven reforzados a los principales culpables de sus dramas y son testigos airados de que se premian las criminalidades impunes. Los fortalecen para que sigan estrujando las vidas de quienes ya se temen que no pueden soportar más tanta malignidad, engaño, manipulación y la hipócrita condición política, económica, judicial y social que millones de personas advierten con absoluta indefensión.

Mientras tanto por los juzgados desfilan miles de ciudadanos tratados como delincuentes, cuando son las víctimas inocentes de este saqueo político al que ha estado sometido España durante los destructivos años del zapaterismo.

 A Emilio Botín le trae sin cuidado quien gobierne. Agradece las crisis sociales porque así no disimula el modus operandi de traicionar a proyectos empresariales que confiaron en sus contratos de crédito.

Nueva Rumasa fue víctima de estas artimañas acostumbradas por un parásito magnificado en su poltrona de poder. La Familia Ruiz-Mateos fue presionada para vender activos a muy bajo precio por debajo del mercado ya de por sí inmovilizado.  Obligaron a Nueva Rumasa a resolver deuda contraída antes de que se cumplieran los plazos estipulados por contrato. Cerró el grifo crediticio sobre el que se asentaba durante veinte años la gestión del Grupo empresarial.

La traición se consumó, asegurándose Botín de que además Nueva Rumasa apareciera, con peregrinas argumentaciones en tiempos de crisis generalizada, como culpable de sus propios incumplimientos.
Botín conoce el ardid de lo engañoso que luego vende como tramitaciones legales ante la opinión pública. Lo mismo podría pagar sentencias favorables que manipular  el ritmo de la información para beneficiar la especulación.

Emilio Botín, en realidad no sabe qué es el Mal y qué el Bien, no obstante ha obrado lo segundo solo si conviene a lo primero. Convierte la maldad en apariencia benefactora y las bondades en acciones criminales susceptibles de persecución judicial y condena generalizada de los medios de comunicación que ejercen su influencia para demonizar a inocentes. Parapetado tras la apariencia de una imagen de honorabilidad compra el Mal y vende el Bien, pero lo vende a traición; vende almas y especula con la existencia de los que confían en él.

Sus contratos de crédito se firman con sangre… la futura que succiona por sorpresa incumpliendo acuerdos de crédito que abocan a la ruina proyectos empresariales como ha denunciado el empresario de Otaysa, Santiago Gómez Pintado, quien harto de la apariencia de benignidad de la gente del Santander, ha denunciado la trampa de Santander Consumer que dio al traste con una empresa boyante que de la noche a la mañana fue arrojada al infierno del descrédito, el escándalo y la ruina. Bastó con incumplir los contratos de crédito de igual modo que sucedió con Nueva Rumasa. El mismo modus operandi de un depredador del esfuerzo ajeno que se enriquece a costa de la ruina de los justos.

http://www.eleconomista.es/flash/noticias/429587/03/08/Otaysa-demanda-a-Santander-Consumer-reclama-8-millones-por-cobros-indebidos.html

¿A cuántos empresarios pequeños y medianos, además de los grandes, han destruido con esas artimañas nauseabundamente traicioneras que machacan miles de vidas, de empresarios y trabajadores, con un solo cerrojazo injustificado?

Emilio Botín encontrará la horma de su zapato cuando muerto baje a los infiernos y descubra ensoberbecido y petulante que su dinero sucio no compra nada en el averno. El rico Epulón contará entonces las brasas de millones de Lázaros que arruinó con ayuda de esa justicia de lo humano que hoy a nadie le parece digna, estando latente en la calle el asalto al sistema antes de que el sistema acabe con la calle. Tiempos peligrosos vivimos y gente como Botín nos los gana a pulso.

jueves, 7 de junio de 2012

Primer comunicado como portavoz oficial de D. José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada

                                             
Deseo expresar mi público agradecimiento a D. José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada por depositarme la confianza y el privilegio de ser su portavoz oficial.

Poseo la franca convicción, derivada de la templanza de la observación y de la certeza sobre la dignidad y honorabilidad de un hombre paradigmático  y  benefactor de nuestra sociedad, de asumir un papel de responsabilidad para mostrar al hombre que la opinión pública desconoce.

Más allá de la apariencia circunstancial o de poses escénicas obligadas para defender un legítimo patrimonio de tres Billones de pesetas que fue delictivamente expoliado y vergonzantemente vendido con salvaje especulación y sospechosa impunidad,  existe un hombre que determina la realidad de una vida muy alejada de famas inmerecidas que siempre le procuraron sus poderosos enemigos y los parásitos allegados que pulularon constantemente y con aviesas intenciones a su alrededor.

Ahora como entonces y caracterizado por el mérito de la constancia en el trabajo siendo  incansable luchador, no para de batallar con el objetivo expreso de satisfacer las expectativas de quienes confiaron en él. Así lo expresaré, en honor a la verdad, como próximo biógrafo de D. José María.

Mi trabajo actual consiste en ser portavoz de D. José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, velando porque la ofensiva lanzada contra su persona no encuentre indefensión y puedan rebatirse, con argumentos verdaderos, las grandes mentiras que se vierten desvirtuando la información y dando pábulo generalizado a la acostumbrada falacia.

Ignacio Fernández Candela

martes, 5 de junio de 2012

Carta abierta a un irrespetuoso Javier Nart

 
Caracterizándome la longitud de mis textos para exponer criterios carentes de florituras innecesarias, me permito escribirle una carta concisa como respuesta a la falta de respeto que esgrimió en Espejo Público el día 4 de Junio de 2012. El laconismo es lo que mejor se ajusta a su oratoria, en ocasiones con carácter de perorata.
Señor Javier Nart, comprendo que desde la inaccesible altura de su vanidad, alimentada por el día a día en que hace uso de su verbo florido, se le antoje la voluntad de ser olvidadizo con aquellos que no son dignos de sus atenciones intelectuales, tan excelsas ellas.
En todo caso me permito recordarle mi nombre que, sin ser presa de tanta soberbia significativa tan característica en usted, es identidad honorable y versátilmente profesional sin envidiar un ápice de su actividad literaria: Ignacio Fernández Candela.
 Es más, no cambiaría mi particularidad creativa que al lado de la de usted posee ganancias suficientes para no desear en absoluto su suerte personal. Mi nombre de autor es también Ignacio F. Candela, ya sabe: "el biógrafo del camarada", que por cierto conlleva abundante actividad con más de un millón de búsquedas en Google al lado de sus pobres 129.000.Es una mera referencia sin valor, como sus ninguneos vergonzantes.
  Ello indica que mi intensa actividad profesional me permite juzgar la vaciedad personal que usted me inspira y el poco reconocimiento particular que le debo. Le dejo una semblanza de mi trabajo como ensayista, novelista, poeta, conferenciante, analista socio-político, crítico literario, pintor artístico y sí, portavoz y amigo de D. José María Ruiz-Mateos a quien usted no es digno de criticar y menos jactarse de una mofa que le envilece.
Su modo de tratar la actividad profesional ajena cuestiona  la suya propia, por lo que deduzco que usted no debe de ser muy consciente del esfuerzo que hay que respetar, salvo que su labor sea de fácil factura con atajos inconfesables.

Por cierto que he enviado un comunicado a Espejo Público con mi parecer sobre su autosuficiencia verbal, tan contraproducente en ocasiones para opinar sobre lo que no tiene ni repajolera idea… pero da el pego, ya se sabe, por su florido verso.
Disculpe si no me despido educadamente pero se da el mismo caso que a usted con mi nombre: no me apetece recordar cortesía; en realidad ni me apetecía dirigirme a su persona y hasta se me ha olvidado que le he saludado. La misma chispa que tiene usted con sus sosas gracietas, no se queje.

sábado, 2 de junio de 2012

Rescate europeo hipotecando el futuro español, de por vida.



Rajoy está muy mal aconsejado. Su problema tiene un nombre y ha creado una corriente, sinónimo de una inexplicable pasividad rayana en una ingenuidad casi enfermiza : el arriolismo.

Si de algo se puede culpar a Rajoy, desde que lideraba el banquillo de la Oposición, es de una ingenuidad desesperante que no pasaba inadvertida a sus votantes y potenciales seguidores hartos de la política destructiva de Zapatero. La honradez de Mariano  es manifiesta pero falta compensarla con una necesaria picardía para bregar con las alimañas que en este país se mantienen en acecho.

Bien sabido es que ha estado nefastamente aconsejado por la corriente arriolista que no ha determinado ningún triunfo del actual Presidente de Gobierno que no sea el del propio desgaste del socialismo con la absoluta pasividad del partido Popular, en lo que resultó una inane estrategia cobarde y nada versátil. Esa falta de versatilidad es la que se achaca a Rajoy presidiendo un país del que heredó la peor herencia que podían dejarle. Esa ingenuidad y esa pasividad son las que tememos los españoles cuando le vemos escuchar los cantos de sirena de Europa que lo arrastran para que acuda al fondo de rescate europeo. Tanto marear la perdíz del consenso nos va a llevar al matadero, el fin último de estas agonías nacionales para no pocos especuladores europeos.

No por creer que Europa puede conseguir salvarnos de este momento crítico,como dice Rajoy,  debemos  ignorar las verdaderas intenciones de los socios comunitarios: hipotecar nuestro futuro como país, contentando las exigencias impuestas que pueden parecerse a un chantaje sin final. Para estos socios la estación término de la crisis española pasa por la supeditación de España a las instrucciones que favorecen a la Unión Europea. Punto. Los problemas de nuestro país y la gestión de sus soluciones son beneficios futuros para la Unión Europea si, logrando salir de la crisis, se paga a plazos en el mañana lo que se contrate bajo presión en la actualidad.

Somos meras cobayas con las que ellos experimentan. Si les sale bien el experimento español, podrán pagarse  gran parte del laboratorio y seguiremos encerrados en la jaula.

No sería casualidad que Alemania estuviera  presionando a De Guindos para que España acuda a un fondo de rescate.
Es la consecuencia lógica del camino emprendido pensando que aquí todos ganamos. El interés descomunal por condicionar nuestro equilibrio económico en el mañana, pasa por pactar ahora lo que será una manera de pago permanente que nos lastrará nuestro potencial económico de por vida. Seremos los perdedores y encima deberemos estar agradecidos, no sea que empeoren las condiciones pactadas.


No existe ningún altruismo en la mejora de las condiciones de España, sino un oportunismo para engancharnos a una Europa que nos perdonará la vida, a cambio de prestarla en plazos de pago severo y muy cuantioso. Lo más parecido a un pacto con el diablo ahora, sería escuchar esos cantos de sirena y caer en los propósitos de quienes son competidores y además pretenden lucrarse a base de nuestros sacrificios mercantiles, financieros y , los principales, de los ciudadanos.

La posición negociadora es la misma que caracteriza a la pasividad del arriolismo en todas las decisiones de Rajoy. Poco espacio donde poder moverse e influidos por el devenir que no provocamos sino que asumimos con nula capacidad de iniciativa. Eso es lo que nos niega el aprovechamiento de nuestro propio potencial dejando que otros elijan nuestro destino. El precio de un rescate nos hipotecaría para siempre ante unos socios que miran por sus intereses del mismo modo que lo haría un prestamista a sabiendas de la crucial situación en que se encuentra el que vive de prestado. Todas nuestras penas les favorecen.


Hasta el momento Rajoy se ha plegado a las exigencias de la Unión Europea , entre otras cuestiones por la falta de un programa práctico para afrontar un situación crítica cuya gravedad no estriba en el agujero económico, siendo el institucional de muchas más graves consecuencias además de ser el origen del desastre pecuniario que padecemos. La asolación de las arcas estatales se ejerció con una política de acoso y derribo contra todo lo que no supusiera contentar las ingentes codicias del nacionalismo, el verdadero destructor del equilibrio de Estado español.
Las corruptelas, el amiguismo, la compra de favores, el papeles para todos, el reparto de botines  a precio de oro y la caradura de un socialismo desintegrador, han sido la responsabilidad problemática que ha asimilado quien menos culpa tiene. El problema es que Arriola sigue pegado al oído de un absorto Rajoy que cree encontrar las soluciones con la brújula amañada que le ha prestado la Comunidad Europea. Problema de todos.
Con esa misma ingenuidad enfermiza que caracteriza a nuestro honrado Presidente, tan nefasto es carecer de falta de perspectiva ante la situación de ahora, como lo fue las muy mal intencionadas legislaturas del zapaterismo que jamás defendió los intereses legítimos de los ciudadanos y nos abocó a una dantesca ruina.
En uno y en otro caso- aún siendo muy dispares las bases morales de esas políticas-, los resultados contraproducentes pueden ser iguales. Zapatero malgastó una herencia con ocho años de impune acción delictiva en que se tradujo su nefasto gobierno. En tiempo de crisis que comanda Rajoy, cargando el lastre del destrozo zapaterista, los daños pueden ser brutales si no anda con tino para solventar esta papeleta en que nos muestran una estafa como salvación, cuando es un chantaje para endeudarnos el día de mañana. España no volvería a ser la misma pagando los abusivos intereses del precio de un rescate que nos amputaría nuestras posibilidades competitivas.

Debería contemplarse alguna iniciativa como es la salida del Euro lejos de las condiciones abusivas de los socios comunitarios. De hecho ya son numerosos expertos que lo aconsejan. José María Ruiz-Mateos fue el pionero y quizá en un mañana haya que agradecer su intuición sobre una advertencia que ya realizaba hace veinte años.

Renunciando al chantaje de las inadmisibles imposiciones que serán aun mayores, al tiempo, probablemente se conseguiría un posicionamiento en las negociaciones que hoy en día puede comprobar De Guindos que no es el más adecuado para esquivar el agobio de los imperativos que España no debe aceptar.

Ya es momento de soltar pesados lastres. Arriola es una carga en el potencial de Rajoy, pero debería darse cuenta él de que los malos consejos cargan la verdadera gestión, la eficaz que necesita España hoy en día. Cuanto más nos adentramos en el laberinto al que nos impulsan las exigencias europeas, más estamos expuestos a perder nuestra identidad financiera y comercial en un futuro. ¿De qué servirá salir de la crisis al precio de perder nuestra autonomía económica? A eso nos arriesgamos si no ponemos imaginación y coraje en el empeño; para eso Arriola y compañía no sirven. A ver si se entera Mariano que el embudo se estrecha.

jueves, 31 de mayo de 2012

Basta de las exigencias de Bruselas



Las circunstancias económicas, no dependiendo de nuestras propias eficacias de gestión, están abocadas a un derrumbe sistemático y radical que puede dar al traste con la identidad española para alegría de sus enemigos que no son los de fuera.  Sistemático porque no parece tener fin este totum revolutum de insalvables exigencias que nos acercan paulatinamente a la precipitación de nuestra identidad como país, más allá de de ser miembros de una estructura europea que nos asfixia de continuo; radical porque esto no tiene nada que ver con el otrora cumplimiento del Tratado de Mastrich del que salió reforzada España gracias a las excelencias de negociación, posicionando a los españoles como exigentes socios que no solo cumplian los deberes sino que también invitaba a cumplirlos a los demás. Ello nos pudo crear enemistades afuera, pero lo peor estaba en ese paripé del trabajo conjunto de España en treinta años que solo se dejaba crecer para futuros saqueos.
Así sucedió y el pistoletazo de salida fue un 11 de Marzo de 2004. Millones de ciudadanos creen que la  crisis fue provocada en España de manera política y es sorprendente que ante la evidencia de quiénes son los responsables, no estén imputados para evitar futuros y continuados destrozos.

El enemigo, el verdadero lo tenemos en casa. Basta ver la destructiva incidencia de la política estos 8 años pasados para saber con certeza que no nos encontramos en estos derroteros casualmente, no.

Existe ese aire de revanchismo interno que ha dado alas a la desintegración mimando los codiciosos intereses del nacionalismo. Lo han asolado todo políticamente y han dejado  los restos con los que pretendemos subsistir, para más inri, con el arbitrio de unos comisarios inflexibles e insensibles a la insoportable presión social que puede reventar España.

Bien mirado, existe un algo de revanchismo en esos socios europeos que explica la obediencia y la sumisión de Rajoy porque las obligaciones son muchas y en contrapartida los beneficios son del todo inciertos. Nos arriesgamos a supeditar ese carácter impositivo de las múltiples exigencias a un futuro sin expectativas, siendo muy peligroso que terminemos de cumplir tantos requisitos para ver definitivamente recortadas nuestras posibilidades como país autosuficiente y capaz de resurgir con propios criterios y directrices. 

De ahí, el llamamiento de José María Ruiz-Mateos que fue el primero en dar la voz de alarma sobre la supervivencia económica de España, lastrada por las obligaciones y exigencias que suponen la subordinación al Euro.


Un llamamiento a tomar las riendas económicas de nuestro potencial económico empieza a ser considerado por expertos que también contemplan la conveniencia de no seguir este sendero hacia el abismo de la indefensión. Llegará un momento en que este laberinto no tendrá marcha atrás y la huida hacia adelante termine por abismarnos a destinos de disolución.

http://www.expansion.com/2012/05/30/economia/1338391564.html


Cuando la experiencia demuestra que los resultados no satisfacen hay que modificar la orientación y evitar abismarse en la problemática que aboca a la incertidumbre, el prolegómeno de la certeza de las situaciones críticas que terminan por ser insoslayables. El problema de España es que se está adentrando en un laberinto tortuoso sin recordar los orígenes de los que proviene y que no dejan de ser una base de trabajo irrefutable como modelo del milagro español que fue y que sorprendió por su firmeza por liderar la cosntrucción europea.

Zapatero fue el nefasto gobernante que destruyó económica e institucionalmente una España servida en bandeja a los acreedores mayores que son los de esta Europa insaciable y que no perdona ver los triunfos del pasado mirándose con recelo todo lo relacionado con lo español. No obstante el presidente vergonzante nos convirtió en el hazmerreír de los socios europeos y nos puso de hinojos ante los poderosos que hasta no hace mucho habían estado subordinados a las políticas económicas que dictaba España. Siendo la envídia grave pecado de lo español, también la hemos exportado a Europa para ser víctimas de nuestro propio defecto convertidos en los últimos payasos del circo zapaterista.   Implicando la salvación del conjunto ,con el inexorable desgaste de lo español en un chantaje continuado, nuestro futuro es tan oscuro como las intenciones del anterior gobierno que se han dejado impunes.

España comete errores de bulto de los que puede arrepentirse:

1- No persigue a los impulsores de este destrozo que ahora el Partido Popular pretende enmendar con visos de un desgaste gubernamental, previsto por los buitres apostados  en la Oposición.
2- No confía en su propia potencialidad subordinando su capacidad de reconstrucción a unas exigencias que paradójicamente impiden mejores perspectivas que serían factibles con autonomía de criterio.
3- No se acomete una reestructuración económica y soporta su irreal solidez en la endeble teórica de los gestores europeos que no encuentran límites a los sacrificios ajenos.
4- No se profundiza en la verdadera esencia del problema que ha facilitado la ruina de un país por contentar las codicias de la estafa autonómica.
5- No se considera el talento de prohombres que pueden generar una nueva dinámica respondiendo a la necesidad de salirse del Euro y perder el miedo a no seguir las imposiciones de una Europa  que obliga sus tesis despreciando los factores vitales de España.
6-Basar en el recorte público y la austeridad el salvamento en vez de sacar rendimiento a lo potencialmente constructivo que deviene de una experiencia demostrada. Sólo es necesario creer en las posibilidades de lo propio y buscar nuevos horizontes que posibiliten un mejor posicionamiento de negociaciones.

Las claves no están fuera; las claves de nuestra reconstrucción son inherentes a nuestra propia consciencia de trabajo que debe prescindir del tinte político para ser eficaz con los hombres que son capaces de convertir en práctica lo teórico. Los parásitos sobran y habría que identificarlos y responsabilizarles penalmente de sus indecencias, las que todos conocemos.

Empresarios, banqueros en consonancia con el trabajo del Gobierno, pueden ser precursores de nuevas expectativas e idear estrategias que revisen en profundidad los errores que infieren sobre nuestro presente para evitar un despegue que urge con un cambio absoluto en la política económica, lejos de las interminables imposiciones que se nos volverán en contra por intentar mantenernos a toda costa en la moneda única.

lunes, 28 de mayo de 2012

La nefasta y sospechosa gestión de Bankia



Resulta harto curioso el magnífico despliegue de ayudas para intentar reflotar el barco hundido que representa Bankia , cuando en esta galerna de crisis y de modo impávido se ha dejado que se hundan naves más sólidas en el proceloso mar de los intereses financieros. Cuando no curioso ya sospechosa es esa defensa a ultranza de una inversión con dinero público que no convence a nadie, pese al empecinamiento gubernamental por sanear una Bankia destinada al descrédito bursátil y al enmarañamiento de la situación con una desconfianza generalizada que amenaza ser el prolegómeno de una hecatombe financiera sin precedentes.

Se ve llegar la derrota de una estrategia de salvamento forzada a pesar de las evidentes carencias y factores malogrados para seguir disimulando el favoritismo destructivo por mantener lo que a todas luces supone una sombra que nos sume en una oscuridad especulativa muy peligrosa; arraiga en un proceso degenerativo de falta de seriedad y de honradez encubierta con dinero de todos. Se ve la improvisación y el mantenimiento de tesis contradictoriamente prácticas que pese a todo son de continuada proyección pretendiendo forzar una confianza que no acaba de cuajar. Las señales de fracaso son alarmantes pero no lo es menos el experimento de ingeniería financiera que un Frankenstein practica con miembros de distintos cadáveres, en esa absurda  pretensión de mostrar rediviva una monstruosa obra que ya nace con el fin de que cunda el pánico y llegue a afectar seriamente la reconstrucción económica de un país constituido de individuos vivos, vivos y perplejos donde sentirse cobayas a cualquier precio; incluso al de la ruina.
Sospechosamente se intenta mantener un muerto cuando nadie ha protestado por el aniquilamiento de una Nueva Rumasa que estaba muy viva, como en su momento lo era aquella Rumasa saqueada delictivamente cuando nadie clamó Justicia ante el atropello criminal que sufrió José María Ruiz-Mateos. No puede quejarse esta España de pandereta y falacia al ritmo de esta ópera de los despropósitos, del desafinado constante de la honradez ahora que notamos esas estridencias que hace treinta años pretendimos ignorar.
Bankia es un experimento que va costar tan caro como la vida de los trabajadores que fueron abandonados a su provocada suerte, cuando el crédito se denegó para sostener una dinámica empresarial de la Nueva Rumasa que condenaron a muerte desde la codicia financiera de un Banco de Santander en la primera línea de la salvaje especulación; cómplice Botín también  de esta nefasta gestión que puede suponer con Bankia una puya definitiva contra la fiabilidad de un sistema bancario cuajado de intereses ocultos que confrontan directamente contra la seguridad de la ciudadanía, cada vez menos propensa a pagar los desaguisados de una pandilla de facinerosos que juega con la vida ajena en tanto enriquecen las propias. No es casualidad la cercanía del banquero porque es seguro que se llevará rédito si fracasa estrepitosamente salvaguardar el cadáver llamado Bankia.
El Gobierno se equivoca y lo peor es que ya muchos empiezan a dudar de la honorable intencionalidad de los errores.
Justificar lo injustificable es esa intención desintegradora que nos precipita a la incertidumbre de las consecuencias, habida cuenta de los despropósitos en la pretensión de salvar lo que es un fiasco repetido se haga lo que se haga y lo apoye quien lo apoye. Botín es capaz de ver elefantes rosas volando y apoyar la gestión de Bankia; también es verdad que sus fantasías están basadas en esa realidad vergonzante de que paga a la Justicia por librarse de penar delitos que a otros no se perdonan. Incluso inocentes son castigados por las criminalidades encubiertas de sus verdugos. Así es y va España.

La torre de Bankia en Plaza Castilla tiene de torcido lo que la gestión de ese banco. Nadie se acuerda de las dos torres de Colón, rectas y con la solidez que representaba el mayor Holding jamás creado en España con la emblemática enseña de la abeja. Ladrones, tantos en España, no se acuerdan de cómo saquearon y se beneficiaron de la expropiación de Rumasa.

Lo de Rumasa no está claro, salvo que el Estado debe una cuantiosa indemnización en el debe criminal de su silencioso carácter de estafa histórica. Lo de ahora es un reflejo de lo de siempre, solo que hoy vemos con bastante claridad la clase de intereses que prevalecen al margen del beneficio colectivo.

Seguro que si José María Ruiz-Mateos propusiera un pacto de Estado, todos estos controvertidos y sobrepasados gestores encontrarían nuevos cauces para solventar esta crisis que va de mal en peor. Pero en España, ya se sabe de la envídia, se persigue a quienes crean empleo y enriquecen el país. Se tienden trampas para anatemizar la honradez y el compromiso. Siempre se ha mirado por el beneficio de los pocos contra el beneficio de lo colectivo y se ha denostado al emprendedor hasta neutralizarlo como una amenaza.

Aún así necesitamos escuchar a hombres como Ruiz-Mateos capaces de plantear fórmulas prácticas para sanear la banca y sin minar más la resistencia del dinero público.

Bankia es el monstruo de Frankenstein como los ciudadanos las cobayas de un experimento donde los resultados no son fiables. A este ritmo y con ese afán por seguir improvisando cualquier día nos estalla el laboratorio.

sábado, 26 de mayo de 2012

Cinismo, a toca teja, de Botín

              
 http://www.eleconomista.es/economia/noticias/3997288/05/12/inspectores-de-hacienda-sobre-el-caso-botin-no-se-debio-haber-dado-un-trato-preferente.html

De alguien como Emilio Botín- al que denominan en la calle el gran depredador de la crisis económica- que se ha lucrado a base de especular con la tragedia de miles de personas a las que ha dejado sin sustento vital, no hay que creer nada que no sea impulsado por ese interés de lo insano que tan pronto acuerda tratos favorables fiscales y judiciales como recorta viáticos crediticios hundiendo Grupos empresariales. El dinero es moneda de cambio de Satanás en el mundo, ciertamente, y algunos parecen tener sucursales en el mismo infierno de lo bien que se mercadea sobre la Tierra y sin punición sobre los excesos. En todo sitio hay favoritismos. Habría que ver dónde se guardan algunos los contratos más secretos: los del alma.
Nada de lo que hace o dice un señor que no considera los males de sus acciones y cuya moral barre para casa a costa del perjuicio de miles de damnificados a los que sacrifica ferozmente con una usura desmedida e impenitente, nada es digno de considerarse si no es a través de esa rúbrica destructiva con que firma contratos o incumple tratos, con la misma facilidad que dora la píldora al Gobierno  agradecidamente  por las exenciones de responsabilidades judiciales que seguramente habrán supuesto un buen beneficio para los orquestadores del paripé ante los tribunales, con esos indicios de corrupción que al final quedaron en agua de borrajas.
Lo que ha sido demostrado es que los delitos no son tales si se puede pagar el precio por la compra de la inocencia. El rastro que vaya a quedar ante los ciudadanos sobre la sospecha de un alto grado de corrupción poco importa. El dinero también compra el olvido y rehabilita la dignidad.
No sorprende que ahora se prodigue el agradecido banquero en defensa de la gestión de Bankia, alabando la gran dosis de inteligencia gubernamental a la hora de abordar la crisis de la Caja. Menos sorprende ese cinismo visceral que manifiesta el orquestador de una debacle empresarial con Nueva Rumasa, cuando cerró el grifo del crédito sobre el que se sostenía una ingente labor  dirigida por los hijos varones de José María Ruiz Mateos, quien delegó las responsabilidades directrices en el año 2004.
Abocó a perjuicios mayores con medidas de emergencia en las que él es el responsable directo incumpliendo ese contrato crediticio que fue la puntilla contra Nueva Rumasa. Siendo la crisis de Bankia y Nueva Rumasa de vergonzantes similitudes, el trato recibido de lo financiero ante lo mercantil ha sido descaradamente diferenciador. De un cinismo repulsivo es escuchar a este agradecido especulador de la vida humana que la crisis de Bankia ha sido bien abordada, cuando él fue el precursor de la de Nueva Rumasa asumiendo un papel ejecutor realmente inicuo.
Emilio Botín no tuvo en consideración ningún factor de trabajo empresarial ni humano, cuando precipitó la hecatombe dejando sin sostén económico a un conglomerado de empresas que se debatía ante la crisis económica generalizada, subsistiendo con una gestión acorde a una tormenta colectiva en la que  él provocó un hundimiento sin calibrar el coste humano de la decisión. La vida continúa después del naufragio y lo importante es seguir enriqueciéndose sin pensar en los cadáveres que se quedan flotando.
Es comprensible que en el paquete de las correspondencias, Botín haga público-y de manera estentórea- el agradecimiento al Gobierno que le ha librado de alguna de las brasas en la quema que él acostumbra a provocar en los ajenos.
Su cinismo es espectacular. Nada menos que alabar el buen tino en el tratamiento de la problemática de Bankia, cuando él generó a gran escala la  de Nueva Rumasa. Es todo un ejercicio de hipocresía que muchos tildarían de demoníaca.
La moral botinesca es arteramente casera, barriendo para casa lo que dicta una conciencia que se paga a tocateja a cambio quizá de favores recibidos. El mundo funciona así, no cabe duda, y no hay nadie que esté dispuesto a rechazarlo de tan poderoso caballero; el dinero, digo.
Es notorio pues que en los discursos encontremos la tendencia a arrimarse a quienes a su vez se le arriman a él con esa pública condescendencia de lo poderoso ante tantos testigos que son esa ciudadanía estupefacta que advierte cambalaches  propios de mercado persa disfrazados de tratos  en las más altas instancias. No sólo sigue pareciendo un cambalache sino que a muchos de esos arruinados ciudadanos les parece que de muy poca vergüenza.
Y en eso estamos, agradecidos de que el dinero multimillonario conserve el gran valor de sus influencias que siempre serán ejercidas ante cualquier problema. Todo tiene solución si está en manos de quien sabe apreciar el pecunio y más con estos tiempos de crisis donde el problema no es que escasee; el verdadero problema es que está mal repartido y lo acumulan unos pocos. Todo tiene precio. Todo es verificablemente tasado: la conciencia, la moral, la dignidad, la verdad, la mentira y el alma. Ya puestos y viendo cómo va el país, el alma es la primera compra-venta especulativa por la que muchos destruyen las vidas ajenas y eso en la Banca es el único contrato que no se rompe.


jueves, 24 de mayo de 2012

Justicia a precio de saldo


España no oculta las miserias que se esconden tras la influencia corrupta del dinero que ha sido saqueado a los ciudadanos. El latrocinio se premia con la conformidad de una Justicia cuya parcialidad deja en evidencia la honorabilidad de muchas togas que hoy en día son como sotanas de fariseos, prestos a crucificar a cualquiera que no pertenezca a la casta bancaria.

Los empresarios asisten a su ruina con el beneplácito de la política que bajo el mandato de Zapatero destruyó el tejido empresarial que creaba empleo y sostenía las bases económicas de un país construido durante muchos años. Descubrimos que todo lo erigido ha sido un paripé permitido, en tanto se enriquecían más los verdaderos artífices de la manipulación que nos hizo pensar equívocamente sobre la óptima dinámica, desarrollada al encuentro de una fórmula eficaz de beneficio colectivo. Ahora que todo queda derruido, asoma esa cúspide bancaria que parece intocable ante la crisis, además de regenerarse con riquezas acumuladas siendo los intocables por poderse pagar la impunidad.

Este país posee una Justicia bajo sospecha permanente no sólo por la influencia del poder ejecutivo sobre su esencial imparcialidad a todas luces inexistente, sino porque la prevaricación, el favoritismo a ultranza con algunos sectores indemnes pese a sus componendas al descubierto, es ese orden del día previsible donde ya no hay disimulo por aparentar un poco de esa dignidad cuya carestía comienza a irritar muy seriamente a la ciudadanía.

Afortunadamente, también contamos con Magistrados como puntales de ejemplaridad, pero son pocos.

Mientras millones de ciudadanos quedan arruinados por la especulación brutal que ha supuesto la derrota de muchos años de lucha por conseguir un futuro ahora atrofiado, otros demuestran que no existe punición para los flagrantes delitos si hay pecunio con que pagar la exención de las responsabilidades penales.

El escándalo es aún mayor cuanto más se intensifica el drama de una población inmersa en un tráfago de corrupción cuyas consecuencias no las pagan los responsables, sino los más inocentes de esta situación catastrófica, acogotados por múltiples sevicias judiciales orquestadas por el gran mostruo de la Banca que embarga la vida con la misma facilidad que se paga con dinero de los diezmados la multimillonaria prebenda de la vergüenza, el descrédito, la iniquidad de las codicias, ante Tribunales con la misma bajeza de vergüenza, descrédito, e iniquidad de las codicias que supone el reflejo de los poderosos pagando exoneraciones a base de inadmisibles sentencias.

Mejor haría el banquero,  quien espera salir intacto de esta quema general, en proveer de viáticos a un país al que le debe todo. No obstante los millones que contiene en sus arcas son aquellos que millones de ciudadanos han perdido mediante una especulación que puede convertirse en una espada de Damocles que termine cercenando los cuellos que ahora se creen intocables. Vivimos tiempos de un desaliento trágico y cualquier abuso reverbera con más evidencia y menos capacidad para soportarlo.

Es peligroso no creer en la Justicia pero mucho más alarmante tener motivos más que justificados para no hacerlo. José María Ruiz Mateos fue esa víctima que descubrió que cuando el sistema lo falsea todo, ni los jueces son dignos del crédito que no merecen. La expropiación de Rumasa fue un saqueo orquestado por ese sistema de las mentiras que hoy va mostrando las máscaras con las que tantos disfrazaron sus miserias. Hoy son millones de ciudadanos los que sospechamos sobre esa mascarada de lo judicial que existe a conveniencia de los más poderosos que pueden pagarse los logros de sus delitos. Rumasa era muy poderosa, pero la víctima perfecta para una unión de sus enemigos múltiples escudados tras la cobardía, la hipocresía y el cinismo que convirtió al justo en perseguido.

Llevan ensayando años, ¿cómo les iba a salir mal la función? Demasiadas son las evidencias de que este escenario está manipulado hace mucho tiempo, quizá porque los que lo pagan poseen el secreto derecho a elegir un destino más allá del Bien y del Mal. No solo son los directores de escena, también son los dueños del edificio donde escenificar las obras más importantes del país; ante semejante practicidad, lo de algunos jueces es puro teatro y hasta salen baratos a sus multimillonarios protegidos.