lunes, 14 de mayo de 2012

Banco de Santander: El suma y sigue de la sospecha



En la carrera de la avaricia por atesorar riqueza mediante la especulación de la ruina de los ajenos, algunos banqueros son ya evidentes tramposos en la sabia y experimentada voz de la calle. La trampa conlleva en muchas ocasiones el descrédito popular y no siempre salen los poderosos con bien, por mucho que intenten pagar a golpe de talonario los tejemanejes, digamos delicados, sobre los que se sostienen sus aparentemente inalcanzables estatus. Torres muy altas han caído y habrán de caer.
Basta que se descubra lo que se esconde bajo las alfombras de la aparente honorabilidad para que un falso  filántropo de las finanzas se convierta en presunto sospechoso y quede al descubierto ante la opinión pública.
En Italia un reputado banquero parece ser objetivo de investigaciones judiciales donde su impoluta imagen es cuestionada. Aunque en España su gran influencia de poder le haga inalcanzable a la crítica de los muchos que le temen y que por arte de bilibirloque se le exculpe de imputaciones judiciales, los italianos lo han calado con operaciones fraudulentas y una forma de especulación denunciable que también se refleja en el escándalo de los “Valores Santander”. Tirando del hilo se deshilacha la manta de la imagen precursora de bien social y se descubre la intención al desnudo: salvajemente especulativa, realmente pútrida.
Los afectados de los “Valores Santander” han sido silenciados por el marasmo de intereses con los que se nutren los que se encargan de que no se oigan las protestas pero, al final, todo se acaba sabiendo. La prensa está comprada y los ciudadanos vendidos. Una y otra vez, a la vez que se exprimen los derechos y las resistencias de los espectadores y víctimas de tanto inescrupuloso Epulón, más Lázaros se rebelan. Hay que conocer la verdad. No es oro todo lo que reluce y ya son muchos los que no se fían de esos poderosos filántropos de la banca; más poderosos cuanto más se empobrecen sus generalizadas víctimas.
 La sociedad es de por sí cobarde dejando que la influencia monetaria borre los tufos que pudren los pilares de la legalidad. Sucede en el mundo político con asiduidad y se cuela lo delictivo como una normal gestión impune que se premia por estar protegida por la sigla política.
La manera lamentable de abandonar a Nueva Rumasa, respecto a lo sucedido con Bankia o las numerosas Cajas arruinadas por el saqueo sistemático de responsables premiados con suculentas jubilaciones e indemnizaciones, lo demuestra vergonzosamente. Además de cobardía, España adolece de una picardía delictuosa que permite a los estafadores seguir presentándose ante los estafados como  benefactores a los que se debe gratitud, con los intereses bancarios por delante pesando sobre cada uno de los colectivos y miembros individuales de la sociedad española chantajeada por los poderosos de la sopa boba; una sopa boba multimillonaria pero parasitaria, porque el sistema se alimenta de la existencia de los más pobres para dar más poder al rico y encima se agradece. Hipócrita condición humana tan evidente como  rastrera.

http://www.elconfidencial.com/espana/2011/09/07/botin-seguira-bajo-sospecha-fiscal-durante-anos-segun-los-inspectores-de-hacienda-83824/ 

Muchos banqueros son ídolos de oro y platino con pies de barro. La fortuna dineraria depende en mucha medida del tino y el constante pago de encubrimientos sobre operaciones no solo defectuosas en la forma sino también en el fondo. La actitud cuenta y de ella se deriva la intención. Son tantas las tropelías encubiertas que finalmente acaban por saberse y plantea la sospecha de que el balance de las gestiones muy probablemente evidencie irregularidades permanentes que cuestionen la lícita actitud en el desarrollo de la gestión de las finanzas.
Muchos frentes de perspectiva judicial se van abriendo como el Fondo Santander Inmobiliario , sus inversiones con Madoff, los pagos al juez Baltasar Garzón o el caso Banif, donde las pérdidas de los inversores han resultado más que cuantiosas. Quizá no es casualidad ese afán de protagonismo que gasta su Presidente, porque así estará clara la responsabilidad futurible de quien ha podido generar los problemas.
Por lo pronto, el Banco de Santander- el orquestador de un drama humano mayúsculo en Nueva Rumasa, propiciado por incumplimientos de contratos crediticios- suma y sigue en  esos pequeños escándalos que pueden dar la veraz medida de un fondo especulador en verdad insondable. Los próximos días puede que vaya aflorando lo que se esconde tras las silenciadas víctimas de un fraude ahora extensible en Italia que bien podría recalar en España, emergiendo esa realidad escondida en el submundo de las finanzas y que tan bien se disimula. Los ciudadanos están en un hartazgo visceral de tantas honorables injusticias.

viernes, 11 de mayo de 2012

Vamos a correr las comas de Eduardo Inda (En respuesta a su falaz noticia en El Mundo).


Desde la expropiación de Rumasa y con la traición bancaria contra Nueva Rumasa, es fácil creerse todo porque las intenciones de vilipendiar a José María Ruiz Mateos conllevan muchos intereses personales de tantos, tantos, con el fin de llenar los bolsillos con la moneda de la traición. Seguro que Eduardo Inda, vinculado al diario Marca y que disfrutó de la confianza de la Familia Ruiz-Mateos-a través de las actividades deportivas del Rayo Vallecano-, ha calibrado el beneficio de escribir sobre una noticia no contrastada, con ese aire sensacionalista que gasta en su artículo y sin molestarse en preguntar sobre la veracidad de la información lanzada como un ariete por Joaquín Yvancos. 

Aquí todo el mundo asoma a ver qué es lo que saca. Curiosamente, en primera fila los arrimados de cuando todo marchaba bien. Como la vida misma; surgen estos personajes de escenario parasitario a la sombra de lo traicionero en cuanto vislumbran la oportunidad. A Eduardo se le brindó a través de quien más estuvo unido y agradecido a la Familia Ruiz-Mateos: Joaquín Yvancos. 

A propósito de agradecido, o de lo contrario, de ser lo primero Eduardo Inda habría contactado con la Familia antes de escribir sobre una entelequia que ya acostumbra a esgrimir como arma arrojadiza el citado Yvancos; así sucedió con el intento de imputación contra Rocío Ruiz Mateos y su marido Luis Ojeda, acerca de supuestas sustracciones de obras de arte. La ofensiva del ex Responsable General de la Asesoría Jurídica y Fiscal de Nueva Rumasa, obedece a una búsqueda de intereses personales que lleva implícito hasta el esperpento con tal de sacar tajada de las consecuencias. Al precio que sea. No obstante el bocado es más que apetecible, propio de la avidez de un Gargantúa insaciable, declarado enemigo de los Ruiz-Mateos después de disfrutar las mieles de una opípara amistad.

Demasiados comensales están auto invitados a este banquete de la desintegración que se pretende, una vez más, contra José María Ruiz-Mateos. De este modo, no es de extrañar que el desvarío se tome en serio con ese argumento burdo de mover comas para desafiar a un cálculo de probabilidades sobre las inspecciones de los números que Hacienda examina en las contabilidades de la gran empresa.

No es serio el amaño continuado de la desinformación a cualquier precio y son traspasadas de continuo las veracidades de lo serio y lo digno de lo decente. Eduardo Inda demuestra poca profesionalidad al no cerciorarse de las intenciones tras una patraña de semejante calibre. No es extraño que el abogado porfíe enconadamente en sacar rédito de su antigua posición en Nueva Rumasa, donde era él implícito responsable de todos los compromisos jurídicos e incluso de compra-venta de activos, pero tampoco extraño es que se añadan otros para intentar recoger las migas que deje el amo. Yvancos lidera una guerra falaz contra José María Ruiz-Mateos y sus aliados son los ex directivos que penaban por el limbo de la estrechez pecuniaria a la que les ha abocado la caída provocada contra Nueva Rumasa. Uno sacude el árbol que pretende hacer de su propiedad mientras los otros recogen los frutos... todos los que puedan.

En todo caso, siendo Joaquín Yvancos quien era responsable de los asientos contables, es difícil imaginar una arana de este tipo sin ser conocedor de esas presuntas irregularidades fiscales. Por lo pronto habrá de explicarse ante los tribunales y responder de la mentira. A Eduardo Inda no se le han corrido las comas, no, se le ha pasado el punto principal que ha de poseer un periodista de buen tino informativo: la intención veraz. En definitiva, la credibilidad profesional y personal. Pero ya se sabe... "poderoso caballero...".

Lo que el sótano del Banco de Santander esconde.

 http://www.expansion.com/2012/03/09/empresas/banca/1331279865.html?a=3b0ec98442bd89b11495f60da8e9f5f2&t=1336810957
 Algo huele a podrido en el Banco de Santander. Un núcleo putrefacto y generador de miserias ajenas, tarde o temprano destila la pestilencia a modo de justicia que pone todo en su lugar.
Quien es capaz de incumplir un contrato crediticio abocando a un drama humano generalizado a miles de personas, no sólo hiede a codicia insana sino también a trampeamiento oculto; hasta que aflora a la superficie la realidad sumergida, la solapada, la que desmiente esa aparente dignidad del banquero benefactor, escondido tras la argucia para explotar a sus traicionados clientes.
En el caso de Botín padre no pasaba inadvertida la expropiación de Rumasa en 1983; muchos fueron invitados al banquete del saqueo político sectario de entonces. Los intereses ocultos de los que propiciaron el delictivo asalto a un Holding emblemático, contaron a su vez con los de quienes escondidamente se llevaron también su parte de bocado. ¿Ayer un padre y actualmente un hijo están cortados por el mismo patrón de una curiosa moral? Al margen de cuestiones genéticas, hoy el Banco de Santander no huele bien con una denuncia multitudinaria de afectados de los “Valores  Santander” que revela la incorrecta contabilización de los préstamos concedidos para la compra de esos Valores.
¿Será acaso que al Santander no le basta en tiempos de crisis con esquilmar a sus clientes, destrozando las bases que generan una dinámica empresarial como Nueva Rumasa? ¿Es acaso la punta del iceberg de una mala praxis bancaria que presumiblemente se ha ejercido sin importar la lealtad clientelar, ni los perjuicios causados con verdaderos malabares dignos de prestidigitadores con tendencia a la desaparición de compromisos adquiridos?
El Banco de Santander huele mal entre sus clientes que son chantajeados de continuo con devolución de recibos, forzando el canje de servicios adquiridos fuera, por productos del mismo banco a cambio de “facilitar la vida”. Pregunten, pregunten a los jubilados.  No hay más que escuchar las opiniones de ciudadanos que son presionados, coaccionados y agobiados con una constante política de acoso y derribo que se traduce en un endeudamiento por intereses de devolución constantemente practicados.
Quienes se enriquecen a costa de la destrucción del empleo arremetiendo contra empresas como Nueva Rumasa, son ya conocidos en sus malas famas cotidianas y no es sorpresivo que repentinamente aflore la basura que se guarda en los sótanos junto a los millones ganados con esas prácticas deleznables de causar ruinas ajenas. Lo que llevaría a preguntarse ¿por qué un banquero se guarda su dinero propio en cuentas foráneas, cuando miles de clientes confían su dinero a las cajas fuertes de su banco? Cuanto menos, curioso, como la moral, vaya.

Denunciado Emilio Botín ante el Banco de España, surge la sorpresa de que se ha informado que no se abrirá expediente informativo y  sancionador, lavándose las manos para pasar el asunto a la CNMV, eludiendo así la Responsabilidad Supervisora de las Entidades de Crédito.
Unos tanto, tanto sacrificio con absoluta indefensión orquestada política, económica y hasta judicialmente  y otros tan poco; quizá poca probidad como poca vergüenza.


La vida de inocentes en manos de un tiempo del Magistrado Pablo Ruz

X.


Si de algo puede presumir esta España de tantas carencias en una actualidad absorbida por la crisis y la incertidumbre, es de jueces de una talla personal y profesional como son la Magistrada Alaya y el Magistrado Pablo Ruz. Es encomiable el propósito de cumplir con las competencias judiciales, imbuidas de la sobriedad estricta del deber encomendado y la templanza en la acción judicial inmersa en un marasmo de exigencia e intereses político-sociales tan complejos como alarmantes.
Gran mérito existe en la profesionalidad de jueces como ellos que afirman la esperanza en una Justicia veraz y nada acomodaticia.
Al margen del protagonismo personal que otros jueces ejercieron de manera tan poco ejemplarizante, cuando no vergonzante, el Juez Pablo Ruz ha marcado la pauta con una audacia personal poco común en la judicatura española. Acometer judicialmente el caso Faisán habla de esa imparcialidad que durante estos últimos años fue puesta en duda por la influencia partidista sobre decisiones judiciales de marcado carácter político.
Actualmente el Magistrado Pablo Ruz dirige la investigación sobre los pagarés de Nueva Rumasa que ha de dirimirse tras  un arduo análisis, después de aplicar diligencias previas que han desembocado en un embargo patrimonial de la Familia Ruiz Mateos. La traición bancaria que cerró el grifo crediticio ocasionó un perjuicio catastrófico contra el Grupo empresarial, arrastrando a los inversores, trabajadores y miembros familiares a una situación crítica en un totum revolutum donde la mezcla de responsabilidades no está definida. Los hijos de Ruiz-Mateos se querellaron contra Emilio Botín por incumplimiento de contrato sobre los créditos que sustentaban la gestión empresarial de Nueva Rumasa.
Efectivamente, todo está por ver. Nada está, ni mucho menos, definido, pese a la tendencia simplista de tratar el problema con el desconocimiento de factores ajenos de la información no contrastada y tendente a generar un juicio paralelo.  De esa indefinición devienen múltiples dramas familiares convertidos en datos fríos que se amontonan a modo de documentación en el juzgado, en tanto la fatalidad contra las personas inocentes está servida.
Así es que una hija de José María Ruiz-Mateos sufre embargos preventivos sin estar imputada en la causa. Hace pocos días el Juez Pablo Ruz  exculpó de toda intención delictiva a Rocío Ruiz-Mateos y a su marido Luis Ojeda acerca de la sustracción de obras de arte por un importe de 750.000 euros. El intento de imputación por parte de Joaquín Yvancos, conllevó un perjuicio moral que busca el desgaste anímico a cualquier precio, incluso al de la pérdida de credibilidad en imputaciones sin fundamento.
Si ya supone una problemática vicisitud en la Familia un intento de imputación que con buen criterio desestima el Juez Ruz ¿Qué clase de perjuicio ocasiona en luna hija de Ruiz-Mateos el hecho de ser embargado su patrimonio de manera preventiva, cuando no existe ninguna clase de imputación sobre ella? Las diligencias previas fueron determinantes con un embargo patrimonial que pudiera responder por las deudas contraídas a través de los pagarés de Nueva Rumasa. Sin embargo el proceso se ha ralentizado con el lógico ritmo de trabajo que exige la complejidad de un caso con tantos damnificados. En tanto esta hija y su familia sufren los efectos de ese retardo, a modo de asfixia inquietante, cuyas consecuencias pueden ser absurdamente improductivas, incluso a los efectos judiciales de prevención que se buscó con dichos embargos.
Socorro es la mayor de las hijas de José María Ruiz Mateos y su caso es alarmante y contrario a los propósitos de Justicia que sería deseable en este proceso abierto, con tantos factores por desentrañar y con la dificultad añadida de una carrera a contrarreloj ante situaciones innecesariamente críticas.
Después de trabajar toda una vida y al margen de las gestiones de Nueva Rumasa, Socorro Ruiz Mateos y su marido Bernardo Landeta, han visto embargados sus bienes inmuebles como medida cautelar. Es previsible que se levante el embargo cuando el Juez Pablo Ruz compruebe que no existe ninguna relación con el caso de los pagarés; el problema es que, a expensas del tiempo en que se examine la particular circunstancia del matrimonio, no existe modo de pagar la hipoteca que pesa sobre las propiedades embargadas y ante esa falta de pago es más que presumible la ejecución bancaria.
   El cometido de garantizar el pago por perjuicio del caso de los pagarés, quedaría de inmediato anulado con un valor mínimo de producirse esas previsibles ejecuciones bancarias del todo evitables. Es sólo cuestión de tiempo.
Impartir Justicia es el cometido principal de toda acción judicial y en ese objetivo implícito debería de preponderar evitar el perjuicio innecesario que puede devenir del proceso de ralentización propio de cualquier investigación judicial. Es muy triste que, sólo por un factor de tiempo- el tiempo del que dispone el Magistrado para analizar la ingente información recabada- se pueda arruinar una familia por no tratarse tanta problemática personal, al margen de una decisión generalizada con carencia de imputaciones en la causa abierta.
La magnífica labor judicial del Magistrado Pablo Ruz es un paradigma de la imparcialidad que debería imperar en el seno de la Magistratura. Por ello, en la inmensa  responsabilidad que conlleva la disquisición de lo presunto culpable y de lo prácticamente inocente, el factor tiempo no debería suponer una espada de Damocles sobre los cuellos de personas que ven la amenaza de una innecesaria ruina, por una tramitación burocrática cuyo tiempo de atención es un hilo de fina conformación, frágil como la esperanza, de quienes lo ven como una amenaza mucho más real que un expediente archivado.
Sólo un factor de tiempo es lo que actúa amenazante ante esos embargos preventivos y generalizados que afectan a personas que no están imputadas, pero cuyas vidas dependen de un trámite que sólo requiere una atención adicional para evitar una catástrofe personal absolutamente innecesaria.
Sólo un tiempo prioritario es lo que se necesita para que el Juez Pablo Ruz advierta la innecesaria condena de personas inocentes. A tal efecto, Socorro Ruiz-Mateos y su marido se han dirigido al Juez expresando su inquietud y pidiendo el levantamiento del embargo que previsiblemente será efectivo con el paso del tiempo; un tiempo del que no disponen los familiares sin imputaciones  y que un Juez competente puede dedicar abreviando un proceso agónico. La ejecución bancaria es evitable, así como el retardo de las decisiones, si prima la defensa de los inocentes en una familia víctima de una traición bancaria en que todo aún ha de demostrarse.
Dios quiera que el tiempo no falte para evitar un desastre; el vital momento de una firma a tiempo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Nueva Rumasa abandonada y Bankia rescatada ¿Por qué?




El paralelismo entre lo sucedido con Nueva Rumasa y lo acontecido con Bankia es asombrosamente concomitante en las formas y vergonzantemente antitéticas en el fondo. 


Lo que realmente además de vergonzante es de un cinismo especulador digno de alarma social, es el rescate con dinero público de Bankia en tanto se ha dejado en la estacada un Grupo empresarial como Nueva Rumasa sin atender las necesidades críticas generadas con la misma coyuntura económica en que las dos se desenvolvían. ¿Cuál es la verdadera razón por la que Ruiz Mateos, ante la petición de rescate desfondado el crédito en que se soportaba la gestión empresarial, es denostado y tratado como un vil estafador , en tanto los responsables del desaguisado de Bankia sson exonerados de culpa e indemnizados? ¿Acaso deberíamos asociar la indefensión que ha supuesto la indiferencia ante la caída de un Grupo que generaba empleo, con la expropiación canallesca y la posterior indefensión judicial a la que se vio sometido José María Ruiz Mateos? 


Mucho es de temer ante el flagrante engaño de la especulación moral que trata de manera distinta a quienes muestran paralelismos circunstanciales muy evidentes, que el sectarismo es un factor inherente a esta hipócrita condición social que condena o exime de responsabilidad a quien viene en gana, acaso en función de intereses ocultos a la opinión pública. De ahí el engaño que conviene para denostar a personas como José María Ruiz Mateos, buscándole imputaciones en tanto otros responsables de la errática gestión de Bankia marchan con todos los honores y asegurados los viáticos por una responsabilidad fallida y de consecuencias económicas que termina pagando el ciudadano. 


Nada como el comentario de la cristalinidad sin otro interés que el conocimiento de la verdad para atender a la verdadera medida de justicia que ha de prevalecer siempre en la ciudadanía: como muestra un botón en las redes sociales:
Por mucho q lea no encuentro diferencias de bulto entre Bankia y Nueva Rumasa. Si a Ruiz Mateos le rescata el gobierno tb se salvan... 

Las acciones de Bankia decían que iban a dar un dividendo del 7% cuando estaba quebrada. Me recuerda a los pagarés de Nueva Rumasa al 8% 

Ruiz Mateos solicitó inversión estando en quiebra -> IMPUTADO 
Rodrigo Rato solicitó inversión estando en quiebra -> INDEMNIZADO#Bankia


Así, con la inexcusable razón de quien prescinde de los adornos para evidenciar la verdad, son los ciudadanos los que advierten esa visceral hipocresía que condenó al ostracismo a un empresario con muchos más méritos adquiridos cuanto mayor ha sido la bajeza de sus enemigos; incluidos aquellos que han pergeñado una traición bancaria que fue el desencadenante de la problemática actual de Nueva Rumasa. 

Que no nos engañen. No existen diferencias entre Nueva Rumasa y Bankia que no sea esa doble vara de medición con que se ha tratado la misma problemática aunque con un enconamiento visceral que lleva sufriendo José María Ruiz Mateos desde la expropiación de Rumasa y ahora ante la perspectiva de un pago multimillonario que le debe el estado español. 

Sale más barato encubrir grandes estafas bancarias que hacer Justicia con quien fue víctima primera de un latrocinio estatal. Tarde o temprano cada uno queda en su lugar y Rato no parece ocupar el mismo que José María Ruiz Mateos. Se ve el plumero, elemental.

domingo, 6 de mayo de 2012

En defensa, sin medias tintas, de José María Ruiz-Mateos.


 El mérito de la grandeza batalladora estriba en plantar cara a un enemigo poco osado pero arteramente traidor. Pocos son los que confrontan con el arma de la verdad y demasiados los que evitan mirar al enemigo de frente y en buena lid, al menos como dignos adversarios. En España hay mucha basura y hiede tras los estrados influyentes que terminan apestando el país. José María Ruiz-Mateos bien lo sabe; sabe quiénes se esconden tras la codicia y la ruindad para no callarlo. Eso no se perdona siendo ínfima la talla de sus mendaces contendientes.
 Por la espalda atacan las manadas carroñeras y proceden de sectores políticos, jurídicos y bancarios en esta España donde la honradez influyente paga cara la osadía. Ahí es nada, batallar contra la traición dando la cara que muchos esconden tras la apariencia de lo digno, siendo sólo viles rastreros sin otro valor que el botín de sus indecencias. Qué fácil es anatemizar a quien tiene derechos que le vulneraron siendo ofrecido en sacrificio al severo juicio popular, ése capaz de olvidar a conveniencia y reescribir la Historia bajo el dictado de sus propios verdugos.
La expropiación de Rumasa solo tiene de cierto el reparto de los restos a precio de saldo para que otros hicieran negocios multimillonarios con el tufo especulativo de lo parasitario. ¿Esa repugnancia en flagrante delito no se persigue? Sobre el enjuiciamiento del dueño del Holding sólo queda la rastrera evidencia jurídica de que jamás le han dado ocasión de defenderse ante un tribunal imparcial.
Ahora y sin considerar la primera traición contra Rumasa, cae una cuchilla del descrédito cuando se ha desfondado el viático crediticio que sostenía el Grupo Empresarial de Nueva Rumasa. Ahora el gran justiciero, cuyo trabajo levantado sobre la ruina de Rumasa ha sido aclamado durante treinta años después de la expropiación, ahora vuelve a golpearse de manera sutil su credibilidad de quien nada tenía que demostrar para garantizar su honorabilidad. Ahora el gran empresario al que se han arrimado amigos de todo color elogiando la defensa de sus intereses empresariales… ahora vuelve a sufrir el escarnio practicado con absoluta injusticia y esos “amigos” desaparecen por el mismo arte prestidigitador del engaño que supuso aquel 23 de Febrero de 1983.
Al pueblo le resulta fácil pedir que corten las cabezas sin advertir la cuchilla que pende sobre su propio cuello y vitoreando a los ejecutores de su miseria. ¡Qué mezquina ignorancia procurada por la envidia y el desconocimiento de la gratitud! José María Ruiz-Mateos traspasó las líneas de lo convenientemente mediocre y en el ingenio de su proceder empresarial topó con delincuentes justificados por las urnas.
José María Ruiz Mateos fue atacado vilmente, tras la excusa populista, para practicarle el saqueo de un Holding que se repartió canallescamente entre carroñeros invitados al banquete expropiador. El sistema arrasó con sus derechos y, lejos de arredrarse, él puso en solfa ese sistema regido por facinerosos tras siglas políticas y jueces prevaricadores que han ralentizado un juicio histórico de una canallada salvaje que fue la expropiación de Rumasa cuya responsabilidad delictiva de los que la propiciaron no ha sido juzgada.
Treinta años en una demora vergonzosa de un juicio histórico es la evidencia de que en España la Justicia viste togas como si fueran las túnicas de un aquelarre adorador de la mentira donde el justo no posee derecho a defensa. Porque otorgar la ocasión de la defensa a quien fue víctima de un latrocinio estatal, supondría dejar en evidencia la falacia de este sistema que devora a quien le viene en gana con el arbitrio de intereses ocultos a la opinión pública.
 Ir de frente contra los que buscan las espaldas no es un valor arraigado en esta sociedad española diezmada por complejos inconfesables que revestidos de sectarismo político disfrazan la poca dignidad que se pretende aparentar. El hecho de que muchos ladrones políticos sean respetados es una costumbre de ignorancia que el pueblo español ejerce sin vergüenza, confrontando con los verdaderos prohombres que buscan el beneficio común  ante la intolerancia de lo codicioso. Ahora la trampa se ha perpetrado de nuevo y el hombre digno que ya nada tenía que demostrar sobre los principios veraces de la dignidad, vuelve a estar en la picota. Nadie como él merece una defensa a ultranza de sus valores cuando vuelve a estar amenazado con apariencias falsarias y simplistas acusaciones sin considerar el origen del problema.
Es hora de confrontar con la falacia del mismo modo que él lo hizo. La apariencia engaña y es demostrable. Los amigos no abundan y los cantamañanas que asomaban ávidos de beneficios en la cercanía del empresario,  han desaparecido al ritmo del zapateado de la traición tan cobarde ella y que da aún más fuerza para defender un honor injustamente mancillado.
Todo está desafinado respecto de la realidad  y a muchos les conviene que no se entone un canto a la verdad. Así que es momento a propósito, para defender los derechos de un hombre cuyo interés primero es cumplir con los inversores y los trabajadores sin olvidar el vergonzoso expolio político con derecho a indemnización que el Estado no puede ignorar.
La dignidad de un hombre ante el voraz sensacionalismo y el trampeamiento sutil desde la traición bancaria, es la misma que siempre caracterizó a José María Ruiz-Mateos. Nada ha cambiado en quien ha sido admiración de cuantos ahora se esconden después de haber disfrutado las mieles de su amistad y el denodado trabajo para generar beneficios al país. No está solo ante el peligro que le procuran sus enemigos y en la defensa de su nombre, no.  Sin tibieza, hoy reivindico el hombre que siempre fue y miró por el mundo obrero en defensa de los mismos derechos que él ha visto vulnerados.
Ignacio Fernández Candela

viernes, 4 de mayo de 2012

Rocío Ruiz-Mateos y su marido exculpados por el juez Pablo Ruz.



A pesar del ataque masivo orquestado desde las sombras y aliado con toda clase de codiciosos elementos en busca del mejor bocado contra la Familia Ruiz-Mateos, el camino iniciado por la defensa de la honorabilidad de los gestores de Nueva Rumasa ya conlleva justas victorias.

Rocío Ruiz-Mateos y su marido Luis Ojeda estaban en el punto de mira al pedir que se les imputara por un presunto delito de sustracción de obras de arte pertenecientes a la Familia y el intento de venta a través de una casa de subastas.

Considerando los muchos intereses que poseen  tantos convidados al banquete de la destrucción de Nueva Rumasa, se hace evidente una suerte de obsesión colectiva que puede estar desvirtuando la realidad de lo que  en verdad ha sucedido con el Grupo empresarial.

Lo realmente cierto es que el corte de los fondos crediticios ha supuesto una mayor ganancia a los orquestadores de esta hecatombe que lo que hubiera sido la normal funcionalidad del cumplimiento de contratos acordados con la Familia Ruiz-Mateos.

Ningún paciente es sacado de una mesa de operaciones y exhibido fuera de quirófano con la intervención a medio realizar. Obviamente la espectacular visión de un enfermo con las vísceras abiertas es potencialmente propensa a la especulación, al morbo insano y al alarde de la lucubración sin conocimiento de causa pero con ambiciones efectistas. Baste recordar el ignominioso reportaje de "investigación" que Antena 3 lanzó con ese carácter de televisión basura que ya viene caracterizando hace tiempo en busca de la fácil audiencia.

El culpable de que el paciente esté exhibido visceralmente no es responsabilidad del administrador del Hospital ni de los cirujanos; tampoco del resto del personal. Los verdaderos causantes del destripamiento de Nueva Rumasa se esconden tras la trampa de una traición bancaria y no se sabe cuántos más sucios intereses de tantos arrimados como en su día lo pudieron ser los saqueadores impunes de Rumasa.

Ahora que muchos son los indignados apuntando a la culpabilidad de los miembros de la Familia de Ruiz-Mateos, pocos se preguntarán sobre la inminencia de tratar un pago de indemnizaciones por la expropiación delictiva en 1983 de Rumasa. Pocos atisbarán los muchos intereses especulativos que condicionan la caída de Nueva Rumasa ofreciendo su desmoronamiento a juicio público con miles de damnificados.

Muchos son los que pretenden ganar con la traición lo que jamás ganarían contando la verdad. Cuanta más confusión generada mejor. Ya lo dice el aforismo popular: "a río revuelto, ganancia de pescadores". A saber cuántos son los que verdaderamente empuñan las redes, bien guarecidos tras la traición, esperando el mejor momento para echarlas.

Por lo pronto ya se empieza a ver que no es oro indignado todo lo que reluce y justamente Rocío Ruiz-Mateos y su marido han sido exculpados. Quedan muchas batallas para demostrar la verdad: la verdad oculta de Nueva Rumasa que muchos interesados prefieren no considerar.

miércoles, 25 de abril de 2012

La vinculación del pago de indemnizaciones por la expropiación de Rumasa, con la negación de crédito a Nueva Rumasa.




 Quizá la conveniencia de lo ignorante es lo ideal para ejercer canallescamente la indiferencia por lo sucedido con Nueva Rumasa. La simpleza es un defecto de los inoperantes, de los desagradecidos, de la patulea que juzga sin conocimiento de causa y en el rencor marcan las actitudes destructivas contra quienes no comulgan con esa estupidez de la ignorancia conveniente. Mejor es no saber que comprender; en España lo hemos aprendido bien con la matanza del 11 de Marzo de 2004 que al día de hoy carece de autores intelectuales, precisamente porque la mayoría  es remisa a saber, así les estalle en las narices la verdad que seguirán negando por repulsivo simplismo.
    Con Nueva Rumasa nada es simple. La condena de los gestores es la fácil salida para pretextar las airadas protestas por lo sucedido. Sin embargo existen factores inherentes a toda la trama y no se puede comprender la traición bancaria de ahora sin incluir la expropiación de Rumasa en 1983.
    Es significativo que el corte del grifo crediticio haya sido tan radicalmente determinante justo cuando parecía inminente tratar el pago de 18.000 millones de Euros-casi el 1´5 del Producto Interior Bruto-a José María Ruiz-Mateos, por la delictiva expropiación de Rumasa bajo el mandato del, por tanto delictuoso, Mister X Felipe González. Lejos de la casualidad se sobreentiende circunstancialmente que se ataque a la línea de flotación la credibilidad mercantil de Nueva Rumasa , negando el crédito que fácilmente hubiera evitado el desastre actual. El hundimiento de Nueva Rumasa, está firmemente vinculado con la responsabilidad estatal del pago de indemnizaciones multimillonarias después de litigar Ruiz Mateos en una clara victoria que deja en evidencia la realidad delincuente del felipìsmo.

José María Ruiz-Mateos no es un antes y un después de una expropiación, es una línea de continuidad luchadora que implica el éxito meritorio con las herramientas financieras que lograron reconstruir un Grupo empresarial recomenzando desde cero. Esa continuidad no se les ha escapado a sus enemigos que muy seguramente pasan de ser morosos a convertirse en acreedores intentando hundir, una vez más,  a la valiente víctima de las más rastreras artimañas.

No existe casualidad en que el buen nombre del empresario sea menoscabado ofreciéndole como facineroso a las iras populares perjudicadas por el parón del desarrollo empresarial. A poco que se observe la sutil manera de provocar el terremoto financiero, todo encaja en perfectas piezas que se han fabricado durante treinta años para, de un rastrero e inesperado manotazo, se impida ver la realidad digna y honrada de un Ruiz-Mateos que ha encontrado una trampa sin salida provocada desde los despachos bancarios.
     El héroe pasa a ser villano en cuestión de poco tiempo. ¿Acaso no suena al mismo ardid que se practicó en 1983? La Justicia ha dado razón a un hombre que fundó 800 empresas absolutamente legales.¿Otra vez pasa a ser el villano que el tiempo de lucha judicial ha demostrado que no lo fue entonces?¿Por qué ahora sí? Simpleza la que juzga a quien se muestra a la luz, cuando los verdaderos culpables se esconden tras las sombras.
     Peregrinas son las argumentaciones de irregularidades ante la consistencia inapelable de la derrota del Estado que pugnó dolosamente, durante el socialismo, para encubrir la criminal intervención que el Tribunal Superior de Justicia ha sentenciado dando la razón a José María Ruiz Mateos.
Alguien debió pensar que si Ruiz-Mateos figuraba como honesto y digno empresario estaba justificado moralmente que percibiera lo que correspondía después de un extenuante litigio por la defensa de lo suyo. Defenestrado ante la opinión pública esa justificación de lo moral desaparece.

No, no existen casualidades y sí muchos parásitos llamados al banquete que ya reclaman lo que pueda ganar Ruiz-Mateos con las indemnizaciones en ciernes. Una jugada tan sucia como perfecta; nada meritoria porque está basada en la traición.

¿Por qué la banca propicia un desastre mayor poniendo en la picota a los gestores de Nueva Rumasa? Sabiendo los sucios derroteros de sendos gobiernos socialistas no sería de extrañar que alguna mano negra ideara un programa de destrucción personal, para evitar el pago de una indemnización inminente. La pregunta principal quizá sea ¿cuánto se lleva el traidor que provocó el golpe, dinamitó Nueva Rumasa para intentar evitar el pago de la valoración sobre lo expropiado?

martes, 24 de abril de 2012

Traición bancaria contra Nueva Rumasa.








El golpe efectista contra Nueva Rumasa es el segundo linchamiento, propiciado con vileza,  contra José María Ruiz Mateos.

Si a una dinámica empresarial- coherentemente financiada por el apoyo bancario- se le desfonda el programa de inversiones, no hay manera de dar continuidad a un plan de empresa que se sustenta en contratos con la banca; no obstante es en la continuidad de lo pactado donde se soporta la base y el crecimiento posterior en la confianza de la permanencia de los aliados financieros. Pero ¿qué sucede cuando se retiran los vitales soportes que encauzan la gestión comercial? Los errores de gestión son evaluables y susceptibles de corrección. Todo era posible, menos el aniquilamiento con los daños que implicaba.
No hay quien viva si se le niega el oxígeno y eso es precisamente lo que se ha perpetrado contra la Nueva Rumasa: una trampa consistente en la traición para dejar en la estacada un proyecto de excelencia empresarial hundiendo el barco a la mitad de la singladura.

Eso es lo que ha sucedido con alevosía y asegurándose la soflama contra la familia Ruiz Mateos que pretendía cumplir con todos y cada uno de los compromisos adquiridos.

Un nuevo golpe como fue el primero con la sutil complicidad de algún banquero que cerró el grifo sin ninguna justificación.

La gentuza es aquella que desde las sombras ha propiciado un ajusticiamiento empresarial que muy seguramente ya estaba pensado cuando se firmaron los contratos de financiación o que la influencia sectaria de ciertos personajes aceleró.

En estos tiempos convulsos que vivimos se ha demostrado que el chantaje político y económico surtió efecto durante estos últimos siete años y era previsible que se potenciara el perjuicio negando oxigenación necesaria a un Grupo Empresarial descollante que resurgió de las cenizas- una vez fue intervenida Rumasa de manera sectaria- repartiendo otros delictuosamente los despojos del holding  y borrando los rastros de la canallada con absoluta indefensión de los afectados.

Estoy seguro de que la familia Ruiz Mateos comportaba eficacia y honestidad en la gestión con la previsibilidad de los cauces establecidos en la financiación bancaria inherente a todo desarrollo empresarial. Lo inusitado fue que se traicionaran los pactos hundiendo un proyecto de excelencia que hoy se pretende anatemizar con un mismo tipo de intervención ya acaecido durante el felipismo.

Mucha fuerza y éxito deberíamos desear a José María Ruiz Mateos y su Familia, en los empeños por defender los legítimos intereses de Nueva Rumasa. Pese a la confusión generada y el proceso de linchamiento, aún hay quien sabe leer entre líneas más allá de los borrones provocados por quienes cobardemente han ejercido una influencia oscurantista lanzando la piedra y escondiendo la mano.

Ya sabemos cómo actúan los traidores a las buenas causas y en España la envidia es arma arrojadiza para lanzar al foro de las fieras del populismo cualquier atisbo de verdadero progreso.

Pese a la demonización siempre cabe una Justicia mayor que acaba develando esa realidad que seguramente se esconde en algún despacho jurídico, político o económico, de la que no es responsable la Familia Ruiz Mateos.

Malos tiempos corren para la honradez, la rectitud y la honestidad-incluso con errores que tenían derecho a ser corregidos- cuando son los demonios los que llaman demonios a quienes son sólo las víctimas de infernales engaños en lo que parece una trama muy bien orquestada desde las sombras. Basta observar la sutil esencia de la trama para deducir que nada es casualidad ni que existe improvisación en todo lo acontecido en Nueva Rumasa.

La legítima capacidad de reacción de Nueva Rumasa, pese a todo.



 Un comunicado interno se convirtió en un bulo, según los hijos varones, hace tiempo ya, y los medios de comunicación siguen falseando información sobre una tercera Rumasa que es solo una prospección del mercado sin otra orientación que el derecho a revertir una situación sobre la que se ha generado un juicio paralelo como pretexto perfecto para tertulianos ignorantes o traicioneros correveidiles. La realidad es que no existe ninguna nueva Rumasa de mano de José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada y tampoco aviesas intenciones de engaño como se pretende hacer creer a la engañada opinión pública. 

El empresario solo mira por los inversores, los trabajadores, los muchos damnificados de una situación que desea revertir dignamente.

En cualquier caso sería legítima una reacción empresarial acorde a las circunstancias actuales. En la continuidad se halla la disposición para resolver problemas cuando de nada sirve el estancamiento  y sólo cabe la posibilidad de la perseverancia. En el caso de Nueva Rumasa así es desde sus antecedentes con la Rumasa expropiada por el felipismo sectario de los años ochenta y así habrá de ser en este siglo XXI con nuevas estrategias donde, si bien los milagros empresariales son arduos no dejan de estar basados en la eficaz gestión pese a los contratiempos por muy definitivos que parezcan ser.

http://www.elmundo.es/elmundo/2001/03/20/espana/985107380.html

De los errores se aprende por la generación de las consecuencias, pero nunca hay que perder la capacidad de reacción si las voluntades son legítimas y correctoras.

José María Ruiz Mateos es el bastión empresarial que durante muchos años gestionó el orden y el concierto de un cometido admirable después delegado sobre los hijos. No se levanta un emporio financiero con mala praxis empresarial- es muy evidente que esos mayúsculos crecimientos no serían posibles sin un ordenamiento cabal y efectivo en la dimensión de las posibilidades mercantilistas-, pero lo cierto es que cuanto más cobra altura un proyecto mercantil, más difícil es conseguir el equilibrio en que  se soporta la solidez de la base que ha de ser proporcional a las miras de altura de la planificación.
Nueva Rumasa se sostenía en las bases plantadas por José María Ruiz Mateos y, con su arbitrio y revisión, fue creciendo instaurándose un excepcional entramado de empresas eficientes y avaladas por un inteligente plan de expansión, nutrido de un acuerdo crediticio con la banca.
Las bases del proyecto se establecían por la óptima gestión de José María Ruiz Mateos que impulsó un plan de excelencia empresarial cuyo objetivo era, una vez dinamizado el conjunto, ceder el timón a los herederos que eran los instruidos entonces en futuras responsabilidades directivas.
Cuanto más crecía el proyecto más debían reforzarse las bases de gestión y las garantías bancarias. Así fue que en el 2004, al delegar responsabilidades absolutas José María Ruiz Mateos sobre sus vástagos-renunciando las hijas en el 2004 a las empresas del holding- se fue debilitando la solidez básica en que se apoyaba el conjunto mercantil, al confiarse la gestión cuyo conocimiento era específicamente inherente al ingenio sin par del patriarca de la familia.
Una cuestión de auténtico desgaste la cesión de la herencia empresarial, porque los hijos bienintencionados en los empeños mercantiles no poseen el sutil ingenio de un talento único que pertenece al verdadero gestor del milagro empresarial, quien después tomó sólo tareas de simbólica representación en la seguridad de haber dejado en buenas manos el barco para realizar una singladura previamente orientada.
El ingenio de José María Ruiz Mateos era la base que sostenía todo el propósito de excelencia empresarial soportado a su vez por el aval bancario. Desaparecida la brillantez gestora, era cuestión de tiempo que lo previsible en el ordenamiento acabara convirtiéndose en un totum revolutum de erráticas gestiones. El peso específico de responsabilidades mayores había que afrontarlo como si se tratara de unas ingentes y delicadas piezas de ingeniería mercantil muy evolucionadas y, con todo el conjunto debilitado, no tardó en llegar la oportunidad de la traición bancaria que bien podría haber soportado todo dando tiempo a reforzarlo. No fue así y por ello ha resultado un desastre del que no pocos interesados  en la zozobra de Nueva Rumasa van a nutrirse especulativamente.
No existe nada malintencionado en la gestión, pero sí unas claras carencias en el desarrollo que surgieron a raíz de que se cambiara la responsabilidad de las directrices. Afrontar las consecuencias es un impulso natural que honra a quienes se responsabilizan de errores, aunque también se derivan consecuencias judiciales que del mismo modo hay que asumir.
Los hijos de José María Ruiz Mateos deben a su padre la nobleza y el ejemplo junto a los multimillonarios beneficios de una herencia que fue acometida, quizá antes de tiempo, para derivarse en unos perjuicios donde el primer exonerado debería ser él, seguido del resto de la familia-como son las hijas- que son las primeras víctimas de estos errores de gestión.

No sería mala ocasión tratar de componer un equipo empresarial de primer orden con antiguos directivos y gente de confianza y el mando retomado por José María Ruiz Mateos, padre. Sólo él está capacitado para revertir situaciones críticas y sus siembras óptimas siempre germinan, al margen de traiciones y ataques frontales a su eficiencia empresarial.
Lo cierto es que muchos perjudicados que confiaron su capital en pagarés a Nueva Rumasa, no hubieran pasado por el trance actual si la banca hubiera dado una lógica oportunidad a la variación de rumbo. Nueva Rumasa no se hundía cuando alguien decidió dejarla a la deriva contra una escollera mediática desastrosa. Nada hubiera sucedido si se hubieran cumplido los contratos bancarios, pero está claro que no se toman decisiones de este calibre si no hay intereses de por medio y seguro que existen cuestiones que a la familia Ruiz Mateos no se han contado.
Lo que sí se explica con meridiana claridad es quién está exento de toda culpabilidad: José María Ruiz Mateos, paradójicamente el más expuesto a sufrir injustamente las consecuencias. 

Es muy fácil el tratamiento de la información a conveniencia y obviar razones de peso para acentuar otras cuestiones sectariamente tratadas. Sucede constantemente, si bien es de esperar de gentuallas proclives a al subjetivo criterio que encubre una repugnante costumbre de falsear los hechos y pasarlos por el tamiz del sensacionalismo. Nada nuevo ni bueno en el horizonte con ese periodismo basura tan extenso y de fauna variada.

Las numerosas sentencias a favor de José María Ruiz Mateos por la expropiación de Rumasa.



La ignorancia no sólo es atrevida, sino también canalla. Deshonra a este país la aparición de tanto ignaro en esta oscura historia de España que Zapatero protagonizó provocando una crisis institucional y económica sin precedentes.
A nadie deben engañar las apariencias; unos toman las medidas impopulares por los destrozos que otros provocaron durante ocho años.
Una suerte de cretinos ha visto el filón del mal llamado  progresismo, como una manera de conseguir lo que con la libre competencia les es negado, por una cuestión de pura inepcia como así demostró el deshonroso ejecutivo socialista que dejó España hechos unos zorros al son de la Internacional, del “papeles para todos” y del estruendo de un 11-M no esclarecido y del que no pocos españoles sospechan que están implicados los que llevaron  hacia el abismo a toda la ciudadanía; los mismos que cuentan estrellas, nubes y monsergas en tanto el gobierno del PP intenta arreglar un desaguisado absolutamente estremecedor e inconsecuentemente impune.
Vivimos en un país de conveniencia donde es mejor no saber. Tal es la impunidad aliada de la ignorancia, que se siguen poniendo palos a las ruedas del carro después de cambiar a los conductores que nos llevaban a la ruina; así de extensa y contagiosa es la enfermedad que padecemos con tanto virus suelto en el Congreso de los Diputados.

No sólo hablamos de caraduras y facinerosos políticos, expertos en trapisondería, en pago de prebendas a bufones ruidosos, en aliados de fulleros callejeros y acostumbrados a la picaresca visceral… no debemos obviar las responsabilidades de los que disimulan actitudes delicuescentes como si no hubiera pasado nada. Así nos va condecorando a los únicos culpables de esta destructiva era zapatera, para luego responsabilizarse  los que menos culpa tienen de los desastres inasumibles que son mucho mayores que los provocados por el felipismo.

Con los antecedentes de impunidad de la era González, era cuestión de tiempo que se repitiera la torticera intención de saqueo pero ahondando en las raíces institucionales durante el gobierno de Zapatero. Es referente exponencial de estas corrupciones acostumbradas del socialismo español, la Rumasa de los años ochenta de Ruiz Mateos que fue expropiada asegurándose la manipulación política, económica y judicial que buscaba denostar el primer holding de España con  argumentaciones populistas.

Todo fue un saqueo con la particularidad de que los delincuentes detentaron-todo se sabrá- un poder pleno de corruptelas que facilitó el atraco estatal con la aquiescencia de un poder judicial vergonzoso y sectario. Años después las numerosas  sentencias del Tribunal Superior de Justicia daban la razón a José María Ruiz Mateos quien de manera paradigmática y obligado a que fuera de modo poco ortodoxo, defendió sus legítimos intereses aún padeciendo una persecución política, judicial y mediática que jamás socavó su entereza e integridad empresarial.


Decía al principio que la ignorancia es osada y canalla surgida de esos tiempos del zapaterismo en que incluso se ha pretendido reescribir una Historia al margen de la verdad histórica acontecida en 75 años. Si hay ignorantes que se creen la patraña del régimen feliz que pretenden imponer loando criminalidades del pasado y levantando rencores guerracivilistas, no es extraño que los ignorantes crean que hubo sentencias del Tribunal Superior de Justicia en contra del genial empresario jerezano.

No es extraño que esos ignorantes de nueva hornada, se crean que las resoluciones judiciales fueron desfavorables cuando, siendo todo lo contrario, José María Ruiz Mateos obtuvo la razón jurídica en muchas sentencias con otros tantos recursos por resolver.

Queda pues en el aire y pendiente  una indemnización estatal que muy seguramente fue ralentizada a propósito durante estos últimos años.

El mentir y dejar un rastro de bellaquería con apariencia de dignidad es una estratagema que a Zapatero le fue de perlas, como a González entonces, para esquilmar las arcas del Estado y robar, a golpe de decreto, los más sustanciosos botines.

No es de recibo el acoso y derribo contra Nueva Rumasa- incluso con los errores de gestión derivados de la delegación de responsabilidades en gestores carentes del ingenio financiero de Ruiz Mateos, pero bienintencionados en el desarrollo-, sin considerar el brutal atropello de quien después vendió a precio de saldo Galerías Preciados y ha vivido a cuerpo de rey bajo la protección dineraria de los que se beneficiaron de la criminal expropiación. Felipe González es el ejemplo de que se puede ser marrullero y salir beneficiado con la suerte de quien vende su alma al diablo. Zapatero también.

La Justicia parece ser un cuchillo de doble filo donde unos son sentenciados sin oportunidad a la defensa y otros delinquen impunemente siendo intocables, acaso pagando la limpieza de las sucias togas con que España se ha contaminado en demasiados casos sospechosos de prevaricación. Otra cuestión es la especulación bancaria, pero eso no sólo es padecimiento de Nueva Rumasa, siendo todos los ciudadanos los que han advertido el juego sucio de la banca y su enriquecimiento  con el “trampeamiento legal” a través de truculentas maquinaciones propias de estafadores, como pueden ser las  participaciones preferentes perpetuas.

Los pagarés de Nueva Rumasa  podrían haber cumplido su cometido sin problemas, si se hubiera permitido que la dinámica empresarial enderezara los errores de gestión. La intención era responder ante todos los compromisos adquiridos, pero con el indispensable contrato crediticio que  abruptamente se ha denegado.

Más delictiva es la intencionalidad bancaria de las participaciones preferentes perpetuas siendo una flagrante estafa contra los clientes que confiaron en sus bancos. Nueva Rumasa podría haber cumplido el expediente de las responsabilidades mercantiles de no existir una traición bancaria que no va a dejar de enriquecer a su artífice, en tanto se hunde un holding al que todavía el Estado ha de rendir cuentas en honor a la verdad y a la Justicia; pero con tanto ignorante y canalla suelto es más fácil  pensar que José María Ruiz Mateos es culpable, cuando la realidad jurídica está en camino de aclarar lo contrario.

Ágil ha estado el banquero que ha cerrado el grifo en comparación con la lentitud de la Justicia en dirimir los recursos. Un término medio hubiera sido lo perfecto, pero no para quienes saben que dejando el proyecto empresarial a medio camino han alcanzado sus ocultas y especulativas metas.

José María Ruiz-Mateos: La amenaza de un genio irrepetible.



A muchos mediocres les cuesta asimilarlo; la genialidad ajena afecta a los propios intereses; por la impotencia que se experimenta de no alcanzar las lejanas metas del ingenio de otros y por la mermada competitividad de las insuficientes virtudes derrotadas por quien las tiene todas. Es una cuestión de pura envidia, insana y proclive a la falacia que se alía con otras envidias de tantos mediocres para asaltar al genio. Estamos en España y a nadie sorprende la actitud.
Si los mediocres se quedaran en eso, gentuza sin influencia, no se notaría esa envidia correosa; el problema es que la política o la actividad sindical son perfectos disfraces para convertir a inútiles en dignos aparentes, siendo sólo dolosos  ladrones elegidos por la miopía moral de quienes les votan por sufragio universal. Ruiz- Mateos soportó a esa calaña gobernante de Felipe González y el tiempo le ha dado la razón a su épica lucha contra la expropiación  y con derecho a multimillonarias indemnizaciones. Pero hete aquí que la aliada mediocridad no descansa y treinta años después se practica otro intento de linchamiento mediático, cuyos orígenes estriban en un desfondamiento crediticio como base imprescindible para el desarrollo del holding empresarial de la Nueva Rumasa. Ciertamente que el golpe ha sido ahora más sutil, pero la intencionalidad no carece del mismo fondo que la delictiva expropiación de los ochenta. 
http://www.youtube.com/watch?v=niNiM5TbPQU
Tirar la piedra y esconder la mano ha sido la estrategia empleada en la traición bancaria que ha desembocado en una crisis cuyas responsabilidades se cargan contra Nueva Rumasa, siendo el holding el primer perjudicado de la maniobra y obligado a responder, con indefensión, por las responsabilidades contraídas en un normal desarrollo de estrategia financiera. Los trabajadores, los inversores de pagarés, la propia familia, son los damnificados de una situación provocada por quienes guardan cientos de miles de millones de euros propios en bancos suizos, en tanto gestionan, desde sus propios bancos, la quiebra de los clientes cerrando el grifo contractual de un crédito millonario. Habría que escudriñar las artimañas de algunos poderosos banqueros que muy seguramente son más que irregulares, asegurándose también la ruina de los que se les confiaron en tanto se lucran con una indecencia moral repugnante.
José María Ruiz-Mateos es el genio que va de A a D sin pasar por B y C. Mientras los demás caminan, él vuela, a modo de Superman, tal y como se disfrazó para que nadie olvidara jamás el crimen institucional que se perpetró contra sus legítimos intereses y encomiable labor. Además del conocimiento aplica un don de genuina intuición empresarial que es descollante ante cualquier comparación donde los demás quedan en evidencia, muy lejos de las impresionantes dotes del empresario paradigmático que él representa. De ahí las múltiples zancadillas orquestadas desde las sombras políticas, económicas y jurídicas. Lo cierto es que  los obstáculos impuestos se canalizan por quienes mueven los hilos invisibles del poder mayor que todo lo influencia. Sobre ello ya dio pistas el empresario, allá por los años ochenta, cuando decía que los bancos están acostumbrados a ser los que posibiliten la generación de empresas, pero no a que exista desde la empresa la posibilidad de generar bancos.
La influencia de Ruiz-Mateos por su ingenio sin par siempre fue una amenaza para mediocres de toda condición: desde los inútiles del poder político como Zapatero o los fulleros del felipismo que se aseguraron un retiro millonario repartiendo los pedazos de Rumasa a amigos de correrías delictivas con sello estatal… y esos que , tres décadas después, han decidido de un plumazo destrozar la vida de miles de personas para lucrarse con la desgracia. Mediocres todos ante el genio sin igual de un hombre que marca un hito en la Historia del logro empresarial: José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada.

Uno de los detalles que siempre resultó amenazante y que no perdonan sus vulgares y envidiosos enemigos, es que nació en Rota (Cádiz) –ESPAÑA; ya se sabe que en este país, la envidia es deporte nacional. Otro es que carece de la villanía y el rencor de sus numerosos y sucios rivales, a los que sólo puede combatir con la nobleza y la luchadora dignidad que siempre le han caracterizado. Ser un genio, honrado, firme creyente en Dios y español, son valores que aquí la envidia y el recelo no perdonan.