martes, 9 de mayo de 2023

JUICIOS NUEVA RUMASA. IV- Juicios de Nueva Rumasa, balance de una década. Entrevista a Ignacio Fernández Candela. Por Javier Navascués

 


ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/02/02/2023/juicios-de-nueva-rumasa-balance-de-una-decada-entrevista-a-ignacio-fernandez-candela-por-javier-navascues/

Juicios de Nueva Rumasa, balance de una década. Entrevista a Ignacio Fernández Candela, por Javier Navascués

Los juicios de Nueva Rumasa están por celebrarse y, según las medidas tomadas para agilizar los trámites, prontamente. Cuanto antes,  porque son miles de damnificados los que esperan más de una década en piezas separadas y la macro causa, sin que la Justicia haya satisfecho la menor necesidad.

Hablamos con  Ignacio Fernández Candela, columnista de NTV ESPAÑA, otrora portavoz y director de comunicaciones de D. José María Ruiz-Mateos los últimos años de su vida, a modo de balance circunstancial cuando parece que se acerca el momento de celebrar tan esperados eventos judiciales. 

¿Por qué acabó fracasando la exitosa RUMASA?

Por causas ajenas al empresario y financiero que fue expoliado ilegalmente en 1983 quedando exculpado de toda imputación en 1997, constatando el Tribunal de Estrasburgo la indefensión de la víctima. Además, en 1999 se dictaron dos autos del Tribunal Supremo por el que se debería haber devuelto un patrimonio valorado en 3 Billones de las antiguas pesetas a falta de una consolidación de balances que jamás se realizó, del mismo modo que nunca se celebró un juicio para dirimir responsabilidades penales contra el latrocinio perpetrado por los dirigentes del PSOE.

A esto hay que añadir la traición sufrida a manos de Luis Vals Taberner y Rafael Termes, presidente del Banco Popular y presidente de la Asociación Española de la Banca, respectivamente, a quienes denunciaba por haber sido engañado para llevarlo a la trampa de la expropiación.

Las causas de la caída de Rumasa son artificiosas y originadas en la corrupción socialista que con el tiempo ha terminado pudriendo las instituciones, pues del mismo y muy reiterado modus operandi,  como sabe toda España,  han impuesto los socialistas su razón de ser política como encubrimiento de continuadas intenciones delictivas.

800 empresas y 23 bancos, junto con 1.000 sucursales, fueron expoliados para comprar el silencio de la judicatura, la prensa, la banca, la política y de cuantos carroñeros se acercaron al banquete de los miserables para obtener beneficio de la injusticia.

Después de una recuperación prodigiosa con Nueva Rumasa llega una caída que arrastra a miles de inversores. ¿Qué sucedió?

Reivindicando el juicio justo que jamás se celebró por la conspiración de tantos interesados,  beneficiados que se cuidaron rastreramente de ocultar durante décadas la verdad del expolio delictivo de Rumasa, D. José María Ruiz-Mateos funda el Grupo de Nueva Rumasa conformado por numerosas empresas competitivas y pujantes,  progresando sustancialmente en áreas y servicios similares a los de Rumasa antigua, eso sí, en menor medida y sin poder gestionar bancos. Por eso el Grupo depende de grifos crediticios ajenos que suponen una grave carencia de autonomía, aunque se demostró que ninguno de los 23 bancos que se expropiaron sirvió para pertrechar de capital las propias empresas. Nueva Rumasa es una corporación que crece con solvencia hasta que en el 2004 el empresario se ve obligado a ceder su herencia empresarial al ser diagnosticado de Parkinson. Ante el previsible deterioro cognitivo y merma de sus facultades, delega responsabilidades y queda a modo de presidente honorífico que tomará decisiones en función de gestiones ajenas de su control. Con el tiempo aquella decisión obligada por su salud se saldará con el funcionamiento paulatinamente deficitario del Grupo cuyo equipo directivo fue sustituido por personal sin la experiencia, conocimientos, ni pericia exigibles para dirigir una corporación de inmensa y exigente complejidad con 10.000 empleados de los que se pagaban un monto de 40 millones en cotizaciones sociales.

Las causas de la debacle eran muchas y variadas como la caída de las ventas; reducción de márgenes; el incremento del precio de las materias primas y, principalmente, una gestión durante años que se parcheaba hasta que no se soportó más la pérdida constante de beneficios dependiendo solo de crédito.

D. José María Intentó todo lo posible con medidas perentorias: cuando tomó el mando solicitó como medida defensiva un preconcurso ante la eventualidad de una petición de concurso por parte de algún acreedor, y abrió un periodo de cuatro meses con el fin de reestructurar el Grupo y garantizar la viabilidad futura para el cumplimiento de la totalidad de los compromisos. Sin embargo, los daños eran mucho más graves que lo que supuso, según los  datos inciertos que le facilitaban.

Previamente con un valor en activos de 6.000 millones de euros y una deuda de 1200, el Banco de Santander y su filial Santander Factory  Confirming cierran el grifo crediticio con una más que cuestionable y drástica decisión de Botín, pues existían esos activos suficientes para avalar una financiación controlada, y cunde la alarma de modo que el empresario encaja con sorpresa las emergencias que le impiden tomar a tiempo las decisiones. Le desinforman acerca de la situación del Grupo que todavía puede salvarse con una emisión de pagarés, la que toda su vida había gestionado con la satisfacción de los inversores, incluso después de la expropiación. Toma la determinación de arreglar la crisis recibiendo supuestos de balance erróneos, sin sospechar que la situación es irreversible.  De saberlo, jamás hubiese brindado su garantía personal públicamente, pero desconocía el calado del hundimiento. Así, involuntariamente, concita la atención de los tenedores de los pagares que se entramparon a su vez que el empresario comprobaba las falacias que le empujaron a un callejón sin salida.

¿Cómo aceptó D. José María Ruiz Mateos la mala gestión de sus hijos?

De ningún modo lo aceptó sino que lo soportó con disciplinada templanza que de vez en cuando desbordaba sus emociones como padre.  Intentó comprender la pesadilla en que estaba sumido con el conocimiento de un declive inmerecido y procurado más allá de la voluntariedad de sus obras que siempre intentó rectas, proporcionales a las medidas que tomó en una batalla singular contra el Estado que le había estafado en conjunto y arremetido contra su imperio empresarial y financiero, ilegalmente y a punta de metralleta.  

Aunque luchó hasta el final por salvar lo insalvable, le acabó costando la vida…

Acometió un proyecto financiero, jurídico y empresarial, como informé en un reciente artículo, pactado con un lobby patrimonial suizo, alemán y canadiense,  cuya supervisión legal en España estaba a cargo del jurista  D. Antonio García Trevijano. Las fuerzas eran exiguas entrado en años y con el acecho permanente de un Parkinson que mantenía, unas veces más que menos, a raya con la medicación. Más era el daño de lo que entendía como profunda traición en un ambiente hostil público y privado. Cada día era un pulso a su resistencia vital cuando en espíritu se consumía, en tanto luchó con proyectos para procurar pagar a miles de Inversores con los que habría cumplido si otros hubiesen culminado su compromiso. Por otro lado, con solo el valor de la Finca de la Almoraima que le robó el conjunto institucional del país por el que trabajó y que tanto le traicionó, todas las deudas se habrían pagado. Aquellas reflexiones de insultantes contrastes minaban su energía diaria, para amanecer con renovados bríos por el único objetivo de arreglar lo arruinado. Al final no pudo resistir el peso de la edad, con las más nefastas circunstancias que jamás imaginó cuando menos podía defenderse.

¿Por qué ha tardado tantos años el juicio sobre Nueva Rumasa?

Espero que no por la misma razón corrupta que por la que jamás se celebró un juicio justo sobre la expropiación, el expolio delictivo de Rumasa. De vergüenza ajena es la ralentización en los despachos desbordados de causas pendientes, siendo característica de nuestra Justicia la lentitud y la aparente desorganización que tarda décadas en cumplir con su cometido institucional. Otros achacan a voluntariedad el estancamiento, incluso de piezas separadas de la macrocausa que supondrá dirimir las responsabilidades de Nueva Rumasa. No se entiende profesionalmente que cumplimentados todos los trabajos jurídicos, se frene la dinámica natural para que los documentos lleguen a la mesa de un juez. 

¿Hay dinero para pagar a todos los damnificados?

Cuando saltaron las alarmas sobre la emisión de pagarés hubo una inmediata intervención de la Justicia que embargó 220 propiedades de la familia Ruiz-Mateos por un valor, según las auditorías que se practicaron, de 300 millones de euros. Los activos del Grupo contaban con 6.000 millones de euros y sólo 1.200 millones de deuda hasta que se cercenó el crédito bancario. Aquellas medidas preventivas fueron una «arrancada de caballo y parada de mulo», puesto que de la emergencia social se pasó a la mayor indiferencia por solventar la extrema situación de muchos damnificados. La Justicia parece deshumanizada y arbitraria, al margen de la función social ante urgencias humanitarias o en la oportunidad de paliar tragedias, pero no deja de ser una lotería cuando también puede ser justa.

Se dice que antes que los Inversores están las deudas con la Administración y los proveedores pero se contempla la posibilidad de que el Estado resulte como responsable subsidiario al consentir la Comisión del Mercado de Valores aquella emisión insolvente de pagarés reaccionando tarde y mal. Si se llevan a cabo trabajos judiciales es porque existe la posibilidad de que un tribunal falle a favor de los perjudicados. Está por ver, pero será un laborioso triunfo si se cumplen las expectativas.

¿Confía en que se acabará haciendo justicia?

De la única Justicia que estoy seguro es el árbitro que recoge la cosecha de cada siembra cuando llega el último suspiro. Del momento final en lo terreno ni los jueces se libran. Sé que José María se fue ligero de esa carga, males ajenos que le lastraron toda su vida no siendo responsable a pesar de las inicuas apariencias. No me gustaría estar en la piel de los que imparten Justicia sin saber las consecuencias de sus decisiones. Como Pumpido y compañía dispuestos a no abstenerse en el ahora sectario Tribunal Constitucional respecto al recurso del aborto. En cada cuál subyace la recogida de lo que ufanamente se extiende como un semillero de futuro, o intemporal, llanto y crujir de dientes. 

Pero cabe la posibilidad de que tanto sacrificio sea compensado por una Justicia ecuánime que ate los cabos legales para que los damnificados accedan a la indemnización que les corresponde, después de más de una década de desatenciones.

¿Se cumpliría así el deseo de D. José María de no deber nada a nadie?

Él esperó el juicio de los hombres en la confianza de la Justicia Divina. Era un hombre esencialmente providencialista pero comprendió que el premio no está durante el viaje por este Valle de Lágrimas. Su conciencia se sabía exenta de responsabilidad en la trampa de los pagarés y del mismo modo quedó atestiguado por las investigaciones de la UDEF pese que a una mano negra, real y encubierta, condenó siempre el intento de su prestigio personal y profesional con especial porfía en los años finales de su vida. 

En realidad, su deseo quedó cumplido expresamente a pesar de responsabilizarse de pagar lo que otros deben; esta es la clave de su liviana conciencia cuando se fue: que una cuestión es responsabilizarse por pagar y otra ser culpable por no haberse pagado.

Siempre destaco de su incombustible y proverbial bálsamo de consuelo y de Justicia Divina, aquella frase que llevaba grabada a fuego en su ser: » A pesar del dolor, por muy duro que sea, si Dios lo quiere así, AMÉN «.

JUICIOS NUEVA RUMASA. III- Ruiz-Mateos intentó que no se celebrasen los juicios de Nueva Rumasa, pagando

 


Ruiz-Mateos intentó que no se celebrasen los juicios de Nueva Rumasa, pagando


Hoy hablamos de Historia, la que se entierra desvirtuada junto a sus heroicos protagonistas como lo fue José María Ruiz-Mateos. La conciencia equilibrada hasta los últimos años de su vida, consciente de las circunstancias adversas provocadas por la quiebra de Nueva Rumasa, aún más consciente de las adversidades derivadas de una emisión de pagarés por la que dio la cara ignorando las verdaderas cuentas, el balance deficitario del Grupo. Es pública la cesión de su herencia empresarial al saber que padecía Parkinson, y que las decisiones tomadas desde entonces fueron erróneas al recibir José María Ruiz-Mateos información errática sobre el funcionamiento de las empresas. Sin embargo, no es conocimiento de la opinión pública que batalló con el empeño de pagar a los Inversores e incluso negociar una salida judicial que habría satisfecho las deudas contraídas. Trabajó disciplinada y esforzadamente para que los juicios de Nueva Rumasa no se celebrasen con el pago cumplimentado de los cientos de millones adeudados, pues no le bastó a los juzgados el embargo de propiedades que, a pesar de las prisas y emergencias por intervenirlas hace más de una década, en ningún momento han ayudado a los damnificados por la quiebra.

El empresario y financiero expoliado por el PSOE, siendo exculpado de toda imputación en 1997, dictando el Tribunal Supremo dos autos en 1999 por el que le tendría que haber devuelto su patrimonio a falta de una consolidación de balances que jamás se produjo, jugó todas las bazas posibles con una factible gestión de los justiprecios o retasaciones de la antigua Rumasa-solo la finca de la Almoraima, con un valor de 500 milones de euros, lo habría resuelto todo-, pero también inició un proyecto financiero y jurídico con un lobby patrimonial de capital suizo, alemán y canadiense supervisado en sus trámites legales por el jurista Antonio García Trevijano. Fui testigo activo de las arduas negociaciones para llevar a cabo, a priori,  una Trading Count que necesitó de numerosas firmas del empresario con el fin de pagar a los perjudicados por la emisión de pagarés, cuya investigación de la UDEF concluyó que no era Ruiz-Mateos responsable de la problemática generada con origen en el cierre del grifo crediticio por parte del Banco de Santander. Después evolucionó el proyecto a una cesión de los derechos de litigio que se trasladaron fuera de España para planificar una solución legalizada.
Aquel lobby mantuvo comunicaciones a diario con el empresario y mandó a su representante para llevar a cabo todas las gestiones y trámites que desembocaron en la posibilidad de ceder aquellos derechos de litigio de la Rumasa delictivamente expropiada-pero compradas todas las voluntades de la banca, judicatura, medios de comunicación, administraciones y política-con el fin primero y último de pagar a los Inversores. El proyecto tenía nombres propios y corporaciones: Plurima… Westva…, el doctor Hans Hoachim Vo…, Jay Rad…, Carmen Te…, todo sea que un día escriba sin puntos suspensivos, fueron los actores periódicos con los que se trató en una carrera a contrarreloj y a la vez de resistencia para culminar los complejos trabajos que anunciaran el pago a los tenedores de pagarés.  Por no mencionar, investigando otras vías resolutivas, las reuniones con la mano derecha de Ángel Ron, presidente del extinto Banco Popular y con otros directivos de la banca, con los que se celebraron reuniones de alto nivel para intentar conseguir cientos de milones de euros que en otros tiempos se pagaron para obras de caridad y financiación de las obras de la Iglesia. Todo el empeño por no morir sin haber pagado las deudas que él no contrajo pero de las que se responsabilizó, manteniéndose con vida pese al infierno circunstancial, público y privado, para satisfacer los importes invertidos al confiar en la garantía de su imagen personal, usada para captar los fondos sin saber él sobre un verdadero estado del Grupo.
Tiempo después de su fallecimiento debería la Justicia cumplir su cometido de indemnizar a los Inversores, incluso a los representados en piezas separadas del previsible macrojuicio que está por celebrar. Estos juicios no serían necesarios si los que apremiaron con exigencias para llevarse consigo decenas de documentos firmados por Ruiz-Mateos, hubiesen cumplido con la parte que les correspondía para resolver el drama por el que tanto luchó a las puertas de la muerte. Quede así constancia de sus sacrificios incluso cuando le fallaban fuerzas vitales y el impresentable, canallesco, incumplimiento del lobby patrimonial que abandonó al empresario y a los Inversores apropiándose de numerosos documentos perdidos en el tiempo. El empresario hizo todo lo posible para que no se celebrasen los juicios de Nueva Rumasa  de la mejor forma que sabía y que hubiese conseguido en otras condiciones de salud: pagando.
Valientes canallas emergen, vendidos por cuatro perras de traición, arremeten contra su memoria cuando el titán que fue toda su vida no puede defenderse; él que cumplimentó todo un trabajo de ingeniería jurídica y financiera para pagar a los damnificados de los pagarés, siendo otros los que no cumplieron y otros tantos, desde las sombrías obras de la hipocresía-quien pueda entender que entienda-, quienes porfiaron para que muriese sin ver su sueño de Justicia: pagar y dejar al descubierto la descomunal corrupción generalizada que hoy arrasa a toda España y sus perseguidos,  como lo fue él,  ciudadanos. Descanse en Paz, lejos de la escoria de lo terreno y haga la Justicia su trabajo que él habría evitado pagando. En algún lugar se premiará a las víctimas de esta farsa de hoy llamada España, su amada España.

JUICIOS NUEVA RUMASA . II- ¿2023 será el año de Justicia con los Pagarés de Nueva Rumasa?

 


¿2023 será el año de Justicia con los pagarés de Nueva Rumasa?



Cuando se celebre el juicio se pondrá la etiqueta de interés público a lo que ha sido silenciado durante años. Es previsible una vorágine informativa de la cuál sacar beneficio importando poco los afectados como personas. Muchos suicidados o fallecidos, el listado de víctimas sobre el papel condensa una batalla silenciosa de sacrificio y la perseverancia de los damnificados espera, después de más de una década, la respuesta de la Justicia por el caso de los pagarés de Nueva Rumasa. Son tantas las injusticias y los atropellos que ni la opinión pública y menos los tribunales pueden dejar desierta la responsabilidad moral de la denuncia en la primera y el deber de los segundos para acometer el problema masivo que se provocó con el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La dejación de la funcionalidad de los árbitros institucionales lleva consigo dramas, irregularidades y tragedia como significa la pérdida del patrimonio de muchas familias que esperan respuesta a las demandas de un juicio que pueda responder ante la súplica reiterada, cursada en los despachos que no parecen dar una respuesta efectiva con el paso de los años. Nueva Rumasa se ha puesto sobre la mesa de secretarios judiciales con intervención directa de los jueces cuando fueron embargadas la totalidad de las propiedades personales con el fin de cubrir los perjuicios derivados de la emisión de los pagarés. Es información objetiva la exclusión de responsabilidad que la UDEF dedujo en sus investigaciones sobre el empresario José María Ruiz-Mateos, pero es solo una parte de la ingente información que obra en poder de las autoridades para dirimir judicialmente la responsabilidad de quienes han de responder legalmente por una supuesta estafa originada con el cierre del grifo crediticio al Grupo. Transcurridos los lustros puede entenderse la demora de una macrocausa por la lentitud de la maquinaria jurídica, pero no así el anquilosamiento en los despachos de la dinámica judicial en piezas separadas, gestionadas por abogados cuyos clientes contrataron unos servicios a la espera del normal desarrollo de una causa que parece frenada, así se deduce, a propósito de causar una irregular indefensión a los afectados.

Son muchas las preguntas sin respuesta pública que documentan las responsabilidades de quienes deberán responder por la quiebra que degeneró en una emisión de pagarés que entrampó a miles de Inversores, quienes desde entonces subsisten a duras penas con la esperanza puesta en que la Justicia cumpla su cometido. Ya no sólo en la organización de un macrojuicio sino, sobre todo, en esas piezas trabajadas aparte que no encuentran espacio jurídico, taponadas en los despachos sin que los profesionales de la judicatura puedan comprender el porqué de las innaturales demoras, cuando juicios de parecidas características han pasado por el tribunal sin ningún tipo de ambages o dificultad añadida al normal proceso de judicicialización.
Con el 2023 se cuentan ya 14 años desde que el alarmismo social resonó en todos los medios de comunicación con la rápida intervención de la Justicia sobre el patrimonio familiar de los presuntos responsables, todo un contraste con el silenciamiento posterior que evidencia el fingido interés por la Justicia que nuestra sociedad del » sálvese quien pueda», despliega a conveniencia e interés de espurios pretextos, los que se olvidan cuando no hay más para rebañar de la especulación de ganancias brindadas por escándalos en primicia.
Lo cierto es que el silencio sobre las irregularidades en el desarrollo de la Justicia parecen ser pagados para que todo siga su curso dejando rastros de injusticia que perjudican al conjunto social, pero un día emergerá en el escaparate del interés público el trabajo jurídico desarrollado durante silentes años en una causa de básica Justicia. Quizá en el 2023, que ya va siendo hora de que los funcionarios responsables actúen más allá de incoherentes y, para algunos, sospechosos retardos.

JUICIOS DE NUEVA RUMASA. I-Recurso de Súplica: Abordar con prioridad los juicios de los pagarés de Nueva Rumasa

 


Recurso de Súplica: Abordar con prioridad los juicios de los pagarés de Nueva Rumasa

miércoles, 14 de junio de 2017

Ruiz-Mateos detrás de la caída del Banco Popular- Entrevista



Ruiz-Mateos acusa a Luis Valls Taberner, presidente del Banco Popular. 1983.

http://ramblalibre.com/2017/06/14/10190/

Ignacio Fernández Candela: “Ruiz Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular”





Enrique de Diego


Todo lo que viene a continuación es inédito, revelaciones del más alto nivel realizadas por Ignacio Fernández Candela, portavoz de José María Ruiz Mateos en su última etapa, confidente y amigo. Dos luchadores unidos frente a las tribulaciones y los imponderables. Es sabido que José María Ruiz Mateos culpaba a Luis Valls Taberner de su desgracia, de la expropiación de Rumasa, de haber participado en la conspiración. El Banco Popular, que entonces figuraba como el mejor gestionado, hoy ha pasado a ser el despojo entregado al Banco Santander por un euro (y 7.000 millones de deuda). El relato que surge de la entrevista es apasionante:


– La venta del Banco Popular por un euro al Santander, ¿podría interpretarse como una venganza póstuma de D. José María Ruiz Mateos?


Seguro que sorprenderá esta pregunta que formula usted, D. Enrique.  ¿Qué tiene que ver el fallecido en el 2015 D. José María Ruiz-Mateos con la quiebra del Banco Popular ahora? Yo  respondo como testigo y, si me permite la expresión,  precursor de su justicia… que todo. Y paso a explicar aquellos años últimos de su vida, cuando cada día era una batalla de alto nivel por pagar a los inversores a espaldas del mundo que le daba por terminado.


Un día le pregunté por qué salió a atender a la Prensa sin tomar su medicación, cuando públicamente ofreció una imagen extrema de su enfermedad de Parkinson que era radicalmente  menos visible con el tratamiento periódico y en la relación cotidiana que manteníamos trabajando por las soluciones con un lobby patrimonial extranjero. Me respondió: “que se lo crean, Nacho”. Y tras esa cortina de la dolencia observaba el verdadero Ruiz-Mateos que fingía, hasta delante de la familia, cuando creían que su declive era inminente. El Parkinson entonces se manifestaba como el Guadiana: unas veces visible y otras no;  pero para constatarlo había que permanecer a su lado. No fue así unos años después, al ser ya el proceso irreversible.


Antes todavía estaba en pie aun luchando él y yo en las trincheras de lo público y privado. En la agenda tuvimos varias reuniones secretas que  facilité con presidencias de bancos. Ni sus hijos se enteraron. Una de ellas fue con la entidad dirigida entonces por Ángel Ron; en esta ocasión nos acompañó su hija Begoña, no así

en las sucesivas.






Luis Valls Taberner. /Foto: luisvallstaberner.com.

Nunca fue una persona vengativa pero sí poseía un sentido rígido, disciplinar y determinante de la Justicia que a él se le había negado toda la vida. En ese sentido sí es responsable de actuar en el momento preciso contra el Banco Popular cuando se jugaba su prestigio y solvencia. Ese momento preciso fue objeto de acciones decisivas en el 2012, cuyas consecuencias han llegado en el 2017. En efecto, Luis Valls Taberner debe de estar revolviéndose en la tumba, como vaticiné al entonces Director de Presidencia del Banco Popular, con esta quiebra de un banco fundado en 1926 y que fue uno de los grandes beneficiados que se repartieron las 23 entidades financieras de D. José María y sus 1.000 sucursales, además de sus lucrativas empresas.


Ruiz-Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular. Esa es la verdad oculta en esta ocasión. Poco se imagina nadie-ni profesionales de banca ni algunos medios de comunicación tan desinformados- cuál es el detonante de esta quiebra, por otro lado canallesca que ha sido llevada con alevoso oscurantismo hasta dar el hachazo de la ruina a sus 300.000 pequeños accionistas. Una estafa legal con rúbrica de organismos oficiales que han provocado un valor cero a la acción. Como dice el aforismo: “hecha la ley, hecha la trampa”.

  

Ampliación de capital. Una estrategia financiera  que requiriendo confianza encontró la amenaza de un escándalo que podría provocar dar publicidad a las cartas personales de Luis Valls Taberner; las que implicaban al Banco Popular en aquellos tiempos del expolio de Rumasa. Lo cierto es que si la corrupción jurídica sentenciaba valor cero al patrimonio, en esferas internacionales y con la  perspectiva de litigio en tribunales fuera de España  los derechos de cesión  estaban valorados en más de 8.000 millones de euros en justiprecio y 18.000 millones de euros en retasaciones. Una perspectiva poderosa de confrontación jurídica que constituía una inconveniencia para cualquier gran banco que fuera a relacionarse con el Popular en esa ampliación de capital in extremis.


Además, paradójicamente, varios de los principales bancos que pretendían cumplir con la ampliación de capital, estaban en contacto con nosotros por la realización de una Trading Count multimillonaria, con aval de los derechos de cesión por valor de 2.000 millones de euros. En consecuencia, se sabía en los círculos financieros internacionales del serio trabajo que se estaba realizando precisamente con esos bancos, incompatibles con el escándalo y la obligada discreción de una operación de ese calado. Aquello debió de producir un efecto dominó que obligó a acudir a pequeños accionistas, insuficientes para el ambicioso plan de regeneración y que ante el fracaso del plan han dejado en la más ruin estacada.


  Qué poco imagina nadie lo sucedido tras las paredes de Alondra, 2, en los últimos años de su vida donde permaneció firme  en su despacho en tanto su enfermedad degenerativa se lo permitió.


 
– ¿Cómo José María Ruiz Mateos trató de dificultar la ampliación de capitales del Banco Popular? ¿Nos lo puede contar?


 
 Nunca paraba de cavilar sobre posibles soluciones al pago de los inversores. Tanto es así que frecuentemente me llamaba de madrugada para que fuera a trabajar la idea con él. “Vente, vente , que te va gustar lo que he pensado”, exclamaba por el móvil.


  Una mañana temprana,  nada más ir a saludarle a su despacho, me dijo que había que buscar una posición negociadora con el Banco Popular, dado que estaba en una situación delicada intentando una ampliación de capital.  Él lo vio como una oportunidad de justicia para conseguir que un beneficiado de la expropiación facilitara una operación que permitiera pagar a los inversores. El intento de negociación fue infructuoso.


 ¿Cómo se sembró lo que ha constituido la caída del Banco Popular, D. Enrique? Fácil: D. José María se aseguró de que en el 2012 ningún gran banco acudiera a la ampliación de capital. Bastaron unas misivas enviadas a cada presidente de los bancos que se interesaban en esa ampliación de capital anunciada a bombo y platillo por el Banco Popular. Conocedor de que se trataba del banco de la institución religiosa que le había traicionado,  encontró la oportunidad de resolver el drama de los inversores a cargo de sus enemigos declarados; enemigos que siempre denunció públicamente. Era una vertiente más de trabajo junto a otros emprendidos con ese único fin que lo mantenía vivo y alerta.


  La ampliación iba a estar liderada por Deutsche Bank, Banco de Santander, Bofa Merril Lynch, JP Morgan y UBS Investment Bank, que actuarían como Coordinadores Globales y Joint Book runners. El sindicato de bancos aseguradores se completaba con Barclays, BNP, Paribas, HSBC, Morgan Stanley, Société Générale, y Mediobanca que actuarían como Joint Bookrunners y con BBVA, Crédit Mutuel (joint Lead Managers), KBW y JB Capital que actuarían como Co-managers. Todos fueron informados con entrega en mano de la intención de justicia pública que legítimamente reivindicaba el empresario. Un jarro de agua fría para el optimismo hasta entonces confiado de las entidades.


  Con cada carta se remitió un CD que contenía un libro inédito, datado en  1985,  de preguntas y respuestas donde se exponía en carne viva, con todo tipo de detalles y documentos, las implicaciones de cada cual en la expropiación demostradamente delictiva; pues, recordemos,  D. José María fue exculpado de toda imputación en 1996 y se dictaron sendos autos del Tribunal Supremo en 1999  que  instaban a la devolución de su patrimonio, a falta de una consolidación de balances que nunca se produjo, ni hubo intención de calcular.


  ¿Ampliación de capital de un Banco Popular con problemas que antes se había apropiado, como otros,  de su patrimonio financiero y empresarial? La venganza es un plato que se come frío, dice un proverbio, D. Enrique; en este caso D. José María solo vio una ocasión para responder por los tomadores de pagarés de Nueva Rumasa con el único empeño de abonarles lo adeudado. Una oportunidad para adoptar una posición negociadora, dado el importante cariz de la operación que se disponía a abordar el Popular.


– ¿Cómo surgió la oportunidad para reunirse D. José María y Usted con la cúpula directiva del Banco Popular?


  Un día salimos a pasear fuera de Alondra, 2 D. José María, Begoña y yo-pues temía que alguien hubiese puesto micrófonos por la casa-y se me comunicó que contactara con la Secretaria de Presidencia del banco para conseguir ser recibidos por D. Ángel Ron. Llevaba meses realizando un trabajo de documentación con cientos de cartas personales de D. José María y documentos que probaban la implicación de Valls Taberner en el engaño que le llevó traicioneramente a la expropiación; tal y como había denunciado siempre el empresario.


 Aquella reunión en la sede del Banco Popular la conseguí después de dirigirme a la adjunta a Secretaria de Presidencia y a la propia Secretaria como director de comunicaciones y portavoz de D. José María, e informarla  del minucioso y extenso trabajo de documentación realizado que comprometía al banco en un momento crucial,  como era una ampliación de capital.  Accedieron a reunirse si bien anuncié por sorpresa que iría acompañado de D. José María por interés de las dos partes.


– ¿Qué sucedió en aquellas reuniones de D. José María y Usted con la Presidencia del Banco Popular?

 

 Previamente Begoña y yo tuvimos una toma de contacto donde se nos informó que el banco ya había perdonado a la familia una cantidad millonaria en euros por ser quien  fue su padre. Por lo tanto cualquier condición de negociación pasaba por presentar un proyecto solvente y garantizado de crédito para pagar a los tomadores de pagarés. Puedo asegurar con rigor que D. José María vivió los últimos años con el desempeño esforzado de pagar las deudas adquiridas,  involuntariamente desinformado de la realidad con la emisión de pagarés.


 Afirmo, conocedor de que todo el mundo ignora lo sucedido en los últimos años de su vida, que el Sr. Ruiz-Mateos buscó Justicia y encontró la oportunidad después de entrevistarnos él, su hija Begoña y yo en calidad de portavoz y director de comunicaciones con D. Alberto Muñoz Fernández, director de presidencia del Banco Popular y mano derecha de D. Ángel Ron. Probablemente aquella reunión significó el principio del fin del Banco Popular,  aunque en apariencia no pasaba de ser un trance en el anecdotario de la Dirección.  Unas conversaciones muy tensas por cuanto el Director de Presidencia admitió que en un pasado el Banco Popular se lucró de las entidades financieras del Sr. Ruiz-Mateos, sí,  pero que aquellos tiempos de confusión jurídica e histórica no tuvieron consecuencias legales. En vista de lo cual y sin considerar el lucro irregular resultado del engaño que denunció siempre el empresario contra Valls Taberner, se instaba a presentar un plan de viabilidad con suficiente solvencia como para garantizar un préstamo dirigido al pago de los Inversores de Nueva Rumasa.


  Después de hablar el empresario me dirigí al Director de Presidencia y le inquirí sobre lo que había afirmado de ser conocedor de los entresijos sobre la expropiación y el lucrativo negocio que supuso el reparto de las 23 entidades financieras para el Banco Popular y las 1.000 sucursales. Al responderme que sí pero que estábamos tratando una cuestión ajena que era una operación de crédito para pagar a los Inversores de Nueva Rumasa, le respondí con severidad que dada la insensibilidad, la hipocresía y las consecuencias derivadas de esos asuntos turbios generados con el expolio del Sr. Ruiz-Mateos y siendo yo estudioso de aquellos acontecimientos clasificando documentos y cartas personales del empresario, me disponía a hacer pública toda esa documentación en un libro que desenmascararía, por añadidura,  la aparente integridad del banco;  y que siendo así de resolutiva y penosa la verdad hasta Valls Taberner se iba a revolver en la tumba.


  No esperándose esa declaración que repuse con indignación, el Director de Presidencia arguyó que entraba en un terreno pantanoso que podría interpretarse como un chantaje. Resueltamente golpeé la mesa y repuse: ¿Chantaje o Justicia?


  D. José María que estaba a mi izquierda, de inmediato apaciguó la situación tomando la palabra. Al salir de la reunión y una vez entrados los tres en el coche de Begoña para regresar, D. José María exclamó exultante que yo había estado genial, sensacional, inmejorable en la reivindicación de sus derechos ante el banco, uno de los siete grandes,  que lo expolió tal cual se repartieron los jirones de la túnica de Cristo.


  El Sr. Ruiz-Mateos no necesitaba un portavoz afable y condescendiente, sino un duro batallador por sus derechos contra la injusticia. Un papel que asumí pública y privadamente-muchos no me guardarán un recuerdo agradable-a mi pesar,  obligado por las circunstancias o el destino que nos unió, como así me decía él.


  La siguiente reunión acordada fue menos tensa pero les incomodaba a los directivos que sacara a relucir la doblez moral que se había mostrado. En consecuencia pidieron a Begoña que yo no acudiera más a las citas. Así nos planificamos otras D. José María y yo con presidencias en otros bancos que en el pasado aprovecharon la coyuntura de la expropiación; incluido un acercamiento a Emilio Botín intentando procurar una posición que le aviniera a negociar  después de cerrar el grifo crediticio del Banco de Santander al Grupo Nueva Rumasa.


  Todo acto tiene consecuencias y en el caso del Banco Popular estas se han manifestado tras la impronta histórica de una injusticia, cuya siembra ha generado la tempestad de la quiebra; sobre todo contra los desavisados y traicionados accionistas que han sido engañados con vileza tras la aparente cortina de la legalidad. La historia se repite.


(Continuará entrevista)

lunes, 3 de abril de 2017

Cuando D. José María rechazó que Chávez solucionara sus problemas vendiendo España

Chávez intentó comprar la deuda de Ruiz Mateos para vengarse del "por qué no te callas" del rey

La operación, tasada en 15.000 millones, se articuló desde un despacho en Alemania y pudo comprometer las arcas públicas durante años.

http://www.elespanol.com/espana/20170402/205479726_0.html 

Fuente: El Español.

Don Juan Carlos, en 2007, en el momento del '¿Por qué no te callas?'.
Don Juan Carlos, en 2007, en el momento del '¿Por qué no te callas?'.

miércoles, 18 de enero de 2017

La Audiencia Nacional procesa a los seis hijos de Ruiz-Mateos por la presunta estafa de Nueva Rumasa



  Llega el momento de la verdad. Así se dirima de una vez lo sucedido con Nueva Rumasa y sean los Inversores atendidos después de seis años de insoportable espera. Por respeto a los damnificados y en aras de la verdad teniendo la oportunidad los imputados-quienes dicen ser inocentes en intención delictiva declarando lo sucedido como quiebra y no estafa-para defenderse.

http://ramblalibre.com/2017/01/16/la-audiencia-nacional-procesa-a-los-seis-hijos-de-ruiz-mateos-por-la-estafa-de-nueva-rumasa/

Fuente: Rambla Libre de Enrique de Diego.

domingo, 15 de enero de 2017

Descanse en Paz Socorro Ruiz-Mateos



  Socorro era una oxigenación cuando visitaba a su padre en Alondra, 2. Siempre risueña, vitalista y agradecida.

   Recuerdo con aprecio el día que que se acercó a mí cuando estaba en el despacho esperándole para seguir trabajando junto a él, y con una gran sonrisa me dio un abrazo expresando su gratitud por todo lo que yo estaba haciendo, público y privado,  por su padre. 

   Siempre estaba para atemperar los ánimos y acercar las posturas irreconciliables que surgieron por la debacle de Nueva Rumasa , intentando mediar con gran cariño y una fe religiosa inquebrantable.

   Gracias Socorro porque me hiciste mucho más llevadero un duro camino que tú entendiste por encima de la incomprensión y el egoísmo de otros. Seguro que ahora estás junto a tu Padre que, bien lo sé, adorabas con noble amor filial. 

   Un abrazo allá donde estés y GRACIAS A TI.

   Consuelo para sus hijos, marido y familia.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Lo que callé de José María Ruiz-Mateos I y II




3- Próximamente: LO QUE CALLÉ DE RUIZ-MATEOS (III): El legado moral de Ruiz-Mateos a sus rebeldes varones.

2-LO QUE CALLÉ DE RUIZ-MATEOS (II): Los herederos en vida del Grupo Nueva Rumasa.
  Enlace a Rambla LIbre. com: 

http://ramblalibre.com/2016/10/05/lo-que-calle-de-jose-maria-ruiz-mateos-ii-los-herederos-en-vida-del-grupo-nueva-rumasa/

1-LO QUE CALLÉ DE JOSÉ MARÍA RUIZ-MATEOS.
 Enlace a Rambla LIbre. com:
http://ramblalibre.com/2016/09/30/lo-que-calle-sobre-jose-maria-ruiz-mateos-i/