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lunes, 4 de marzo de 2013

La manipulación de las "operaciones palanca" en El Mundo




El único sentido de urgencia que acucia día a día es el trabajo realizado durante todos estos meses pasados para hallar soluciones al drama de los Pagarés, conscientes de la terrible zozobra que supone una situación que no fue generada por la voluntad de D. José María. Sin embargo, no estamos exentos de sorpresas indeseables como ésta con la que hemos amanecido este Domingo y que daba a entender que, ante Notario, D. José María reconocía haber estafado  con un uso fraudulento de operaciones denominadas “Palancas”. Un titular que categóricamente afirma el supuesto carácter estafador del empresario, con la prueba fehaciente de una confesión registrada y que pretende dar al traste con la reivindicación de integridad que durante décadas ha proclamado frente a la canalla que le saqueó delictivamente, con el cobarde beneplácito de una Justicia amañadamente indolente y cómplice de una impunidad vergonzante.


Desgraciadamente, no solo esta labor intensa consiste en trabajar sólidamente sobre las vías abiertas de resolución de este triste conflicto, también hay que defender el buen nombre del empresario frente a las manipulaciones, traiciones y tergiversaciones de los hechos que ciertos medios de comunicación no se dignan contrastar, antes de publicar bulos o aparentes noticias que llevan tras de sí matizaciones o paliativos que no se mencionan.


Después de la infame manipulación de Gonzalo Suárez con una entrevista marcada por la falsedad y la interpretación torticera de unas lúcidas y amplias declaraciones del empresario, El Mundo arremete contra D. José María sin importar el denodado trabajo que se está gestionando para que los Inversores cobren-mezquinamente silenciado por el traicionero Suárez de marras-; el sensacionalismo es un pretexto perfecto para llevar a cabo una actividad periodística fijada en la venta de mayor número de ejemplares. No es extraño el cinismo con que algunos se toman lo que confusamente se denomina información. No importan las personas, sino la carnaza que ceba la excusa de lo noticiable.

El Mundo jamás se ha molestado en saber qué hubo tras la salvaje especulación del regalo de Galerías Preciados de 1.000 millones de ptas.  a Cisneros, para dar un pelotazo de 30.000 millones. Nunca se ocupó de seguir la pista del enredo estafador de ámbito estatal contra el patrimonio legítimo del Sr. Ruiz-Mateos. Seguro que ese interesado proceder tiene sus razones de ser como las mismas para callar. A saber cuántos y quiénes se lucraron del golpe criminal de la expropiación.

   No se molestan en saber, solo cuenta magnificar las supuestas faltas y ocultar las virtudes del criticado. Hay mucho más que no se dice y en ocasiones se omite por pura bellaquería, cuando no por mediocridad profesional más afín a la prensa amarillista que a la previsiblemente seria.

En este caso, explicaré cuál es la causa de que D. José María acudiera a una notaría para auto inculparse de las llamadas operaciones palanca que resultó ser un aislado proceder negociador para proteger a un accionista minoritario interesándose en la compra de acciones, frente al abuso de un mayoritario que aprovechaba la indefensión del primero para lucrarse dejándolo fuera de la empresa:
D. José María puede considerarse un verdadero maestro de la aplicación práctica de la psicología empresarial, virtud necesaria para desempeñar el éxito de las negociaciones que han caracterizado triunfalmente su gran capacidad de gestión y el abrumador bagaje financiero y empresarial con 23 Bancos y 800 empresas con que contaba el Holding Rumasa antes de la delictiva expropiación.

El ingenio del empresario, aunado a su sensibilidad por defender a los más débiles frente a la depredación especulativa, ideó un modo de favorecer en el caso Heredia, a un accionista minoritario sobre el que se empleaba todo tipo de presión abusiva para que abandonara la sociedad deshaciéndose a precio de ganga de sus acciones.


La prerrogativa de un gran Grupo empresarial como era Nueva Rumasa, permitió a D. José María diseñar un plan defensivo, a título personal,  para proteger al accionista minoritario frente al que pretendía adueñarse del monto de las acciones y quedarse con todo.

La Palanca consistió en anunciar al mayoritario que Nueva Rumasa entraba en liza, de tal manera que automáticamente se revalorizaban las acciones y daba ventaja de negociación a quien antes sufría las condiciones desfavorables de una posición en franca desigualdad societaria.

   La Palanca formaba parte de una vicisitud empresarial puntual y que se aplicó de manera virtual en esa ocasión por los propios resultados negociadores,  cuando en otras ocasiones las operaciones mercantiles terminaban con la entrada en el accionariado del Grupo empresarial sin ningún amago y revalorizando la sociedad. De hecho, D. José María era un experto en reflotar empresas en crisis, salvando los empleos y potenciando la actividad productiva hasta convertirlas en punteras. Bien podría haberse llamado a D. José María “el resucitador”, frente al “liquidador” de Cabo. Prácticas antagónicas y meritorias en el caso del empresario jerezano.



Una vez definida la estrategia de la Palanca, vayamos al aspecto jurídico que ha implicado el antes y después del caso como antecedente de la auto imputación notarial.

El periodista de El Mundo omite información de importancia cuya mención hubiera restado carácter manipulador a tan categórico anuncio de reconocimiento de estafa:

1   En el caso de las palancas, no figura ninguna imputación sobre D. José María Ruiz-Mateos. Nadie le había culpado de la práctica supuestamente delictiva, estando fuera de toda sospecha porque él no tuvo participación en posteriores usos de palanca. Aunque es cierto que la idea provino de su sagacidad, son otros los que convierten en práctica usual lo que, por su parte, solo fue una aislada manera de proceder dadas las puntuales circunstancias que surgieron de abuso societario del citado caso Heredia.
  
  El accionista minoritario fue protegido por D. José María hasta el punto de mantenerlo mensualmente en sus necesidades por la situación de indefensión en que se encontraba. El símil de la situación es el manido pez grande que intenta comerse al chico, hasta que aparece otro más grande que amenaza al mediano. En el mundo empresarial la depredación forma parte de la rutina de la competitividad y no por ello se somete a sospecha toda estrategia financiera. 
De todos modos, como he dicho, José María Ruiz-Mateos estaba fuera de toda sospecha hasta que Yvancos sugirió el documento notarial, objeto de la manipulación informativa de este Domingo pasado. 

Sin embargo como imputados si aparecían Joaquin Yvancos, ex abogado del empresario, amén de testaferros de los que se sospecha que se lucraron,presuntamente, con las operaciones y los abogados del socio minoritario. Uno de los vástagos de D. José María también está en la causa aunque nunca admitió que se tratara de una supuesta estafa y fue ganando los recursos.  Se desconoce quién proporciona la noticia de El Mundo a raíz de que el 13 de Febrero de 2013, D. José María firma el documento notarial de auto inculpación con el fin de proteger a uno de sus hijos imputados.
Joaquin Yvancos ya había sugerido en Navidad que firmara un documento de auto inculpación para proteger al hijo que parecía implicado. De este modo, también Yvancos podría haber pretendido zanjar su vinculación con esas operaciones de palanca que le amenazaban  con responsabilidad penal.

Recuerdo la primera entrevista que tuve como portavoz en casa de Joaquin Yvancos en que el abogado sugirió que la salud de D. José María estaba resentida y que debería ser incapacitado. No se me pasó por alto que con ese argumento se podría culpar al empresario de todos los desmanes aduciendo que los otros solo eran unos mandados. No coló entonces, pero la buena fe del Sr. Ruiz-Mateos le ha gastado una mala pasada que no esperaba de la traición.

Lo cierto es que con el documento notarial auto inculpatorio, Yvancos queda desligado del caso aprovechando los sentimientos de protección de un padre dispuesto a sacrificarse por su hijo.

Se contaba con esa capacidad de sacrificio, capaz de darlo todo por sus hijos varones, y en el paquete de la inculpación ante notario venía la exención de responsabilidades de quien muy presumiblemente ha podido aportar el material para que El Mundo publique la noticia.

Con la autoinculpación salen ganando aquellos que muy seguramente han traicionado la buena fe de D. José María, puesto que cuando el 13 de Febrero Joaquin Yvancos sugirió la firma auto inculpatoria-a raíz de un pequeño favor que el abogado hizo al empresario-, se cuestionó cómo podría afectar una declaración así a su imagen pública. Yvancos dijo que en absoluto podría influir puesto que sería un documento que no trascendería públicamente. Poco ha tardado en publicarse dicho documento que exonera de responsabilidad a un hábil Yvancos que basa sus defensas en culpas falseadas de los ajenos.

Es fácil el chantaje emocional a quien han visto tantas veces cargar la cruz de su calvario personal con sentido del humor y nobleza ejemplar. Se le adivina tan fácil en el sufrimiento y la resistencia que no importa convertirle en chivo expiatorio, tan acostumbrado al denuesto y la indefensión, capaz de cargar cruces de otros aunque le pese la propia.

Reivindico la integridad de D. José María y el desconocimiento de esas operaciones realizadas a sus espaldas toda vez que legó su herencia empresarial en el 2004. Hoy fui a verle y noté el hartazgo, el cansancio vital de quien ha trabajado con esfuerzos denodados toda su vida para asistir a un infierno desmoralizador tan inmerecido como inhumanamente soportable. La traición siempre duele y nunca se habitúa uno a sus daños.

La manipulación es la evidencia de quien ideó la creación de este documento notarial. Es pura contradicción la intención de Joaquin Yvancos cuando afirma que la representatividad de D. José María era prácticamente simbólica a partir del 2004-como así era-, empezando en el 2006 el caso de la palanca que luego otros convirtieron en práctica continuada a espaldas del empresario... y si solo fuera lo de las operaciones palanca...

1 comentario:

Antonio Alfeca dijo...

Han manipulado y pisoteado el nombre de D. José María para hacer de su capa un sayo, pero van a tener que arrepentirse más tarde que pronto de su inmundicia.

Los vaticinios se van a cumplir mal que le pese a tant@ delincuente y forajid@ suelt@.

¡¡¡Un abrazo enorme, Amigo!!!