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miércoles, 19 de julio de 2023

Juicios Nueva Rumasa XVIII- Sobre la envidia, la necedad y la cobardía

 


https://ntvespana.com/14/07/2023/juicios-nueva-rumasa-sobre-la-envidia-la-necedad-y-la-cobardia-por-ignacio-fernandez-candela/

En la España de la envidia es normal que aquel destacado que impulsa de modo espectacular las ideas propias sea zancadilleado, demonizado e ignorado. Tal y como sucedió con José María Ruiz-Mateos quien fue frenado en seco al motivar y crear un estilo de vida laboral inédito y triunfal. Luego de la injusticia, esa envidia se fue acumulando ante las sucesivas victorias judiciales, empresariales y personales hasta que la enfermedad lo convirtió en vulnerable ante el enemigo y los traidores.

En la España de la necedad es usual el recelo contra los que con buena voluntad y no poco sacrificio, aportan esfuerzo para paliar el sufrimiento de quienes rechazan ayuda y siguen quejándose como víctimas de sí mismos, obcecados en obtener el auxilio que jamás aceptarán. Son sembradores de sus cosechas de negación destinados a no salir nunca del hoyo que ellos mismos escarban aún más profundo.
En la España de la codicia se arma una maquinaria de corrupción que ensalza a los holgazanes que viven de la política para manejar al antojo sectario las arcas públicas; y si no es suficiente, se decreta una expropiación delictiva que múltiples cómplices se encargarán de encubrir incluso manchando las togas en el lodazal de la injusticia.
En la España de la estupidez colectiva se da por hecho el engaño, asumiendo que los ciudadanos son complacientes con el saqueo de lo ajeno y hasta el saqueo de lo propio; lo que redunda en la descripción de una España indiferente y estulta que no se conmueve ni cuando la roban a sí misma.
En la España de lo miserable cantan sus vergüenzas los medios de comunicación que dicen ser un servicio público sin ocultar la hipócrita sevicia de fingir ser funcionalmente social, carroñeros para sus beneficios y codicias,  importando poco el falaz desempeño que justifican con los más interesados discursos y editoriales. Suplican financiación privada como pordioseros indignos con ansias de codicia indisimulada. Salvo muy honrosas y escasas excepciones, sólo se importan a sí mismos para mantener el chiringuito televisivo, a menudo con descomunales deudas de decenas de millones de euros por la desastrosa administración que endosan durante décadas. No les pida solidaridad si no está dispuesto a comprarla por el pecunio de la vergüenza.
También hay miserables que se comprometen para luego dar el portazo a quienes confían en que todavía existe el compromiso y la dignidad y no dudan en pretextarse con la muerte de un padre para portarse como unos miserables. Hay que ser malnacidos.
Resta la España de la cobardía, la que carga los lastres sobre los inocentes y cuantos pudiendo ser ágiles para impartir justicia se duermen en los laureles de la derrota por lo honrado y honorable que poco les importa siquiera dar el pego con la apariencia.
Con este percal de tanta deficitaria humanidad aún queda la esperanza de que se celebren los juicios demorados más de una década y remontar las carencias humanitarias y tristemente acumuladas en esta España nuestra que habla grotescamente tanto de sí misma con la boca llena de libertad y democracia. Aún así, hay esperanza.

Juicios Nueva Rumasa XVII- La ruina moral de una Justicia ausente


https://ntvespana.com/06/07/2023/juicios-nueva-rumasa-la-ruina-moral-de-una-justicia-ausente-por-ignacio-fernandez-candela/

Es una percepción crítica como triste: la Justicia en España es deficitaria, demagógica, parcial, ausente y al servicio del ocultamiento siendo un apéndice del poder corrupto; cuanto más corrupto, más oscura, menos imparcial y más evidente. Este es un doloroso criterio que los ciudadanos no pueden evitar en sus argumentos de queja generalizada. Si a ello sumamos la incapacidad de gestionarse con dinamicidad y la indiferencia por mostrarse como paradigma de honestidad, de pragmática honradez y leal con las necesidades sociales que la invocan, describiremos con exactitud el poder judicial que creció a la sombra de la democracia entre conveniencias e intereses ocultos como los que facilitaron el expolio de Rumasa antigua en 1983, permitieron la gran injusticia de no celebrar un juicio una vez demostrada la inocencia de Ruiz-Mateos y años después aceleró la extinción pública de Nueva Rumasa importando un comino el supuesto interés por atender las demandas de los afectados por los pagarés.

El balance de la Administración de Justicia es deprimente y debería avergonzar a cuantos con el tiempo han colaborado con tibieza a la imagen pública y social de un servicio público invisible, mal dirigido y en defensa de la corrupción y del delincuente revestido de mayores derechos que el ciudadano honrado. Podría excusarse la desorganización o la insuficiencia de medios para evitar que millones de documentos se desparramen por los suelos a falta de una eficaz burocracia capaz de canalizar los casos que deben presentarse en un tribunal, pero no la cierta impresión social de que el estamento adolece de un propio orden moral pareciendo gregario y partidista dependiendo de la especulación política. ¿Es eso quizá lo que provoca la demora de la celebración de los juicios de Nueva Rumasa, intereses concretos para justificar la demora de unos juicios después de que haya transcurrido más de una década desde que explotó el escándalo de la emisión fallida de los pagarés, o es negligencia y falta de interés profesional?
Si hubiese conciencia y un ápice de reflexión sobre la responsabilidad por la función social, esta Justicia dirimiría cuanto antes las cuentas pendientes en los despachos y buscaría una compensación moral al sufrimiento, al menos complementando un trabajo jurídico que no admite más retrasos cuando la propia Audiencia Nacional ha pedido que se agilicen los trámites para encontrar un espacio idóneo convertido en tribunal.
Existe una ruina moral de la Justicia en proporción a las percepciones de su falibilidad y desinterés por cubrir las necesidades sociales en conjunto de una ciudadanía honrada, y también una insuficiencia estructural que no permite la normalidad funcional siendo la escandalosa demora en impartir justicia un multiplicador de las injusticias que padece la sociedad española; por una Justicia ausente.

martes, 9 de mayo de 2023

La Justicia en España es, desgraciadamente, lo que es


 La Justicia en España es, desgraciadamente, lo que es

ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/20/04/2023/la-justicia-en-espana-es-desgraciadamente-lo-que-es-por-ignacio-fernandez-pena/

La Audiencia obliga a finiquitar la investigación al hermano de Puig » por un error del juzgado con la prórroga», así no se podrán practicar nuevas diligencias para investigar los contratos millonarios que salpican al PSOE en pleno. Al igual que el caso Isofotón de la verdulera acelerada de Hacienda. No existen las casualidades en las maniobras de los despachos para archivar causas por reiterados defectos de forma que exoneran de corrupción flagrante a numerosos altos cargos del PSOE. Y si es demasiado evidente la evasiva, siempre cabe el recurso accidental del cortocircuito para quemar los archivos de documentación pertinente cuya destrucción impide enjuiciar a los culpables de la debacle de la plandemia o las compras fraudulentas de las mascarillas, como recientemente ha sucedido con el incendio en el Ministerio de Sanidad. Para recurso de urgencia siempre estará la vendida Batet presta a prostituir con arbitrarias decisiones el Congreso y borrar los rastros de las visitas del caso Tito Berni para no dejar expuestos a los delincuentes socialistas. Todo con beneplácito, aquiescencia o vista gorda de unos responsables de la Justicia, por fin colocados al máximo nivel en el Constitucional, cuyas conciencias los revolverán en la tumba cuando vayan a dar cuenta de sus ventajistas iniquidades. De esa no se escapa ni el oscuro prognato Conde-Pumpido, ni otros del mismo cariz. La sanación de la moral y la enmienda de la conciencia son las asignaturas virtuales más difíciles de aprobar para algunos, soberbios confiados, cuando finalizan las clases teóricas en las universidades para luego impartir justicia. Con debida y supuesta humildad dado el grado de responsabilidad que el juez tiene en la propia siembra de sus obras, existe una gran responsabilidad que frivolizan algunos con sectarismo repugnante. Así va España y la percepción de la Justicia.
¿Y qué se percibe en la calle por parte de millones de indignados ciudadanos? La Justicia en España es lo que es por quienes la componen como una máquina sacacuartos  contra los ciudadanos honrados. Honrados como esas dignas excepciones de togados que destacan por la siniestra complacencia del resto con la criminalidad. Es lo que es porque en el fondo no ha podido ser más integra, cercana, empática con las necesidades del ciudadano que cumple con la ley. Cómplice de la fortaleza delictiva por la inacción moral que cubre de vergüenza los burocráticos despachos del negocio judicial. Protegidos los derechos del delincuente en la desequilibrada balanza de los derechos que se niegan a la víctima.  Orgullo patrio ante Dios, no;  espejismo de arbitraje por las buenas obras. Premiado el ardid delicuescente con la indefensión de los inocentes. El 11-M prescribe y si algún juez investiga corre la suerte en contra de Coro Cillán. Justicia sinónimo de chiringuito alimentado por el dolor de quienes no son problemáticos, siendo una pesadilla la lotería de los tribunales que juzgan sin que nada examine las conciencias atrofiadas o la corrupción sectaria e incluso los trastornos mentales. Justicia pero menos. No en vano, Jesús disertaba en las Bienaventuranzas sobre los que eran perseguidos por la Justicia, no refiriéndose al criminal sino al humilde que sufre los devaneos de esa Justicia con la indiferencia por procurar el bien, víctima  de la amoralidad de quien juzga sin las virtudes salomónicas de la equidad, careciendo de mínimo sentido común.
Justicia vanidosa que olvida los humildes deberes, tamaña responsabilidad de la conciencia, enemiga del noble y correligionaria del tramposo, presta a devorar pecunio, no obstante es primordial premisa al margen de la calidad de las sentencias, dependiendo del capricho de la interpretación de las leyes a favor de quienes la incumplen.
En España, esta España nuestra que lo soporta todo, antes la Justicia favorable al terrorista que al asesinado; antes defender los intereses del ladrón que el derecho del desvalijado; antes la defensa del que usurpa que el sentido común dando razón de Justicia elemental al usurpado.
Justicia como amenaza  lejos del aliciente de protección que debería hallar el sufrido contribuyente, a merced de sinvergüenzas que usan los tribunales para enriquecerse con falsas demandas; nada que objetar a la mentira si nutre la granja donde hocican a sus anchas monetarias un conjunto de profesionales ávidos de llenar las arcas con feroz competencia. No importa el absurdo de las circunstancias que se derivan ante un tribunal, ni los exabruptos morales de las falsas acusaciones, ni los sádicos recursos y plazos para que los criminales alarguen el acoso contra ciudadanos honrados, si funciona la máquina tragaperras. Que se imparta Justicia real y en conciencia, ¿conciencia?…es lo de menos. Que se lo pregunten a Marlasca, paradigma de lo miserable en España.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Salvamento institucional de la Banca: entre pillos anda el juego


 La corrupción impune es una suerte de juego malabar donde el espectador es engañado con las distracciones hechas a propósito para que el trucaje sea inadvertido. No hay magia en realidad, en este Sistema de nuestra España pseudo democrática no existe; sí hay fraude permanente e institucionalizado y la prueba más fehaciente del truco ante nuestras narices es ese salvamento de la Banca con 40.000 millones procedentes del  MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) y de  la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF)  con 18.000 millones destinados a Bankia, una entidad corrompida cuyos denuedos por no airear los trapos sucios no escatiman descarados y sospechosos esfuerzos por salvarla de la quema de la bancarrota. 

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ya ha puesto 4.500 millones de euros y aportará 13.500 millones más. Una buena inyección para una gestión bancaria poco ejemplar. Catalunya Caixa, Banco de Valencia y Novagalicia esperan también las ayudas como primeros beneficiados.

En el caso de Bankia-BFA, el Estado-el mismo que expropió con el felipismo delictivamente Rumasa y silencia la canallada posponiendo decisiones judiciales sobre las indefectibles indemnizaciones por retasación o justiprecio- es quien ha comprado el 100% de las acciones de BFA, en tanto BFA ha adquirido el 48% de las acciones de Bankia. Todo queda, sin duda, en casa, todo con tal de no lavarse trapos sucios de manera pública y con responsabilidades jurídicas.

D. José María poseía 23 bancos y le acusaron en 1983, con estafadores pretextos, de usar las entidades para financiar sus propias empresas del Holding Rumasa haciendo caso omiso a las exigencias del Banco de España. Mentira. El Sr. Ruiz-Mateos era una financiero muy incómodo para sus colegas de Banca por ser un competidor de juego limpio pero duro de roer, capaz de barrer a sus adversarios con el ingenio y la destreza  de los que los otros carecían. Ése fue su pecado que concitó las envidias para que fuera expropiado delictivamente a punta de metralleta. Desde entonces tuvo que defenderse como si caminara entre serpientes y escorpiones.

Exculpado de toda imputación, nadie de ese Sistema de corrupción con fingidas honorabilidades de la política, la empresa, la finanza o de la judicatura-por no hablar de los medios de comunicación arrimados a los expropiadores para llevarse la migaja del saqueado pastel-, se ocupó de resolver legalmente el repugnante expolio al que fue sometido el empresario y financiero.

Treinta años después, nadie movió un solo dedo para evitar que Nueva Rumasa colapsara y mandara a 10.000 trabajadores al paro. Era previsible que el Sistema de corrupción que expropió delictivamente Rumasa y cercenó los derechos fundamentales del damnificado, mediante vergonzantes decisiones judiciales, treinta años después obrara con la misma repulsiva hipocresía con la que hoy acude velozmente a rescatar bancos de gestiones de dirección nefastas.

Cuatro grandes bancos han sido los beneficiados de esta operación de salvamento que pagamos todos los ciudadanos. Todo un contraste de cinismo cuando nadie ha sido juzgado por la expropiación de 23 bancos de D. José María que terminaron especulativamente en las garras de los grandes bancos de entonces. Especial mención al Banco Popular , en manos de un inefable Luis Valls Taberner que guió durante dos años al confiado D. José María hacia la espeluznante trampa de la expropiación.

Muy protegido ha de estar el entonces delfín de Valls Taberner, Ángel Ron, cuando el Banco Popular se ha visto obligado a una ampliación de capital sin cambiar el equipo de dirección que casi lo lleva a la ruina. Ni beneficiándose de los bancos de Rumasa en 1983, ha sido capaz de una gestión limpia tapando todos esos trapos sucios que quizá han convertido las arcas del banco en un saco roto que ahora otros han de coser.

Cinismo institucionalizado el de estos bellacos que gobiernan, a base de fraudes históricos, nuestro presente. Es fácil anatemizar una víctima de un latrocinio concertado-la expropiación- tras el que se esconden insignes nombres de la banca, de la política, la finanza y hasta de la judicatura, con ese politizado Tribunal Constitucional que es la vergüenza a gritos de nuestro sistema judicial pútrido, convenido y sectario. Veremos dónde queda el Recurso Contencioso Administrativo contra ese deshonroso TC, ahora sobre la mesa del Tribunal Supremo... el mismo que lleva años demorándose en fallar indemnizaciones cantadas sobre las retasaciones de la sociedades vilmente expropiadas.


Es normal pues que nos traguemos el truco de la corrupción de las altas instancias, tan acostumbradas a silenciar los escándalos que podría incriminarlas como criminales de baja estofa. Pero en este país es posible robar a gran escala comprando la Justicia y los medios de comunicación. Así que no debe parecernos extraño que acudan en la actualidad al rescate de ladrones y no haya ley ni justicia para quien vio intervenidos 23 bancos que engulleron los magistrales miserables y mangantes que llevan engañando a los españoles durante décadas.

Si a los 23 bancos tomados por las armas, para descubrirse después que no procedía semejante arbitrariedad delicuescente, sumamos también 700 empresas como piezas de la cacería institucional de la corrupción generalizada, lo del rescate bancario es ya una estafa sin paliativos.

Maleantes hay en todas las instituciones de España y tienen nombres y apellidos. Felipe González es uno de esos delincuentes que vive muy bien pagando la impunidad del crimen-con el botín del saqueo- y encima se le considera prócer de la patria. Aviados estamos con tan hipócritas justicias que encumbran al bellaco y anatemizan al inocente.

Por cierto que el Estado debe la retasación, entre otras, de Galerías Preciados valorada en 1 Billón de pesetas. ¿Quién responde por el saqueo de los bancos , siendo entre otros: Banco Atlántico, Banco de Jerez, Banca Masavéu, Exbank, AVA, Eurobank, Banfisa...? Mucha deuda contraída la de esta inmoralidad institucional y morosa del país que tiene a mal denominados jueces como peones para que no exista reparación por el brutal perjuicio causado contra D. José María. Truco tras truco, engaño tras engaño, ésta es la democracia en la que dicen que vivimos. Ya somos muchos los españoles que comprobamos esa falacia, como ya conocía desde hace treinta años el Sr. Ruiz-Mateos.  Aun así no hemos de perder la esperanza de que algún juez no sea cínico, cobarde, ni sectario; con ser  normal y digno , bastaría.

lunes, 22 de octubre de 2012

Seis meses tan cerca de un hombre excepcional: José María Ruiz-Mateos


 Seis meses llegan, raudos e intensos, de mi vinculación a D. José María Ruiz-Mateos, en un tiempo de aprendizaje del alma ante tantas actitudes dispares que he encontrado en torno a tan magnífico hombre pese a la falsa apariencia.

 Mi conciencia de escritor algún día me impulsará a escribir sobre extraordinarias experiencias que acontecen a su lado. Ciertamente, me gustaría crear un libro intitulado:"Cómo José María pagó a sus Inversores". Toda una batalla de diario en pos de tan gran objetivo.

En este lapso he sido amenazado, en contadas ocasiones, de muerte;  han puesto en el horizonte de mi integridad personal las querellas; han intentado comprarme, me han censurado ante millones de personas en un programa de televisión y sigo ascendiendo la abrupta montaña con la que siempre tuvo que confrontar D. José María. Afortunadamente también considero la motivación de muchas personas, entre las que se encuentran muy amables Inversores, que me animan a seguir adelante. Eso es lo que cuenta como para el empresario, al margen de todo lo que vaya aconteciendo hasta ahora.
 

Comprendo que mi labor es a contracorriente como son esos sacrificios de la convicción que da el conocimiento de causa. Así es que nunca cejo de aleccionarme con las actitudes de una persona paradigmática y singularmente resistente. De las actitudes se aprende siempre y de sus detractores comprendo el verdadero alcance de los méritos del Sr. Ruiz-Mateos.

De actitudes multitudinarias, también he aprendido cuánto  engaña la apariencia cuando desde las sombras gentes de disfraz honorable se comportan como verdaderos delincuentes, abusando de un hombre al que se le saqueó un patrimonio con un Sistema conchabado en codicias inconfesables y que han durado tres décadas. Masivas las actitudes de la ignorancia, la comodidad de no entender la realidad alentada por un sectarismo propio de la envidia y el recelo especulativo. El resentimiento de los que quieren saber y no pueden, no ha perdonado el ingenio de quien sabe y puede. El gran público ha sido víctima de los engaños orquestados contra el empresario siendo cómplices muchos de esta ahora ruina colectiva actual, por la permisividad y el conformismo a la hora de maltratar a D. José María ante la criminal expropiación de Rumasa tomada por las armas. España estaba condenada cuando ignoró el brutal atropello contra un hombre trabajador e ingenioso como pocos.

De actitudes personales he aprendido gracias a  personajes delicuescentes que han pasado a la Historia como benefactores sociales. Luis Valls Taberner, Rafael Termes, Juez Lerga, de tener conciencia mortuoria deberían estar incómodos entre las paredes de féretros donde no hay capacidad suficiente para albergar sus muchas injusticias. A decir verdad, Valls Taberner padecía de un rigor mortis del alma cuando vivía para causar tanto mal encubierto.

De esas actitudes malignas da cuenta el libro José María Ruiz-Mateos. La verdad sobre mí y Rumasa. Queda reflejada en sus páginas la vileza de esos democráticos personajes de España que encubiertamente han llevado a la asolación las arcas públicas y los bolsillos de los incautos ciudadanos. Esas personalidades quedan fielmente retratadas en más vivos que muertos; tal es la persistencia de los males en España.

Mi objetivo principal, por el que he trabajado con el entusiasmo propio del conocimiento de causa de la integridad, honradez y noble dignidad de D. José María, ha sido dar a conocer al verdadero José María Ruiz-Mateos con una defensa a ultranza de su persona frente a la iniquidad, la ignara complacencia de la crítica desinformada, del intento de la mofa y befa contra tan genial empresario y financiero y, a través de su talento innato, trabajar a su lado para solucionar el drama de los Inversores que él nunca generó.

De su responsabilidad como padre siento una admiración por la capacidad ilimitada del sacrificio y de la defensa sin ambages frente a todas las contingencias y sufrimientos devenidos de manera tan inopinada. En correspondencia, pertenece el carácter valiente, íntegro, sencillo en lo digno y generoso-mostrado este pasado verano-, en la lucha ante la adversidad de su hija Begoña, adalid del honor de un padre magnánimo en el que reconoce el mismo latido de pundonor y arrojo que ha caracterizado al luchador sin parangón al que tengo el privilegio de representar.

El tiempo coloca todo en su sitio y a las personas en el espacio del reconocimiento de sus obras. Me consta la fuerza de la influencia de lo providencial en la vida de D. José María y así lo vivo magnificando tanta sencillez de espíritu que me alecciona, admirado del sacrificio imponderable de quien solo desea responder por aquellos que depositaron su confianza en él.

Llega un tiempo revelador porque percibo que D. José María comienza reflejarse ante la opinión pública como siempre fue y todos desconocían. Son muchos ya entre mujeres y hombres que saben discernir entre las variopintas actitudes del entorno y que deducen dónde está la rectitud de conciencia, la obra convertida en premisa ante la falsa promesa de la pasividad, ante la hipócrita condición de quienes dicen hacer y dejan que el sufrimiento fluya de manera ajena, y aseguran la comodidad de una codicia justificada por el silencio y el ocultamiento.

Confío en la genuina destreza del empresario que le llevó a construir un Holding Rumasa valorado por retasación en 3 Billones de pesetas y asisto como testigo al gran trabajo de diario que desempeña buscando soluciones para los Inversores y los trabajadores afectados por lo sucedido en Nueva Rumasa.

Actitudes todas de las que aprendo, desde la valentía sin medida de él  hasta la sin razón de un egoismo que nunca fue de D. José María, un generoso alma del cual aprender a poco que vislumbremos la capacidad inherente a un genio y dotado de un corazón arrolladoramente entregado por el que lo ha dado todo en pro de generar empleo y otorgar riqueza empresarial para el bienestar de sus semejantes. Ésa es la gran riqueza por latido que alberga su sentir personal. Merece demostrar cuánto vale la palabra de un hombre sin igual y quisiera ser testigo de ello , junto a millones de personas, para celebrar el reconocimiento que sus enemigos siempre le han negado. La actitud de la victoria es su fortaleza ante los crueles embates que le han propiciado. Él puede dar una victoria a la Justicia verdadera y una gran felicidad a quienes esperan el milagro en que siempre el empresario ha confiado sintiéndose solo un peón de un Dios magnánimo en el que siempre ha visto a su prójimo por mucho daño que le hayan causado.

Seis meses han transcurrido de fuerzas renovadas por el alma de sus impulsos sencillamente geniales, con los que vibro satisfecho de vivirlos en primera persona a su lado; su energía me revitaliza y me refuerza para seguir trabajando junto a él en busca de esas soluciones que es capaz de conseguir. Dios quiera concederle el tiempo de la victoria que es capaz de alcanzar para todos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Nueva página en Facebook para comunicación directa con los INVERSORES


Sabemos que este empeño entraña dificultades pero D. José María Ruiz-Mateos no es un empresario cualquiera y su trayectoria profesional avala su ingenio para resolver conflictos. La voluntad por dar respuestas es firme y perseverante.

Desde hace tiempo se ha comunicado la absoluta disposición de D. José María por entablar una comunicación directa con representantes de plataformas de Inversores y con cuantas personas deseen que se les expliquen cuáles son las medidas que se han tomado desde el punto de vista financiero, empresarial y judicial.

Estos meses de intenso trabajo han sido de siembra para poder generar soluciones a la problemática de los Pagarés.

Cuando se exigió la devolución de las empresas en poder de Cabo por no haber respondido por la exigencia de pagar a los Inversores, se planteó una estrategia óptima para poder gestionar los pagos; sin embargo se ha descubierto la irregularidad de los procesos concursales y habrá de dirimirse en los tribunales la implicación de Back and Business en presuntos hechos delictivos ya denunciados.

Como portavoz he estado al lado de D. José María cuando ha recibido a Inversores en Alondra. Las manos están tendidas con cuantos recursos puedan disponerse para aportar respuestas.

Nada es inamovible y podría bastar un cambio de las condiciones actuales para dar viabilidad a una eficaz solución al problema de los Pagarés. Puesto en contacto con Plataformas varias, he observado la reticencia de los abogados intermediarios y deducido que son los que salen ganando, cobrando por litigar, en tanto se dilate el problema de los pagos.

De numerosos comunicados pidiendo correos para responder de inmediato por las gestiones, ahora ante los jueces, de de Cabo, y abriendo las puertas para exponer el trabajo que se está realizando así como  escuchar cualquier propuesta que pueda apoyar D. José María, paso ahora a atender por las redes sociales las peticiones directas de cuanto Inversor desee entrevistarse con él. El llamamiento a los representantes de Inversores es a los propios Inversores que quieran conocer el aspecto práctico de las múltiples gestiones que están en marcha.

El enlace de Facebook a la página para la comunicación directa con Inversores es:

PÁGINA DE FACEBOOK: Objetivo: Pagar a Inversores de Nueva Rumasa. 

Así pues, todas las máximas facilidades  están dispuestas para los Inversores que deseen comunicarse. Todo ello ahora que están progresando las iniciativas trabajadas estos meses pasados.

No existen dos partes en litigio, sino una sola aspiración de resolver los problemas con total voluntad y de manera incondicional.

A continuación se detalla el objetivo de esta página dirigida a cuantos se interesen por la búsqueda de soluciones que trabaja periódicamente el empresario:


Información

Página de contacto directo de D. José María Ruiz-Mateos ante los Inversores, con las medidas conducentes a solucionar la problemática de los Pagarés.
Misión
Generar comunicación conjunta en las respuestas que se buscan para pagar a los Inversores de Nueva Rumasa, así como satisfacer las necesidades de extrabajadores.
Descripción
Como portavoz oficial de D. José María Ruiz-Mateos, se crea esta página con el fin de facilitar las comunicaciones con todos los Inversores que deseen conocer el trabajo diario del empresario en vías jurídicas, empresariales y financieras que se han abierto en busca de soluciones.

Durante este tiempo, el empresario ha recibido a los Inversores para explicar los cauces abiertos que se dirigen a responder por el drama que él no ha generado pero en el que activamente se involucra en busca de erradicarlo.

De este modo se informa que no existen partes litigantes, sino una única aspiración por resolver las problemáticas derivadas de la quiebra de Nueva Rumasa. D. José María abre las puertas poniendo a disposición de los Inversores todo lo que esté en su mano para responder las demandas.


Es pues un llamamiento a cuantos tenedores de Pagarés quieran saber cómo se está gestionando el objetivo de producir soluciones, con una abierta comunicación en la cual se pueden aportar cuantas ideas y proyectos puedan sumarse a los que D. José María ya trabaja.


La única intención es pagar y no existen barreras para este propósito.


Bienvenidos los Inversores que deseen información y quieran comunicarse de manera directa con quien contempla como mismo objetivo el de quienes depositaron su confianza en la trayectoria empresarial y personal del empresario.

sábado, 20 de octubre de 2012

Castellar de la Frontera, detrás de la zanahoria





En 1983 la finca de La Almoraima, de 16.000 hectáreas, fue expropiada por la ruindad de una pandilla de  miserables advenidos al poder con el cabecilla Felipe González dispuesto a robar, como así lo consiguió, el 10% del PIB de España, siendo un 2% generado por el Holding Rumasa.

Se expropiaron, el tiempo ha demostrado que de manera delictiva, 700 empresas y 23 bancos de D. José María Ruiz-Mateos.



No me cuesta nada imaginar  el estentóreo jaleo de alegrías al canto demagógico del sinvergüenza Alfonso Guerra coreando el "to par pueblo". Todo un pueblo, en concreto, debió regocijarse con ese frotamiento de manos colectivo cuando se anunció la expropiación de Rumasa en 1983, considerando que la finca de La Almoraima estaba en las cercanías y era propiedad de D. José María Ruiz-Mateos. 


En Castellar de la Frontera han tenido tiempo para descubrir que los forajidos que expropiaron a punta de metralleta al propietario,  fueron los manipuladores de tontos útiles para prometerles la zanahoria de igual modo que los asnos trotan el camino sin llegar a degustar el premio. 

Personalmente,después de conocer muy de cerca la criminalidad del felipismo con el perfecto delincuente  de Felipe González-perfecto delincuente porque sus actividades delictivas se aseguraron de quedar sin castigo-, premiado con la impunidad, la compra de la Justicia, y las millonarias compensaciones de los amigotes Cisneros y Slim,  los habitantes de Castellar probablemente tengan merecidas las consecuencias de esas miras codiciosas con que les engañaron para justificar una expropiación delictiva como vergonzante capítulo de la Historia de España.

Si de manera fehaciente se ha de mostrar esa España de lo sucio, rastrero, mezquino e hipócrita que se pretende encubrir con el silencio conchabado de todos los que se beneficiaron, es la expropiación de Rumasa el máximo exponente de la pútrida concepción de una democracia cuyo tufo proviene de la política, de la banca, de la judicatura, de instituciones aparentemente honorables y parásitos con aires de grandeza adquiridos a base de robar patrimonios por decreto ley. Seguramente habrá gente honesta y honrada pero es difícil averiguar dónde encontrarla.

La finca de La Almoraima, comprada por el Sr. Ruiz-Mateos lícitamente por 600 millones de pesetas de entonces, posee un valor de retasación de 51.000 millones.; una cantidad suficiente para pagar a los Inversores de pagarés. Si sumamos todas las retasaciones que el abogado burgalés García Gallardo realizó por el incumplimiento de la Ley de Expropiación Forzosa de 1954, vulnerado el artículo 58, el montante de indemnizaciones que debe el Estado por la canallada delictuosa de la expropiación de Rumasa asciende a 3 Billones de pesetas. Solo Galerías Preciados importa 1 Billón de pesetas y está sobre la mesa del Tribunal Supremo.

Es repugnante observar a tanto hijo de mala madre ignorar algo tan evidente dejando muy clara la hipócrita concepción de un país donde nada ni nadie son lo que parecen ser.

Es obligado recordar- por la mucha hostilidad de resentidos sin causas, mediocres jueces de la calle y las tertulias televisivas, envidiosos con saña y demás fauna del resentimiento visceral que vergonzantemente caracteriza a algunos sectores de la sociedad- que D. José María Ruiz-Mateos fue absuelto, en 1996,  de todas las imputaciones que la basura gobernante de entonces pretendió adjudicarle dejándole, además, en absoluta indefensión.

Es obvio deducir que si alguien que está acusado de robar una cartera ajena- siendo la suya propia- es inocente y absuelto de imputaciones, debería la Justicia reintegrar lo que se le quitó con falsas acusaciones. Hete aquí que en la justa compensación de una consecuencia lógica derivada de una inocencia demostrada, ésa tan cacareada Justicia se indispone descaradamente dejando que se dilate durante treinta años una decisión compensatoria por los daños y perjuicios sufridos por el empresario.

La realidad asqueante de esta España tan querida pero con tanto hipócrita suelto, es que un hombre inocente sufrió el expolio brutal de todo su patrimonio y jamás se hizo nada por compensarle del calvario sufrido. Cualquier español mataría si se le tratara así. Milagroso es que los protagonistas de semejante arbitrariedad delictiva no hayan sido pasados a cuchillo pues la venganza del empresario consistió en crear riqueza y generar empleo. Milagroso que tanto cerdo siga hocicando a cuenta de lo robado.

El dinero nunca le importó a D. José María pues muchos pueden decir de los miles de millones de pesetas que ha regalado. Cierto es que siempre declaró que le costaba pagar impuestos a un Estado que le saqueó miserablemente el trabajo de toda una vida y lo dejó en indefensión absoluta. 

La paradoja es que un hombre justo se enfrentó a todo un Sistema corrupto que pretendía obligarle por Ley lo que a él, en lo más elemental,  se le ha negado. Puede decir, afirmar taxativamente, que cree en la Justicia pero que no existe en España.
   Un hombre singularmente genial tuvo que enfrentarse involuntariamente con la codicia conjunta de una gentuza que bien especuló con su existencia personal y profesional.

La Almoraima fue gestionada por sinvergüenzas con patente de corso; como así pasó con Galerías Preciados vendida a precio de saldo por 1.000 millones a los amigachos del repugnante playboy de pacotilla, ridículo cantamañanas convertido en hombre de la patria Mister X, para luego revenderse por 30.000 millones al Grupo Montleight. No es extraño pues que ahora los más necesitados del pueblo comprueben, una vez más, que fueron los tontos útiles que recorrieron un largo camino hacia la ruina. 

Es lo que pasa por dejarse guiar por majaderos; ilusionados con la expropiación contra un hombre trabajador y honrado, superlativo en ingenio inalcanzable para la mayoría, descubrieron que los gritos de júbilo con las promesas demagógicas del socialismo solo les iba a conducir al enriquecimiento ajeno y a la pobreza propia.

Seguro que tantas quejas por no poder percibir lo que se robó a un hombre íntegro, con el alborozo del pueblo de Castellar, no son ni un ápice de intensas que lo sufrido silenciosamente por el empresario y financiero jerezano. 

Que no se lamenten. La ignorancia siempre se cobra el precio que procura su daño.


Por otro lado, sí es verdad que esta finca de 16.000 hectáreas, robada con armas por delincuentes que usaron la demagogia para engañar al cándido pueblo, podría ser respuesta suficiente para cumplir con los Inversores.


Lo paradójico es que esa Justicia que se hace la sueca en España para intervenir por el daño causado contra el empresario de manera tan atroz, es la misma que ha embargado el patrimonio de D. José María con el que podría pagar tres veces la deuda de los Inversores. En tanto están asfixiadas miles de personas que solo con un poco de eficacia judicial verían cómo se puede resolver rápidamente un drama que pretende solucionar cuanto antes el empresario.


Son esas paradojas de una España de tantas mentiras donde el héroe pasa por villano y los villanos por próceres de la patria. Luego nos sorprendemos de los resultados institucionales y económicos  de tanta hipócrita estulticia.

viernes, 5 de octubre de 2012

El libro que quita las máscaras de los insignes de España



        

Seamos francos y cristalinos, al contrario que muchos “honorables” de esta España de corrupción que ya hace treinta años apuntaba maneras  encubiertamente delictivas con el expolio de Rumasa.

A nadie debería de extrañar que España esté hecha unos trapos, a poco que se conozca quién es quién desde hace treinta años y se desvele el verdadero carácter estafador de quienes han regido los destinos de los ciudadanos.

En El Gran Debate de Tele5 fui descaradamente censurado cuando denuncié la existencia de gente oculta, con apariencia de honorabilidad, que saqueó canallescamente Rumasa y que tres décadas después llevaron a la ruina a los españoles. Metí el dedo en la llaga, obviamente. Solo el temor a que dijera algo que hiciera peligrar estas identidades encubiertas, fue lo que provocó una censura nada disimulada en un programa en directo ante millones de espectadores. No importa;  este libro meterá la mano entera.

Así que seamos consecuentes y llamemos a esos honorables no presuntos sinvergüenzas sino sinvergüenzas a ciencia cierta, según relata el famoso libro escrito hace una veintena de años y que retrata esta España de corruptelas en que insignes hombres de la política, de la banca, de la empresa y la judicatura, muestran el verdadero y  rastrero carácter al despojarles  de las máscaras.

Cuando D. José María afirma que no existe Justicia en España, sabe que el engaño nacional posee identidad. Múltiples nombres son los que se revelan en el libro y sorprendería saber qué es lo que hacen actualmente en puestos relevantes donde se ejerce la corrupción del mismo modo que entonces; ahora y siempre.
Sinceramente, creo que más de uno que aparece en este libro debería sentir asco de seguir vivo. Confieso que después de leerlo me asqueó la existencia de tan viscerales hipócritas. Me encargaría, por pura convicción de integridad,  de sacar las vergüenzas a más de un delincuente que ha existido a la sombra de hechos delictivos, cuya impunidad se han asegurado con una justicia cómplice, propia de criminales, que   cubrió muchas espaldas a base de repartirse el inmenso botín de Rumasa.

Los jueces han permitido lo que los forajidos han dictado políticamente. Es hora de hablar claro y queden las alimañas  al descubierto.

No existirá más diafanidad de criterio, después de tanto oscurantismo,  que las letras de este libro intitulado: José María Ruiz-Mateos: Toda la verdad sobre mí y sobre Rumasa. El empresario y financiero sabe bien quién es quién en este país que le ha martirizado con brutales trampas perpetradas por prohombres de patria que son en realidad miserables que han llevado, acostumbrados a robar y delinquir sin punición, a todos los españoles a la ruina 30 años después de la delictiva expropiación.
Seremos francos y cristalinos cuando todos sepamos quiénes son los canallas que cuajan, con sus nombres y apellidos, la vergonzante semblanza de una España engañada durante décadas por gentuallas de la política, de la banca, de la judicatura, de la empresa y de instituciones de apariencia respetable, conchabadas para, por acción u omisión, llevar a cabo un saqueo conjunto y dejar en indefensión a una víctima de múltiples mentiras y abocado a callejones sin salida y con desprestigio continuo personal y profesional.

En el libro guardado durante casi treinta años, hay ya muchos muertos, auténticas barreduras de polvo que saturan los nichos del mismo modo que se masificaron sus malas obras con apariencias de honradez. Nombres como el de Luis Valls Taberner, uno de los ejecutores de la canallada expropiadora que engañó malévolamente y se apropió de 1.000 millones de pesetas de entonces, sin que jamás se dijera del destino de ese dinero robado al Sr. Ruiz-Mateos. El demonio que aconsejó que D. José María fuera a Londres, con el fin de que no pudiera defenderse mientras el felipismo arremetía contra su patrimonio. Uno de los ejecutores más cercanos al empresario y que le llevó a la trampa de manera taimada y traicionera. Rafael Termes, es otro de esos muertos que bien podrían revolverse en las tumbas cuando se conozcan públicamente sus verdaderas identidades.

Aunque los muertos importan ya poco, porque son los vivos lo que aún pueden dañar si no se les saca de los agujeros desde los que dirigen sus inicuas componendas.
Mil millones robados personalmente por el antiguo presidente del Banco Popular… esa cantidad no era nada comparado con el Holding Rumasa que fue presa de una salvaje especulación orquestada por unos forajidos de nueva hornada que llegaron dispuestos en 1983 a dejar una España irreconocible y así lo consiguieron robando a manos llenas el 10% del PIB español; entre lo asolado correspondía al 2% al trabajo de 20 años levantando honradamente RUMASA. Trescientos cincuenta mil millones de las antiguas pesetas, asolados de la noche a la mañana junto a casi cien mil puestos de trabajo directo y trecientos mil indirectos.

La política y la banca fueron beneficiados directos del saqueo en tanto, desde las sombras, algunos hacían creer que era el socialismo el que verdaderamente intervenía las sociedades del Holding. En el libro se ratifica quiénes fueron los peones carroñeros y quiénes las piezas de mayor rango  que provocaron aquel crimen no investigado.

No es extraño que en la hipocresía visceral de este país convertido en vergonzante paradigma de inutilidad e ineficacia, los necios de la actualidad televisiva  rían la gracia de una expropiación brutal a punta de metralleta. Se rían de que el empresario fuera absuelto en 1996 y de que no se le devolviera lo robado. Rían la gracia de un Sistema cómplice que resguarda a delincuentes con toga, criminales tras los despachos de la presidencia de bancos y políticos destructivos que viven a costa de los ciudadanos después de haber desintegrado sus vidas sin presente ni futuro.

Comprendo que la imbecilidad sea la tónica generalizada de payasos que se ríen de las injusticias pensando que tienen bien protegidos sus patrimonios, pertrechados de viáticos que jamás otros se llevarán por la fuerza y con absoluta indefensión. Es comprensible que los necios se rían siendo incapaces de crear empleo o una riqueza retasada en tres Billones de pesetas como así sucede con el Holding.

Los necios ríen porque son ignorantes, porque son la excusa perfecta de los criminales que se han aprovechado de que existan estos payasos de risa floja para intentar ridiculizar la apabullante y excelsa obra de un empresario y financiero muy serio obligado a defenderse, de manera espectacular, al observar que vivía en un país cuajado de criminales de alto nivel  que se encubrían los unos a los otros.

Uno comprende que la idiocia sea así de poco controvertida por esa tendencia a la envidia que este país ha practicado desde tiempos ancestrales. Así no me extraña que la risa tonta sea esa elemental caracterización de los simples, los llanos, los correveidiles y los poco productivos charlatanes que copan las pantallas de las televisiones.

A D. José María solo le importa erradicar el terrible drama de los Inversores y se trabaja de continuo en esa dirección. Sin embargo, el empresario es consciente de que en treinta años nada ha cambiado y es obligación moral denunciar a los que llevan décadas de impunidad y orquestando trampas contra el empresario, además de especular con la vida de todos. No importa nadie de los que nombra este libro que se convierte en un bestiario canallesco de una España desconocida que los ciudadanos, las verdaderas víctimas, merecen identificar. No importan ninguno, porque recompensas inmerecidas han adquirido, a través del latrocinio permanente, cuando deberían haber estado en la cárcel.

A mucha gente le sorprenderá la identidad de los nombrados pero más indignará lo que esconden tras el disfraz de la honradez. Desnudos, no habrá ropaje que les cubra las vergüenzas. ¿Se imaginan presidentes de bancos, políticos, jueces, empresarios, periodistas, desnudos en plaza pública y juzgados por sus verdaderas obras? Hasta puedo imaginarme cadáveres insignes revolviéndose en sus tumbas…
Un libro así era del todo necesario. Treinta años de espera son demasiados años,  pero siempre ha de llegar el momento de la verdadera Justicia.