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martes, 9 de mayo de 2023

La Justicia en España es, desgraciadamente, lo que es


 La Justicia en España es, desgraciadamente, lo que es

ÑTV ESPAÑA: https://ntvespana.com/20/04/2023/la-justicia-en-espana-es-desgraciadamente-lo-que-es-por-ignacio-fernandez-pena/

La Audiencia obliga a finiquitar la investigación al hermano de Puig » por un error del juzgado con la prórroga», así no se podrán practicar nuevas diligencias para investigar los contratos millonarios que salpican al PSOE en pleno. Al igual que el caso Isofotón de la verdulera acelerada de Hacienda. No existen las casualidades en las maniobras de los despachos para archivar causas por reiterados defectos de forma que exoneran de corrupción flagrante a numerosos altos cargos del PSOE. Y si es demasiado evidente la evasiva, siempre cabe el recurso accidental del cortocircuito para quemar los archivos de documentación pertinente cuya destrucción impide enjuiciar a los culpables de la debacle de la plandemia o las compras fraudulentas de las mascarillas, como recientemente ha sucedido con el incendio en el Ministerio de Sanidad. Para recurso de urgencia siempre estará la vendida Batet presta a prostituir con arbitrarias decisiones el Congreso y borrar los rastros de las visitas del caso Tito Berni para no dejar expuestos a los delincuentes socialistas. Todo con beneplácito, aquiescencia o vista gorda de unos responsables de la Justicia, por fin colocados al máximo nivel en el Constitucional, cuyas conciencias los revolverán en la tumba cuando vayan a dar cuenta de sus ventajistas iniquidades. De esa no se escapa ni el oscuro prognato Conde-Pumpido, ni otros del mismo cariz. La sanación de la moral y la enmienda de la conciencia son las asignaturas virtuales más difíciles de aprobar para algunos, soberbios confiados, cuando finalizan las clases teóricas en las universidades para luego impartir justicia. Con debida y supuesta humildad dado el grado de responsabilidad que el juez tiene en la propia siembra de sus obras, existe una gran responsabilidad que frivolizan algunos con sectarismo repugnante. Así va España y la percepción de la Justicia.
¿Y qué se percibe en la calle por parte de millones de indignados ciudadanos? La Justicia en España es lo que es por quienes la componen como una máquina sacacuartos  contra los ciudadanos honrados. Honrados como esas dignas excepciones de togados que destacan por la siniestra complacencia del resto con la criminalidad. Es lo que es porque en el fondo no ha podido ser más integra, cercana, empática con las necesidades del ciudadano que cumple con la ley. Cómplice de la fortaleza delictiva por la inacción moral que cubre de vergüenza los burocráticos despachos del negocio judicial. Protegidos los derechos del delincuente en la desequilibrada balanza de los derechos que se niegan a la víctima.  Orgullo patrio ante Dios, no;  espejismo de arbitraje por las buenas obras. Premiado el ardid delicuescente con la indefensión de los inocentes. El 11-M prescribe y si algún juez investiga corre la suerte en contra de Coro Cillán. Justicia sinónimo de chiringuito alimentado por el dolor de quienes no son problemáticos, siendo una pesadilla la lotería de los tribunales que juzgan sin que nada examine las conciencias atrofiadas o la corrupción sectaria e incluso los trastornos mentales. Justicia pero menos. No en vano, Jesús disertaba en las Bienaventuranzas sobre los que eran perseguidos por la Justicia, no refiriéndose al criminal sino al humilde que sufre los devaneos de esa Justicia con la indiferencia por procurar el bien, víctima  de la amoralidad de quien juzga sin las virtudes salomónicas de la equidad, careciendo de mínimo sentido común.
Justicia vanidosa que olvida los humildes deberes, tamaña responsabilidad de la conciencia, enemiga del noble y correligionaria del tramposo, presta a devorar pecunio, no obstante es primordial premisa al margen de la calidad de las sentencias, dependiendo del capricho de la interpretación de las leyes a favor de quienes la incumplen.
En España, esta España nuestra que lo soporta todo, antes la Justicia favorable al terrorista que al asesinado; antes defender los intereses del ladrón que el derecho del desvalijado; antes la defensa del que usurpa que el sentido común dando razón de Justicia elemental al usurpado.
Justicia como amenaza  lejos del aliciente de protección que debería hallar el sufrido contribuyente, a merced de sinvergüenzas que usan los tribunales para enriquecerse con falsas demandas; nada que objetar a la mentira si nutre la granja donde hocican a sus anchas monetarias un conjunto de profesionales ávidos de llenar las arcas con feroz competencia. No importa el absurdo de las circunstancias que se derivan ante un tribunal, ni los exabruptos morales de las falsas acusaciones, ni los sádicos recursos y plazos para que los criminales alarguen el acoso contra ciudadanos honrados, si funciona la máquina tragaperras. Que se imparta Justicia real y en conciencia, ¿conciencia?…es lo de menos. Que se lo pregunten a Marlasca, paradigma de lo miserable en España.

martes, 29 de enero de 2013

Plano de situación, a 30 años vista de la expropiación delictiva de Rumasa, desde la coyuntura actual




 La experiencia me dicta la consciencia de la realidad que a veces sobrepasa con mucho los magines de la ficción. A mis propios libros me remito donde narro vicisitudes autobiográficas que parecen asacadas por un inventor de historias delirantes con vida propia aburrida. No es mi caso, pues lo que cuento es la certeza de un acontecer con el que la existencia sorprende y siempre cuando menos se espera. Así me sucedió en la encrucijada del destino que me llevó a conocer al Sr. Ruiz-Mateos con un objetivo unificado de reconocimiento por la Justicia, la verdad y de responder por los Inversores.

La vida personal de D. José María marca un hito en vicisitudes únicas, singularmente trascendidas en un hombre de espíritu sencillo pero de ingenio vital y complejamente irrepetible. Tal es así que sus enemigos nunca dieron la talla, siendo en realidad alfeñiques pertrechados de la trampa sucia al servicio de la codicia, de la avaricia, del parasitismo y de la Política; o quizá sería más acertado, observando los delincuentes, los politicastros implicados en la delictiva expropiación del Holding-como Felipe González, el viva la vida de la estafa permanente que robó el 10% del PIB español, cuyo 2% pertenecía al trabajo desarrollado 20 años en Rumasa-, que la Política ha sido el pretexto legal y constitucionalmente permitido para ejercer la estafa, el crimen, el saqueo sin castigo y llevarse el reconocimiento público por esos complejos democráticos que padecemos después de 40 años de dictadura. 

De esos complejos ya he hablado en otras ocasiones, pero no está de más recordarlos para reconocer la mucha gentuza de la Transición que ha corrompido la sociedad española y que aún vive de las rentas vitalicias que otorgó el desempeño de un poder propio de forajidos.


El tiempo descubrió que los saqueadores de Rumasa no tenían un ápice de honorabilidad, pero el cinismo social ha sido muy clarificador para comprender la bajeza de tantos elementos  respetados bajo la protección del oscurantismo en altos estamentos.


Al día de hoy, cuando estamos en muy avanzadas proyecciones con el fin de solventar el drama de los tenedores de los Pagarés, se unifica la historia de una traición nacional de hace tres décadas con las problemáticas actuales de Nueva Rumasa, siendo D. José María protagonista como blanco de traiciones, del pasado y del presente, luchador incansable que no se rinde por la dignidad de su responsabilidad profesional y personal que siempre ha desempeñado con rectitud, pese a estar proscrito por las muchas injusticias cometidas contra él. Sus espadas en alto no son las de cualquiera; posee el derecho a la protesta, al litigio y hasta a la confrontación ante las muchas injusticias calladas y la cobardía de tantos que han callado por no verse perjudicados. Un secreto a voces que la omisión de los cobardes hace áun más evidente.


Así, treinta años después sabemos:

1
-1-     D. José María fue exculpado de todas las imputaciones que sirvieron de pretexto para expropiar Rumasa.

2-      En el momento que existe una exculpación, la víctima tiene derecho a que se le devuelva lo que era suyo, como patrimonio legal y legítimamente ganado.

3-      Siendo inocente el Sr. Ruiz-Mateos de inmediato se colige que los orquestadores del saqueo son ladrones que deberían ser juzgados.

4-      Durante 20 años se levantó con éxito y solvencia empresarial una Nueva Rumasa cuya gestión fue brillante y cumplidora de todos los pagos a trabajadores y proveedores.

5-      Después de la problemática que no generó el empresario, el tiempo y las investigaciones exculpan a D. José María sobre el conocimiento del dinero de los Pagarés. Asimismo se le desvincula del gobierno del Grupo empresarial no siendo responsable de los problemas derivados de ajenas direcciones.

6-      Los trabajos, reuniones, negociaciones llevados a cabo este tiempo, conducen a responder por los Inversores y los Trabajadores.

7-      No es casualidad que se lleve litigando 20 años contra el comportamiento delicuescente del Estado español en tiempos del nefasto felipismo. Las fórmulas de retasaciones o justiprecio son una realidad que no se puede ignorar y quizá treinta años del pasado hasta el presente sean unívocamente resolutivos para que se haga Justicia verdadera por el expolio vergonzante de maleantes impunes.

En España la hipocresía de los intereses sectarios se ha acrecentado cuanto más se han ocultado las corruptelas que han terminado de arruinar el presente y el futuro de los ciudadanos. De los medios de comunicación se ha advertido la manipulación, la censura, el silenciamiento de las verdades incómodas y la denostación personal a sueldo de esbirros de la falacia y del criterio desvirtuado. España da asco, aunque ahora se haga todo lo posible para regenerar económica e institucionalmente lo que una ralea de apandadores y criminales varios desintegraron en dos legislaturas.

El Ave Fenix siempre renace de las cenizas...Espero que pronto se puedan hacer públicas declaraciones sobre lo acontecido estos últimos meses y que sea con el manual práctico de la resolución de problemas en la mano.

Creo que el destino de una persona como D. José María, debe implicar el conocimiento personal y profesional de dignidad que merece, siendo un absoluto desconocido de la gente. Con ese conocimiento adquirido llegue el reconocimiento a sus muchos sacrificios, afrontados con nobleza y valentía, cumpliendo con todos aquellos que depositaron su confianza en él.

jueves, 24 de enero de 2013

Rescate bancario a conveniencia, corrupción mediante


 La corrupción impune es una suerte de juego malabar donde el espectador es engañado con las distracciones hechas a propósito para que el trucaje sea inadvertido. No hay magia en realidad, en este Sistema de nuestra España pseudo democrática no existe; sí hay fraude permanente e institucionalizado y la prueba más fehaciente del truco ante nuestras narices es ese salvamento de la Banca con 40.000 millones procedentes del  MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) y de  la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF)  con 18.000 millones destinados a Bankia, una entidad corrompida cuyos denuedos por no airear los trapos sucios no escatiman descarados y sospechosos esfuerzos por salvarla de la quema de la bancarrota. No bastan las ayudas para responder por las preferentes de cuyas consecuencias tendrá que hacerse cargo el Gobierno a través del erario público.

 El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ya ha puesto 4.500 millones de euros y aportará 13.500 millones más. Una buena inyección para una gestión bancaria poco ejemplar. Catalunya Caixa, Banco de Valencia y Novagalicia esperan también las ayudas como primeros beneficiados.

En el caso de Bankia-BFA, el Estado-el mismo que expropió con el felipismo delictivamente Rumasa y silencia la canallada posponiendo decisiones judiciales sobre las indefectibles indemnizaciones por retasación o justiprecio- es quien ha comprado el 100% de las acciones de BFA, en tanto BFA ha adquirido el 48% de las acciones de Bankia. Todo queda, sin duda, en casa, todo con tal de no lavarse trapos sucios de manera pública y con responsabilidades jurídicas.

D. José María poseía 23 bancos y le acusaron en 1983, con estafadores pretextos, de usar las entidades para financiar sus propias empresas del Holding Rumasa haciendo caso omiso a las exigencias del Banco de España. Mentira. El Sr. Ruiz-Mateos era una financiero muy incómodo para sus colegas de Banca por ser un competidor de juego limpio pero duro de roer, capaz de barrer a sus adversarios con el ingenio y la destreza  de los que los otros carecían. Ése fue su pecado que concitó las envidias para que fuera expropiado delictivamente a punta de metralleta. Desde entonces tuvo que defenderse como si caminara entre serpientes y escorpiones.

Exculpado de toda imputación, nadie de ese Sistema de corrupción con fingidas honorabilidades de la política, la empresa, la finanza o de la judicatura-por no hablar de los medios de comunicación arrimados a los expropiadores para llevarse la migaja del saqueado pastel-, se ocupó de resolver legalmente el repugnante expolio al que fue sometido el empresario y financiero.

Es paradójico que fuera un banco el que hundiera el Grupo empresarial-acaso bien sabía D. José María sobre la indefensión del empresario frente a la voracidad depredadora de banqueros sin escrúpulos- que surgió  de las cenizas y haya sido Emilio Botín el que ejecutara la hecatombe cuando los riesgos adquiridos con el Santander estaban muy por debajo de los activos de Nueva Rumasa. Aparte de las cuestiones que irán aflorando sobre la gestión ajena de D. José María en el colapso empresarial de Nueva Rumasa y por los Pagarés emitidos, queda claro que la génesis de todas estas problemáticas están en el impulso especulador del hijo de aquél que felicitó al corrupto felipismo por la expropiación de Rumasa. Entre pillos andaba el juego, como el crimen solapado.

Treinta años después, nadie movió un solo dedo para evitar que Nueva Rumasa colapsara y mandara a 10.000 trabajadores al paro. Era previsible que el Sistema de corrupción que expropió delictivamente Rumasa y cercenó los derechos fundamentales del damnificado, mediante vergonzantes decisiones judiciales, treinta años después obrara con la misma repulsiva hipocresía con la que hoy acude velozmente a rescatar bancos de gestiones de dirección nefastas.
Cuatro grandes bancos han sido los beneficiados de esta operación de salvamento que pagamos todos los ciudadanos. Todo un contraste de cinismo cuando nadie ha sido juzgado por la expropiación de 23 bancos de D. José María que terminaron especulativamente en las garras de los grandes bancos de entonces. Especial mención al Banco Popular , en manos de un inefable Luis Valls Taberner que guió durante dos años al confiado D. José María hacia la espeluznante trampa de la expropiación. Numerosas cartas se guardan que corroboran la implicación de muy concretas identidades.

Muy protegido ha de estar el entonces delfín de Valls Taberner, cuando el Banco Popular se ha visto obligado a una ampliación de capital sin cambiar el equipo de dirección que casi lo lleva a la ruina. Ni beneficiándose de los bancos de Rumasa en 1983, ha sido capaz de una gestión limpia tapando todos esos trapos sucios que quizá han convertido las arcas del banco en un saco roto que ahora otros han de coser.

Cinismo institucionalizado el de algunos bellacos que encauzan, a base de fraudes históricos, nuestro presente. Es fácil anatemizar una víctima de un latrocinio concertado-la expropiación- tras el que se esconden insignes nombres de la banca, de la política, la finanza y hasta de la judicatura, con ese politizado Tribunal Constitucional que es la vergüenza a gritos de nuestro sistema judicial pútrido, convenido y sectario. Veremos dónde queda el Recurso Contencioso Administrativo contra ese deshonroso TC, ahora sobre la mesa del Tribunal Supremo.


Es normal pues que nos traguemos el truco de la corrupción de las altas instancias, tan acostumbradas a silenciar los escándalos que podría incriminarlas como criminales de baja estofa. Pero en este país es posible robar a gran escala comprando, en ocasiones,  la Justicia y los medios de comunicación. Así que no debe parecernos extraño que acudan en la actualidad al rescate de ladrones y no haya ley ni justicia para quien vio intervenidos 23 bancos que engulleron los magistrales miserables y mangantes que llevan engañando a los españoles durante décadas.

Si a los 23 bancos tomados por las armas-para descubrirse después que no procedía semejante arbitrariedad delicuescente-sumamos también 800 empresas como piezas de la cacería institucional de la corrupción generalizada, lo del rescate bancario es ya una estafa sin paliativos.

Maleantes hay en todas las instituciones de España y tienen nombres y apellidos. Felipe González es uno de esos delincuentes que vive muy bien pagando la impunidad del crimen-con el botín del saqueo- y encima se le considera prócer de la patria. Aviados estamos con tan hipócritas justicias que encumbran al bellaco y anatemizan al inocente.

Por cierto que el Estado debe la retasación, entre otras, de Galerías Preciados valorada en 1 Billón de pesetas. ¿Quién responde por el saqueo de los bancos , siendo entre otros: Banco Atlántico, Banco de Jerez, Banca Masavéu, Exbank, AVA, Eurobank, Banfisa...? Mucha deuda contraída la de esta inmoralidad institucional y morosa del país que tiene a algunos mal denominados jueces como peones para que no exista reparación por el brutal perjuicio causado contra D. José María. Truco tras truco, engaño tras engaño, ésta es la democracia en la que dicen que vivimos. Ya somos muchos los españoles que comprobamos esa falacia, como ya conocía desde hace treinta años el Sr. Ruiz-Mateos.  Aun así no hemos de perder la esperanza de que algún juez no sea cínico, cobarde, ni sectario; con ser  normal y digno , bastaría. Los hay, sin duda, y capaces de hacer Justicia histórica. Ojalá.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Hipócritas y razas de víboras: La constancia de la traición ajena en la vida del empresario



Mi labor como portavoz me ha devengado muchas experiencias, a cada cual más ingratas pero gustosamente soportadas por representar a un gran hombre e irrepetible. Muy consciente de la imagen desvirtuada que la apariencias han hecho de él, pocos conocen la esencia noble que le ha guiado toda su vida.

Lidiar con la necedad, con la corruptela por conveniencias inconfesables, con la traición disfrazada de buenas intenciones y todo aderezado con el sensacionalismo de los medios- paradigma perfecto del basurero social en que se ha convertido España-,  me ha despertado una sensación de nausea con la que duermo cada día y me levanto cada mañana. Descubro que casi  todo lo que ha estado cerca de D. José María apesta y es paradójico que, siendo él un hacedor, sean tantos los parásitos que se han aprovechado de su obra y buen nombre durante toda la vida.

Es asqueante este submundo de intereses encontrados donde no importan las grandes causas sino las vulgares ambiciones. No debemos dejarnos engañar en estas desconcertantes estrategias. Quien menos ha importado es D. José María Ruiz-Mateos, siendo la excusa para alcanzar propósitos alejados de la dignidad o la entrega  incondicional que él ha dado.


Cada cariño por él poseyó un precio, cada gesto de emociones públicas un subterfugio de evidentes hipocresías. Cuesta decirlo porque no puede merecer el sino que se ha impuesto por avaricia en el entorno del genial empresario, pero el Sr. Ruiz-Mateos es instrumentalizado para sacar la mejor tajada de los restos de su emporio o del imperio económico que no controla, quizá siendo el primer engañado de esas maniobras oscurantistas que han surgido en toda etapa de su existencia.


La traición pública ha sido el ariete que se lanzó contra su honorabilidad hará treinta años desde la delictiva expropiación de Rumasa, pero es la traicionera actitud de las cercanías la que ha ejecutado la peor y más miserable ofensa contra sus emociones más intimistas y menos resguardadas, con todo el corazón abierto para que penetrara el venablo envenenenado de la discordia.


Si hay alguien inocente en toda esta historia falaz de las estafas del corazón, es D. José María, el hombre genuino de quien procede la única riqueza en que las disputas han creado tan apestosas actitudes circunstanciales con la que muchos quedan retratados.


Mi experiencia al lado del empresario me ha mostrado los más bajos instintos del cinismo arrimado a la espontánea genialidad de quien siempre ha mirado por sus semejantes, evidenciando con su ejemplo personal los defectos del alma en los ajenos, esos hipócritas y razas de víboras que siempre estuvieron lo suficientemente cerca para engañarle en los momentos en que se le creyó más indefenso.


D. José María no fue querido sino apreciado, en función del valor de su herencia, de las expectativas monetarias que siempre despertaron interés de los inútiles que bien encontraron la plataforma para multiplicar los efectos de sus ignorancias, de sus ineficacias, de las mediocridades que al lado de un gran hombre se disimulaban y rendían beneficios inmerecidos.


Ser  portavoz también me ha convertido en observador de ese submundo de las ridículas apetencias del morbo revestido de  información, de actualidad, y no cumulgo con la imbecilidad aunque comprendo que sea un instrumento para reivindicar esas verdades encubiertas como derecho de manifestación personal que quitaron al Sr. Ruiz-Mateos.


Afortunadamente, puedo afirmar que esas pestilencias de la codicia, de las avaricias en nombre de la justicia, de los teatros de los afectos a la luz pública-salvo honrosas excepciones-, no dañan la moral de un ser que acepta providencialmente los momentos en que reflexiona sobre el balance de una existencia luchadora.  


 D. José María tiene fieles, pocos, a su lado, que suplen la inmensa traición característica, la  afín a su genialidad siempre generadora de riqueza y tan incomprendida en un país donde la envidia es hábito insano de la corrupción.
   Los demás, en busca del bocado del esfuerzo ajeno, los enemigos, no cuentan en este batallar sin descanso. Lo importante es el nombre de quien ha sacrificado toda una existencia con la lucha sin cuartel ante unas malignidades orquestadas por muy ponzoñosos enemigos; serpientes y escorpiones ávidos de riquezas que no  han dudado en saquear hasta a punta de metralleta. La Justicia lleva algo de esos colmillos envenenados de la corruptela de todo un ruin Sistema que ha quedado impunemente conservado.

Solo existe la voluntad, por encima de los egoísmos que no le pertenecen, de pagar a los Inversores. Siendo testigo de este desempeño periódico, es evidente que creo en la capacidad por resolver problemáticas como así lo comunico y me reafirmo por las capacidades innatas de D. José María que le han acompañado toda su vida que no a los que pugnaron por llevarse los pedazos de un emporio empresarial y financiero siempre saqueado en unas u otras circunstancias ajenas de su ingenio constructor.


Toda una vida dedicada al trabajo para que sinvergüenzas de toda calaña intenten hacerle pasar por un forajido. Suerte tienen tantos demonios de que su única defensa haya sido no guardar rencor a los ejecutores de tantos daños. Cuando veo lo bien que viven delincuentes de baja estofa que usaron la política, la finanza, la judicatura y la empresa para robar sin punición, pienso en la suerte del demonio al que le salen bien los planes... pero nada dura para siempre y ya rendirán esas cuentas criminales, sin duda.



viernes, 5 de octubre de 2012

El libro que quita las máscaras de los insignes de España



        

Seamos francos y cristalinos, al contrario que muchos “honorables” de esta España de corrupción que ya hace treinta años apuntaba maneras  encubiertamente delictivas con el expolio de Rumasa.

A nadie debería de extrañar que España esté hecha unos trapos, a poco que se conozca quién es quién desde hace treinta años y se desvele el verdadero carácter estafador de quienes han regido los destinos de los ciudadanos.

En El Gran Debate de Tele5 fui descaradamente censurado cuando denuncié la existencia de gente oculta, con apariencia de honorabilidad, que saqueó canallescamente Rumasa y que tres décadas después llevaron a la ruina a los españoles. Metí el dedo en la llaga, obviamente. Solo el temor a que dijera algo que hiciera peligrar estas identidades encubiertas, fue lo que provocó una censura nada disimulada en un programa en directo ante millones de espectadores. No importa;  este libro meterá la mano entera.

Así que seamos consecuentes y llamemos a esos honorables no presuntos sinvergüenzas sino sinvergüenzas a ciencia cierta, según relata el famoso libro escrito hace una veintena de años y que retrata esta España de corruptelas en que insignes hombres de la política, de la banca, de la empresa y la judicatura, muestran el verdadero y  rastrero carácter al despojarles  de las máscaras.

Cuando D. José María afirma que no existe Justicia en España, sabe que el engaño nacional posee identidad. Múltiples nombres son los que se revelan en el libro y sorprendería saber qué es lo que hacen actualmente en puestos relevantes donde se ejerce la corrupción del mismo modo que entonces; ahora y siempre.
Sinceramente, creo que más de uno que aparece en este libro debería sentir asco de seguir vivo. Confieso que después de leerlo me asqueó la existencia de tan viscerales hipócritas. Me encargaría, por pura convicción de integridad,  de sacar las vergüenzas a más de un delincuente que ha existido a la sombra de hechos delictivos, cuya impunidad se han asegurado con una justicia cómplice, propia de criminales, que   cubrió muchas espaldas a base de repartirse el inmenso botín de Rumasa.

Los jueces han permitido lo que los forajidos han dictado políticamente. Es hora de hablar claro y queden las alimañas  al descubierto.

No existirá más diafanidad de criterio, después de tanto oscurantismo,  que las letras de este libro intitulado: José María Ruiz-Mateos: Toda la verdad sobre mí y sobre Rumasa. El empresario y financiero sabe bien quién es quién en este país que le ha martirizado con brutales trampas perpetradas por prohombres de patria que son en realidad miserables que han llevado, acostumbrados a robar y delinquir sin punición, a todos los españoles a la ruina 30 años después de la delictiva expropiación.
Seremos francos y cristalinos cuando todos sepamos quiénes son los canallas que cuajan, con sus nombres y apellidos, la vergonzante semblanza de una España engañada durante décadas por gentuallas de la política, de la banca, de la judicatura, de la empresa y de instituciones de apariencia respetable, conchabadas para, por acción u omisión, llevar a cabo un saqueo conjunto y dejar en indefensión a una víctima de múltiples mentiras y abocado a callejones sin salida y con desprestigio continuo personal y profesional.

En el libro guardado durante casi treinta años, hay ya muchos muertos, auténticas barreduras de polvo que saturan los nichos del mismo modo que se masificaron sus malas obras con apariencias de honradez. Nombres como el de Luis Valls Taberner, uno de los ejecutores de la canallada expropiadora que engañó malévolamente y se apropió de 1.000 millones de pesetas de entonces, sin que jamás se dijera del destino de ese dinero robado al Sr. Ruiz-Mateos. El demonio que aconsejó que D. José María fuera a Londres, con el fin de que no pudiera defenderse mientras el felipismo arremetía contra su patrimonio. Uno de los ejecutores más cercanos al empresario y que le llevó a la trampa de manera taimada y traicionera. Rafael Termes, es otro de esos muertos que bien podrían revolverse en las tumbas cuando se conozcan públicamente sus verdaderas identidades.

Aunque los muertos importan ya poco, porque son los vivos lo que aún pueden dañar si no se les saca de los agujeros desde los que dirigen sus inicuas componendas.
Mil millones robados personalmente por el antiguo presidente del Banco Popular… esa cantidad no era nada comparado con el Holding Rumasa que fue presa de una salvaje especulación orquestada por unos forajidos de nueva hornada que llegaron dispuestos en 1983 a dejar una España irreconocible y así lo consiguieron robando a manos llenas el 10% del PIB español; entre lo asolado correspondía al 2% al trabajo de 20 años levantando honradamente RUMASA. Trescientos cincuenta mil millones de las antiguas pesetas, asolados de la noche a la mañana junto a casi cien mil puestos de trabajo directo y trecientos mil indirectos.

La política y la banca fueron beneficiados directos del saqueo en tanto, desde las sombras, algunos hacían creer que era el socialismo el que verdaderamente intervenía las sociedades del Holding. En el libro se ratifica quiénes fueron los peones carroñeros y quiénes las piezas de mayor rango  que provocaron aquel crimen no investigado.

No es extraño que en la hipocresía visceral de este país convertido en vergonzante paradigma de inutilidad e ineficacia, los necios de la actualidad televisiva  rían la gracia de una expropiación brutal a punta de metralleta. Se rían de que el empresario fuera absuelto en 1996 y de que no se le devolviera lo robado. Rían la gracia de un Sistema cómplice que resguarda a delincuentes con toga, criminales tras los despachos de la presidencia de bancos y políticos destructivos que viven a costa de los ciudadanos después de haber desintegrado sus vidas sin presente ni futuro.

Comprendo que la imbecilidad sea la tónica generalizada de payasos que se ríen de las injusticias pensando que tienen bien protegidos sus patrimonios, pertrechados de viáticos que jamás otros se llevarán por la fuerza y con absoluta indefensión. Es comprensible que los necios se rían siendo incapaces de crear empleo o una riqueza retasada en tres Billones de pesetas como así sucede con el Holding.

Los necios ríen porque son ignorantes, porque son la excusa perfecta de los criminales que se han aprovechado de que existan estos payasos de risa floja para intentar ridiculizar la apabullante y excelsa obra de un empresario y financiero muy serio obligado a defenderse, de manera espectacular, al observar que vivía en un país cuajado de criminales de alto nivel  que se encubrían los unos a los otros.

Uno comprende que la idiocia sea así de poco controvertida por esa tendencia a la envidia que este país ha practicado desde tiempos ancestrales. Así no me extraña que la risa tonta sea esa elemental caracterización de los simples, los llanos, los correveidiles y los poco productivos charlatanes que copan las pantallas de las televisiones.

A D. José María solo le importa erradicar el terrible drama de los Inversores y se trabaja de continuo en esa dirección. Sin embargo, el empresario es consciente de que en treinta años nada ha cambiado y es obligación moral denunciar a los que llevan décadas de impunidad y orquestando trampas contra el empresario, además de especular con la vida de todos. No importa nadie de los que nombra este libro que se convierte en un bestiario canallesco de una España desconocida que los ciudadanos, las verdaderas víctimas, merecen identificar. No importan ninguno, porque recompensas inmerecidas han adquirido, a través del latrocinio permanente, cuando deberían haber estado en la cárcel.

A mucha gente le sorprenderá la identidad de los nombrados pero más indignará lo que esconden tras el disfraz de la honradez. Desnudos, no habrá ropaje que les cubra las vergüenzas. ¿Se imaginan presidentes de bancos, políticos, jueces, empresarios, periodistas, desnudos en plaza pública y juzgados por sus verdaderas obras? Hasta puedo imaginarme cadáveres insignes revolviéndose en sus tumbas…
Un libro así era del todo necesario. Treinta años de espera son demasiados años,  pero siempre ha de llegar el momento de la verdadera Justicia.