martes, 12 de marzo de 2013

Joaquin Yvancos: La famosa estrategia de crear confusión, siendo culpable


 Miente sin escrúpulos Joaquin Yvancos cuando declara que 
D. José María padece demencia senil. No pocos hemos sido testigos de largas conversaciones de banca, empresa, estrategia empresarial y planificación con el fin de buscar respuestas al drama de los Inversores, estando el abogado presente en esas reuniones.

No es extraño que manifieste falacias cuando con ello pretende evitar las penas carcelarias que dice haber asumido por la consciencia de sus actos. Mentir en público sale a cuenta.

Lo hemos visto en muchas ocasiones: Las mayores criminalidades se encubren tras el engaño público. Históricamente no solo era importante consumar el crimen en muchos momentos de esta dinámica humana de constantes conspiraciones; era aun más importante solapar la tropelía ante quienes podrían descubrirla y reaccionar con indignación: el pueblo.

Paradójicamente los peores crímenes son los perpetrados desde las altas influencias que se aprovechan de los más desfavorecidos socialmente, los proclives a la manipulación de lo colectivo,  para que venza la codicia de lo singular. Se experimenta ese engaño constantemente en el campo político, económico y social. Pocos se aprovechan de muchos.


El pueblo importa poco salvo cuando se le ensalza por aquello del referéndum universal, cuando se da la coba suficiente para engañar con promesas que se incumplen con la misma facilidad que se mata a los ciudadanos si el interés en juego así lo aconseja. Misterios de la manipulación, el pueblo siempre acaba tragando aquello que le daña y además lo predisponen para ser agradecido. Es esa supeditación genética que conlleva el servilismo ante sus señores. 

Democracia es solo un eufemismo del tiempo de las imposiciones. La forma se modifica para que el fondo prevalezca.

Joaquin Yvancos no es señor ni es servil. Representa al personaje que en tierra de nadie pertenece a la dimensión de lo oculto, del solapamiento ventajoso. Es el personaje que en la escena siempre observa con apariencia de lealtad, en tanto consuma a voluntad sus propios intereses aprovechando la confianza que en él se deposita. Cuida propios negocios al margen de quien le paga. Obtiene la aquiescencia de su señor que lo valora pero en correspondencia el protegido paga, a su vez, con la moneda de la traición, en tanto el oportunismo le aconseje arrancarse la máscara de buen consejero.

El problema de que un buen consejero porte una máscara  estriba en que ni es en esencia bueno y menos un ser confiable en dichos consejos. Quien enmascara intenciones obteniendo la confianza de su señor, obra con criterio de traición siempre. Las circunstancias no cambian bajo ningún concepto la virtud de la lealtad. La verdadera lealtad es agradecida en la confianza esencial del ser que la ejercita; el traidor enmascarado jamás es leal y solo se muestra a sí mismo cuando las circunstancias le favorecen y puede culminar la obra traicionera creada a espaldas de su señor.

Yvancos es el prototipo del conspirador arrimado que espera toda una vida para mostrar el verdadero carácter de su alma envilecida por la codicia, la envidia ensoberbecida, la falsedad de un ser profundamente abismado en las carencias de la más elemental virtud y por el sencillo fin de tamaña vileza que es el interés primero con el que se arrimó a José María Ruiz-Mateos.

En este abogado activo, pese a que amenace una expulsión a falta de recurso, para recoger la siembra oculta que pergeñó durante treinta años de traición simulando el interés verdadero de la desmedida codicia, confluyen esas características históricas que definen a los personajes de traición que siempre los grandes hombres tuvieron que padecer, llegado el momento de la manifestación verdadera de aquellos en quien se confiaba.

Traidores a las causas como a las personas pululan en el orbe de las grandes influencias. Son de una mediocridad excelsamente convenida con las malignidades más impunes. Reptan como esas serpientes del mal que necesitan acercarse a las víctimas para morderlas a traición, allá en el espacio intimista en que los allegan sin imaginar nadie el afilado colmillo que espera certero inocular su veneno. Yvancos no repta, pero su manera de arrastrarse humanamente habla de su condición pérfida, interesada, traidora y subyacente que explica muchos oscurantismos que hoy prevalecen como si fueran parte de un guión que el abogado conoce a la perfección porque parece haberlo escrito él mismo durante décadas.


Joaquin Yvancos es un experto orquestador de la falacia.  Sabedor de los entresijos que denuncia no hay que olvidar la absoluta libertad como asesor legal que desempeño con la implícita confianza que depositó en él José María Ruiz-Mateos. Confianza de mayor calado que resultó cuando el empresario dio por cumplido su papel para traspasar responsabilidades administrativas, ya pensando el prohombre que su lucha debía dar paso al descanso del guerrero para contemplar cómo otros valoraban y cuidaban la obra de toda una vida. Yvancos debió ver la gran oportunidad más fácilmente manipulable con el "buen consejo".

No existe la casualidad y es sospechosamente parecida la trampa pergeñada en una y otra ocasión contra Ruiz-Mateos. Lo de acompañarle para firmar una autoinculpación fue deleznable. La capacidad de sacrificio de un padre puede ser aprovechada de manera indecente y execrable. Los periódicos dispuestos a propalar la firma, son una "casualidad" que explica la intención del acta notarial firmada mediante engaño.

Todo vale en interés de lo propio. De ahí que el pueblo sea de nuevo manipulado con una trampa de la que no es ajena el lenguaraz Joaquin Yvancos, el primer sospechoso de todo lo que acontece y que conoce bien la estrategia de moverse mucho en los medios de comunicación para que nadie pueda marcarle como diana.

Hasta ahora la indefensión de la víctima era la fuerza para mantener una ofensiva basada en las mentiras de veintisiete años ante su Jefe, pero la mejor defensa de Ruiz-Mateos es su trabajo en busca de satisfacer la confianza de los inversores y mirar por los cuidados de sus trabajadores. 

Tras la máscara de Joaquin Yvancos está la clave de ese interés desmadejado por crear ruido, agobiar, batir múltiples factores para que resulte el jugo de la mentira y servirla al ávido público que desconoce el veneno que se está ofreciendo.

No existe más dignidad que las verdades al descubierto, aunque se las guarde aquél que jamás las usaría para defenderse: un Joaquin Yvancos, representativo personaje de las traiciones históricas, que usa al pueblo para conseguir su particular avaricia. Es lo que tiene no haber sido señor ni servil, tampoco consejero de confianza ni persona honrada según me dicen tantos. Ni logros honestos, ni lealtades ejemplares. Yvancos a solas con su conciencia, eso es lo más triste que arrastra, no es nadie. Judas se ahorcó.

lunes, 11 de marzo de 2013

11-M : Un misterio más sin resolver. Cui prodest?


Antes de ser portavoz y jefe de prensa de D. José María, ya había percibido la descomunal desintegración socio-política y económica que sobrevino con los brutales prolegómenos de la matanza del 11-M que dio paso a unas legislaturas destructivas de Zapatero, en la línea oscurantista de la que treinta años antes fue la del felipismo.No existe la casualidad y que las dos elecciones con victorias del erróneamente denominado progresismo, fueran después de atentados y posteriores manipulaciónes mediáticas.

http://www.casadellibro.com/libro-la-afilada-navaja-de-ockham-ii-usar-el-sentido-comun-ante-la-evi-dencia-criminal/9788499910079/1831083 
   
No debería sorprendernos que acabáramos al borde del precipicio después del nefasto desgobierno zapaterista. No podemos decirnos desprevenidos, con los grandes perjuicios ocasionados por aquel gobierno de lo sospechoso que se inició con un execrable crimen que carece de autores intelectuales todavía.

Una democracia no puede erigirse rectamente a base de misterios sin resolver que han sido la corriente oscurantista, perpetuada, para que criminales de baja estofa se vean beneficiados con las permanentes componendas sectarias,  disimuladas tras la cortina de una Justicia aquiescente y parcial.

La etapa constitucionalista fue la oportunidad para montar el paripé del respeto por los semejantes de distintas ideologías y con el tiempo el parapeto para actuar delictivamente influyendo sobre el orden jurídico para que no hubiera punición. En España sale gratis delinquir si se hace tras una sigla política. Los ciudadanos viven de complejos y vergüenzas importando muy poco la dignidad o la verdad; basta encubrir el crimen y vivir de las rentas vitalicias de la estafa politizada y, por ende, permitida.

Los principales misterios sin resolver en que se basa nuestra falsa democracia son:

-La intentona golpista del 23 de Febrero de 1981 que, engañando a los militares implicados, dio un giro radical político.

-La expropiación delictiva de Rumasa, un 23 de Febrero de 1983, y la posterior indefensión contra quien fue exculpado de toda imputación en 1997, José María Ruiz-Mateos, de lo que sirvió de pretexto para que delincuentes tras los atriles de la Política se pertrecharan, impúnemente, con un botín que les enriqueció de por vida.

-La matanza del 11-M en un diabólico juego de trileros que sirvió para engañar a una población acostumbrada a seguir el cebo de la demagogia.

CUI PRODEST?¿QUIÉN SE BENEFICIÓ EN LAS TRES OPORTUNIDADES DE CRIMINALIDAD?

No puede haber limpieza de intenciones en un país donde siempre se han salido con la suya los criminales, con la absoluta impunidad que otorga hacer y deshacer desde el poder con influencia sobre las decisiones judiciales.

Siguiendo las premisas policiales, o los Principios del Derecho Romano- Cui prodest- habría que preguntarse a quién ha beneficiado el oscurantismo de tantos crímenes sin resolver. No es casualidad que los aprovechados de estos actos delictivos siempre sean los mismos.

Antes de ser portavoz, ya denunciaba esa manipulación del 11-M que ha dejado sin verdaderos culpables a la peor matanza de Europa, para mayor gloria de quienes destrozaron un país en muy poco tiempo.

Escribí un ensayo que fue clarificador frente a la paja que otros fabricaron como excusa para ganar dinero a costa de los asesinados. No es extraño pues que tenga este afán de Justicia porque se conozca la trampa permanente con D. José María y se solvente el drama de los Inversores. No puedo ni quiero evitarlo en un país que recogió de la siembra de la indolencia, la cosecha de la tragedia y la manipulación constante. No va conmigo tanto cinismo, hipocresía y malignidad con apariencia de legal benignidad. 



Decía Séneca en Medea: " Cui prodest scelus, is fecit", es decir, "Aquél a quien beneficia el crimen es quien lo ha cometido". Lo que me lleva a preguntar: ¿cómo podemos ser tan ignorantes de conciencia, ante pruebas repetidas de los beneficiados permanentemente por el oscurantismo que tan dañino ha resultado para todos los ciudadanos?... 

Nada como la Justicia, la verdadera. Será en el Cielo, porque sobre esta tierra de España, ninguna. Por mi parte, pongo mi grano de arena en una montaña inconsistente de egoismo colectivo. La consigna de este país es ignorar lo evidente. Al menos no tengo el cargo de conciencia de callar.

En memoria de los 192 asesinados sin Justicia, de los miles de heridos y los familiares. En memoria de tantos sufrimientos que durante ocho años nos abocaron a la ruina generalizada. Jamás se esperó tan descomunal tragedia, para llevar a cabo criminales planificaciones con las que todos fuimos  víctimas y engañados, una vez más, como hace tres décadas... desgraciadamente el 11-M se saldó con sangre por no reaccionar antes y permitir que creciera de raíces envenenadas nuestro espejismo de arbol democrático; pútrida savia la que nos ha alimentado.





viernes, 8 de marzo de 2013

CARTA ABIERTA A JOAQUIN YVANCOS MUÑIZ



SMS recibido. 23:19. 07-03-2013. Prepárate  para la querella que te voy a poner. Joaquin Yvancos

   Créeme, Joaquin, que no me ha llamado a sorpresa  la amenaza de querella que acabo de recibir en mi móvil.  Antes de Cabo me exigió 100.000 euros en un acto de conciliación, porque mi aguzada observación de los acontecimientos en los procesos concursales de Nueva Rumasa era tan atinada que, vaya por Dios,  acabó describiendo la realidad penal por el caso Marsans.


   No puedo culparme de ser persona íntegra, honrado en mis pareceres e intenciones, con el objetivo de desentrañar las grandes mentiras de la expropiación de Rumasa, defender al héroe que la sufrió y trabajar, muy duramente junto a él, para que se pueda anunciar un día el fin de la pesadilla que sufren tantos Inversores.


   Quizá Ángel de Cabo no me conozca en mis rectas actuaciones-le pedí que pagara 20.000 euros, por las molestias causadas, con el fin de darlos a Inversores que están al límite de sus fuerzas-,  tampoco le importe precisamente a él, pero estoy seguro de que tú sabes con quién tratas y reconozco estar en inferioridad de condiciones. No sé cómo de efectiva puede ser la dignidad frente a la insidia, pero sabré defenderme de ti si tú no aprecias mi trabajo por tan loables objetivos. Colijo entonces que los Inversores te importan poco y toda buena excusa humanitaria puede refrendar la fama de interesado inescrupuloso que te labraste en Nueva Rumasa. Testigos hay muchos, también de tus andanzas sibilinas e irregularidades por las que estás imputado.


  De estar desavisado me habría sentido traicionado por esta amenaza de querella, después de tantas horas de buena compañía, charlas, estrategias jurídicas y actitudes de responsabilidad para trabajar conjuntamente en pro de la meta que nos ha llevado incansablemente estos meses a D. José María y a otras personas, dignas de su confianza, a encontrar soluciones al drama de los Pagarés.


  Al día de hoy se me antojan muy amargos los abrazos que dabas al empresario que te encumbró profesionalmente, siendo quizá tu víctima sin que advirtiera el riesgo de darte la oportunidad de la amistad.


  Reconozco que me gustaba verte volcado en ayudar a demostrar su inocencia, pero tu última maniobra cuestiona la veracidad de tus emociones, consideraciones y aparentes aprecios a quien fue tu compañero de ruta profesional durante 27 años. No puede entenderse semejante puñalada y que nadie pudiéramos verte alzando el brazo que tan brutalmente impulsaría lo traicionero de ti contra un confiado D. José María. No es cuestión de ser ingenuos, es tan solo que se te abrieron las puertas del corazón, el mismo que treinta años antes traicionaron tantos para expoliar un patrimonio ganado a pulso legal.


  El tiempo pone todo y a todos en el lugar que corresponde. A mí pretendes coaccionarme con una querella y tú sabes que ingresarás en prisión. No sé si prosperará tu denuncia pero los dos sabemos que vivirás experiencia carcelaria, por mucho que tus apariciones públicas pretendan conllevar una falsa inocencia que debería desautorizar las acusaciones que pretendes contra todo, acaso alzándote como adalid de Justicia, confuso, no genuino, falsario y pícaro que da el pego hasta que llegue el momento de sentarse en el banquillo para responder de imputaciones pendientes.


  Te querellas contra mí, por decir la verdad; gracias, Joaquin,  no hay mejor modo para advertirme que voy por buen camino:

 http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2013/03/la-manipulacion-de-las-operaciones.html


  No he sido yo el traidor. Un día te dije que si en tus pretensiones personales se encontraba el daño contra D. José María, no dudaría en plantarte cara y sacarte los colores por los actos que se disimulan con tantos frentes abiertos; los que practicas para desviar la atención sobre tus oscurantistas asuntos.


  No habrán pasado escasos días cuando me he enterado de lo bien resguardados que tienes tus proyectos pecuniarios haciendo tanto ruido de artificio, mientras tiras con bala allá donde crees que nadie te ve. De mí no puedes sacar un solo trapo sucio. Los tuyos, de requerir un lavado público, sí podrían ser evidentes.


  Que yo recuerde, ésta es la segunda amenaza de querella con que te dignas a comunicarte, ya que hiciste mutis por el foro cuando intenté pedirte explicaciones sobre la auto inculpación del 13 de Febrero. Me indigné y me di cuenta de que no había lugar para más concesiones. Una vez más te has descubierto, atacándome porque descubro el personaje oculto que  conviene no mostrar públicamente.  

  No me molesta tu reacción ensoberbecida.  A decir verdad me satisface que te moleste mi noble actividad puesto que es señal inequívoca de que tus planteamientos no son tan limpios como los míos. Mi sencillez, contra los complejos entresijos que puedes ocultar, es de cristalinidad y limpieza de criterio y sobre todo por la defensa de la Justicia verdadera.


  Este momento en que te revuelves jurídicamente contra mí, como quizá estás haciendo con todas las causas abiertas ajenas para solapar las tuyas propias, es propenso a descubrir tus contradicciones legales y las que presuntamente no lo son tanto.


  Me acuerdo cuando Begoña, al principio de ponerme al corriente de la situación,  me dejó en la puerta de tu casa para entrevistarme contigo cuando investigaba lo sucedido a espaldas de D. José María con Nueva Rumasa. Entonces te dije a la cara que no eras trigo limpio y te sonreíste como suele hacerlo quien otorga razón ante lo evidente.


  Siento mucho que no haya podido ser, tal como aparentabas que fuera la relación de entrañable amistad con él.


  No me sorprende una amenaza cuando he descubierto la manera tan poco franca y manipuladora con que usaste la confianza ganada con D. José María, para llevarlo el 13 de Febrero a firmar tan inicuo documento de auto inculpación que conllevaba tu exculpación por la causa abierta de las presuntas estafas de operaciones de palanca.

No me gustó descubrir el contenido del documento auto inculpatorio que firmó el Sr. Ruiz-Mateos por esa capacidad de noble sacrificio que siempre ejerció como modélico padre de familia. Lo que no fue nada modélico y sí sospechoso es que le acompañases en un brindis por los tiempos pasados, a tu buen y gran amigo benefactor y procurador de tus fortunas, para abrirlo notarialmente en canal ante el escándalo de la luz pública. Porque no me parece creíble que pensaras que no habría consecuencias, toda vez que, casualmente será, prestos estaban El Mundo e Interviú para dar cuenta de la rúbrica de las culpas que generalizaba la existencia personal y empresarial de un inocente D. José María convirtiéndole en estafador auto confeso.


  Reconozco que de todas tus triquiñuelas y estrategias del despiste, este golpe de efecto era absolutamente maquiavélico, magistralmente traicionero y efectivamente beneficioso para soltar el lastre que tan pesado se te hace confesando ante D. José María, Begoña, Antonio Biondini etc. que estás preparado y concienciado para ir a la cárcel. 

  Si tan sincera asunción de responsabilidad delictiva tienes ¿qué haces yendo a todos los platós de televisión manifestándote como inocente en este enmarañada trama de conflicto de intereses donde los tuyos están en primera línea? ¿Acaso usas la angustia de los inocentes para encubrir las responsabilidades que haces recaer solo sobre otros?

  
  No me sorprende tu imaginación para lograr la consecución de tus insaciables ambiciones. No necesitaré más que la verdad para echar por tierra tus patrañas. Ponme a prueba y verás qué extrañas son las hormas de los zapatos en quien menos se puede esperar.


  Me basta seguir defendiendo mis objetivos honrados, para dejar al descubierto los tuyos, punibles judicialmente. No cambiaré mi estrategia que consiste en no tener ninguna. No tengo doblez.

El 19 de Marzo  sale editado un libro muy oportunista y en la línea de tus argucias para distraer al respetable mientras la metes doblada por detrás. Como crítico literario, de muy perspicaz análisis, escudriñaré las páginas de tu obra: La Familia Ideal.  Como portavoz de D. José María estaré muy atento para que cobres protagonismo cuando quieras pasar inadvertido y a eclipsarte por tus actos cuando quieras iluminar mendazmente tus sombras.


  Que me demandes por defender a un amigo que tú has pretendido traicionar, es un honor. Ahora, queréllate.
 

martes, 5 de marzo de 2013

Hacer surf en una tempestad: PETICIÓN DE ASILO Y REFUGIO PARA D. JOSÉ MARÍA RUIZ-MATEOS


La singularidad de D. José María es absolutamente sorprendente, caracterizada por una consistencia personal que da la sensación de estar viviendo vicisitudes épicas ante un personaje histórico. Si añadimos su fino sentido del humor para paliar los momentos más dramáticos, el escenario vital se me antoja hasta surrealista. Realmente es una persona única.

Las adversidades actuales podrían revertirse en circunstancias favorables y dignas de una dimensión que bien podría denominarse hito histórico. La dignidad y el honor de este gran hombre, desconocido en la esencia de sus noblezas e incomprendido por la maraña compleja de incidencias acaecidas en su sacrificada existencia, depende de la puntual responsabilidad, vital para miles de personas, de responder por los Inversores y Trabajadores.


Cuanto más difícil es el reto del pago, más exasperante es la incertidumbre que da pie a la ofensa generalizada con la consciencia social, equívoca, de que el Sr. Ruiz-Mateos es un delincuente. Si matizáramos lo sucedido estos treinta años y conserváramos la objetividad más allá del amaño que supone robar a punta de metralleta cuentas empresariales y balances, constataríamos que el Estado español fue el que, en tiempos del nefasto pero sectariamente idolatrado felipismo, ejerció actividad delictiva asegurándose la impunidad que ofrecía el poder, para solaparla  con la indolencia de la Justicia.


HOLDING SAQUEADO DELICTIVAMENTE, CUYOS LADRONES SE ENRIQUECIERON PAGANDO LA IMPUNIDAD CON LA ESPECULACIÓN DEL EXPOLIO
Siempre defenderé a ultranza a tan desconocido como excepcional hombre, con el que trabajo intensamente para revertir la situación y anunciar, ya de manera pronta, el inicio del pago a los tenedores de los Pagarés. Que no se hagan públicas las gestiones de alto nivel que se están desempeñando durante estos meses de infatigable trabajo, no significa que la promesa de D. José María no tenga la solidez que se desprende de su  compromiso solemne y público.


Soy testigo directo y privilegiado participante de todas estas gestiones y negociaciones que podrían desembocar, en más que breve plazo ya, en el sorpresivo anuncio del fin de esta pesadilla colectiva de la que hemos sido muy conscientes durante todo este tiempo.


Recibir a los Inversores personalmente junto a D. José María, ha aportado más motivación a la lucha emprendida hace casi un año para espolearnos hacia tan aparentemente imposible objetivo.


Estos meses me han permitido conocer al verdadero José María Ruiz-Mateos y estoy convencido de que con él se cumplirán las sabias y prácticas palabras de Napoleón Hill: “Toda adversidad conlleva la semilla de un mayor beneficio”. No imagino mayor apoteosis, marcando un hito histórico, que anunciar la puesta en marcha del cobro de los Pagarés a cuantos confiaron en la capacidad de sacrificio y excelencia empresarial y financiera del Sr. Ruiz-Mateos.


Que yo conozca, creo que en España solo hay una persona capaz de hacer surf en medio de una galerna. Treinta años suyos de lucha contra la malignidad ya me auguraban una original actividad como portavoz, consejero y amigo. Me resulta asombrosa la capacidad de adaptación de un personaje sobresaliente cuya imaginación práctica es capaz de milagros allá donde nadie puede esperarlos. Es por eso que el mérito de reconocerlo ahora-cuando aparentemente pinta tan negro horizonte-, sería digno de una fe solo al alcance de los audaces, los del alma, los que no se dejan engañar por la apariencia y dan un paso más hacia delante, allá donde los demás retroceden dubitativos y acobardados.


Así pues, D. José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada lanza un reto de fe ciega y solicita asilo político frente a la indefensión de un país que le saqueó su patrimonio sin que ninguna Justicia se haya dignado a investigar lo sucedido con el delictivo expolio, después de que el empresario fuera exculpado de toda imputación en 1997.


Traspasaría las puertas de cualquier Embajada que tenga a bien acogerle después de tres décadas infructuosas de reivindicación de elemental Justicia.


Pide expresamente a quien confíe en él, pese a las contrarias apariencias, que le acoja en su casa y confíe en su palabra y honor, aunque sea tan denostado y vilipendiado después de haber trabajado toda su vida creando decenas de miles empleos y una actividad financiera y empresarial sin parangón en España.


El que fuera el cuarto hombre más rico en Europa y primero durante muchos años en España, solicita refugio de quien no haya renunciado a creer en su espíritu luchador y quiera además ofrecerle una actividad laboral. Justo es que pida trabajo quien fue generador de casi cien mil puestos de trabajo fijos y trescientos mil indirectos. De Justicia es que alguien crea en sus capacidades como trabajador ahora que nadie da un euro por él.


En todo caso el Sr. Ruiz-Mateos apela a la conciencia, a la fe de los españoles y a cuantas personas sigan pensando que es hombre íntegro y taxativamente honesto cuyas espadas en alto plantaron batalla a la hipocresía, al cinismo, al engaño multitudinario del que fue víctima, incluso cuando ya pensaba que después de toda una vida de esfuerzos, le tocaba el retiro apaciguado de un guerrero y su descanso. El destino le obliga a seguir luchando y solicita refugio a quien quiera ofrecérselo. Es justo para el único hombre que conozco, capaz de hacer surf  sobre las crestas tempestuosas de un océano que amenaza con engullirlo… pero D. José María es mucho Ruiz-Mateos. Todo se verá.


P.D. Mandar solicitudes de asilo y cobijo a : portavozdjmruiz_mateos@yahoo.es. Muchas gracias.

lunes, 4 de marzo de 2013

04-Marzo-2013. NOTA DE PRENSA DE D. JOSÉ MARÍA RUIZ-MATEOS



Después de tanta lucha durante décadas, con la infamia permanente, la injuria y la calumnia contra mi identidad personal y empresarial,
renuncio a resistirme contra tanta maldad.

Después de los engaños, las traiciones y la persecución continuada por parte de una Justicia que jamás se dignó a investigar las viles trampas de las que fui víctima, quedo agotado de buena voluntad, de fe en la Justicia, harto de ataques permanentes. Pido mi ingreso en prisión de manera voluntaria para reivindicar mi inocencia pese lo retorcido de las situaciones y denunciar sin libertad las muchas mentiras con las que siempre fui vilipendiado, maldito y acosado hasta el más brutal derribo.

Consciente de mi cansancio por la edad y el desgaste del alma, mi resistencia se ha roto para regocijo de los que no pararon hasta conseguirlo. No puedo más.

Aparte de los grandes problemas y batallas de mi vida, me siento orgulloso de mi obra empresarial y financiera que tan mala no pudo ser si se repartieron mis 23 bancos entre los grandes de la Banca de entonces y se especuló con mi patrimonio expoliado de una manera canallesca, lucrativa e impune. Cualquiera de mis sociedades expoliadas, robadas, saqueadas hubiera resuelto la situación actual de drama y tristeza.

Me siento orgulloso de haber donado miles de millones de euros a la Iglesia y a cuantas personas necesitadas tuve el privilegio de apoyar toda mi vida. Me siento muy satisfecho de haber creado y mantenido muchísimas decenas de miles de trabajos de personas que me acompañaron en mi labor profesional y a las que estoy profundamente agradecido.

Sigo en mi empeño de responder por cuantos confiaron en mi persona y sacrificios y pido a Dios fuerzas , incluso en prisión, para cumplir mi inexcusable compromiso de dignidad.

Desde este momento no haré ninguna declaración porque las buenas intenciones se convierten en ofensivas y vejaciones.

Con respecto a los Inversores, mi fuerza diaria para mantener la convicción de mis responsabilidades, consciente del drama que se vive día a día, pueden tener la absoluta certeza de que COBRARÁN.

                                                                                                                                     José María Ruiz-Mateos
 

La manipulación de las "operaciones palanca" en El Mundo




El único sentido de urgencia que acucia día a día es el trabajo realizado durante todos estos meses pasados para hallar soluciones al drama de los Pagarés, conscientes de la terrible zozobra que supone una situación que no fue generada por la voluntad de D. José María. Sin embargo, no estamos exentos de sorpresas indeseables como ésta con la que hemos amanecido este Domingo y que daba a entender que, ante Notario, D. José María reconocía haber estafado  con un uso fraudulento de operaciones denominadas “Palancas”. Un titular que categóricamente afirma el supuesto carácter estafador del empresario, con la prueba fehaciente de una confesión registrada y que pretende dar al traste con la reivindicación de integridad que durante décadas ha proclamado frente a la canalla que le saqueó delictivamente, con el cobarde beneplácito de una Justicia amañadamente indolente y cómplice de una impunidad vergonzante.


Desgraciadamente, no solo esta labor intensa consiste en trabajar sólidamente sobre las vías abiertas de resolución de este triste conflicto, también hay que defender el buen nombre del empresario frente a las manipulaciones, traiciones y tergiversaciones de los hechos que ciertos medios de comunicación no se dignan contrastar, antes de publicar bulos o aparentes noticias que llevan tras de sí matizaciones o paliativos que no se mencionan.


Después de la infame manipulación de Gonzalo Suárez con una entrevista marcada por la falsedad y la interpretación torticera de unas lúcidas y amplias declaraciones del empresario, El Mundo arremete contra D. José María sin importar el denodado trabajo que se está gestionando para que los Inversores cobren-mezquinamente silenciado por el traicionero Suárez de marras-; el sensacionalismo es un pretexto perfecto para llevar a cabo una actividad periodística fijada en la venta de mayor número de ejemplares. No es extraño el cinismo con que algunos se toman lo que confusamente se denomina información. No importan las personas, sino la carnaza que ceba la excusa de lo noticiable.

El Mundo jamás se ha molestado en saber qué hubo tras la salvaje especulación del regalo de Galerías Preciados de 1.000 millones de ptas.  a Cisneros, para dar un pelotazo de 30.000 millones. Nunca se ocupó de seguir la pista del enredo estafador de ámbito estatal contra el patrimonio legítimo del Sr. Ruiz-Mateos. Seguro que ese interesado proceder tiene sus razones de ser como las mismas para callar. A saber cuántos y quiénes se lucraron del golpe criminal de la expropiación.

   No se molestan en saber, solo cuenta magnificar las supuestas faltas y ocultar las virtudes del criticado. Hay mucho más que no se dice y en ocasiones se omite por pura bellaquería, cuando no por mediocridad profesional más afín a la prensa amarillista que a la previsiblemente seria.

En este caso, explicaré cuál es la causa de que D. José María acudiera a una notaría para auto inculparse de las llamadas operaciones palanca que resultó ser un aislado proceder negociador para proteger a un accionista minoritario interesándose en la compra de acciones, frente al abuso de un mayoritario que aprovechaba la indefensión del primero para lucrarse dejándolo fuera de la empresa:
D. José María puede considerarse un verdadero maestro de la aplicación práctica de la psicología empresarial, virtud necesaria para desempeñar el éxito de las negociaciones que han caracterizado triunfalmente su gran capacidad de gestión y el abrumador bagaje financiero y empresarial con 23 Bancos y 800 empresas con que contaba el Holding Rumasa antes de la delictiva expropiación.

El ingenio del empresario, aunado a su sensibilidad por defender a los más débiles frente a la depredación especulativa, ideó un modo de favorecer en el caso Heredia, a un accionista minoritario sobre el que se empleaba todo tipo de presión abusiva para que abandonara la sociedad deshaciéndose a precio de ganga de sus acciones.


La prerrogativa de un gran Grupo empresarial como era Nueva Rumasa, permitió a D. José María diseñar un plan defensivo, a título personal,  para proteger al accionista minoritario frente al que pretendía adueñarse del monto de las acciones y quedarse con todo.

La Palanca consistió en anunciar al mayoritario que Nueva Rumasa entraba en liza, de tal manera que automáticamente se revalorizaban las acciones y daba ventaja de negociación a quien antes sufría las condiciones desfavorables de una posición en franca desigualdad societaria.

   La Palanca formaba parte de una vicisitud empresarial puntual y que se aplicó de manera virtual en esa ocasión por los propios resultados negociadores,  cuando en otras ocasiones las operaciones mercantiles terminaban con la entrada en el accionariado del Grupo empresarial sin ningún amago y revalorizando la sociedad. De hecho, D. José María era un experto en reflotar empresas en crisis, salvando los empleos y potenciando la actividad productiva hasta convertirlas en punteras. Bien podría haberse llamado a D. José María “el resucitador”, frente al “liquidador” de Cabo. Prácticas antagónicas y meritorias en el caso del empresario jerezano.



Una vez definida la estrategia de la Palanca, vayamos al aspecto jurídico que ha implicado el antes y después del caso como antecedente de la auto imputación notarial.

El periodista de El Mundo omite información de importancia cuya mención hubiera restado carácter manipulador a tan categórico anuncio de reconocimiento de estafa:

1   En el caso de las palancas, no figura ninguna imputación sobre D. José María Ruiz-Mateos. Nadie le había culpado de la práctica supuestamente delictiva, estando fuera de toda sospecha porque él no tuvo participación en posteriores usos de palanca. Aunque es cierto que la idea provino de su sagacidad, son otros los que convierten en práctica usual lo que, por su parte, solo fue una aislada manera de proceder dadas las puntuales circunstancias que surgieron de abuso societario del citado caso Heredia.
  
  El accionista minoritario fue protegido por D. José María hasta el punto de mantenerlo mensualmente en sus necesidades por la situación de indefensión en que se encontraba. El símil de la situación es el manido pez grande que intenta comerse al chico, hasta que aparece otro más grande que amenaza al mediano. En el mundo empresarial la depredación forma parte de la rutina de la competitividad y no por ello se somete a sospecha toda estrategia financiera. 
De todos modos, como he dicho, José María Ruiz-Mateos estaba fuera de toda sospecha hasta que Yvancos sugirió el documento notarial, objeto de la manipulación informativa de este Domingo pasado. 

Sin embargo como imputados si aparecían Joaquin Yvancos, ex abogado del empresario, amén de testaferros de los que se sospecha que se lucraron,presuntamente, con las operaciones y los abogados del socio minoritario. Uno de los vástagos de D. José María también está en la causa aunque nunca admitió que se tratara de una supuesta estafa y fue ganando los recursos.  Se desconoce quién proporciona la noticia de El Mundo a raíz de que el 13 de Febrero de 2013, D. José María firma el documento notarial de auto inculpación con el fin de proteger a uno de sus hijos imputados.
Joaquin Yvancos ya había sugerido en Navidad que firmara un documento de auto inculpación para proteger al hijo que parecía implicado. De este modo, también Yvancos podría haber pretendido zanjar su vinculación con esas operaciones de palanca que le amenazaban  con responsabilidad penal.

Recuerdo la primera entrevista que tuve como portavoz en casa de Joaquin Yvancos en que el abogado sugirió que la salud de D. José María estaba resentida y que debería ser incapacitado. No se me pasó por alto que con ese argumento se podría culpar al empresario de todos los desmanes aduciendo que los otros solo eran unos mandados. No coló entonces, pero la buena fe del Sr. Ruiz-Mateos le ha gastado una mala pasada que no esperaba de la traición.

Lo cierto es que con el documento notarial auto inculpatorio, Yvancos queda desligado del caso aprovechando los sentimientos de protección de un padre dispuesto a sacrificarse por su hijo.

Se contaba con esa capacidad de sacrificio, capaz de darlo todo por sus hijos varones, y en el paquete de la inculpación ante notario venía la exención de responsabilidades de quien muy presumiblemente ha podido aportar el material para que El Mundo publique la noticia.

Con la autoinculpación salen ganando aquellos que muy seguramente han traicionado la buena fe de D. José María, puesto que cuando el 13 de Febrero Joaquin Yvancos sugirió la firma auto inculpatoria-a raíz de un pequeño favor que el abogado hizo al empresario-, se cuestionó cómo podría afectar una declaración así a su imagen pública. Yvancos dijo que en absoluto podría influir puesto que sería un documento que no trascendería públicamente. Poco ha tardado en publicarse dicho documento que exonera de responsabilidad a un hábil Yvancos que basa sus defensas en culpas falseadas de los ajenos.

Es fácil el chantaje emocional a quien han visto tantas veces cargar la cruz de su calvario personal con sentido del humor y nobleza ejemplar. Se le adivina tan fácil en el sufrimiento y la resistencia que no importa convertirle en chivo expiatorio, tan acostumbrado al denuesto y la indefensión, capaz de cargar cruces de otros aunque le pese la propia.

Reivindico la integridad de D. José María y el desconocimiento de esas operaciones realizadas a sus espaldas toda vez que legó su herencia empresarial en el 2004. Hoy fui a verle y noté el hartazgo, el cansancio vital de quien ha trabajado con esfuerzos denodados toda su vida para asistir a un infierno desmoralizador tan inmerecido como inhumanamente soportable. La traición siempre duele y nunca se habitúa uno a sus daños.

La manipulación es la evidencia de quien ideó la creación de este documento notarial. Es pura contradicción la intención de Joaquin Yvancos cuando afirma que la representatividad de D. José María era prácticamente simbólica a partir del 2004-como así era-, empezando en el 2006 el caso de la palanca que luego otros convirtieron en práctica continuada a espaldas del empresario... y si solo fuera lo de las operaciones palanca...

viernes, 1 de marzo de 2013

El más que probable cisma visible de la Iglesia, en ciernes


El cisma, en realidad, ya se ha producido con luchas intestinas que ahora han de aflorar estando en juego el trono del poder que otros no ven como servidumbre a Dios.

La Sede vacante en el Vaticano ha hostigado las ambiciones de los frentes abiertos para conseguir el papado. Se va a evidenciar la lucha intestina que se ha llevado de manera disimulada, hasta tornarse en presión insoportable para un Papa Ratzinger que ha renunciado sin omitir, en última instancia,  una protesta avisando de los trapos sucios de las rencillas y del revanchismo; de la codicia y las malas artes de la soberbia. La advertencia sobre la profunda corrupción en la Iglesia ha sido generada por el intento de preservar la doctrina espiritual, inmersa en un marasmo de ambiciones que el mundo ahora va a vislumbrar en su descarnado calado, ausentes las simulaciones para manifestarse una guerra abierta que se ha librado tras los muros vaticanos.

El exorcista del Vaticano ha declarado que el Diablo está allí. Es significativa la indiscreción que no ha caracterizado a Roma hasta ahora, pero no se escatiman declaraciones para anunciar una nueva etapa ingobernable de la cúpula eclesiástica.


La expectativa espiritual subyace ahora como excusa de poder. Manda la trascendencia de las vanidades mundanas que en nombre de Dios se disponen a tomar el testigo de la cabeza visible de la Iglesia. El nuevo Papa será, inevitablemente, víctima de las corrientes de rivalidad que no aceptarán la decisión. Aquí no hay neutralidad que valga, una vez denunciadas las aberraciones de lo mundano por parte de quien marcha consciente de los escorpiones y serpientes que aguardan su oportunidad.

No son pocas las profecías-incluida la preconizada por Juan Pablo II antes de convertirse en Santo Padre-, que auguran un más que previsible cisma con el posicionamiento de una Anti Iglesia frente a la Iglesia tradicional bendecida por el derecho canónico. Los históricos augurios anuncian el fin del poder Vaticano tal y como se ha desarrollado hasta ahora.

En esa premisa que reza una realidad que supera a toda ficción, lucubremos sobre este crucial momento en que parece que se retira un odre viejo, quizá para que entre un vino nuevo de conocimiento espiritual. La Iglesia Católica es un barco a la deriva con el timón sin sujetar; acaso hace ya muchos siglos que se perdió el norte.


No obstante Jesús se enfrentaba a los sacerdotes de la época, fariseos y el sanedrín, con el coraje de quien sabía sobre la hipócrita condición de los que decían hablar en nombre del Señor.

“Hipócritas, raza de víboras, que gustáis de los saludos en las plazas y de los primeros sitios en los banquetes; no llaméis a nadie padre sobre la Tierra porque Uno solo es vuestro Padre que está en el Cielo; no llaméis santo a nadie sobre el mundo porque Uno solo es Santo”.


Si debiéramos hacer caso a unas palabras tan concretamente esgrimidas contra la hipocresía de entonces, esas mismas frases serían adecuadas para describir el descubrimiento de las miserias terrenales de los que dicen hablar en nombre de Dios.


El mismo Jesús decía: “Gracias Padre que revelaste tus misterios a los pequeñuelos que no a los sabios ni a los discretos”. Siendo los pequeñuelos los sencillos de corazón, queda en evidencia que la soberbia de los llamados sabios no es la virtud teologal que solo podría dar fruto bueno de un árbol recto. Las retorcidas simientes de la vanidad mundanal van, previsiblemente, a multiplicarse en el gran latifundio de la posibilidad del poder que, a cuenta de un papado ambicioso, esta vez no disimulará la intención que late tras las bendiciones públicas.


Muy seguramente habrá un Papa elegido en cónclave pero ante la disposición de las rebeldías afectas a núcleos de poder que han marcado la pauta de la crisis actual con la renuncia de Benedicto XVI, no tardará en rebelarse la Curia tomando posiciones que nada han de ver con la misericordia de lo divino.


El cisma es previsible y las profecías hablan de un Papa Negro llamado Pedro; existe un Cardenal llamado Peter Turkson y es de Ghana... Veremos cómo se suceden los próximos acontecimientos porque, verdaderamente estos son tiempos de incertidumbre, extraño y precipitado tiempo en que todo puede ser posible aunque creamos que nada más puede sorprendernos… Podríamos estar muy, confiadamente, equivocados.

Por cierto, D. José María fue traicionado por algunos que ponían el nombre de Dios sobre la mesa, allá donde firmaron las traiciones mundanales contra el Holding Rumasa, franqueando el paso a la jauría felipista. Pues eso; la de atrocidades que se han provocado en nombre de lo divino... más bien diablos. 
Qué poco tiene que ver Dios con los caprichos de los hombres.