Único Blog oficial desde 2012 de Ignacio Fernández Candela. Mayo 2025: con trabajo duro y silencioso en colaboración con abogados e Inversores, después de más de una década de esfuerzo continuado en las sombras, con ayuda de Dios, la Justicia sentencia a favor de los Inversores que deberán ser compensados por la emisión de pagarés de Nueva Rumasa. Se cumple la voluntad de D. José María Ruiz-Mateos.
miércoles, 3 de abril de 2013
Reunión con Inversores en restaurante MICACHO: un truco de prestidigitación para proteger sus intereses
Por mediación de Senador Rodríguez fui al restaurante MICACHO en la calle Eloy Gonzalo, 20, regentado por su amigo Cholo, donde tienen acondicionada una sala para reuniones. Agradezco la gran amabilidad del dueño de este local que facilitó al máximo la cita. Sin duda habrá que visitarlo en otra ocasión para degustar sus ricos manjares. En este caso se trataba de reunirme con Inversores y transmitir la confianza en el trabajo realizado durante este tiempo para solventar el drama, del que somos muy conscientes D. José María y yo de los Pagarés.
Como escritor me parecía una experiencia interesante para descubrir caracteres en situaciones muy singulares.Me esperaba una cincuentena, apróximadamente, de señoras y señores.
Así que en mi cartuchera de argumentación llevaba suficientes temas de trabajos para transmitir confianza en los proyectos, pero acordé con Senador que bajo ningún concepto trataría soluciones vigentes para no entorpecer la marcha de una labor potencialmente fructífera. La experiencia me aconsejaba mucha prudencia pues si hay gente por la que merece la pena este esfuerzo de Justicia, también he visto gentualla mezquina, que adolece de toda moral o humanidad, a la que la carencia es todo un revulsivo para expiar culpas merecidas; culpas que algunos cretinos llevan al hombro así se pudran con sus miserias personales.No todo el mundo es igual, ciertamente.
Grandes personas he conocido y existen que dejaron sus ahorros y por las que nos estamos entregando a diario para erradicar el drama que sufren. Otros inversores no son objetivo de mis sacrificios y siento decir, el día que cobren sentiré que la riqueza no esté mejor repartida con quien la merece.
En ese cuarto durante dos horas y media me he encontrado muy valiosas personas y otras no tanto. No importa, pienso que el tiempo pone a cada uno en su sitio con dinero o sin dinero.
En la reunión me abstuve de llevar planes concretos pero necesitaba medir la calidad moral de quienes me iban a escuchar. Me presenté como una representación "humana" que no "corporativa" y decidí hacer un juego de prestidigitación dejando que la gente volcase sus verdaderos caracteres cuanto más abogaba yo por la Justicia que de algún modo a todos debía unirnos. Encontré desesperación, pero la hay digna, mientras que en otros es marcadamente mezquina.
Dije que era más importante lo que debía callar, para proteger sus intereses, que lo que debía decir para que creyeran en la voluntad de pagar lo que se les adeudaba. Reconozco que experimenté y fingí atolondramiento para observar atentamente las actitudes de unos y otros. Me armé de una documentación de hace meses a la que había cambiado la fecha, por si tenía que enseñarla a medida que la experimentación fuese surtiendo efecto y observé que algunos de los presentes eran intrusos y no tenían intereses en inversión de Pagarés.
Afortunadamente me advirtió Senador sobre ello y fue fácil localizar a los alborotadores.
Necesitaba saber hasta qué punto podía la malignidad de la gente tomar fondo en el berrido y la provocación injustificada de algunos e hice creer que les enseñaba soluciones sobre documentos que ya eran inservibles. Mi conciencia estaba muy tranquila porque lo importante era proteger los intereses de los Inversores, los que verdaderamente importan.
Reconozco que fue un truco de salvamento pues no podía exponer los verdaderos planes, pero me sirvió para explorar los oscuros entresijos de la condición humana cuando con absoluto desagradecimiento desecha la mano justa de quien auxilia en los momentos en que se necesita confianza.Julio y Leoncio me ayudaron a completar el ilusionismo de quienes pensaron irse informados cuando en realidad se les ofreció un espejismo para calibrar sus reacciones. Así protegerles con una ignorancia que es sumamente beneficiosa.
Para colmo, y más allá de mis propias elucubraciones sobre la ajena malignidad, ese documento que di a quien no era Inversor, se me devolvió con la última hoja arrancada para no se sabe qué menesteres. No me sorprendió el desprecio de los que rumian su ensoberbecida condición humana. Yo me quedo con la gente sencilla, como el señor que se levantó indignado cuando argumentó que cómo se podía saber quién lo estaba pasando peor según la cantidad invertida. Luego me agradeció los sacrificios que hago y que no son pocos... del resto me quedé con el refrán de que de bien nacidos es ser agradecidos.
Hoy sí, hice juegos malabares, puro ilusionismo y unos cretinos pretendieron hacerse con un documento sin valor que presenté como la panacea. Pura experimentación sobre la condición humana. La realidad me la guardo y se trabajará con sordina. Un día lo agradecerán muchos. Con razón le dije a Senador que no llevaría la realidad de los trabajos actualizados, porque no todo el mundo es de fiar en las intenciones ante este drama.
Necesitaba esta experiencia para saber qué hay detrás de unos nombres sobre ese sustantivo generalizado de Inversores. Hallé lo que buscaba y tuve el placer de conocer grandes personas como Juan o Vicente Bedman, y fui acompañado de Julio, Leoncio y Antonio que me ayudaron a encubrir la verdad y dejar que aflorara esa necedad contra la que hay que confrontar para que los mejores planes, los verdaderos, vayan a buen puerto.
Hoy los Inversores de Senador acudieron a una cita con la magia, con el ilusionismo... pero era necesaria esa protección y quizá algún día aplaudan este pequeño truco.
viernes, 29 de marzo de 2013
LA INMENSA GENEROSIDAD de D. JOSÉ MARÍA, DURANTE TODA UNA VIDA
Quizá convenga creer a muchos ignorantes o sectarios que D. José María ha especulado con el dinero de una manera arbitraria y egoista. Nada más lejos de la verdad.
Ígnaros y sectarios son los que engañan a la opinión pública cuando dicen que no pagaba la Seguridad Social de sus Trabajadores. Ya expliqué que al adquirir empresas con déficit, se contraían las deudas ajenas para sanear la empresa y se pactaban los aplazamientos legalmente. Al poco tiempo las empresas deficitarias daban millonarios rendimientos y estaban al día con los impuestos, incluidos los de la Seguridad Social. Con Galerías Preciados todo estaba legalizado y la deuda de 14.000 millones de pesetas pertenecía a los anteriores gestores, no al Sr. Ruiz-Mateos que estaba dispuesto a dirimir la problemática.
Dhul se compró deficitaria y con una nefasta gestión y al cabo de un año rendía 500 millones de pesetas. D. José María era el único empresario que podía permitirse el lujo de comprar sin dinero porque su genialidad de gestión multiplicaba los beneficios pudiendo pagar poco tiempo después la adquisición a los anteriores dueños. La brillantez era su secreto exclusivo e intransferible.
Su vida, sin lujos propios, ha sido trabajar por los demás con un don magistral y único, creando empleo con pasión y entusiasmo profesional. Recordemos, una vez más y las que sean necesarias, su genialidad exclusiva iniciada con 300.000 ptas y los "7 magníficos", los 7 empleados fieles con los que inició el milagro económico:
http://es.scribd.com/doc/100456139/RUMASA-1961-1981-XX-Aniversario
A lo largo de su intensa vida siempre ha sido consciente del reparto equitativo de las ganancias y jamás ha dejado de pensar en sus semejantes, canalizando inmensas cantidades de ayuda a través de instituciones que podían servir al propósito de entregarlo al prójimo.
Después de una lucha contra la corrupción estatal en que ideó modos de una noble defensa, prescindiendo de la violencia, él puede tener la conciencia muy tranquila sabedor de que ha donado miles de millones de euros durante su gestión profesional con el Holding Rumasa y su posterior trabajo empresarial.
Se le acusa de ser moroso con las cuentas del Estado, precisamente por parte de un Estado que expropió delictivamente su patrimonio y se encargó de enviciar jurídicamente todo derecho que le asistía a ser compensado por un canallesco expolio que ha quedado impune hasta ahora. Su conciencia está muy limpia porque sabe que ha dado mucho más que lo que debe y no se arrepiente de no haberlo otorgado a quienes le robaron impunemente. Él ha cumplido con creces el propósito de los impuestos, solo que lo ha dado a quien cree merecerlo.
Muchos piensan que el peligro de sus denuncias ha pasado y que se salieron con la suya. No canten victoria los confiados ladrones...
En el año 2009, lejos de imaginar el terrible calvario que vendría después y añadido a la vida de un luchador sin parangón, D. José María fue recibido por el Cardenal Bertone para imponerle la más alta condecoración que puede recibir un laico de la Iglesia, por su contribución innumerable de ayuda a sus semejantes con donaciones que en nada pueden hacer pensar que él fuera a quedarse con nada que no le perteneciera, siendo un generoso gestor de magníficas obras sociales.
La medalla de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno fue el colofón a sus extraordinarias aportaciones, de continuo pensando en los demás.
D. José María siempre ha sabido distinguir a Dios de las obras de los hombres que usaron instituciones bien intencionadas para esconderse vilmente y traicionar por unas codicias inconfesables que se desparramaron sin freno por la politica, la judicatura, la empresa y la finanza, tomando todos a dentelladas la pieza indefensa de su gran obra empresarial y financiera.
José María Ruiz-Mateos posee muchos más méritos que lo que nadie imagina. En la vida de este gran luchador nadie es lo que parece ser y algún día lo detallaré en un libro que describirá todo lo vivido a su lado durante este tiempo de batallas al descubierto y otras secretas. Dios y el destino de la verdad, pondrán todo en su sitio y a cada uno en su lugar. Tarde o temprano todo se acaba sabiendo.
Un día escribiré una obra intitulada: "Cómo José María Ruiz-Mateos pagó a sus Inversores". Pero primero se anunciará una gran gesta y queda ya muy poco tiempo para hacer público comunicado del fin de la pesadilla.
En este viaje llegamos pocos a la meta por la que hemos trabajado muy intensamente. Hablaré de quienes pusieron las trabas de manera mezquina, pero también de cómo se vencieron tan arduas problemáticas.
Este martes hablaré de las prontas soluciones con 50 Inversores. El momento tan angustiosamente esperado, pese a las muchas trabas y dificultades impuestas, está muy cercano.
Por cierto, si seguimos el acertado aforismo de que "de bien nacidos es ser agradecidos"... ¿Dónde están los que se nutrieron de tan cuantiosas ayudas durante toda una vida, para defender ahora la dignidad y honradez de D. José María, pese a las confusas y retorcidas apariencias? Hipócritas, raza de víboras, los llamaba Jesús. Esa cuestión vergonzante del desagradecimiento es otro cantar... coral y desafinado.
lunes, 25 de marzo de 2013
Joaquin Yvancos: Escribir un libro y escurrir el bulto judicial
Una vez leído el libro La Familia ideal y en función de esa
impresión final que deja la última página,
después de pasearme por los capítulos de esta biografía ágilmente
contada, reconozco que podría haber formado parte de los miles de engañados que
lo comprarán y creerán veraz su contenido. Sobre D. José María y su excepcional
ingenio de gestión empresarial y financiera es muy fidedigna la información,
vislumbrándose la tenacidad ante las adversidades que siempre fue estandarte de
honor que el empresario ondeó frente a las muchas malignidades contra las que
tuvo defenderse.
Sin embargo, el Yvancos en cuestión que se conoce personalmente no aparece en ninguna página de esta obra editada por Espasa. La publicación oportunista pretende ser exculpatoria, pero la realidad supera a la ficción e Yvancos es solo una sombra proyectada de lo que esconde.
A mí no me engaña porque lo conozco personalmente y no se me
olvida la primera conversación telefónica que tuve con el mismo Ipad de Begoña,
cuando al principio tuve que entrevistarme con gentes del conglomerado
empresarial para ponerme en antecedentes y averiguar lo sucedido que condujo a
la quiebra. Desde entonces mucho ha llovido y cada personaje de este enredo de
codicias colectivas se ha quitado su máscara.
Como dice D. José María, me hago el tonto pero a estas alturas deberían saber algunos que de tonto no tengo un pelo. Soy muy observador de las actitudes de cada personaje de estas tramas enmarañadas pero sé perfectamente con quien trato aunque no se me note. Mi objetivo es que D. José María pague a los Inversores y no he variado un ápice mi trabajo en esa dirección, aunque sí hayan variado otros cuyas obras son deleznables y sin justificación ninguna.
Como dice D. José María, me hago el tonto pero a estas alturas deberían saber algunos que de tonto no tengo un pelo. Soy muy observador de las actitudes de cada personaje de estas tramas enmarañadas pero sé perfectamente con quien trato aunque no se me note. Mi objetivo es que D. José María pague a los Inversores y no he variado un ápice mi trabajo en esa dirección, aunque sí hayan variado otros cuyas obras son deleznables y sin justificación ninguna.
Por entonces, el
abogado estaba muy molesto con un artículo que había escrito sobre sus andanzas
personales y Begoña le informó que podía decírmelo personalmente porque estaba
a su lado. Después de una charla introductoria en la que dejé que se confiara, Joaquin
Yvancos, muy seguro en sus ladinos modos, reía ufano, alardeando de que los
hijos habían sido torpes dejando memorias USB en los ordenadores, cuando él
siempre se había cuidado de no dejar huellas. Debía de hablar de propias
fechorías pues me consta, en palabras del propio Sr. Ruiz-Mateos, que Yvancos
hacía y deshacía con absoluta autonomía porque había depositado total confianza
en su función jurídica.
El oportunismo es una constante de un hombre que ha vivido
arrimado a la sombra de D. José María, bien pertrechado de oportunidades
propias, e integrado en un equipo de trabajo
donde el abogado tenía una inmensa capacidad para decidir sobre las gestiones
de Nueva Rumasa, con manos libres para administrarse al margen de la dinámica
empresarial y contemplando sus propios y especulativos intereses pecuniarios.
El libro parece escrito por una víctima inocente de las
circunstancias provocadas por agentes externos y ajenos, siendo él una endógena
representación de nobleza personal, lealtad incondicional y profesionalidad
estrictamente aplicada a la ley y el derecho que asiste a una persona que se
dirige con paso recto y bien intencionado. Sus buenas maneras y la apariencia
de integridad que le otorga ser público adalid de tantas causas abiertas contra
la corrupción generalizada del país, pueden engañar a quien no le conoce o pretenda
reconocer en sus palabras la honestidad de un profesional involucrado en
irregularidades por atenerse a la obediencia profesional que no a la voluntad
delictiva. A tenor de lo escuchado, de lo sabido sobre su persona, nadie de
Nueva Rumasa ha negado el carácter oscurantista del que fue jefe jurídico del
Grupo empresarial y es recurrente la
apreciación de que siempre fue un hombre que parecía carecer de conciencia,
siendo capaz de todo por dinero. Ésa es la realidad contada por quienes lo
conocieron en sus ardides y pretensiones que no estaban presididas,
precisamente, por encomiables actitudes
profesionales como relata tan idílico ejercicio literario para mayor gloria,
inmerecida, de su arribista autor.
Con todo lo expuesto, sin embargo es una fehaciente muestra
de la íntegra genialidad de José María Ruiz-Mateos, el único que compraba
empresas sin dinero porque era capaz de que en el primer año se pasara de la
quiebra a unos beneficios de 500 millones con una capacidad de gestión
absolutamente deslumbrante.
El hecho de que D. José María siempre dijera que no era
ejemplo de nada y se considerara "un pecador", es atribuible a su gran humildad y
modestia que jamás fue teatral. Esa humilde condición la aprovecha el abogado
para dar a entender esos pecados que, lejos de ser tremendos, son una
manifestación de sencillez inherentes a un hombre mayúsculo.Tremenda fue y es la brutal injusticia con que se cebaron sus aprovechados enemigos.
Por lo mucho hablado con D. José María durante este tiempo acerca de sus más cercanos colaboradores, Joaquin Yvancos no es el benigno precursor de la lealtad y la amistad que describe en el libro. Es mejor callar sobre ciertas propuestas de negocio que el Sr. Ruiz-Mateos, sorprendido por las ocurrencias de quien traspasaba las líneas de lo permisible con tal de ver negocio, estuvo obligado a rechazar.
No existe en la obra el Yvancos autobiográfico que se
pretende siendo, en realidad, una quimera
de sí mismo, pero sí la percepción sobre el ingenio de un empresario y
financiero que nunca dejó de luchar encomiablemente por lo suyo… y sigue
buscando las soluciones para el problema de los Inversores que tal vez de
carambola solvente 30 años de vergonzantes injusticias en España. Seguimos
trabajando para sorprender a quien menos se espera un resurgimiento que podría
ser históricamente recordado pagando lo que se debe.
Una Familia Ideal es un libro para leer, recordando que nada es lo que parece y
que el tiempo acaba por poner a cada uno en su lugar, por muy mojigato que uno
se manifieste escondiendo los afilados colmillos de la depredación.
sábado, 16 de marzo de 2013
Rosa Villacastín y la mentira de carácter vitalicio
Hoy hemos visto juntos las declaraciones de esta señora en el programa de Más Gente con Joaquin Yvancos presentando su libro. La indignación era patente en D. José María que conoce bien a Rosa Villacastín. Esta anciana, poco venerable, no se ha quitado el collar que colgaron por su juvenil lealtad sectaria, cuando se robó impunemente el patrimonio del empresario.
En
España las mentiras son de muy larga duración. Están bien pagadas, como
si fuera un rendimiento vitalicio para quien se encarga de mantenerlas,
alimentarlas, pues las que las crean son los que se quedan el botín en
tanto otros se conforman con las migas.
Los ladrones del felipismo expropiaron delictivamente Rumasa. Robaron a punta de metralleta los balances y falsearon las cuentas para pretextar un peligro inminente contra la Economía española que había que atajar. Luis Valls Taberner ofició de traidor maestro de ceremonias facilitando, junto a Rafael Termes, los preparativos para la ejecución delictiva pero auspiciada por miserables solapados e influyentes.
Después de una larga lucha de intenso ingenio con un calvario brutal procurado por criminales de baja estofa de la política, la banca, la judicatura y algunos medios de comunicación sectarios, el empresario y financiero fue absuelto de toda imputación en 1997, dejando en evidencia el trasunto falsificado, criminal, de los ricachones estafadores que dieron el golpe de mano expropiador.
En este país hay arrimados que no obedecen a otra razón que a la manipulación de alto rendimiento. Arrimarse a Boyer y a la Preysler siempre es una maniobra que sale a cuenta, solo basta con adherirse a la causa del latrocinio y ser mendaz en la primera ocasión.
Rosa Villacastín no entiende de dignidad sobre las verdades, las del barquero que habría que cantarle, a ver si por vergüenza ajena deja de sembrar insidias que están demostradamente injustificadas, pues José María Ruiz-Mateos pagaba a sus trabajadores la Seguridad Social y jamás hizo ningún malabarismo ilegal de sus finanzas que constatase un peligro para las cuentas españolas.
La realidad es que el resultado del expolio recayó en amigachos de Felipe González y en los bolsillos de los parias que vieron con la llegada al poder la oportunidad de saquear politizando la Justicia.
Rosa Villacastín es el sobrante de un vertedero consentido donde las inmundicias del país se convirtieron en estafadores de buen gusto, de recalcitrantes lujos a costa del robo universal-porque no hay en el mundo ejemplo mayor de repugnancia política que la protagonizada por el socialismo felipista-,de cuyos festines la señora Villacastín ha degustado tanta vomitiva alta clase recitando, con verborrea propia de cotilleo de portería, las falacias aprendidas del sectario carácter propio de los trepas y de las chepas… las chepas que deben de salir de tanto agacharse a recoger las migajas que el amo tira dstraidamente sabedor de que la lealtad, la mísera del esbirro, se paga.
Que Villacastín siga mintiendo en cuanto tiene ocasión para defender a la clase rebozada del multimillonario latrocinio de Rumasa es algo tan normal como adivinar lo bien que le fue encontrando la panacea criminal de la que nutrirse toda una vida. El sectarismo es así de influyente y repulsivo. Da igual que haya exculpación; nunca importó. El dinero compra voluntades y también la indecencia.
Es asombrosa la capacidad inteligente de una rémora de la estafa histórica de Rumasa, que resume un historial empresarial y financiero impecable con las aranas repetidas-miente que algo queda-, de que José María Ruiz-Mateos no pagaba la Seguridad Social (FALSO). Cuando se produjo el expolio había una deuda de 16.000 millones de pesetas por la adquisición de Galerías Preciados asumiendo Rumasa el montante de la deuda de 14.000 millones a la SS. La deuda provenía de los anteriores gestores y dueños. Se habían negociado los aplazamientos y todo estaba en orden.
Arguye la insigne aranera que metía dinero que no debía de sus bancos en las empresas sin considerar los reglamentos de Banca (FALSO). Siempre D. José María se supeditaba a las instrucciones del Banco de España, mal aconsejado por Valls Taberner que preparó durante dos años la trampa.
Que, en definitiva, cometía locuras en sus empeños profesionales (FALSO). La seriedad de la obra financiera y empresarial era de un prestigio reconocido en el mundo entero durante 20 años. No, Boyer no se volvió loco sino que, hoy bimillonario, se embolsó los resultados de una estafa gubernamental con la suerte de haber recibido un capón en la cabeza. Otros más mundanales se hubieran encargado de que recibiera contundencias más definitivas, junto a la jauría beneficiada de la delictiva acción criminal del gobierno socialista.
A Carmen Ro quizá se le pudiera explicar la dignidad que supone defender a un hombre que ha trabajado intensamente por el bien de sus semejantes, donando durante toda su vida miles de millones en obras benéficas y volcándose en crear empleo. Ella es joven y la información desvirtuada de estos años ha podido podido ser tomada como verdad, siendo una de la más canallescas tramas para enjuiciar malévolamente a un José María Ruiz-Mateos absolutamente desconocido.
Con Villacastín no hay integridad personal ni profesional, solo los afectos del engaño y la miseria de la manipulación.
Qué bien explica las irregularidades de Rumasa la docta e insigne Villacastín con el etcétera, etcétera, etcétera, dando por hecho lo que solo los de su ralea manifiestan sin pruebas de ningún tipo.
Cómo resume el simplismo la compleja y digna obra del ingenio empresarial y financiero. Paradigma de virtud, de valía acrisolada aunque apeste a falacia, Rosa Villacastín ha colado siendo insignificante pero bien pertrechada. El tufo le dura tres décadas.
Cuidadito, que igual todavía muchos se llevan una sorpresa histórica que valdría por 30 años de sacrificio. José María Ruiz-Mateos es mucha persona ante tanta cobardía. A saber qué haría enmudecer a tanto asno de juicio severo y desconocimiento visceral de los acontecimientos, los reales, denunciados toda una vida por el empresario.
La trampa de la expropiación permitió que vulgares correveidiles se ensañaran con un hombre inocente y víctima de múltiples traiciones. Uno tanto y otra tan poco... Comparar una obra empresarial y financiera de D. José María Ruiz-Mateos con la improductiva verborrea de la Villacastín es una evidencia de inutilidad para la segunda. ¡Cuánta vulgaridad respetada a cuenta de ridículos méritos del palique!
Representa esta forzado cerebro-no da para mucho más tan regio intelecto-, la ignorancia inicua que tanta podredumbre ha creado en la sociedad española.
Si el Sr. Ruiz-Mateos hablara se echaría a temblar esta España doblegada
por la maledicencia de quienes más deberían esconder; los que tan
ufanos pasean su desvergüenza personal y siguen mintiendo con la
estridencia de quien se sabe bien pagado y protegido por los estafadores
sin punición.
Los rebuznos son muy sonoros, el criterio nulo. Así va
España que se traga las monsergas de cualquiera; un país, paraíso
de los sinvergüenzas a costa de convertir a la victimas en villanos. La
excusa perfecta para ladrar y mover el rabo a ver qué más cae de la mesa de los amos.
Carta abierta a Rosa Villacastín.
Carta abierta a Rosa Villacastín.
jueves, 14 de marzo de 2013
Francisco: Una débil presa papal, para resistir las revueltas aguas internas de la Iglesia
Recordemos otra vez
aquella comida en el santuario de Fátima, al lado del guía espiritual
del Ejército Azul de María, cuando los acompañé como cámara ENG para cubrir el
septuagésimo quinto Aniversario de los Milagros de Fátima. A vueltas con
aquello que el padre César Lumbreras, sacerdote del Opus Dei, dijo sobre los lobos, serpientes y escorpiones que había en
el Vaticano pugnando por el papado, cuando
todavía estaba vivo Juan Pablo II. Diez años después, con la renuncia de
Benedicto XVI y la elección de Bergoglio- un jesuita al margen de la vanidad y del arribismo que
impera en el Vaticano-, se advierte que los cardenales han preferido encontrar
un pastor que apaciente el rebaño y lo proteja de la depredación que los núcleos
de poder han impuesto durante estos pasados años.
Pese a este intento de remedio, el mal ya está firmemente asentado en la curia
y los propósitos de poder habrán de arreciar con este intento de mediación y
que es un voto de confianza reformista por parte de los cardenales, testigos de
ese pulso con el que muchos seguramente no comulgan. Un papa jesuita es solo un voto
neutral, también una advertencia ante la
coacción que se ha debido ejercer en esa lucha interna que se ha propalado por
el mismo papa saliente, un Ratzinger que quizá con su renuncia dio un margen de
maniobra para que no se desembocara en un callejón sin salida que hubiera supuesto
un escándalo de dimensiones universales, capaz de tambalear las frágiles
columnas sobre las que se sostiene una jerarquía eclesiástica minada de mundanales
vicios y soberbias destructivas.
No tardaremos en descubrir si el apacentador es aceptado como
árbitro de la contienda o, por el contrario, los núcleos de ese poder
encubierto en una curia coaccionada y atemorizada por las ovejas negras que se
han denunciado, intentan tomar posiciones de ventaja ahora que pueden ver
peligrar los proyectos de sus codicias al descubierto.
Más que una solemne elección papal, parece que nos
encontramos con un desagravio a los males que acucian a la Iglesia Universal,
con creciente pérdida de credibilidad por el aventamiento de los trapos sucios
que internamente la aquejan. Muy seguramente, algunos de los generales que
comandan esta batalla de intereses conflictivos, puedan pensar que se ha
otorgado responsabilidades mayores a un suboficial llegado por la coyuntura y
no por la convicción de una estrategia de evangelización acorde con la voluntad
de la curia. El voto de este cónclave estaba supeditado a constituir una presa
que contuviera las aguas revueltas.
Es de prever que no tarden en parecer las grietas en ese muro
de contención papal, y no por la debilidad de un jesuita consciente de la dura
tarea que se le ha encomendado, sino por la incontenible presión que no pudo
soportar Josep Ratzinger y que podría llevarse por delante a la misma Iglesia
con la amenaza de un cisma.
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Arbitraje del Papa Francisco sobre el poder enfrentado en el Vaticano
Después de la elección del Papa Francisco, se puede deducir
que Ratzinger estaba influyendo en la
curia al denunciar las luchas intestinas ya demasiado evidentes en el Vaticano.
Su influencia revelando los recelos y los distintos intereses pugnando desde centros
de poder confrontados, ha sido decisiva para la elección de un pontífice que
ejercerá un arbitraje necesario en lo que pretenderá ser una profunda remodelación de la Iglesia.
Estando en liza la credibilidad de una Iglesia seriamente
cuestionada por los numerosos escándalos que afloran más allá del designio de
lo espiritual, la elección de Jorge Mario Bergoglio, el único jesuita nombrado
Papa, es una declaración de intenciones que pretende paliar los daños
provocados a la imagen del Vaticano. Es significativo que sea un hombre que no pertenece a esos centros de
poder, figurando por sí mismo con la impronta jesuita reconocible por su celo
crítico y disciplinar tan necesarios hoy en día.
Parece que ha prevalecido un consenso que busca salvaguardar
los preceptos de una religión que representa a mil millones de fieles, que el
abierto pulso agotador que terminó con las resistencias de Benedicto XVI en el
hartazgo de esa visceralidad encubierta, completamente enraizada por ambiciones
económicas y de influencia harto embarazosas con la fe en crisis y los
sacerdotes en entredicho.
Un nombramiento sorpresa que pretende una transición, un
remanso de paz después de los conflictos internos; una imagen de un Santo Padre
acorde a lo que se espera de una devoción católica ante seguidores leales a
quienes el ejemplo espiritual les obliga a restablecer sus creencias en la Iglesia
humana como reflejo de la voluntad divina.
Un jesuita como árbitro de contiendas es un lenitivo para el
perjuicio causado por las ambiciones desatadas en Roma. Una elección que
significa un brazo a torcer por parte de quienes lidiaban intereses, al menos
por conseguir el papado. Quizá Ratzinger previó la encarnizada lucha de poder y dando
la voz de alarma pública mitigó los protagonismos al descubierto que hubieran
sido demasiado reveladores de las rencillas existentes en el Estado de la Ciudad del Vaticano.
Pese al nuevo nombramiento, es de sospechar que las espadas
siguen en alto. En el cónclave no se vota por simpatías y son consideradas las
estrategias para tomar rumbos marcados por el carácter de un nuevo Papa,
siempre afín en antecedentes a la obra apostólica que después desempeña en el
mundo. A Bergoglio le han elegido los mismos que conspiraban cuando
estaba todavía Benedicto XVI. Cambia el Papa, pero no la situación denunciada
por Ratzinger.
Los Jesuitas estaban en horas bajas siendo una orden con poca
influencia en lo que se había considerado un inevitable declive. Cabría
preguntarse por qué se ha elegido Papa
por primera vez en la Historia a un
jesuita, cuando los grandes centros de poder vaticano están a la gresca más
públicamente que nunca.
El Papa Francisco es la elección de una paz aparente y un
apostolado dirigido al 40% de católicos de la América latina. Mientras el nuevo
pontífice se organiza, seguramente los
conflictos sigan existiendo por no perder terreno con lo ganado. El nuevo Papa
se supone que habrá de poner orden pero es previsible que encuentre más fidelidad
en el mundo que dentro de los muros de la Basílica de San Pedro. El Vaticano,
pese a las apariencias de orden convenido, está desbocado.
miércoles, 13 de marzo de 2013
¿En qué país repulsivo han convertido, definitivamente, esta España nuestra?
http://www.telecinco.es/elprogramadeanarosa/secciones/testimonios/isabel-veniamos-a-que-escucharan-a-los-ninos-y-se-los-han-llevado_0_1570800206.html
Isabel Monrós, una madre de Moncada, asiste desesperada a la pesadilla de una inhumana justicia que le puede separar de sus hijos trasladados a Mexico, sin que exista ninguna garantía jurídica de poder volverlos a ver.
Un juez le quita a una madre los hijos que tenía en custodia... ¿Cuánto cobra un indeseable por cometer semejante atrocidad?
¿Unos niños entregados a un maltratador con influencias? La ley se compra con la indecencia.
Estamos locos, somos idos sin entrañas. Puro surrealismo lo que la injusticia implica en un país que parece ganarse a pulso las tragedias por la clase política, financiera y judicial que destrozan la vida de sus ciudadanos. Avisados estábamos cuando se permitió el saqueo de un patrimonio legal y la posterior indefensión. La canallesca expropiación de Rumasa fue la piedra angular del despotismo con que ahora desintegran la vida de los ciudadanos.
Advertidos éramos cuando dejamos que masacrasen a bombazos a 192 personas y seguimos mirando a otro lado como si nada sucediera, dejando que los autores intelectuales engañaran desde los atriles, escondidos a la luz pública. Somos de usar y tirar, manipulados, explotados, subyugados y se aseguran de que pensemos que aún vivimos en libertad. Una mierda.
Antes la Justicia estaba para proteger y ahora hay jueces que se han convertido en enemigos públicos amparados por la Ley. Un país de inmundicias políticas, financieras y judiciales que han convertido a cualquier ciudadano íntegro durante treinta años, en sospechoso y proclive a cometer distraidamente un crimen, con el recorte nauseabundo de libertades que ni siquiera se dio en tiempos franquistas.
Da asco tanta piltrafa con apariencia honorable. Repugnante esta sociedad que permite tan terribles crímenes con las Fuerzas del Orden-comprendo que cumplen con un deber que convierte la sociedad en miserable, no a ellos-, actuando como viles matones separando unos hijos de su madre natural. Acaso rumien después en conciencia el acto execrable. Todo un conflicto visceral de vomitivas consecuencias en el que los débiles son atropellados, en tanto los responsables de estas brutalidades que nos definen como bestias sin entrañas, viven a costa del delito impune o supervisan nubes.
Existen grandes jueces en España, otros son misérrimas representaciones de una retorcida concepción de incoherente dictado judicial. Nuestras Fuerzas del Orden son excepcionales pero son usadas por gentuzas sin escrúpulos desde los despachos políticos.
Esta es la sociedad que un día reventará ante tamañas crueldades y estallará ante la cara de los que las provocaron. Al estilo de Islandia o al estilo español, por naturaleza más furioso. Pura vergüenza ajena ante togados inhumanos y defensores de la Ley actuando como represores de conductas humanamente loables.
Da asco esta España nuestra y no hay piedad con las víctimas. No debería haberla para los verdugos.
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