martes, 30 de abril de 2013

600.000 euros a la Abadía de Montserrat: Dar sin esperar recibir nada a cambio



     

COMUNICADO DE LA ABADÍA DE MONTSERRAT
      
     Conocido el rastrero sectarismo que se practica en España, apabullando al respetable con toda clase de mentiras, manipulaciones y estulticias periodísticas, no es extraño que ayer se publicara que el Sr. Ruiz-Mateos entregara 600.000 euros al abad de Montserrat. La noticia en sí sería un acierto si no viniera acompañada de la gratuita lucubración de que el donativo buscaba abrir cauces empresariales en el cerrado bloque del nacionalismo propio del catalanismo independentista.

    Comentándolo con D. José María se deduce la insidia permanente contra su voluntad de donar, desde los tiempos de la antigua Rumasa, grandes cantidades de dinero a congregaciones de la Iglesia y otras organizaciones de gran importancia en la intervención de obras sociales.


     Cada cual da lo que quiere a quien se disponga y no por ello se reciben críticas acerbas poniendo en duda la intención primera que conllevó siempre la generosidad de José María Ruiz-Mateos.


    Todavía espero que tan diligentes periodistas tengan la vergüenza de realizar un repaso histórico e investigar la canallada de la expropiación delictiva de Rumasa. Pedir a gentuza un acto de honradez es, en esta España del engaño permanente, un requerimiento baladí. Apestan a cinismo.


     Sobre el empresario cabe decir que en cuestiones de donación, su mano derecha no pretendía saber nunca lo que hiciera la izquierda. Desde los inicios y en agradecimiento al trabajo plural que desempeñó afanosamente durante toda su trayectoria profesional, siempre regaló donativos millonarios en proporción a los beneficios que rendían, antes de la delictiva expropiación de Rumasa, 23 bancos y casi 800 empresas.


     Los donativos al abad de Montserrat no pretendieron ninguna contraprestación, si bien es verdad que conformaban parte de la extensión de las dádivas otorgadas a la Iglesia por la ubicación de empresas de Nueva Rumasa. No es cuestión de que se regalara para recibir un trato deferencial, sino que se dio a Montserrat a raíz del establecimiento de Nueva Rumasa en la zona, del mismo modo que espontáneamente se entregaban dádivas sin intereses en otros lugares de España.

Otra falacia es que el dinero que recibiera la Abadía de Monstserrat procediera del dinero de los Inversores.

     
     Detrás de estos continuados ataques se encuentran parásitos que estuvieron muy bien pagados por su Señor, hasta que llegaron los momentos de la traición que tantos dividendos rinden abasteciéndose de patrañas para cubrirse de la gloria efímera de los medios. Paradójico que tales parásitos se nutran denunciando presuntas irregularidades cuando los delincuentes son ellos. No es extraño que hasta los catetos vayan de ilustrados con ofertas editoriales oportunistas.


     Cosas teneres (distorsionado, veredes), que decía el rey al Cid en el Romancero del Cid que no, equívocamente referenciado,  Quijote a Sancho. No haya confusión. Zotes y galeotes se las prometen muy felices al asalto de las perras de la traición. No importa que sigan sembrando la miseria de sus propósitos, porque lo importante es el trabajo que se lleva a cabo para solucionar los problemas y enmudecer a tantos asnos que de lealtad no tenían ni carácter canino. Los perros ennoblecen moviendo el rabo lo que otros envilecen clavando los colmillos del resentimiento. Las bestias son así de desagradecidas. Todo un zoológico de hienas inmundas acecha y se anuncian con intenciones despreciables.


     600.000 euros es una pequeña parte de lo donado desde siempre por D. José María… una ínfima parte de lo que le robaron desde un Estado delictivo, el mismo Estado de la corrupción que lo saqueó y que pretendió cobrar fiscalmente lo que jamás devolvió una jauría nauseabunda de próceres de la patria, multimillonarios delincuentes tras el pretexto político; acaso esa impunidad fue la génesis de una matanza sin autores intelectuales desconocidos por obra y desgracia de una Justicia opaca y convenida... la misma que permitió un vergonzante expolio el 23 de Febrero de 1983 y posterior indefensión jurídica de la víctima.

     Así está este país de adoradores de diablos con carné político que se han lucrado de la sangre de los españoles de continuo y aún siguen impunes de los crímenes que no pagaron.


     Un país de dementes, cuando no de raza de víboras. Eso que llaman periodismo brilló por su ausencia cuando la expropiación de Rumasa. Se ve el plumero de estas rémoras de la manipulación. Habría que ver a qué tiburones socio-políticos y económicos, financieros y hasta jurídicos limpian los desperdicios morales.

sábado, 6 de abril de 2013

La revista de La aventura de la Historia y majaderías varias




No es extraño que una revista titulada La aventura de la Historia, presuma de artículos escritos por catedráticos y expertos. Puede presumir de eso pero carece de rigor y credibilidad en  algunas investigaciones. El sectarismo de la mediocridad no se solapa con títulos que pueden ostentar auténticos cretinos carentes de integridad moral y básica honestidad para enjuiciar la Historia. Suelen ser observadores de medio pelo los que juzgan con el prisma de la estulticia las obras históricas que ellos jamás podrán protagonizar.

Eso de sentar cátedra es muy digno de algunos ratones de biblioteca con ínfulas de grandes depredadores, críticos severos que esconden una vergonzante incapacidad para protagonizar la Historia que juzgan. Es el caso de la idiocia del que ha puesto en el puesto 24 a D. José María como uno de los 25 más corruptos de la Historia. 


Yo pondría al observador histórico en el número uno de los gilipollas-según la RAE, alelado-. Habría que averiguar qué clase de estrabismo moral le caracteriza para juzgar como le viene en gana el brutal atropello del que fue víctima D. José María demostrándose, históricamente, que todo fue un vil pretexto para expoliarle delictivamente su patrimonio.

El muy gilipuertas-oséase, gilipollas según la RAE- del observador, obvia la corrupción jurídica, política, empresarial y financiera que se repartió billones de ganancias en uno de los más sangrantes episodios de criminalidad encubierta acontecida en España.

El miserable que vierte el vómito de su análisis, seguro que es un insignificante acomplejado que no es capaz de valorar, sin la saña de la envidia, la genialidad de gestión de un empresario y financiero sin parangón en España por su capacidad de trabajo y entusiasmo en la creación de empleo y riqueza en España.

Sucede que la ponzoña de los vulgares, el tufo del sectarismo, la vergonzante capacidad de una nauseabunda manipulación tergiversando la verdadera Historia, son las recurrentes ignorancias que majaderos de esta índole manifiestan solapando la realidad de la expropiación delictiva de Rumasa, con la exculpación de toda imputación del empresario en 1997. Así que ¿Dónde está la corrupción para que un majadero, fingido entendido de la Historia que se monta a costa de inventársela, juzgue al Sr. Ruiz-Mateos?

En España carece de credibilidad tanta gentuza con carné político en el bolsillo y pagada de cretinismo sectario, con la moneda deficiente de un valor personal y profesional ínfimo ante los méritos del empresario y financiero.

Lo sucedido con Nueva Rumasa ya está bastante esclarecido como para seguir tildando al empresario de estafador. Da igual todo, como dio igual antes cuando delincuentes que politizaron la Justicia, engañaron a un pueblo de catetos y envidiosos que todavía enarbolan las banderas de un partido político que siempre ha llevado a la ruina a los españoles.

Seguro que el energúmeno que escribió el artículo se place en sodomizarse con el mástil  de las rojas banderas con las  que en 1983  aclamaban al ladrón que llegó a la presidencia para robar el 10% del PIB., perteneciendo EL 2% A Rumasa.

¿Qué sucedería si D. José María lograra pagar a sus Inversores y solventara la situación actual? ¿Qué excusa tendrían estos miserables para seguir engañando, al tergiversar la verdadera Historia de España cuyas corruptelas han escrito los delincuentes que salieron de rositas después del saqueo de Rumasa? Siempre regurgitarían la mentira para seguir fingiendo ser entendidos cuando solo son manipuladores.

Seguro que el majadero que puso en el 24 puesto al Sr. Ruiz-Mateos, encontraría mil y una excusas para reescribir como le viniera en gana la Historia. No se puede esperar más de un estúpido analista que debe de tener resentido el culo-con perdón- del esfuerzo pensante que le llevó a escribir el artículo. Lo dicho, otro de los muchos majaderos. Procuraremos que enmudezcan resolviendo la problemática actual.

miércoles, 3 de abril de 2013

Reunión con Inversores en restaurante MICACHO: un truco de prestidigitación para proteger sus intereses




Por mediación de Senador Rodríguez fui al restaurante MICACHO en la calle Eloy Gonzalo, 20,  regentado por su amigo Cholo, donde tienen acondicionada una sala para reuniones. Agradezco la gran amabilidad del dueño de este local que facilitó al máximo la cita. Sin duda habrá que visitarlo en otra ocasión para degustar sus ricos manjares. En este caso se trataba de reunirme con Inversores y transmitir la confianza en el trabajo realizado durante este tiempo para solventar el drama, del que somos muy conscientes D. José María y yo de los Pagarés.

Como escritor me parecía una experiencia interesante para descubrir caracteres en situaciones muy singulares.Me esperaba una cincuentena, apróximadamente,  de señoras y señores.

Así que en mi cartuchera de argumentación llevaba suficientes temas de trabajos para transmitir confianza en los proyectos, pero acordé con Senador que bajo ningún concepto trataría soluciones vigentes para no entorpecer la marcha de una labor potencialmente fructífera. La experiencia me aconsejaba mucha prudencia pues si hay gente por la que merece la pena este esfuerzo de Justicia, también he visto gentualla mezquina, que adolece de toda moral o humanidad, a la que la carencia es todo un revulsivo para expiar culpas merecidas; culpas que algunos cretinos llevan al hombro así se pudran con sus miserias personales.No todo el mundo es igual, ciertamente.

Grandes personas he conocido y existen que dejaron sus ahorros y por las que nos estamos entregando a diario para erradicar el drama que sufren. Otros inversores no son objetivo de mis sacrificios y siento decir, el día que cobren sentiré que la riqueza no esté mejor repartida con quien la merece.

En ese cuarto durante dos horas y media me he encontrado muy valiosas personas y otras no tanto. No importa, pienso que el tiempo pone a cada uno en su sitio con dinero o sin dinero.

En la reunión me abstuve de llevar planes concretos pero necesitaba medir la calidad moral de quienes me iban a escuchar. Me presenté como una representación "humana" que no "corporativa" y decidí hacer un juego de prestidigitación dejando que la gente volcase sus verdaderos caracteres cuanto más abogaba yo por la Justicia que de algún modo a todos debía unirnos. Encontré desesperación, pero la hay digna, mientras que en otros es marcadamente mezquina.

Dije que era más importante lo que debía callar, para proteger sus intereses, que lo que debía decir para que creyeran en la voluntad de pagar lo que se les adeudaba. Reconozco que experimenté y fingí atolondramiento para observar atentamente las actitudes de unos y otros. Me armé de una documentación de hace meses a la que había cambiado la fecha, por si tenía que enseñarla a medida que la experimentación fuese surtiendo efecto y observé que algunos de los presentes eran intrusos y no tenían intereses en inversión de Pagarés.

Afortunadamente me advirtió Senador sobre ello y fue fácil localizar a los alborotadores.

Necesitaba saber hasta qué punto podía la malignidad de la gente tomar fondo en el berrido y la provocación injustificada de algunos e  hice creer que les enseñaba soluciones sobre documentos que ya eran inservibles. Mi conciencia estaba muy tranquila porque lo importante era proteger los intereses de los Inversores, los que verdaderamente importan. 

Reconozco que fue un truco de salvamento pues no podía exponer los verdaderos planes, pero me sirvió para explorar los oscuros entresijos de la condición humana cuando con absoluto desagradecimiento desecha la mano justa de quien auxilia en los momentos en que se necesita confianza.Julio y Leoncio me ayudaron a completar el ilusionismo de quienes pensaron irse informados cuando en realidad se les ofreció un espejismo para calibrar sus reacciones. Así protegerles con una ignorancia que es sumamente beneficiosa.

Para colmo, y más allá de mis propias elucubraciones sobre la ajena malignidad, ese documento que di a quien no era Inversor,  se me devolvió con la última hoja arrancada para no se sabe qué menesteres. No me sorprendió el desprecio de los que rumian su ensoberbecida condición humana. Yo me quedo con la gente sencilla, como el señor que se levantó indignado cuando argumentó que cómo se podía saber quién lo estaba pasando peor según la cantidad invertida. Luego me agradeció los sacrificios que hago y que no son pocos... del resto me quedé con el refrán de que de bien nacidos es ser agradecidos.

Hoy sí, hice juegos malabares, puro ilusionismo y unos cretinos pretendieron hacerse con un documento sin valor que presenté como la panacea. Pura experimentación sobre la condición humana. La realidad me la guardo y se trabajará con sordina. Un día lo agradecerán muchos. Con razón le dije a Senador que no llevaría la realidad de los trabajos actualizados, porque no todo el mundo es de fiar en las intenciones ante este drama.

Necesitaba esta experiencia para saber qué hay detrás de unos nombres sobre ese sustantivo generalizado de Inversores. Hallé lo que buscaba y tuve el placer de conocer grandes personas como Juan o Vicente Bedman, y fui acompañado de Julio, Leoncio y Antonio que me ayudaron a encubrir la verdad y dejar que aflorara esa necedad contra la que hay que confrontar para que los mejores planes, los verdaderos, vayan a buen puerto.

Hoy los Inversores de Senador acudieron a una cita con la magia, con el ilusionismo... pero era necesaria esa protección y quizá algún día aplaudan este pequeño truco.

viernes, 29 de marzo de 2013

LA INMENSA GENEROSIDAD de D. JOSÉ MARÍA, DURANTE TODA UNA VIDA




Quizá convenga creer a muchos ignorantes o sectarios que D. José María ha especulado con el dinero de una manera arbitraria y egoista. Nada más lejos de la verdad.

Ígnaros y sectarios son los que engañan a la opinión pública cuando dicen que no pagaba la Seguridad Social de sus Trabajadores. Ya expliqué que al adquirir empresas con déficit, se contraían las deudas ajenas para sanear la empresa y se pactaban los aplazamientos legalmente. Al poco tiempo las empresas deficitarias daban millonarios rendimientos y estaban al día con los impuestos, incluidos los de la Seguridad Social. Con Galerías Preciados todo estaba legalizado y la deuda de 14.000 millones de pesetas pertenecía a los anteriores gestores, no al Sr. Ruiz-Mateos que estaba dispuesto a dirimir la problemática.

Dhul se compró deficitaria y con una nefasta gestión y al cabo de un año rendía 500 millones de pesetas. D. José María era el único empresario que podía permitirse el lujo de comprar sin dinero porque su genialidad de gestión multiplicaba los beneficios pudiendo pagar poco tiempo después la adquisición a los anteriores dueños. La brillantez era su secreto exclusivo e intransferible. 

Su vida, sin lujos propios, ha sido trabajar por los demás con un don magistral y único, creando empleo con pasión y entusiasmo profesional. Recordemos, una vez más y las que sean necesarias, su genialidad exclusiva iniciada con 300.000 ptas y los "7 magníficos", los 7 empleados fieles con los que inició el milagro económico:

 http://es.scribd.com/doc/100456139/RUMASA-1961-1981-XX-Aniversario

A lo largo de su intensa vida siempre ha sido consciente del reparto equitativo de las ganancias y jamás ha dejado de pensar en sus semejantes, canalizando inmensas cantidades de ayuda a través de instituciones que podían servir al propósito de entregarlo al prójimo.

Después de una lucha contra la corrupción estatal en que ideó modos de una noble defensa, prescindiendo de la violencia, él puede tener la conciencia muy tranquila sabedor de que ha donado miles de millones de euros durante su gestión profesional con el Holding Rumasa y su posterior trabajo empresarial.

Se le acusa de ser moroso con las cuentas del Estado, precisamente por parte de un Estado que expropió delictivamente su patrimonio y se encargó de enviciar jurídicamente todo derecho que le asistía a ser compensado por un canallesco expolio que ha quedado impune hasta ahora. Su conciencia está muy limpia porque sabe que ha dado mucho más que lo que debe y no se arrepiente de no haberlo otorgado a quienes le robaron impunemente. Él ha cumplido con creces el propósito de los impuestos, solo que lo ha dado a quien cree merecerlo. 

Muchos piensan que el peligro de sus denuncias ha pasado y que se salieron con la suya. No canten victoria los confiados ladrones...

En el año 2009, lejos de imaginar el terrible calvario que vendría después y  añadido a la vida de un luchador sin parangón, D. José María fue recibido por el Cardenal Bertone para imponerle la más alta condecoración que puede recibir un laico de la Iglesia, por su contribución innumerable de ayuda a sus semejantes con donaciones que en nada pueden hacer pensar que él fuera a quedarse con nada que no le perteneciera, siendo un generoso gestor de magníficas obras sociales.

La medalla de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno fue el colofón a sus extraordinarias aportaciones, de continuo  pensando en los demás.

D. José María siempre ha sabido distinguir a Dios de las obras de los hombres que usaron instituciones bien intencionadas para esconderse vilmente y traicionar por unas codicias inconfesables que se desparramaron sin freno por la politica, la judicatura, la empresa y la finanza, tomando todos a dentelladas la pieza indefensa de su gran obra empresarial y financiera.

José María Ruiz-Mateos posee muchos más méritos que lo que nadie imagina. En la vida de este gran luchador nadie es lo que parece ser y algún día lo detallaré en un libro que describirá todo lo vivido a su lado durante este tiempo de batallas al descubierto y otras secretas. Dios y el destino de la verdad, pondrán todo en su sitio y a cada uno en su lugar. Tarde o temprano todo se acaba sabiendo.

Un día escribiré una obra intitulada: "Cómo José María Ruiz-Mateos pagó a sus Inversores". Pero primero se anunciará una gran gesta y queda ya muy poco tiempo para hacer público comunicado del fin de la pesadilla.

En este viaje llegamos pocos a la meta por la que hemos trabajado muy intensamente. Hablaré de quienes pusieron las trabas de manera mezquina, pero también de cómo se vencieron tan arduas problemáticas.

Este martes hablaré de las prontas soluciones con 50 Inversores. El momento tan angustiosamente esperado, pese a las muchas trabas y dificultades impuestas, está  muy cercano.

Por cierto, si seguimos el acertado aforismo de que "de bien nacidos es ser agradecidos"... ¿Dónde están los que se nutrieron de tan cuantiosas ayudas durante toda una vida, para defender ahora la dignidad y honradez de D. José María, pese a las confusas y retorcidas apariencias? Hipócritas, raza de víboras, los llamaba Jesús. Esa cuestión vergonzante del desagradecimiento es otro cantar... coral y desafinado.




lunes, 25 de marzo de 2013

Joaquin Yvancos: Escribir un libro y escurrir el bulto judicial





     Una vez leído el libro La Familia ideal y en función de esa impresión final que deja la última página,  después de pasearme por los capítulos de esta biografía ágilmente contada, reconozco que podría haber formado parte de los miles de engañados que lo comprarán y creerán veraz su contenido. Sobre D. José María y su excepcional ingenio de gestión empresarial y financiera es muy fidedigna la información, vislumbrándose la tenacidad ante las adversidades que siempre fue estandarte de honor que el empresario ondeó frente a las muchas malignidades contra las que tuvo defenderse.

   Sin embargo, el Yvancos en cuestión que se conoce personalmente no aparece en ninguna página de esta obra editada por Espasa. La publicación oportunista pretende ser exculpatoria, pero la realidad supera a la ficción e Yvancos es solo una sombra proyectada de lo que esconde.


    A mí no me engaña porque lo conozco personalmente y no se me olvida la primera conversación telefónica que tuve con el mismo Ipad de Begoña, cuando al principio tuve que entrevistarme con gentes del conglomerado empresarial para ponerme en antecedentes y averiguar lo sucedido que condujo a la quiebra. Desde entonces mucho ha llovido y cada personaje de este enredo de codicias colectivas se ha quitado su máscara.

   Como dice D. José María, me hago el tonto pero a estas alturas deberían saber algunos que de tonto no tengo un pelo. Soy muy observador de las actitudes de cada personaje de estas tramas enmarañadas pero sé perfectamente con quien trato aunque no se me note. Mi objetivo es que D. José María  pague a los Inversores y no he variado un ápice mi trabajo en esa dirección, aunque sí hayan variado otros cuyas obras son deleznables y sin justificación ninguna.

  
    Por  entonces, el abogado estaba muy molesto con un artículo que había escrito sobre sus andanzas personales y Begoña le informó que podía decírmelo personalmente porque estaba a su lado. Después de una charla introductoria en la que dejé que se confiara, Joaquin Yvancos, muy seguro en sus ladinos modos, reía ufano, alardeando de que los hijos habían sido torpes dejando memorias USB en los ordenadores, cuando él siempre se había cuidado de no dejar huellas. Debía de hablar de propias fechorías pues me consta, en palabras del propio Sr. Ruiz-Mateos, que Yvancos hacía y deshacía con absoluta autonomía porque había depositado total confianza en su función jurídica.

    El oportunismo es una constante de un hombre que ha vivido arrimado a la sombra de D. José María, bien pertrechado de oportunidades propias, e  integrado en un equipo de trabajo donde el abogado tenía una inmensa capacidad para decidir sobre las gestiones de Nueva Rumasa, con manos libres para administrarse al margen de la dinámica empresarial y contemplando sus propios y especulativos intereses pecuniarios.

   
    El libro parece escrito por una víctima inocente de las circunstancias provocadas por agentes externos y ajenos, siendo él una endógena representación de nobleza personal, lealtad incondicional y profesionalidad estrictamente aplicada a la ley y el derecho que asiste a una persona que se dirige con paso recto y bien intencionado. Sus buenas maneras y la apariencia de integridad que le otorga ser público adalid de tantas causas abiertas contra la corrupción generalizada del país, pueden engañar a quien no le conoce o pretenda reconocer en sus palabras la honestidad de un profesional involucrado en irregularidades por atenerse a la obediencia profesional que no a la voluntad delictiva. A tenor de lo escuchado, de lo sabido sobre su persona, nadie de Nueva Rumasa ha negado el carácter oscurantista del que fue jefe jurídico del Grupo empresarial  y es recurrente la apreciación de que siempre fue un hombre que parecía carecer de conciencia, siendo capaz de todo por dinero. Ésa es la realidad contada por quienes lo conocieron en sus ardides y pretensiones que no estaban presididas, precisamente,  por encomiables actitudes profesionales como relata tan idílico ejercicio literario para mayor gloria, inmerecida, de su arribista autor.


    Con todo lo expuesto, sin embargo es una fehaciente muestra de la íntegra genialidad de José María Ruiz-Mateos, el único que compraba empresas sin dinero porque era capaz de que en el primer año se pasara de la quiebra a unos beneficios de 500 millones con una capacidad de gestión absolutamente deslumbrante.

   
    El hecho de que D. José María siempre dijera que no era ejemplo de nada y se considerara "un pecador", es atribuible a su gran humildad y modestia que jamás fue teatral. Esa humilde condición la aprovecha el abogado para dar a entender esos pecados que, lejos de ser tremendos, son una manifestación de sencillez inherentes a un hombre mayúsculo.Tremenda fue y es la brutal injusticia con que se cebaron sus aprovechados enemigos.

   
   Por lo mucho hablado con D. José María durante este tiempo acerca de sus más cercanos colaboradores, Joaquin Yvancos no es el benigno precursor de la lealtad y la amistad que describe en el libro. Es mejor callar sobre ciertas propuestas de negocio que el Sr. Ruiz-Mateos, sorprendido por las ocurrencias de quien traspasaba las líneas de lo permisible con tal de ver negocio, estuvo obligado a rechazar.

    
     No existe en la obra el Yvancos autobiográfico que se pretende siendo, en realidad,  una quimera de sí mismo, pero sí la percepción sobre el ingenio de un empresario y financiero que nunca dejó de luchar encomiablemente por lo suyo… y sigue buscando las soluciones para el problema de los Inversores que tal vez de carambola solvente 30 años de vergonzantes injusticias en España. Seguimos trabajando para sorprender a quien menos se espera un resurgimiento que podría ser históricamente recordado pagando lo que se debe.


  Una Familia Ideal es un libro para leer, recordando que nada es lo que parece y que el tiempo acaba por poner a cada uno en su lugar, por muy mojigato que uno se manifieste escondiendo los afilados colmillos de la depredación.