miércoles, 24 de febrero de 2016

Última advertencia sobre Jesús Urdiciain



Me comuniqué telefónicamente con Francisco Caruda, testigo y víctima de las ruines artimañas de Urdiciain, del que parece ser que muchos desconocen sus permanentes andanzas delictivas allá por donde va.

http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2015/05/jesus-urdiciain-un-condenado-por-estafa.html

Considero una ofensa que se me compare un ápice conmigo a este elemento criminal; no pertenezco a la habitual bajeza que va sembrando sin fin. Desde que apareció por Alondra ha perpetrado múltiples estafas en busca de la mayor. El perjuicio no es el elemento en sí, burdo, grotesco y ridículo, sino la imprudencia de los que le han dado pábulo y oxígeno para seguir delinquiendo con múltiples frentes delictivos abiertos que tantos aún desconocen o insensatamente quieren desconocer. Tal es la obcecación de la necedad que no encuentra límites en su manifestación.

Aunque ignoro la identidad de las víctimas, consta que en Castrillo del Val, Burgos, el 15 de Septiembre fue desahuciado por ordenamiento judicial después de vivir sin pagar alquiler, luz, agua y teléfono en una villa de lujo durante casi dos años. Al marcharse robó los muebles, electrodomésticos y hasta la depuradora de la piscina alquilando, sin pagar, un guardamuebles por el que adeuda 180 euros al mes que sigue sin pagar. Su nauseabunda huella permanece allá donde pisa. 

Si actuaciones así no alertan a los imprudentes, habría que mirar antecedentes para saber el porqué de ciertas afinidades detestables.

Desde el principio todas sus añagazas fueron mentiras cuyo propósito era meter cabeza para ir efectuando acciones delictivas, sucias y continuadamente perjudiciales nutriéndose de los Inversores. Robó con engaños 6.000 euros que el Sr. Ruiz-Mateos pidió prestados sin recibir nada a cambio; mintió sobre soluciones con Banco Popular o el Opus Dei.  Un teatro de disimulo que le ha permitido urdir estafas encadenadas. Mandó una carta en nombre del empresario para la constitución de una fundación con un número de cuenta donde se ingresó dinero inmediatamente retirado, sin control ni tesorería y a espaldas de D. José María.

Precisamente, el asesor fiscal e Inversor Senador Rodríguez, honradísimo amigo y profesional, fue uno de los que depositaron el dinero-1,000 euros-que nunca fue devuelto, además con la amenaza del estafador de denunciarle por vulnerar la ley de Protección de Datos para  amedrentar a la víctima del engaño. Este Urdiciain se las sabe todas para mentir y timar pretendiendo impunidad. De ahí la fijación del delincuente por Senador, acostumbrado Urdician a chantajear y acobardar a sus posibles víctimas después de esquilmarlas.

Francisco Caruda, secretario de una fundación registrada-Fundación Asistencia Social de la Guanaba- pero no constituida porque el delincuente se queda con el dinero de toda recaudación,  se dio cuenta del carácter estafador de Urdiciain, quien ha vertido una serie de calumnias públicamente contra el exsecretario, como suele hacer para ensuciar el nombre de sus  colaboradores arrepentidos cuando el único que lo tiene muy enguarrado es él mismo.

El engañador habitual puso como sede social de la guanaba de marras el domicilio personal de Francisco Caruda. Allí recibía permanentes y numerosísimas notificaciones de impagos mientras Urdician dormía en su coche debido a que fue echado de la casa, una villa de lujo en Burgos,  donde vivía como aprovechado ocupa. 
  
Este expresidiario es el que dice ahora haber contratado un prestigioso bufete de abogados... ¿cuando duerme en la calle? 

Ignoro si sigue en el coche o se ha apañado con otra argucia para sacar dinero de otras víctimas. Lo que busca es seguir relacionado con los Inversores provisto de oportunidades para continuar estafando como ha hecho hasta ahora. Su última incursión ha sido intentar reunirse con un administrador concursal y pedir fotocopias de los pagarés a Inversores imprudentes con una firma a modo de autorización. Abogados consultados han coincidido en señalar la irregularidad de esas pretensiones, toda vez que cualquier pretexto de representar la voluntad del Sr. Ruiz-Mateos constituye fraude. Así que, CUIDADO con entregarle nada firmado.

Francisco Caruda-hombre de confianza de D. José María que permaneció al lado del empresario durante veinticinco años- ha comprobado durante este tiempo que lo trató a menudo, cómo el estafador Urdician cogía dinero por adelantado a personas que nunca recibieron una contraprestación. Taimado charlatán de feria, es acostumbrado timador sin conciencia. Francisco Caruda me ha comunicado que la burda fundación de la guanaba está registrada pero no constituida, aún habiendo existido dinero que el exconvicto se ha guardado en el bolsillo. Urdiciain consiguió una firma de cesión de derechos en Enero de 2015 que va renovando cada seis meses en registro sin constituirse la fundación. Ello le da pie al pretexto de fingir legalidad para seguir trabajando en la supuesta voluntad de D. José María que ha quedado sin ninguna validez, con el añadido del portazo en Estrasburgo sin derecho a recurso cuando pretendió adueñarse de los trabajos de D. Antonio de la Riva, abogado de Córdoba cuyas gestiones jurídicas sí están en vigor.

Francisco Caruda no ha cometido ningún delito, Urdiciain de todo tipo desde que se coló con insanas intenciones en Alondra, 2. El ex secretario de la fundación de marras, al observar estupefacto el percal delictivo de este individuo en cuanto hace, decidió no secundarle más. De ahí que reciba las amenazas y el chantaje público acostumbrado.

Toda documentación de la que disponga es solo una excusa sin solidez legal que sigue usando para engañar a quienes ignoran sus andanzas delictivas, siempre repetidas en estafa continuada, falsedad documental-a propósito de ello hay testigos de cómo convirtió un pagaré de 60.000 euros en 600.000- y apropiación indebida; delitos repetidos durante este tiempo al que hay que añadir el robo de esos muebles de Burgos después de vivir como un sinvergüenza a costa de una familia. No tiene límites ni en la caradura ni en la absoluta falta de moral y civilidad.

Él dice poseer derechos legales como hombre de confianza al que D. José María Ruiz-Mateos legó la responsabilidad de pagar a los Inversores. Según los abogados consultados, cualquier derecho o poder carece de ninguna validez una vez fallecido el empresario. Además, Urdiciain no mantiene ninguna comunicación con la familia advertida por Marcos García Montes sobre el carácter ilegal de sus gestiones que han sido denegadas hasta en los tribunales europeos.

Cuando se me insinuó hace tiempo porfiar en una "intriga palaciega" sentí indignación por comprobar que a algunos no parece afectarles un caso tan evidente de estafa continuada por parte de este individuo. Mala planificación intentar resolver una gran estafa dejándolo en manos de un estafador, expresidiario y delincuente sin voluntad de enmienda. No será que no llevo avisando sobre este individuo desde hace tiempo.

Recuerdo muy ingratamente cuando, muy a pesar mío, me vi obligado a destapar, con absoluto conocimiento de causa, la esencia delictiva de este elemento, y algunos salieron en su defensa cuando además tuve que soportar la amenaza agresiva de facineroso. Sabe Dios que el respeto por la casa donde estaba y con todos los presentes fue lo que me impidió arremeter contra esa alimaña que, inexplicablemente, pasado el tiempo todavía encuentra credibilidad en los que son sus principales y futuribles perjudicados.

Las contínuas actividades delictivas allá por donde se mueve, me obligaron a guardar silencio sobre los trabajos realizados todo este tiempo en la línea de estos años. Explicada mi intervención y la involuntaria demora del proceso, me veo obligado a observar las congruencias de todo lo vivido y elaborado con la expectativa no perdida de que pueda anunciarse el buen fin del proyecto que este exconvicto pretendió dinamitar cuando no apropiarse, a modo parasitario como suele hacer, para sacar rendimiento importándole un bledo el aspecto filantrópico de la cuestión.
  

No he dudado en reunirme con Inversores alejados de las malas influencias que he descrito. Con cincuenta y hasta cien si es necesario; no me ha sido problema, siempre y cuando existan unas bases imprescindibles de honestidad y coherencia.   Una cuestión de voluntad ajena y no mía. Yo puedo cumplir con mi deber moral de advertir sobre estas infamias. De otros depende la cautela, el conocimiento y la congruencia.

Expliqué el motivo de mi ausencia en cualquier convocatoria donde estuviera presente este malhechor, y permanecí abierto a toda colaboración cuando hubiese un sentido común que lo aconsejara. No hay odio que yo vierta, sino el hartazgo y el cumplido trato que merece un engañador de muy baja estofa. No puede fingir que se le dañe ninguna dignidad cuando sus acciones son las de un delincuente muy al descubierto.

Mi trabajo está hecho. Una siembra de años que no depende de mí que fructifique. Pero si alguien tenía que arar el campo con las uñas, yo lo hice. No se me puede pedir más y si es así no hay más trabajo por el arte. Se acabó dar perlas donde no se deben de dar. 

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